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    Un nuevo hito en las relaciones Unión
    Europea- América Latina y el Caribe

    Edición Nº 24.
    Junio 1999.


Un nuevo hito en las relaciones Unión
Europea-América Latina y el Caribe

La primera Cumbre Unión Europea/América Latina y el Caribe -convocada en virtud de la voluntad política de fortalecer las relaciones birregionales existentes, basadas en valores compartidos- concluyó con la suscripción de un importante documento que cubre las expectativas creadas en torno a su significación para impulsar los temas considerados, de cara al nuevo milenio.

Si bien durante la fase preparatoria de la Cumbre surgieron dificultades y diferencias de criterios entre los diversos grupos de naciones participantes, particularmente las divergencias existentes entre la Unión Europea y el Mercosur en torno a la inclusión de la agricultura en las negociaciones comerciales, su realización y el documento final suscrito pueden ser considerados como un hito histórico para las relaciones birregionales en el nuevo milenio.

Sus logros, ni tantos ni tan pocos, se relacionan con la indicación de los contenidos y de los caminos que se deben recorrer en el corto y mediano plazo para lograr el establecimiento de una asociación estratégica.

La "Declaración de Río de Janeiro", suscrita tras las deliberaciones que tuvieron lugar entre el 28 y 29 de junio en Brasil, incluye materias tan complejas como el fortalecimiento de la democracia y el combate contra la corrupción, las drogas y el terrorismo; la cooperación culltural, científica y tecnológica; la promoción de la estabilidad financiera internacional y el monitoreo del sistema financiero global y la profundización de las relaciones económicas recíprocas, y contempla la creación de un grupo birregional, a nivel de altos funcionarios, que se encargará del seguimiento y monitoreo de las acciones acordadas.

El extenso documento consta de una parte introductoria que pone de manifiesto la oportunidad, el sentido y los alcances de una asociación estratégica birregional y un cuerpo temático dedicado a considerar tres dimensiones estratégicas: la política, la económica y financiera, y la cultural, educacional, científica, tecnológica, social y humana.

Estos compromisos programáticos se especifican, con un sentido más operativo, en el documento de 55 puntos, anexo a la Declaración, denominado "Prioridades para la Acción", que serán promovidas por medio de discusiones periódicas entre ministros y otros altos funcionarios de ambas regiones.

Al final del encuentro se señaló la necesidad de dar continuidad a los entendiamientos alcanzados, destacándose el ofrecimiento del gobierno español de ser sede para una segunda reunión Cumbre birregional, que tendría lugar, en Madrid, en el primer semestre del año 2002.

A continuación se transcriben los textos de ambos documentos:

DECLARACION DE RIO DE JANEIRO

La Primera Cumbre entre los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe y la Unión Europea, con la participación del Presidente de la Comisión Europea, se realizó en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, los días 28 y 29 de junio de 1999, bajo la Copresidencia del Presidente de la República Federativa de Brasil, del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y del Canciller Federal de Alemania, en su calidad de Presidente del Consejo Europeo. Tomando como punto de partida esta Primera Cumbre y la puesta en práctica de sus decisiones, podrá organizarse una Segunda Cumbre en su debido momento.

Esta primera e histórica Cumbre, fue convocada en virtud de la voluntad política de fortalecer las ya excelentes relaciones birregionales, basadas en valores compartidos y heredados de una historia común. El objetivo de esta Cumbre es fortalecer los vínculos de un entendimiento político, económico y cultural entre las dos regiones a fin de desarrollar una asociación estratégica entre ambas.

La Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores celebrada en la víspera de la Cumbre, en Río de Janeiro, también fortaleció esta cooperación fructífera por su contribución sustantiva al diálogo birregional.

Con el fin de avanzar en este proceso, los Jefes de Estado y de Gobierno decidieron poner en práctica los compromisos contenidos en esta declaración por medio del documento "Prioridades para la Acción" anexo. Esto se alcanzará por medio de los foros de diálogo político y de cooperación ya establecidos, y a través de esfuerzos birregionales adicionales.

Como resultado de las deliberaciones mantenidas en la Cumbre, los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe y de la Unión Europea decidieron adoptar la siguiente declaración:

  1. Nosotros los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea y de América Latina y el Caribe, hemos decidido promover y desarrollar nuestras relaciones hacia una asociación estratégica birregional, basada en la profunda herencia cultural que nos une y en la riqueza y diversidad de nuestras respectivas expresiones culturales. Las mismas nos han conferido acentuadas identidades multifacéticas, así como la voluntad de contribuir para la creación de un ambiente internacional que nos permita elevar el bienestar de nuestras sociedades y cumpliendo con el principio del desarrollo sostenible, aprovechando las oportunidades que ofrece un mundo cada vez más globalizado, en un espíritu de igualdad, respeto, alianza y cooperación entre nuestras regiones.

  2. La asociación estratégica reúne a dos actores relevantes en el escenario internacional actual. América Latina y el Caribe está llamada a ser una de las regiones más florecientes del siglo XXI, a partir de los importantes avances que en los últimos años han registrado en los ámbitos político, económico y social. Por ello la región se ha propuesto perseverar en el avance de los procesos democráticos, de la igualdad social, de los esfuerzos de modernización, de la apertura comercial y en las reformas estructurales de base amplia. La Unión Europea, a su vez, ha avanzado hacia una integración histórica con múltiples implicaciones a nivel global en asuntos políticos, económicos, sociales, financieros y de comercio, que ha producido una constante mejora en los niveles de vida de sus sociedades.

  3. Esta asociación estratégica se sustenta en el pleno respeto al derecho internacional y en los propósitos y principios contenidos en la Carta de las Naciones Unidas; los principios de no intervención, respeto de la soberanía, igualdad entre Estados y autodeterminación constituyen la base de las relaciones entre nuestras regiones.

  4. Esta asociación está construida y contribuirá al fomento de objetivos comunes tales como el fortalecimiento de la democracia representativa y participativa y las libertades individuales, el Estado de derecho, la gobernabilidad, el pluralismo, la paz y seguridad internacionales, la estabilidad política y el fomento de la confianza entre las naciones.

  5. Destacamos la universalidad de todos los derechos humanos; la necesidad de revertir la degradación ambiental y promover el desarrollo sostenible a través de la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales; la cooperación para la recuperación, preservación, difusión y expansión de los patrimonios culturales; la eficaz incorporación del conocimiento científico y del avance tecnológico a los sistemas educativos de todos los niveles de enseñanza y la lucha contra la pobreza y contra las desigualdades sociales y de género.

  6. Nos congratulamos de los avances en materia de integración en Europa y América Latina y el Caribe en su dimensión política y económica, bajo el principio del regionalismo abierto.

  7. En este proceso, daremos un nuevo momentum y brindaremos la misma atención a las tres dimensiones estratégicas siguientes: un diálogo político fructífero y respetuoso de las normas de derecho internacional; relaciones económicas y financieras sólidas, basadas en una liberalización comercial de carácter integral y equilibrada y en el libre flujo de capitales; y una cooperación más dinámica y creativa en los ámbitos educativo, científico, tecnológico, cultural, humano y social.

  8. Las prioridades para la acción adoptadas por la Cumbre serán promovidas e implementadas a través de las actuales discusiones ministeriales entre la Unión Europea y los países y grupos en América Latina, y entre la Unión Europea y los países del Caribe, en el marco de la Convención de Lomé. Estas discusiones mantendrán su formato actual y su regularidad. Podrían asimismo celebrarse encuentros ministeriales sobre algunos asuntos de interés común, tales como educación, investigación, ciencia.

  9. También decidimos establecer un Grupo Birregional a nivel de Altos Funcionarios. Este grupo se reunirá con regularidad, supervisando y estimulando la concreción de las prioridades para la acción, desde un punto de vista político, y con el objetivo de contribuir, sobre la base de los mecanismos existentes, al diálogo global con miras al fortalecimiento de la asociación estratégica birregional en sus dimensiones política, económica, social, ambiental, educacional, cultural, técnica y científica.

  10. En este contexto, nos comprometemos a:

    En el ámbito político

  11. Reforzar los diálogos institucionales existentes entre las dos regiones, e impulsar la comunicación directa entre los gobiernos sobre temas relativos a la integración regional, en particular su dimensión política, y la cooperación internacional, basada en un intercambio de experiencias e información.

  12. Preservar la democracia y la vigencia plena e irrestricta de las instituciones democráticas, del pluralismo y del estado de derecho, garantizando la celebración de procesos electorales libres, justos, abiertos y sustentados en el sufragio universal, como elementos fundamentales para el desarrollo económico y social y para el fortalecimiento de la paz y la estabilidad.

