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La Secretaría Permanente del SELA contribuye con la construcción del diálogo regional a través de la organización de eventos tales como reuniones regionales, foros, seminarios y talleres en los que especialistas y representantes de los gobiernos de los Estados Miembros y de organismos regionales tienen un espacio para la reflexión y la búsqueda de soluciones consensuadas a los más ingentes problemas que afectan el devenir de la región.

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La integración en América Latina y el Caribe después del COVID-19: ¿se fortalece o se debilita?
La integración en América Latina y el Caribe después del COVID-19: ¿se fortalece o se debilita?
El nuevo escenario global en tiempos de COVID-19 ha planteado un sinnúmero de desafíos para la humanidad. América Latina y el Caribe (ALC) no escapan de esta realidad. La irrupción del virus en el continente ha generado interrogantes en todos los aspectos, entre ellas, cuáles serían las perspectivas que tendría la integración económica en la región en una fase post pandemia. América Latina aborda esta pandemia sanitaria sin un referente regional definido.  La respuesta de los gobiernos de la región ha sido inmediata y las medidas para contener el contagio fueron adoptadas progresivamente por la mayoría de los países. Sin embargo, se tiene la idea que cada país lucha, dentro de sus posibilidades, por contener la pandemia desde una perspectiva unilateral. Los diversos esquemas de integración regional han enfrentado y continúan haciendo frente a diversos obstáculos para lograr su consolidación y operatividad definitivas.  El fortalecimiento de la integración ha sido una constante de muchos organismos regionales creados para tal fin. Se han alcanzado avances importantes y cada vez más se superan las dificultades que la han impedido. Los procesos de integración desarrollados han estado centrados mayormente en aspectos comerciales y arancelarios,  sin estrategias concertadas  para  situaciones de crisis como la actual. Vigorizar el comercio interregional y aspirar una mayor cooperación entre los países, es un objetivo por cumplir para el desarrollo de los pueblos de la región. Esta aspiración se ha visto afectada por los efectos colaterales causados por el COVID-19 que ha llevado a la actividad económica a un estado de estancamiento a  nivel global con serias consecuencias en los distintos sectores productivos. Por otra parte,  es un hecho que algunos de los esquemas de integración  atraviesan una etapa de redefinición con una precaria  capacidad de concertación para conseguir posiciones comunes en escenarios de incertidumbre e inseguridad como el que vivimos.  Los organismos más influyentes son llamados a incorporar mecanismos de gestión de la crisis y aunar posiciones frente a la amenaza de la COVID-19.   La magnitud de situaciones como la actual rebasa cualquier intento de control en solitario. Frente a situaciones de crisis transnacionales se requieren respuestas donde interactúen la escala nacional y la escala regional.  El Covid-19 es un problema de toda la región que demanda acciones compatibles por parte de los gobiernos nacionales y  el entorno regional.  La emergencia sanitaria puede ser una oportunidad para que los países trabajen mancomunadamente  no sólo en abordar la emergencia sanitaria sino también las agendas económica, política y social. Se trata de optimizar lo ya existente, de articular mecanismos de aproximación  sobre la base de la coordinación regional. Una vez superada la peor fase de la pandemia, los países deberían abocarse al diseño y aplicación de políticas públicas para el desarrollo económico y a la evaluación del impacto de tales medidas. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas, en su informe del 6 de abril de 2020, la región no tiene otra opción estratégica que avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible a través de una mayor integración para mitigar los efectos de la pandemia (https://www.cepal.org/es/publicaciones/45337-america-latina-caribe-la-pandemia-covid-19-efectos-economicos-sociales). Se necesitaría, entonces, revitalizar la integración regional mediante la activación de los compromisos multilaterales, donde los esquemas regionales integracionistas muestren si su capacidad institucional puede  garantizar acuerdos mínimos entre los Estados del continente. Este webinar es una actividad complementaria al Informe sobre el proceso de integración en América Latina y el Caribe que el SELA elabora cada año, el cual  ofrece un reporte técnico minucioso de los cambios anuales en la situación regional en los tópicos de interrelaciones comerciales, movimientos de capital y trabajo, coordinación de políticas económicas, desarrollo de instituciones comunes, entre otros temas, relativos a la integración. En este sentido, un seguimiento permanente de la evolución de la integración permite orientar la formulación y la ejecución de estrategias de acción, tanto conjunta como individual, de los países de la región, al brindar un conocimiento detallado de las tendencias y el contexto de las relaciones económicas y sociales intrarregionales. En este orden de ideas, la Secretaría Permanente del SELA considera que la situación actual es una excelente oportunidad para plantear el estado en que se encuentra la integración en la región. Conocer si las situaciones de crisis podrían ser aprovechadas para  buscar  soluciones conjuntas que sean beneficiosas para todos,  o si, por el contrario, son el elemento necesario que favorecen la introspección y la acción unilateral. En cualquiera de los casos, sería de gran provecho evaluar las medidas necesarias a implementar que favorecerían el proceso integrador en el corto y mediano plazo.

24 de septiembre de 2020