En el marco del décimo aniversario del Programa Regional de América Latina y el Caribe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) destacó la relevancia de la cooperación estratégica como eje fundamental para el impulso del desarrollo regional.
“Es mi deseo ratificar en esta fecha conmemorativa mi compromiso como Secretario Permanente del SELA, así como, mi profundo interés en continuar trabajando de forma conjunta para aportar en el desarrollo regional», señaló el Secretario Permanente del SELA, Embajador Lesly David, durante su participación virtual.
“En nombre del SELA, extiendo mis mejores augurios de éxito y consolidación futura, con la expectativa de que el Índice de Políticas Públicas para MIPYMES en América Latina y el Caribe (IPPALC) continúe profundizando su impacto como instrumento operativo para la acción pública, amplíe su alcance hacia Centroamérica, incorpore a nuevos países y adecúe sus enfoques a las diversas realidades productivas. Ello permitirá avanzar en la construcción de una agenda regional cada vez más inclusiva, articulada y orientada al fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES)”, agregó.
La OCDE conmemora este miércoles el décimo aniversario de su Programa Regional con América Latina y el Caribe, iniciativa que fue lanzada hace una década con tres prioridades estratégicas: el incremento de la productividad, la mejora de la inclusión social y el fortalecimiento institucional. Posteriormente, se incorporó la sostenibilidad ambiental como un eje transversal.
En la actualidad, cuatro de los 38 países miembros de la OCDE pertenecen a América Latina —México, Chile, Colombia y Costa Rica—. Por su parte, Argentina, Brasil y Perú, entre las principales economías de la región en términos de producto interno bruto (PIB), iniciaron sus respectivos procesos de adhesión en enero de 2022.
El SELA y la OCDE mantienen un Acuerdo de Cooperación Técnica e Institucional, orientado a promover el crecimiento económico sostenible e inclusivo en América Latina y el Caribe, mediante el desarrollo de iniciativas conjuntas en áreas de interés estratégico para la región.