  13. Promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluyendo el derecho al desarrollo, considerando su carácter universal, interdependiente e indivisible, reconociendo que su fomento y protección es responsabilidad de los Estados y de todos los ciudadanos. Destacamos que la comunidad internacional tiene un interés legítimo en esta tarea, en el marco de la Carta de las Naciones Unidas, con énfasis en la implementación de los instrumentos y normas universales y regionales sobre derechos humanos.

  14. Fortalecer una educación para la paz en todos los países y rechazar toda forma de intolerancia, incluyendo la xenofobia y el racismo, en beneficio tanto de la seguridad internacional y regional, como del desarrollo nacional, así como para promover y proteger los derechos de los grupos más vulnerables de la sociedad, en especial los niños, los jóvenes, los discapacitados, los desplazados y los trabajadores migrantes y sus familias.

  15. Defender los principios de un poder judicial independiente e imparcial, para promover, implementar y sostener el derecho internacional y el derecho internacional humanitario. Reconocer la importancia del desarrollo progresivo de las normas relativas a la responsabilidad penal del individuo que comete ciertos delitos de repercusión internacional. Por esta razón, tomamos nota con interés de la reciente adopción del Estatuto Constitutivo de la Corte Penal Internacional.

  16. Reafirmar la plena igualdad de géneros como parte inalienable, integral e indivisible de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, comprometiéndonos así a incorporar una perspectiva de género en las políticas públicas de nuestros gobiernos.

  17. Promover y proteger los derechos de las poblaciones indígenas, incluyendo su derecho a la participación en términos de igualdad y al goce de las oportunidades y beneficios del desarrollo político, económico y social, con pleno respeto por sus identidades, culturas y tradiciones.

  18. Intensificar nuestros esfuerzos para atender las necesidades de las generaciones presentes y futuras mediante la adopción y el cumplimiento de estrategias de desarrollo sostenible, haciendo compatibles el crecimiento económico, la protección del medio ambiente y el progreso social.

  19. Dar prioridad, en el marco de la promoción del desarrollo sostenible, a la superación de la pobreza, la marginalidad y la exclusión social, así como la modificación de los patrones de producción y consumo, así como al fomento de la conservación de la diversidad biológica y del ecosistema global, el uso sostenible de los recursos naturales, y la prevención y reversión de la degradación ambiental, especialmente aquella derivada de la excesiva concentración industrial e inadecuados modelos de consumo, como también la destrucción de los bosques y la erosión del suelo, la disminución de la capa de ozono y el aumento del efecto invernadero, que amenazan al clima mundial.

  20. Los esfuerzos nacionales y regionales en estos ámbitos, combinados con la cooperación internacional, fomentarán el derecho de los individuos a una mejor calidad de vida y la incorporación de toda la población al proceso de desarrollo económico y social.

  21. Reconocer que, en la gran mayoría de los países, la disponibilidad de recursos internos es insuficiente para poner en práctica la amplia gama de acciones propuestas internacionalmente para la promoción del desarrollo sostenible. Por ello, destacamos la necesidad de promover niveles adecuados de inversiones y transferencia de tecnología.

  22. Subrayar la importancia de la contribución de nuevos actores, socios y recursos de la sociedad civil con el objeto de consolidar la democracia, el desarrollo económico y social y la profundización del respeto a los derechos humanos. La cooperación internacional que involucre los recursos públicos requiere de un diálogo en el cual participen tanto los gobiernos como la sociedad civil. Los socios en la cooperación para el desarrollo deberán cumplir las leyes de los países en cuestión, así como con la transparencia y rendición de cuentas. Estimularemos el intercambio y cooperación de la sociedad civil entre América Latina, el Caribe y la Unión Europea.

  23. Trabajar conjuntamente para enfrentar las amenazas a la paz y a la seguridad internacionales e intensificar los esfuerzos encaminados al proceso de desarme, bajo un estricto y eficaz control internacional, con énfasis en el desarme nuclear y en la eliminación de armas de destrucción masiva, incluyendo las nucleares, químicas y biológicas. Dentro del marco de la Agenda para el Desarme, consideramos que después de la entrada en vigor de la convención sobre la prohibición de armas químicas, uno de los principales objetivos es la conclusión y adopción de un protocolo de verificación de la convención sobre la prohibición de armas biológicas, conducente a la erradicación de este tipo de armas de destrucción masiva.

  24. Conceder especial importancia a la adhesión por parte de todas las naciones al Tratado sobre No Proliferación de Armas Nucleares, a la lucha contra la acumulación excesiva y desestabilizadora de armas pequeñas y armamento ligero, y su diseminación sin control, y formulamos un llamamiento a todos los Estados a sumar esfuerzos para lograr la eliminación completa de las minas antipersona.

  25. Hacer frente al problema mundial de las drogas bajo el principio de la responsabilidad común y compartida, con base en un enfoque global, integral y equilibrado, de plena conformidad con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. El Plan de Acción Global de Panamá en Materia de Drogas está basado en estos principios y dará una nueva dimensión a la cooperación en esta materia. El Mecanismo de Cooperación y Coordinación entre la Unión Europea, y América Latina y el Caribe debe utilizarse para desarrollar esta cooperación.

  26. Igualmente manifestar nuestra voluntad de dar cumplimiento y seguimiento a los acuerdos emanados del "XX Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas Dedicado a la Acción Común para Contrarrestar el Problema Mundial de las Drogas".

  27. Aunar esfuerzos para combatir todas las formas del crimen transnacional organizado y actividades relacionadas, tales como el lavado de dinero, el tráfico de mujeres, niños y migrantes; la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones y otros materiales relacionados.

  28. Fortalecer las acciones individuales y conjuntas contra el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, por tratarse de actos que erosionan la paz, el Estado de derecho y la democracia.

  29. Fortalecer las acciones individuales y conjuntas e incrementar la colaboración entre nuestros gobiernos para hacer frente a la corrupción en sus diversas expresiones, teniendo en cuenta los importantes instrumentos adoptados recientemente en ambas regiones, ya que este grave problema erosiona la legitimidad y el funcionamiento de las instituciones y representa una amenaza para la democracia, la sociedad, el Estado de derecho y el desarrollo.

  30. Aunar esfuerzos para ampliar el diálogo, la cooperación internacional y el intercambio de conocimientos en materia de prevención de desastres naturales, aprovechando la experiencia del Decenio Internacional para la Reducción de Desastres Naturales de la Naciones Unidas. Aún más, las iniciativas en este campo deberán considerar, además, las vinculaciones entre la ayuda de emergencia, la rehabilitación y la reconstrucción bajo criterios de desarrollo sostenible a largo plazo.

  31. En este contexto, reconocer los esfuerzos desarrollados por los Gobiernos y el pueblo de América Central para la reconstrucción y transformación de sus países luego de la tragedia del Huracán Mitch. También adjudicamos profunda significación a la cooperación internacional para el auxilio y reconstrucción de América Central, en particular a las contribuciones provenientes de América Latina y del Caribe y respecto de la exitosa implementación del plan de la Unión Europea para la reconstrucción de América Central, así como también los esfuerzos de los Estados Miembros de la Unión Europea, alcanzando todos ellos a más de mil millones de euros.

  32. Fortalecer las instituciones multilaterales como instancias para la resolución internacional de controversias y la promoción del desarrollo. En este sentido, apoyamos en forma conjunta la intensificación de las relaciones multilaterales, incluyendo el avance de la reforma del sistema de las Naciones Unidas y la búsqueda de un nuevo equilibrio entre sus órganos principales, de manera de mejorar su eficacia.

  33. En el ámbito económico

  34. Estimular la cooperación económica internacional para promover la liberalización integral y mutuamente beneficiosa del comercio, como una manera de aumentar la prosperidad y combatir los efectos desestabilizadores de la volatilidad de los flujos financieros. En este contexto, las asimetrías en el nivel de desarrollo deben tenerse en cuenta.

  35. Reafirmar nuestra convicción de que la integración regional desempeña un papel importante en la promoción del crecimiento, en la liberalización del comercio, el desarrollo económico y social, la estabilidad democrática y una inserción más armoniosa en el proceso de globalización. Particularmente destacamos nuestra voluntad para fortalecer el sistema multilateral de comercio, el regionalismo abierto y para intensificar las relaciones económicas entre nuestras regiones.

  36. Reconocer la responsabilidad compartida para una contribución efectiva y orientada a resultados en todos estos aspectos.
    A través de nuestra nueva asociación interregional resolvemos en particular:

  37. Aunar nuestros esfuerzos para garantizar la completa y oportuna entrada en vigencia y efectiva aplicación de los compromisos asumidos en la Ronda Uruguay.

