Centroamérica: Líder en energías renovables y demanda de datos

16 de enero de 2023
Fuente: Estrategia y Negocios

La mayoría de los países de Centroamérica se encuentran dentro del ranking de las 20 naciones a nivel mundial con mayor participación de energía renovable (ER), lo que evidencia el esfuerzo titánico de amplios sectores de la región por ir abandonando los derivados del petróleo en la generación energética.

“El gran impulso a la generación renovable se ha desarrollado gracias a la participación del sector privado, donde las inversiones en generación han incrementado la participación de inversión extranjera directa en la región y generación de empleo verde”, explica Carlos Jacome, especialista del sector Energía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Según el ranking mundial de generación eléctrica renovable, de la Organización Latinoamericana de la Energía (OLADE 2022), entre los 20 países a nivel mundial que presentan una elevada participación de renovable en la generación eléctrica, destacan Costa Rica (100%), El Salvador (84%), Panamá (84%), Belice (76%), Nicaragua (74%) y Guatemala (71%).

Jacome recordó que Centroamérica es una sub región con recursos naturales renovables, como el hidroeléctrico, que es el de mayor capacidad instalada (39%), biomasa (principalmente bagazo de caña en Guatemala, Nicaragua y Honduras), y también aprovecha el recurso geotérmico del cinturón de fuego de volcanes que atraviesa Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Además, indicó que los países de la región han impulsado el desarrollo de proyectos de energía renovable variable (ERV) solar y eólica.

“Nicaragua y Honduras son de los diez primeros países a nivel mundial con mayor participación de ERV. Honduras también ha sido el primer país no insular a nivel mundial con la mayor participación de energía solar fotovoltaica en su matriz de generación”, apuntó el experto del BID.

HIDROELÉCTRICAS LIDERAN LA MATRIZ

Desde la oficina de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) sede México, resaltaron que el crecimiento de las energías renovables en los países de la subregión centroamericana ha sido notable, en especial si se les compara con países de mayor tamaño y de mayor nivel de ingreso.

La mayor parte de la energía eléctrica es generada mediante hidroeléctricas y, en menor medida, mediante energías renovables no convencionales. Y el avance en electrificación rural ha sido principalmente con sistemas solares aislados y pequeñas centrales hidroeléctricas, con lo cual está creciendo la importancia de la generación distribuida. “El uso de biomasa para generación de electricidad y cogeneración, principalmente utilizando bagazo de caña, es de los más importantes en América Latina, tan sólo por debajo de Brasil”, agregan.

Tomando datos oficiales proporcionados por CEPAL sede México y por el Ente Operador Regional (EOR), de los 55.000 GWh de energía eléctrica producida por el parque de generación de la región, solamente el 11% provino de centrales térmicas a base de derivados de petróleo, mientras tanto el 53% de esa energía fue aportada por centrales hidroeléctricas.

A su vez, 12% fue de energía proveniente de los parques de generación eólica y fotovoltaica y otras fuentes aportaron el 24% (geotérmica, carbón, biomasa y gas natural). “En los últimos 30 años los países de la región han venido trabajando en un cambio en la matriz de generación, a fin de ir reduciendo su dependencia de derivados del petróleo, dando paso a un desarrollo de centrales de generación principalmente renovables”, asegura René González Castellón, director ejecutivo del EOR.

“Puede afirmarse que, en forma agregada, la región ha alcanzado relativamente una baja dependencia de los derivados del petróleo para la generación de electricidad y los planes de expansión de la generación, apuntan a que en el mediano plazo dicha dependencia puede llegar a ser casi nula”, agrega.

RETOS Y DESAFÍOS

Para los expertos de la CEPAL el acceso a servicios energéticos modernos, limpios y asequibles de calidad continúa siendo un reto en la subregión centroamericana, principalmente en las zonas rurales y en las áreas remotas de difícil acceso de los países de la región.

También es un desafío en las zonas marginadas de las áreas urbanas. De acuerdo a cifras proporcionadas por CEPAL, Costa Rica destaca con una cobertura con red eléctrica del 99,4% de la población, seguido de El Salvador (97,8%), Panamá (93,6%), Nicaragua (92,5%), Guatemala (89,3%) y Honduras (85,2%).

“Si bien la cobertura eléctrica en las zonas rurales de los países centroamericanos ha mejorado notablemente mediante los programas de electrificación rural implementados en los países, queda pendiente mejorar la calidad del servicio eléctrico (principalmente la cantidad de interrupciones, la duración de las mismas, así como variaciones de voltaje y frecuencia), llegar a los hogares más apartados y hacer más asequible el servicio eléctrico”, indican.

“Lo anterior aplica, en mayor medida, a las poblaciones indígenas y afrodescendientes, particularmente aquellas que habitan en las zonas más remotas de los países de la subregión”, añaden. En Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, con poblaciones indígenas o afrodescendientes a donde no llega el servicio de energía eléctrica con red de distribución, los gobiernos realizan esfuerzos para proporcionar electricidad con diversos sistemas renovables aislados, principalmente sistemas fotovoltaicos con algún tipo de almacenamiento de energía o microcentrales hidroeléctricas.

Jacome, especialista del sector Energía del BID, recuerda que la entidad bancaria regional trabaja por alcanzar una transición justa energética, impulsando el acceso universal de energía en toda América Latina y el Caribe. El Director ejecutivo del EOR, por su parte, resaltó que los seis países que forman parte del Mercado Eléctrico Regional (MER) han hecho esfuerzos importantes en lograr una inclusión de las poblaciones en el acceso a la energía eléctrica.