  38. Destacar la importancia de la Organización Mundial del Comercio como el foro principal para fomentar la liberalización del comercio y el establecimiento de las reglas y directrices básicas para el sistema internacional de comercio.

  39. Proponer conjuntamente, en la próxima reunión Ministerial de la OMC, el lanzamiento de una nueva ronda de negociaciones comerciales de naturaleza integral sin exclusión de ningún sector, dirigida a reducir las barreras arancelarias y no arancelarias al comercio de bienes y servicios.

  40. Reiterar nuestro firme rechazo de todas las medidas de carácter unilateral y con efecto extraterritorial que son contrarias al Derecho Internacional y a las reglas de libre comercio comúnmente aceptadas. Concordamos en que este tipo de práctica constituye una seria amenaza contra el multilateralismo.

  41. Promover el desarrollo adicional y la diversificación del comercio, tomando en cuenta las negociaciones bilaterales y multilaterales futuras y en curso, para la liberalización del comercio, tal como en el caso de la Unión Europea com México, Mercosur y Chile, así como los futuros desarrollos en nuestras regiones.

  42. Fomentar el diálogo y estimular un clima favorable para los flujos financieros y la inversión productiva entre América Latina y el Caribe y la Unión Europea, en particular la promoción de inversiones conjuntas a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI) como también de otros instrumentos de cooperación, como la promoción de acuerdos bilaterales de protección recíproca de inversiones.

  43. Otorgar especial atención y apoyo a los países con economías más pequeñas, incluso por medio de incentivos para la inversión productiva. Deberán examinarse e implementarse condiciones y medidas favorables de financiación a fin de brindar un tratamiento justo y adecuado a los países pobres altamente endeudados, en los foros específicos y competentes. En este sentido, acogemos con satisfacción el acuerdo del Grupo de los siete Jefes de Estado y Gobierno relativo a un nuevo paquete de medidas para el alivio de la deuda destinadas a los países pobres altamente endeudados.

  44. Promover un mayor contacto entre los agentes económicos y estimular un diálogo ampliado entre los miembros de la Comunidad Empresarial y foros sectoriales de ambas partes, que son importantes para las relaciones entre nuestras regiones, y en particular para el desarrollo económico y social sostenible.

  45. Promover la cooperación en ciencia y tecnología a fin de fortalecer las capacidades nacionales en estas áreas y contribuir a los esfuerzos para enfrentar los problemas globales, estimular la inversión y las asociaciones empresariales que involucren a la transferencia tecnológica y de know-how.

  46. Apoyar el fortalecimiento y observancia de los derechos de propiedad intelectual en todos los sectores como condición importante para aumentar los flujos de comercio e inversión.

  47. Promover, en el contexto de la globalización y el progreso de la sociedad de la información, en el comercio de servicios y apoyar nuevas formas de cooperación en este sector, como factores importantes para la ampliación de los vínculos económicos entre ambas regiones.

  48. Estimular la transferencia de tecnología a fin de mejorar los procesos y normas de vinculación económica entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe en las áreas de producción de bienes, comercio exterior, infraestructura portuaria, telecomunicaciones y transporte.

  49. Promover un clima favorable para pequeñas y medianas empresas cuyo papel es importante en el contexto del desarrollo de economías de mercado estables, a fin de ampliar los intercambios económicos y de implementar empresas mixtas (joint ventures) entre ambas regiones.

  50. Subrayar el papel decisivo de una eficiente infraestructura, incluyendo el transporte, y los procedimientos administrativos para la liberalización del comercio y la intensificación de la cooperación económica.

  51. Fortalecer nuestra asociación en la cooperación para el desarrollo, que ofrece una importante oportunidad para poner en práctica valores e ideales compartidos y mutuamente beneficiosos.

  52. Participar activamente, en vista de la seriedad y recurrencia de las crisis financieras y la severidad de sus impactos a nivel nacional e internacional, en el diseño de una nueva arquitectura financiera internacional, a fin de permitir a ambas regiones obtener todos los beneficios de la integración de los mercados de capital y reducir los riesgos que conlleva su volatilidad.

  53. Continuar fortaleciendo los sistemas financieros de nuestros países y desarrollar mecanismos de regulación y control, a fin de implementar las mejores normas y prácticas internacionales. Esto contribuirá a establecer un sistema económico y financiero internacional dinámico y estable. Dicho sistema asegurará la prevención de crisis futuras o, en caso de que ocurran, asegurar a su temprana identificación y su rápida y efectiva solución a fin de contener su propagación.

  54. Reconocer que la introducción del Euro contribuye a fortalecer nuestros vínculos económicos y financieros birregionales, así como el sistema monetario y financiero internacional y a aportarle estabilidad y dinamismo.

  55. Promover la participación activa de nuestros Gobiernos en las consultas que se llevan a cabo en las Naciones Unidas, sobre las tendencias actuales de las corrientes financieras mundiales. Los esfuerzos compartidos para reformar el sistema financiero internacional, así como para definir e implementar una agenda para la estabilidad financiera internacional, que incluya la supervisión del sistema financiero global para prevenir las crisis.

  56. En el ámbito cultural, educativo, científico, tecnológico, social y humano

  57. Reiteramos nuestro compromiso con el establecimiento de una asociación sólida entre América Latina y el Caribe y la Unión Europea y en la esfera educativa, cultural y humana, cimentada en los valores compartidos y en el reconocimiento de la importancia que tiene la educación para lograr la igualdad social y el progreso científico y tecnológico. Nos comprometemos, también, a conducir nuestras relaciones con base en los principios de igualdad y respeto a la pluralidad y diversidad, sin distinción de raza, religión o género, preceptos que constituyen un medio ideal para lograr una sociedad abierta, tolerante e incluyente, en la cual el derecho del individuo a la libertad y el respeto mutuo se traduce en un acceso equitativo a la capacidad productiva, salud, educación, y protección civil.

  58. Coincidimos en que no hay mejor inversión que el desarrollo de los recursos humanos, que es al mismo tiempo un compromiso de justicia social y un requisito para el crecimiento económico de largo plazo.

  59. Canalizar mayores recursos para atender las justas y urgentes demandas sociales y a mejorar el alcance y la calidad de nuestros programas de política social.

  60. Intentar intercambiar experiencias entre nuestras dos regiones sobre las diversas políticas sociales que aplicamos y fortalecer nuestra cooperación en esta materia, particularmente en las áreas de salud, nutrición, educación y empleo.

  61. Destacar también la importancia de que en nuestros países se generen empleos suficientes, bien remunerados y productivos. Para ello es fundamental la educación y la formación profesional de los trabajadores de todas las edades.

  62. En particular, hemos concordado en:

  63. Impulsar la recuperación, la preservación y un mejor conocimiento de nuestros vastos acervos culturales incluyendo nuestro patrimonio y de nuestras diversidades, como un vínculo fundamental de integración entre América Latina y el Caribe y la Unión Europea, que permita relaciones más cercanas y duraderas entre nuestros pueblos, y promover la creatividad cultural como un diálogo para la paz y la tolerancia.

  64. Fomentar acciones, en ambas regiones, así como en foros multilaterales, a fin de promover la diversidad cultural y el pluralismo en el mundo.

  65. Estimular los intercambios interregionales entre actores educacionales y culturales como uno de los medios más eficientes y eficaces para promover la comprensión mutua, el aprendizaje y la producción cultural. El fomento de estrechos contactos entre artistas y la organización en todos los sectores culturales, estimulará el respeto por la diversidad cultural y lingüística garantizando la dignidad humana y el desarrollo social.

  66. Estimular una mayor cooperación e intercambio entre las industrias culturales así como en el sector audiovisual, como pilares fundamentales en la cooperación cultural y económica, con vistas a lograr un interés incrementado en las producciones de alta calidad.

  67. Considerar el fortalecimiento de la cooperación educativa como un reto especial, con particular énfasis en la educación básica, en la formación profesional y en la cooperación entre las instituciones de educación superior, incluyendo las universidades y la educación a distancia y tomando en cuenta las necesidades particulares de nuestras sociedades. En este contexto recordamos los exitosos programas de cooperación existentes.

  68. Impulsar el acceso universal a la educación y formación profesional como factores determinantes para disminuir las desigualdades sociales, reducir la pobreza y alcanzar empleos mejor remunerados, asegurando la educación básica integral para todas las personas en edad escolar y el derecho de los pueblos a mantener su identidad cultural y lingüística; destacamos el derecho a la educación, basado en la responsabilidad de cada país de proporcionar una educación adecuada a todos sus ciudadanos.

  69. Impulsar la investigación científica y el desarrollo técnico como elementos fundamentales en nuestras relaciones y como condición esencial para la exitosa inserción de los países en un mundo globalizado, que exige el avance del conocimiento científico, su dominio y adaptación a una tecnología en constante evolución.

  70. Favorecer la innovación y transferencia de tecnología con miras a obtener una mayor vinculación económica y técnica entre las dos regiones en los ámbitos de la producción de bienes y servicios; comercio exterior; infraestructura, telecomunicaciones y transportes, entre otros.

  71. Manifestar nuestra satisfacción con los diversos eventos promovidos antes y durante la Cumbre, que involucran a varios sectores de la sociedad civil.

  72. Estos compromisos solemnes son fuente de inspiración para nuestro diálogo presente y nuestra cooperación en los foros internacionales e interregionales, al mismo tiempo que contribuyen al establecimiento exitoso de nuestra asociación estratégica.

  73. Los participantes expresaron su profunda gratitud al pueblo y Gobierno de Brasil por la cortesía y apoyo recibidos a fin de conducir a la Cumbre hacia su exitosa conclusión.

Fernando Henrique Cardoso
Brasil
Presidente de la República
Brasil
Presidente de la República

Gerhard Schröder
Alemania
Canciller Federal


Ernesto Zedillo

México
Presidente de la República


Jacques Santer

Comissión Europea
Presidente


Andrés Pastrana Arango
Colombia
Presidente de la República


Martti Ahtisaari
Finlandia
Presidente de la República


Janet Jagan
Guyana
Presidente de la República


Arnoldo Alemán Lacayo
Nicaragua
Presidente de la República


Ernesto Pérez Balladares
Panama
Presidente de la República


Carlos Saúl Menem
Argentina
Presidente de la República


Viktor Klima
Austria
Canciller Federal


Hubert A. Ingraham
Bahamas
Primero Ministro


Owen Seymour Arthur

Barbados
Primero Ministro


Jean-Luc Dehaene

Belgica
Primero Ministro


Said Musa

Belice
Primero Ministro


Hugo Banzer Suárez
Bolivia
Presidente de la República


Eduardo Frei Ruiz-Tagle
Chile
Presidente de la República


Miguel Angel Rodriguez Echeverría
Costa Rica
Presidente de la República


Fidel Castro Ruz
Cuba
Presidente de la República


Poul Nyrup Rasmussen
Dinamarca
Primero Ministro


Edison C. James
Dominica
Primero Ministro


Francisco Flores
El Salvador
Presidente de la República


Jamil Mahuad Witt
Ecuador
Presidente de la República


José María Aznar
España
Presidente del Gobierno


Jacques Chirac
Francia
Presidente de la República


Keith Mitchell
Granada
Primero Ministro


Constantinos Simitis
Grecia
Primero Ministro


Luis Alberto Flores Asturias
Guatemala
Vice-Presidente de la República


Fritz Longchamps

Haiti
Ministro de Negocios Estrangeros


Carlos Roberto Flores Facusse
Honduras
Presidente de la República


Mary Harney

Irlanda
Vice-Primera-Ministra


Massimo D'Alema
Italia
Presidente del Consejo de Ministros


Seymour Mullings
Jamaica
Vice-Primero Ministro


Robert Goebbels
Luxemburgo
Ministro de la Economía


Willen Kok
Países Bajos
Primero Ministro


Luis Angel González Macchi
Paraguay
Presidente de la República


Alberto Fujimori
Perú
Presidente de la República


António Guterres
Portugal
Primero Ministro


Robin Cook
Reino Unido
Ministro de Negocios Estrangeros


Leonel Fernández Reyna
República Dominicana
Presidente de la República


Kenny Anthony

Santa Lúcia
Primero Ministro


Denzil L. Douglas

San Cristóban y Nevis
Primero Ministro


James Fitz - Allen Mitchell

San Vicente y Granadinas
Primero Ministro


Göran Persson
Suécia
Primero Ministro


Errol Snijders
Suriname
Ministro de Relaciones Exteriores


Basdeo Panday

Trinidad y Tobago
Primero Ministro


Julio María Sanguinetti
Uruguay
Presidente de la República


Hugo Rafael Chávez Frías
Venezuela
Presidente de la República

Prioridades para la acción

Nosotros los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe y de la Unión Europea, reunidos en la ciudad de Río de Janeiro los días 28 y 29 de junio de 1999, hemos decidido avanzar en la consolidación de una asociación estratégica de carácter político, económico, cultural y social, y de cooperación entre ambas regiones, que contribuya al desarrollo de cada uno de nuestros países y a lograr mejores niveles de bienestar social y económico para nuestros pueblos, aprovechando las oportunidades que ofrece un mundo cada vez más globalizado, en un espíritu de igualdad, respeto, alianza y cooperación.

Concordamos en que las prioridades para la acción se basan en un compromiso común con la democracia representativa, el estado de derecho, la gobernabilidad, el pluralismo y el desarrollo social, incluyendo la distribución más equitativa de la riqueza y las oportunidades, así como en una integración armónica a la economía global.

Hemos decidido, asimismo, reforzar el diálogo entre gobiernos, a todos los niveles, y con las organizaciones de la sociedad civil, a fin de asegurar la consecución de los objetivos de desarrollo y el fortalecimiento del estado de derecho en ambas regiones. En este contexto, mejoraremos los mecanismos para garantizar el cumplimiento de las disposiciones legales en ambas regiones, así como la transparencia y rendición de cuentas, especialmente en el uso de los recursos públicos.

Hemos decidido, además, que el Grupo Birregional, a nivel de Altos Funcionarios, establecido por la Declaración de Río de Janeiro, supervisará las acciones contenidas en este documento.

Teniendo en cuenta lo mencionado así como los principios y compromisos contenidos en la Declaración de Río de Janeiro, promoveremos las siguientes acciones:

En el ámbito político:

  1. Impulsar una cooperación más estrecha y el intercambio de puntos de vista en los foros internacionales sobre asuntos de interés común. Trabajar conjuntamente en el mejoramiento de la capacidad de la Organización de las Naciones Unidas para atender de manera cada vez más eficaz a sus tareas en el nuevo milenio, con pleno respeto a los propósitos y principios de la Carta, y la Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada por las Naciones Unidas hace 50 años. Coordinaremos esfuerzos birregionales para garantizar que la Asamblea del Milenio se desarrolle de tal manera que la Organización sea fortalecida.

  2. Formular programas de cooperación orientados a fortalecer aún más la protección y promoción de los derechos humanos, así como programas de capacitación para apoyar a las oficinas e instituciones de derechos humanos, entre otras, las encargadas de proteger los derechos de los grupos más vulnerables de la sociedad. Apoyamos programas de capacitación específicos destinados a impulsar acciones concretas en este campo. Asimismo, promoveremos programas de difusión del derecho humanitario.

  3. Diseñar y poner en marcha programas conjuntos y adoptar medidas nacionales para prevenir y combatir la xenofobia, las manifestaciones de racismo y otras formas conexas de intolerancia, así como impulsar la promoción y protección de los derechos de los grupos más vulnerables de la sociedad, en especial los niños, los jóvenes, los incapacitados, las poblaciones indígenas y los trabajadores migratorios y sus familias.

  4. Adoptar programas y proyectos en las doce áreas prioritarias identificadas en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995), mediante mecanismos de cooperación financiera y técnica, previa identificación de las acciones de interés común con dimensión birregional. La perspectiva de género será tomada en cuenta como base en todos los programas de cooperación.

  5. Trabajar con miras a la modernización de la estructura de nuestros respectivos Estados, en especial con respecto a los sistemas electorales, la administración de justicia, los sistemas tributarios y las políticas presupuestarias, como mecanismos para la redistribución de la riqueza y de los ingresos generados por el desarrollo económico. Estimularemos el diálogo sobre esta materia.

  6. Invitar a los actores de la sociedad civil a participar en la implementación de iniciativas conjuntas entre América Latina y el Caribe y la Unión Europea. Por ello, consideramos a la cooperación entre el sector público y la sociedad civil de manera positiva y reconocemos el papel relevante de los programas de cooperación descentralizada. Concordamos en cooperar estrechamente e intercambiar conocimientos y experiencia en el área de la reforma del sistema de seguridad social.

    Fomentar contactos parlamentarios entre ambas regiones.

  7. Dar la bienvenida en particular a las actividades de los varios foros en el contexto de la preparación de la Cumbre.

  8. Recordando las exitosas conferencias sobre Medidas de Fomento de la Confianza y de la Seguridad, destacar la necesidad de continuar manteniendo el diálogo periódico sobre estos temas entre la Unión Europea y el Grupo de Río.