González destacó que el reto actual es lograr el desarrollo de una matriz energética robusta, pero que finalmente suministre la energía a los usuarios finales a costos cada vez menores, porque para acceder a la energía no solo basta con tener una conexión disponible, sino que sea accesible en cuanto a su precio.

EL EMPUJE DE LAS EMPRESAS

Cuando se creó el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el 8 de abril de 1949, solo el 14% del país tenía acceso a la energía eléctrica. Hoy, siete décadas después, brinda una cobertura eléctrica al 98,8% de Costa Rica. Actualmente, ICE lidera el plan de descarbonización de la economía, y es reconocida como empresa pionera en la región para la implementación del transporte eléctrico tanto público como privado.

Y añaden que el impulso de la cocción con electricidad en hogares y comercios, la electrificación de procesos industriales y hospitalarios (calderas y hornos) y la facilitación de las inversiones electrointensivas, son algunos de los esfuerzos que se realizan en la evolución del sector por parte del ICE en el corto plazo.

Miguel Bolinaga, presidente de AES Panamá, confirmó a E&N que cuentan con una capacidad instalada de 1.181 MW de los cuales 800 MW, es decir 67% proviene de energía 100% renovable. “Hemos aumentado el portafolio renovable con cuatro parques solares en diferentes áreas del país, un parque eólico, además de las cinco plantas hidroeléctricas que operamos desde los inicios en el país. Además, lideramos la transición y la diversificación energética hacia una energía más limpia, a través del gas natural licuado”, dijo.

Desde que iniciaron operaciones en Panamá (1999), han invertido unos US$2.750 millones en el desarrollo de soluciones de infraestructura y proyectos energéticos inteligentes y amigables con el ambiente.

AES El Salvador, por su parte, cuenta con catorce plantas de generación, 13 de ellas con fuente solar y una a base de biogás. Con la fuente solar generan 116 MW, aproximadamente el 25% del total de la energía solar producida en el país. En total, a través de sus empresas distribuidoras, atienden a 1.5 millones de clientes.

De cara al corto y mediano plazo, las prioridades de AES son invertir en impulsar más energías renovables, la implementación de sistemas de almacenamiento de energía, fomentar la electromovilidad y desarrollar planes de modernización y digitalización de la red.

TELECOMUNICACIONES: PANDEMIA DISPARÓ CONECTIVIDAD

El último reporte de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT), titulado Global Conectivity Report 2022, refiere que la pandemia de la COVID-19 provocó una oleada a nivel global en el uso del Internet, debido al confinamiento, teletrabajo, clases remotas, etc., estimándose que alrededor de 466 millones de personas empezaron a utilizarlo por primera vez.

Impulsado por ese boom, UIT estima que al finalizar 2021, alrededor de 4.900 millones de personas (63% de la población total), estarán conectadas al internet. Y a nivel geográfico, en las Américas -desde Canadá hasta Argentina- también lo estará el 81% de la población.

En cuanto a telefonía móvil, la organización mundial de Naciones Unidas estima que en 1994 había 56 millones de suscripciones móviles a nivel global, lo que representaba menos una suscripción por cada 100 habitantes. Para 2021, había más suscripciones a telefonía móvil que habitantes en el mundo. Y, en cuanto a la conexión móvil a internet, las suscripciones aumentaron de 4 por cada 100 habitantes en 2007 a 83 por cada 100 habitantes en 2021 en solo 14 años.

“Resultado de los cambios en los patrones de consumo producto del teletrabajo, la tele-educación y de las plataformas virtuales, estamos ofreciendo mayores capacidades de servicios de datos LTE / 4G a nuestros clientes; lo que se ha traducido en una tendencia sostenida hacia el alza en el consumo, elementos que, combinados, limitan nuestra capacidad de red disponible, por lo que siempre vamos a requerir de espectro adicional adecuado a un costo razonable para atender las necesidades del mercado”, dice Betzalel Kenigstein, Presidente Ejecutivo y Gerente General de Cable & Wireless Panamá.

Agrega que el primer paso para el despliegue de la tecnología 5G es disponer de espectro adicional. “Nuestra plataforma está lista para realizar el upgrade a 5G en el momento que las autoridades otorguen las bandas de frecuencias requeridas para iniciar con esta red. Hay avances constructivos con el Regulador”, añade.

Por su parte Mauricio Ramos, director ejecutivo de la multinacional Millicom, aseguró que han invertido US$5 billones en los últimos 3 a 4 años en Centroamérica. “Me cuesta trabajo imaginarme una empresa que haya comprometido tal cantidad de recursos frescos, porque van, en suma, al billón de dólares que invertimos al año en inversiones en redes”, refiere.

A finales de octubre del presente año, Millicom informó que los ingresos en el tercer trimestre de 2022 aumentaron un 37,9% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Kenigsztein previó que la conectividad seguirá su ruta como un servicio de alta necesidad. “Nuestra estrategia se dirige justamente en esa dirección. Seguimos invirtiendo en infraestructura fija y móvil para que el usuario siga experimentando lo último del mercado de acuerdo a sus requerimientos; mientras invertimos también en nuestras plataformas digitales para seguir mejorando el servicio que brindamos a nuestros clientes en Panamá”.

Destacó que +Móvil “lleva algunos años dando paso a nuevas tecnologías de red de acceso tales como red híbrida fibra-coaxial (HFC) y red de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) como parte de nuestro plan de expansión de cobertura de Red Fija”. La inversión de tecnologías de la empresa en los últimos 5 años ha sido superior a los U$430 millones, consecuente con el proceso de expansión de la cobertura y capacidad de red móvil y fija”, finalizó.