  9. Promover la firma o ratificación de los instrumentos en materia de desarme y prohibición de ciertas armas especialmente crueles, incluyendo las convenciones sobre armas químicas y armas biológicas; el Tratado de No Proliferación (TNP), el Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN). Además, apoyaremos las negociaciones en curso, en particular en la Conferencia del Desarme.

  10. Expresar nuestro beneplácito por la entrada en vigor, a partir del 1º de marzo de 1999, de la Convención de Ottawa sobre la prohibición del uso, almacenamiento, producción y traslado de minas terrestres antipersonal y su destrucción, y enfatizar la importancia de la plena y rápida implementación de la Convención. Exhortamos a todos los países a aunar esfuerzos para lograr la total eliminación de las minas terrestres antipersonal en todo el mundo y concordamos en asignar alta prioridad a los esfuerzos para mitigar el sufrimiento y la destrucción causados por su uso.

  11. Continuar brindando cooperación técnica y financiera por medio de programas de acción sobre minas terrestre antipersonal, con especial atención hacia los países centroamericanos.

  12. Enfatizar que la combinación de conflictos con la diseminación sin control de armas pequeñas representa un serio reto para la comunidad internacional. En este sentido, acogemos con beneplácito la Acción Conjunta de la Unión Europea para el combate a la acumulación y propagación desestabilizadora de armas pequeñas y armamento ligero, así como la Convención Interamericana para Combatir la Producción y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Otros Materiales Relacionados, y destacamos nuestra determinación de colaborar estrechamente en esta área.

  13. Cooperar en la lucha contra el crimen transnacional organizado y las actividades criminales conexas, trabajar para la elaboración de instrumentos contra la corrupción, así como para promover activamente la implementación de las convenciones internacionales sobre la materia e incrementando, además, la colaboración entre nuestros gobiernos.

  14. Intensificar la cooperación internacional para combatir al terrorismo, con base en los principios establecidos en el marco de la Organización de las Naciones Unidas. Con esta finalidad, trabajaremos conjuntamente para avanzar en la firma y ratificación de las convenciones y protocolos de la ONU y para fortalecer el marco legal internacional en la materia, apoyando la elaboración de instrumentos para combatir al terrorismo.

  15. Apoyar proyectos para la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales, especialmente aquellos que contribuyan a la superación de la pobreza, la marginación y la exclusión social, a la modificación de los patrones de producción y consumo, y al fomento de la conservación de la diversidad biológica. Otorgaremos especial importancia a la promoción de los sectores susceptibles de generar empleo productivo.

  16. Reafirmar nuestros compromisos con relación a la implementación de la Convención de Río sobre Cambio Climático, Biodiversidad y Desertificación y promover acciones orientadas a la pronta aplicación del Mecanismo de Desarrollo Limpio previsto en el Protocolo de Kioto. Resolvemos cooperar e intercambiar experiencias en el área de la preservación de los bosques en todo el mundo por medio de la adecuada explotación económica, de conformidad con los principios del desarrollo sostenible. Se brindará especial atención a proyectos concernientes a un uso más racional de la energía, el desarrollo de fuentes de energía renovable y la solución de los problemas de la contaminación industrial y urbana. Resolvemos intercambiar experiencias en el área de la pérdida de productividad del suelo y el manejo de los ecosistemas áridos. Destacamos la exitosa cooperación entre la Unión Europea y el Gobierno brasileño para implementar el "Programa Piloto Internacional para Conservar los Bosques Tropicales Brasileños" (PPG7), como una alianza estratégica promisoria. Subrayamos la importancia de la educación para la protección ambiental en la implementación de la Agenda 21 y concordamos en cooperar estrechamente en este sentido.

  17. Poner en marcha programas de cooperación en materia de desastres ambientales y naturales, con el fin de contribuir a mejorar la capacidad de los países más vulnerables de ambas regiones para prevenir y enfrentar los desastres; establecer un sistema adecuado de aprovechamiento de la ayuda internacional en las fases de prevención, alerta temprana, emergencia, mitigación, rehabilitación y reconstrucción. Esta cooperación incluirá la elaboración de un directorio de organizaciones nacionales de protección civil, la elaboración de un inventario de recursos existentes en materia de auxilio en caso de desastre, así como la preparación de un manual de directrices para la cooperación internacional en casos de desastres.

  18. Impulsar la plena aplicación de los objetivos de la Década Internacional para la Reducción de Desastres Naturales; de los Programas de Preparación, Mitigación y Prevención de Desastres del Departamento para la Ayuda Humanitaria de la Comunidad Europea (EC DIPECHO), ejecutados en América Central y el Caribe.

  19. Apreciar el papel activo que la sociedad civil está desempeñando para la ayuda y la reconstrucción de América Central, tal como fue reconocido en la Declaración de Estocolmo del 28 de Mayo de 1999.

  20. Apoyar la implementación contemplada en el Plan de Acción Global de Panamá en Materia de Drogas entre la Unión Europea y América Latina, incluyendo la cooperación interregional con el Caribe como parte importante de las prioridades para la acción.

  21. Celebrar los resultados de la XIV Conferencia Interparlamentaria Unión Europa-América Latina (16-18 de marzo de 1999), en particular el mensaje relativo al Instituto para las Relaciones entre Europa y Latinoamérica (IRELA), y considerar las recomendaciones de los parlamentarios de ambas regiones al respecto.

  22. En el ámbito económico:

  23. Promover acciones conjuntas de cooperación económica internacional. En el ámbito de la Organización Mundial de Comercio, aseguraremos el pleno cumplimiento de los compromisos de la Ronda Uruguay y concordamos en el lanzamiento de una nueva ronda de negociaciones comerciales multilaterales, integral y de beneficio mutuo.

  24. Fortalecer nuestras relaciones económicas y comerciales, aprovechando plenamente los acuerdos comerciales existentes entre nuestras regiones y trabajando para la adopción de nuevos acuerdos.

  25. Celebrar consultas de alto nivel para intercambiar puntos de vista y concertar posiciones en los esfuerzos multilaterales, en los foros apropiados, incluyendo a aquellos en el sistema de las Naciones Unidas, orientados hacia el establecimiento de mecanismos que promuevan un sistema económico y financiero global estable y dinámico, como una manera de prevenir las crisis futuras y, en caso de producirse, asegurar su rápida y efectiva solución.

  26. Formular, en el marco de estas consultas, propuestas de cooperación birregional dirigidas a fortalecer los sistemas financieros nacionales y desarrollar mecanismos de supervisión y regulación a fin de implementar las mejores normas y prácticas internacionales.

  27. Crear programas específicos para apoyar a los países de menor desarrollo económico relativo mediante el establecimiento de foros de capacitación, estímulando la inversión productiva y condiciones adecuadas de financiamiento, incluyendo medidas nacionales y globales efectivas para resolver los problemas generados por niveles excesivos de deuda.

  28. Instar a las comunidades empresariales de América Latina y el Caribe y de la Unión Europea a reunirse periódicamente en un Foro Empresarial, con el fin de analizar asuntos de interés común y, cuando sea el caso, presentar conclusiones y recomendaciones para la consideración de los gobiernos. Dicho Foro, cuyo punto de partida podría ser la promoción de redes electrónicas birregionales de asociaciones empresariales, podría enriquecerse con las iniciativas existentes, tales como el Foro Empresarial Mercosur/Unión Europea y el Encuentro Empresarial Multisectorial AL-Partenariat 99 Unión Europea–México–Centroamérica.

  29. Promover un programa birregional de capacitación gubernamental y empresarial para el fomento de la competitividad en los negocios y la capacidad negociadora de los empresarios, así como para la búsqueda de soluciones efectivas en materia de facilitación de negocios.

  30. Impulsar la celebración de acuerdos bilaterales de promoción y protección recíproca de inversiones y convenios para evitar la doble tributación y estimular las iniciativas destinadas a facilitar e incrementar las inversiones entre ambas regiones.

  31. Promover programas y mecanismos para apoyar a las pequeñas y medianas empresas en materia de financiamiento, incluyendo un mejor acceso a las garantías financieras y capitales de riesgo, capacitación gerencial, tecnología y cooperación interempresarial, con el fin de elevar su competitividad y lograr una mejor inserción en los mercados internacionales. En particular, fomentar inversiones conjuntas para el establecimiento de empresas en ambas regiones.

  32. Invitar al Banco Europeo de Inversiones (BEI) a considerar la posibilidad de reforzar y ampliar sus actividades en América Latina y el Caribe y estimular la cofinanciación entre las instituciones financieras europeas y las de América Latina y el Caribe.

  33. Apoyar el desarrollo de las capacidades nacionales para el fortalecimiento y la protección de los derechos de propiedad intelectual en todos los campos, de acuerdo con las reglas establecidas en el marco de la OMC, como condición importante para el aumento de los flujos de comercio e inversión.

  34. Establecer un diálogo para el estudio sobre normas y certificaciones basadas en los actuales acuerdos sobre Barreras Técnicas al Comercio. Examinaremos la posibilidad de preparar negociaciones tendientes a lograr acuerdos bilaterales de reconocimiento mutuo de normas técnicas.

  35. Establecer un diálogo para promover la cooperación aduanera y la armonización de nomenclaturas, especialmente en el área de capacitación, la elaboración de bases de datos y redes de expertos, así como formular propuestas de posibles acuerdos de cooperación bilateral sobre la materia.

  36. Alentar la cooperación y la inversión para el desarrollo del turismo en ambas regiones. Otorgamos especial atención al desarrollo y fomento del turismo sostenible, de acuerdo con la necesidad de contribuir a la conservación y manejo de la rica biodiversidad de nuestras regiones. La activa participación de las comunidades locales e indígenas, la administración local y el sector privado en el desarrollo sostenible del turismo contribuye a las economías locales y regionales.

  37. Reforzar los programas de cooperación en el sector de energía alternativa y del ahorro de energía, especialmente la cooperación descentralizada - Programa de Inversión de la Comunidad Europea (ECIP), Inversión América Latina (AL-INVEST), Utilización Racional de la Energía – América Latina (ALURE). También continuaremos apoyando los programas relevantes.

  38. Impulsar programas de cooperación en materia de infraestructura, incluyendo los transportes, y procedimientos administrativos para la liberalización del comercio y la intensificación de la cooperación económica.

  39. Asegurar un marco legal de disposiciones de alta calidad para la protección del consumidor y al diálogo entre los actores sociales; estimular la plena implementación de las convenciones internacionales en materia laboral.

  40. En el ámbito cultural, educativo, científico, tecnológico, social y humano:

  41. Acordar la aplicación de programas en las áreas de salud y educación a fin de combatir la marginación, la exclusión social y la pobreza extrema. Deberá prestarse suma atención a la implementación de las recomendaciones de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de 1995 y la preparación de la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General en Junio de 2000 para el seguimiento de la Cumbre.

  42. Fortalecer la cooperación en los campos de la educación primaria, secundaria y superior y diseñar programas birregionales de apoyo a políticas compensatorias de educación, que contribuyan a mejorar la calidad de la educación y la capacitación docente, así como la formación de recursos humanos, con especial énfasis en la formación vocacional y en la utilización de nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Destacamos los continuos y exitosos esfuerzos de las partes en las últimas décadas a fin de fomentar la cooperación también por medio de escuelas bilingües y biculturales.

  43. Apoyar decididamente la cooperación birregional en el sector universitario para incrementar las becas a estudiantes e investigadores de todos los niveles, así como para ampliar los estudios de postgrado en ciencia y tecnología, industria y negocios, la movilidad de académicos y estudiantes y los procesos de acreditación de programas y reconocimiento de títulos. Podemos referirnos a una admirable historia de cooperación en el sector universitario, en particular la "América Latina Formación Académica" (ALFA). En ambos lados hemos otorgado innumerables becas para estudiantes e investigadores de todos los niveles. Estos proyectos serán ampliados en el futuro.

  44. Promover la cooperación para mejorar el aprovechamiento de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías e instrumentos, tales como la educación a distancia, con el objeto de integrarles a los esquemas de educación nacional, particularmente para aquellas personas y grupos sociales que no tienen acceso a ellas.

  45. Otorgar especial cuidado a la promoción de los derechos de las minorías, y a la implementación de esquemas de capacitación que otorguen valor a las identidades lingüísticas y culturales. Concordamos en promover la cooperación tendiente a ampliar las oportunidades de capacitación de poblaciones indígenas para participar en la planificación e implementación de programas de desarrollo social y económico.

  46. Incorporar en los programas educativos contenidos orientados a difundir nuestro patrimonio cultural tangible e intangible, identificando proyectos de cooperación entre las dos regiones y tomando en consideración la oferta cultural existente en ambos lados del Atlántico.

  47. En este sentido, a fin de dar visibilidad y renovar el diálogo cultural entre nuestras regiones, considerar el establecimiento de un foro cultural Unión Europea y América Latina y Caribe.

  48. Implementar programas para promover las identidades culturales y lingüísticas, sensibilizando a la población sobre su importancia y sobre la necesidad de su preservación. Promoveremos, en particular, la investigación en el campo de la antropología y la cultura, el intercambio de peritos y la transmisión de técnicas de conservación.

  49. Concordar asimismo en continuar brindando apoyo apropiado a instrumentos orientados a la comunidad, tales como la " Urbs América Latina" (URBAL).

  50. Promover el establecimiento de una iniciativa conjunta en el campo de la sociedad de la información en ciertas cuestiones prioritarias (por ejemplo, comercio electrónico, tecnologías industriales y telecomunicaciones, medio ambiente, salud, servicios sociales y educación). Estimular una mayor cooperación en el área de las producciones audiovisuales, cinematográficas y de medios electrónicos así como la organización y clasificación de archivos y publicaciones.

  51. Apoyar la labor realizada por el Grupo de Trabajo de Cooperación Científica y Tecnológica Unión Europea-América Latina y los Acuerdos derivados de la IV y V Conferencias birregionales celebradas en junio y octubre de 1998 en Madrid y Guatemala, respectivamente. En este sentido, estableceremos un grupo de trabajo de representantes de ambas regiones para discutir y brindar asesoramiento sobre la mejor manera de obtener beneficios, en lo que concierne a la cooperación científica y técnica futura entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe, de las posibilidades ofrecidas en el V Programa Marco de la Comunidad Europea para la investigación, desarrollo tecnológico y actividades de demostración, particularmente por medio de acuerdos de cooperación, teniendo en cuenta las características y capacidades de los países concernidos, así como también la importancia estratégica de este sector en nuestra nueva asociación birregional.

  52. Promover y facilitar iniciativas para la cooperación y el intercambio en materia de ciencia y tecnología. Especial atención deberá otorgarse a la vinculación entre los procesos productivos y las labores de investigación científica y tecnológica, incluyendo los aspectos ecológicos que ejercen un efecto positivo sobre el desarrollo sustentable de ambas regiones y su medio ambiente.

  53. Otorgar prioridad constante al fomento de centros de excelencia por medio de redes transregionales que abarquen las instituciones de naturaleza académica, científica y tecnológica. Dentro de este marco, nos comprometemos a fomentar el intercambio de conocimientos, la cooperación en iniciativas conjuntas y la movilidad de estudiantes e investigadores entre instituciones equivalentes de las respectivas regiones. Destacamos también la importancia de la cooperación entre universidades en las áreas humana, social y científica y la necesidad, entre otras, de un punto focal para la investigación y la capacitación conjunta de personal altamente calificado, particularmente en asuntos relacionados a los procesos de desarrollo e integración.

  54. Estimular a los Institutos Europeos y a las Instituciones para la Integración (Brujas, Florencia y Maastricht) y a la red de instituciones académicas de todos los Estados miembros de la Unión Europea y de los países de América Latina y el Caribe, a apoyar actividades relacionadas con la investigación, estudios de postgrado y la capacitación en el área de integración.

  55. Fortalecer políticas de integración regional y el desarrollo de los mercados internos como factores fundamentales de crecimiento y estabilidad. Para ese fin, apoyaremos la adopción de políticas comunes y de enfoques sectoriales coordinados, con miras a obtener el máximo provecho de las políticas actuales y futuras de liberalización del comercio. Será dará especial atención al combate a los carteles y a la creación de estructuras jurídicas y fiscales adecuadas.

  56. Continuar apoyando los objetivos y actividades de instituciones regionales, como el Centro de Formación para la Integración Regional (CEFIR) en Montevideo, para la capacitación de los profesionales de los sectores públicos y privados y de las futuras generaciones, reforzando capacidades especializadas en áreas tales como análisis, capacitación y gestión de procesos de integración.

  57. Para asegurar el uso más eficiente de los recursos financieros disponibles y maximizar la complementariedad y la sinergia existentes, concordar en la especial importancia del principio de "subsidiariedad" y en la necesidad de reforzar la cooperación de todas las partes.

COMUNICADO CONJUNTO DE RIO DE JANEIRO

En el marco de esta Primera Cumbre, se llevó a cabo, en paralelo, una reunión entre los Presidentes de los países del Mercosur y Chile y los Jefes de Estado y de Gobierno de los 15 países de la Unión Europea, destinada a zanjar las profundas diferencias existentes particularmente en el campo agrícola, que pusieron en riesgo su propia celebración. Tal como lo refleja el "Comunicado Conjunto de Río de Janeiro", dicha reunión arrojó algunos importantes resultados concretos:

En primer lugar, se reafirmó el compromiso asumido en el Acuerdo Marco Interregional de Cooperación, suscripto en diciembre de 1995, con vistas al establecimiento de una Asociación Birregional.

En segundo lugar, se logró iniciar formalmente el proceso negociador, teniendo como objetivo la liberalización del comercio birregional, sin excluir ningún sector y de conformidad con las reglas de la OMC. Los resultados constituirán un compromiso único, de acuerdo con el criterio del "single undertaking", que también se utiliza en las negociaciones del ALCA.

En tercer lugar, se acordó que las negociaciones se inicien en noviembre próximo en Bruselas, en ocasión de la reunión del Consejo de Cooperación, en la que deberán definirse la estructura, metodología y la agenda de las negociaciones; sin embargo, no se fijó fecha para que culminaran, como tambien lo querían los países del Mercosur y Chile, pues los países europeos entiende que existen factores fuera de control, como, por ejemplo, las eventuales resoluciones de la "Ronda del Millenio" de la OMC. Si bien en el "Comunicado Conjunto" no se hace referencia sobre el comienzo de las negociaciones respecto de las barreras arancelarias, se logró el compromiso formal de hacerlo en julio del año 2001, un año antes de lo que pretendían Francia e Irlanda, que encabezaron la resistencia dentro de la Unión Europea a la inclusión de los productos agrícolas en las negociaciones con vistas al libre comercio entre las dos regiones.

El texto completo del Comunicado se transcribe a continuación:

Encuentro de Jefes de Estado y de Gobierno
del Mercosur y de Chile y de la Unión Europea

Reunidos en Río de Janeiro, con motivo de la Cumbre América Latina y Caribe – Unión Europea, los Jefes de Estado y de Gobierno del Mercosur y de Chile y de la Unión Europea reiteraron su empeño en continuar fortaleciendo sus relaciones cimentadas en profundos vínculos históricos, políticos, económicos y culturales, así como en los valores comunes a ambas regiones.

Con ese propósito decidieron atribuir una renovada prioridad a sus relaciones en las esferas política, económica, comercial, cultural y de cooperación, con miras a construir una asociación más profunda y provechosa entre las dos regiones, fundada en la democracia, en el desarrollo sostenible y en el crecimiento económico con justicia social.

Atribuyeron especial importancia al estímulo del diálogo político entre las dos regiones, que permitirá intensificar la cooperación con relación a cuestiones bilaterales e internacionales de interés mutuo. Subrayaron, además, la importancia del diálogo cultural que fortalecerá los vínculos culturales existentes entre los pueblos de las dos regiones.

Reafirmaron el compromiso asumido en el Acuerdo Marco Interregional de Cooperación, suscripto en diciembre de 1995, entre el Mercosur y la Unión Europea, de intensificar sus relaciones para fomentar el incremento y la diversificación de sus intercambios comerciales a través de la liberalización progresiva y recíproca de los intercambios y de crear condiciones que favorezcan el establecimiento de una Asociación Interregional, teniendo en cuenta la existencia de ciertos productos y servicios sensibles, y de conformidad con la OMC. Reafirmaron, igualmente, el compromiso similar asumido en el Acuerdo Marco de Cooperación, firmado en junio de 1996, entre Chile y la Unión Europea, para la creación de una asociación política y económica.

Los Jefes de Estado y de Gobierno coincidieron en que la expansión del comercio a través del desarrollo del libre comercio entre el Mercosur y Chile y la Unión Europea, constituye un elemento central en la construcción de una relación más dinámica, en el impulso de sus procesos de integración y en el fortalecimiento del sistema multilateral de comercio.

Con ese objetivo concordaron en lanzar negociaciones entre el Mercosur y Chile y la Unión Europea, con miras a la liberalización comercial bilateral, progresiva y recíproca, sin excluir ningún sector del comercio de bienes y de conformidad con las reglas de la OMC. Quedó establecido que tanto los resultados de las negociaciones Mercosur – Unión Europea cuanto los provenientes de las negociaciones Chile – Unión Europea, constituirán, en cada caso, un compromiso único a ser implementado por las Partes como un todo indivisible ("single-undertaking").

Al iniciar ambas negociaciones, los Jefes de Estado y de Gobierno determinaron que serán realizadas, en noviembre de 1999, reuniones del Consejo de Cooperación previsto en el Acuerdo-Marco Interregional Mercosur-Unión Europea y del Consejo Conjunto previsto en el Acuerdo de Cooperación Chile – Unión Europea. En dichas reuniones se formularán propuestas para definir la estructura, la metodología y la agenda.

Los Jefes de Estado y de Gobierno discutirán los preparativos para el lanzamiento de una nueva ronda de negociaciones comerciales multilaterales amplia y equilibrada, en el ámbito de la Organización Mundial de Comercio y manifestaron su expectativa de que dicho proceso se concluya en el espacio de tres años y que sus resultados sirvan para fortalecer el sistema multilateral de comercio y prepararlo para los desafíos del siglo venidero.

Seminario sobre negociaciones comerciales
internacionales se realizó en Lima

A fin de contribuir con la formación de funcionarios para aumentar la capacidad negociadora de los países andinos en el campo de la política comercial internacional y las relaciones económicas externas, se realizó en Lima, Perú, entre el 14 y 18 de junio, el seminario-taller sobre negociaciones comerciales internacionales.

El seminario se inscribe dentro del programa de capacitación de recursos humanos suscrito entre la Comisión Europea y la Secretaría Permanente del Ssistema Económico Latinoamericano (SELA), y cuya ejecución en 1999 abarcará a tres grupos de países: la Comunidad Andina, Mercosur y Chile y el Mercado Común Centroamericano, Cuba y México.

El seminario, realizado en la sede de la Comunidad Andina (CAN), estuvo dirigido a funcionarios gubernamentales, parlamentarios y empresarios de esta subregión, y contó con la participación de expertos en negociaciones comerciales de la Unión Europea, la UNCTAD y la CEPAL, entre otras instituciones.

A continuación transcribimos parte del discurso pronunciado por el Director de Desarrollo del SELA, Mario Vacchino, en la sesión inaugural del seminario:

"Nos parece conveniente hacer algunas referencias a los antecedentes del seminario desde una doble perspectiva: la importancia de la formacion y actualizacion de recursos humanos y la importancia de los temas que seran tratados. Ella ha sido una de las principales áreas de trabajo de la Secretaria Permanente del SELA por su enorme impacto sobre el desarrollo de la región.

En tal sentido, preferentemente en coordinacion con otros organismos regionales e internacionales, la Secretaria Permanente del SELA ha instrumentado diversas iniciativas, con la finalidad de apoyar los esfuerzos de sus estados miembros en la materia: la integracion regional, el desarrollo de las Pymes, los problemas del empleo, el sistema de comercio mundial, el impacto de la globalización, el sistema de comercio mundial, la propiedad intelectual figuran entre los temas considerados. Más especificamente, la formacin de negociadores comerciales ha sido abordado en varias oportunidades y muy en especial mediante la ejecucion entre 1996 y 1998 del Proyecto de Formación de funcionarios gubernamentales sobre los resultados de la Ronda Uruguay, que fuera financiado con recursos de cooperacion tecnica no reembolsables del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En el mismo participaron en los talleres y seminarios realizados cerca de 200 funcionarios de los Estados Miembros del SELA.

La necesidad de instrumentar a nivel nacional los importantes cambios que trajo aparejado la Ronda Uruguay en las politicas comerciales de todos los paises de la region, los llamados "nuevos temas" del comercio internacional y las mudanzas que se han ido verificando en el sistema de comercio internacional, que evoluciona muy rapidamente, vuelven a requerir con urgencia la formacion y el entrenamiento de nuevos grupos de negociadores y de decisores de política comercial latinoamericana. Y más en general de legisladores y empresarios, pues los compromisos de la Ronda Uruguay y los que se estableceran en las nuevas negociaciones, los involucran directamente en cuanto a la adecuación de normas y políticas y en el desarrollo de las próximas negociaciones, cuyo resultado estará en relación con los grados de preparación y conocimiento.

Pensamos que los paises de America Latina y el Caribe tienen frente a sí diversas opciones de integración e inserción externa, como son la profundización de la integración regional por vía de la vinculación de los espacios subregionales; el fortalecimiento de las relaciones hemisfericas, con la creación de mecanismos como el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA); la promoción de una articulación privilegiada con la Unión Europea; y la extensión de los nexos económicos con la región del Asia-Pacífico y otras regiones del mundo, enmarcadas, a su vez, por los avances hacia la conformación de un orden económico multilateral, de escala planetaria.

En este contexto tan complejo se plantea el problema de cómo negociar en varios frentes en forma simultánea y surge como interrogante la compatibilidad de los diversos procesos, en particular entre privilegiar una globalización amplia u otras alternativas interregionales, que posibiliten vinculaciones entre los países en desarrollo y los desarrollados más positivas que las actualmente existentes, todo ello sin olvidar la existencia de un desafío central para la región, como es el de volver a plantearse, con dimensión actualizada, el alcance de la integración latinoamericana y caribeña, de manera que no se diluya o sea absorbida por las relaciones extrarregionales y conserve su perfil y pertinencia, profundizándose paulatinamente.

La Secretaria Permanente del SELA, con este Proyecto con la Comisión Europea sobre capacitación de recursos humanos, que contempla la realización de varios seminarios subregionales, suma su aporte, sin duda modesto, a esta ardua tarea que tiene por delante la región.

Es indudable que los temas que se van a considerar en esta reunión constituyen una oportunidad para repasar, en su integridad, la agenda externa de América Latina y el Caribe, a partir del proceso de globalización actualmente en curso y poniendo especial énfasis en la instrumentación de los resultados de la Ronda Uruguay y el tratamiento de los nuevos temas; el funcionamiento de la OMC, la perspectiva andina en el comercio y las negociaciones internacionales; el tratamiento de temas específicos de la agenda como inversiones, servicios, políticas de competencia y de defensa comercial y el análisis de las posibilidades de ampliacion de las relaciones economicas y de cooperación entre la Union Europea y la Comunidad Andina. Pensamos que los análisis y planteamientos que se hagan durante su desarrollo podrían ser insumos de gran valor para la Quinta Reunión de Responsables de politica comercial de los Estados Miembros del SELA que tendrá lugar en los próximos meses en esta sede, para considerar la misma agenda en un escenario intergubernamental.

SELA Y AECI organizan taller para el desarrollo de PYMES

Entre el 16 y 18 de junio se efectuó en Santa Cruz, Bolivia, el "Taller de Capacitación sobre Estrategias de Promoción y Desarrollo de Asociatividad y Otras Formas de Cooperación Empresarial de PYMES", el cual fue organizado por la Secretaría Permanente del Sistema Económico Latinoamericano (SELA) y la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), además del gobierno boliviano.

El taller constituyó una "oportunidad para considerar y reafirmar el papel de las pequeñas y medianas empresas como factor estratégico del desarrollo económico y social de la región", expresó Mario Vacchino, Director de Desarrollo del SELA, al instalar la reunión en la cual participaron empresarios, representantes de gremios empresariales y funcionarios gubernamentales de los 28 países miembros del SELA.

"Pensamos que esta problemática es particularmente válida en las circunstancias presentes y frente al impacto del proceso de globalización, como parte de una profunda reestructuración a escala mundial que obliga a introducir cambios sustanciales no sólo en los conceptos sino en los modos y formas de actuacion y funcionamiemto de los diversos agentes y estamentos de la sociedad", apuntó Vacchino.

"Al respecto, cabe preguntarse cuáles son las vías para que nuestras sociedades y, en particular, sus sectores productivos puedan responder a la globalización y potenciar sus propias capacidades mediante la adopcion de figuras organizativas que suman y combinan las capacidades individuales para insertarse con mayores oportunidades en los mercados regionales y mundiales", agregó.

El Taller tuvo como objetivos contribuir a la capacitación de empresarios, dirigentes empresariales y funcionarios gubernamentales sobre estrategias de asociatividad y otras formas de cooperación empresarial que les permitan elevar el nivel competitivo de las pequeñas y medianas empresas, así como mejorar las oportunidades de acceso a nuevos mercados.

En ese sentido los especialistas participantes impartieron conocimientos e información que permitan a los propietarios o gerentes de PYMES adoptar las estrategias individuales y colectivas más convenientes para sus empresas tomando en cuenta su nivel competitivo y el entorno económico y geográfico en el cual operan.

En las exposiones se presentaron ideas para desarrollar y manejar estrategias para la implementación de programas de asociatividad y otras formas de cooperación interempresarial, como fórmula para fortalecer las capacidades competitivas de las PYMES.

La ocasión sirvió también para intercambiar ideas sobre las estrategias puestas en práctica por diveros países de la región en materia de asociatividad y cooperación interempresarial.

Liberalización del sector agrícola examinó Consejo de CARICOM

La liberalización del sector agrícola fue uno de los principales temas analizados en la reunión del Consejo para el Desarrollo Comercial y Económico que se celebró entre el 4 y 5 de junio en la sede del CARICOM en Georgetown, Guyana. Los Ministros asistentes a la reunión recibieron los avances de un estudio que se está realizando sobre los cambios a realizarse con respecto al arancel externo del Mercado Común para productos básicos. El arancel externo impuesto a estos productos se sitúa actualmente en 40 % en general. En la actualidad se está debatiendo la reducción del arancel para productos agrícolas procesados a un porcentaje entre 10 y 20% inferior que el arancel actual del 25%, dependiendo de los criterios a ser establecidos por el Consejo. El estudio debería estar listo para julio de ese año. Además de ello, los Ministros analizaron las recomendaciones de la reunión técnica sobre un estudio cuya realización había sido ordenada anteriormente en torno al impacto y las implicaciones políticas de la liberalización del comercio multilateral para el sector agrícola. En la reunión también se acordó que los Ministros de Agricultura del CARICOM visiten Chile en breve para examinar de cerca la industria agroalimentaria chilena. Un grupo de funcionarios del sector agrícola del CARICOM concluyó recientemente una visita de 8 días a Chile, por invitación del gobierno de ese país, para observar la experiencia de la agroindustria chilena. Los funcionarios regresaron a sus países con una serie de ideas para la realización de un conjunto de actividades comerciales y de empresas conjuntas entre ese país y el Caribe. A su vez, Chile será invitado a participar en la próxima reunión de la Asociación de la Agroindustria del Caribe, un organismo encabezado por el sector privado. Dicha reunión se efectuará en Trinidad y Tobago en julio de este año.

Negocios por US$ 45 millones concertaron
en II Foro de Empresarios Andinos

En sólo día y medio, empresarios de los cinco países de la Comunidad Andina concertaron negocios por un monto aproximado de 45 millones de dólares, en el marco del II Foro de Empresarios Andinos celebrado del 18 al 19 de junio, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

El resultado preliminar fue dado a conocer en la clausura del foro por Claudio Mansilla, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz -una de las entidades organizadoras-, quien además informó que en ese lapso se realizaron 3573 citas entre empresarios de los países de la Comunidad Andina y de España y Canadá.

El foro fue clausurado el sábado por el vicepresidente de Bolivia, Jorge Quiroga, quien ratificó el compromiso del gobierno de su país de avanzar en el proceso de integración.

Tras destacar el papel de Bolivia en la creación de una gran área económica en Sudamérica, por su situación geográfica y su pertenencia a la Comunidad Andina y al Mercosur, estimó que los encuentros de la CAN, como el celebrado en Santa Cruz, se ampliarán en menos de cinco años a los países del Mercosur.

Por su parte, el ministro de Comercio Exterior de Bolivia, Jorge Crespo, resaltó la participación de los 793 empresarios andinos -más de los previstos- y el hecho de que se haya logrado concertar más negocios, lo que demuestra, según dijo, que "la integración ha dado un salto hacia adelante con los verdaderos agentes de la integración".

En la ceremonia de clausura del foro, el presidente de la Sociedad Nacional de Industria de Perú, Emilio Navarro, invitó en su calidad de Presidente del Consejo Consultivo Empresarial Andino, a participar el próximo año al III Foro Empresarial Andino, que se llevará a cabo en Perú, entre febrero y marzo del año 2000.

En su intervención Navarro señaló la necesidad de que "nuestros empresarios, más allá de sus respectivos mercados locales, miren al mercado regional y al mercado global, pues su presencia en dichos mercados será garantía de su competitividad y de sus posibilidades de desarrollo".

Breves

Bases para un acuerdo comercial CAN-Canadá
La Comunidad Andina y Canadá estudian la conformación de una zona de libre comercio antes del 2005, informó la presidenta de la Comisión del bloque, la ministra de Comercio Exterior de Colombia, Marta Lucía Ramírez, citada por la agencia de noticias IPS. La funcionaria indicó que ese eventual acuerdo fue uno de los temas tratados por el presidente Andrés Pastrana y el primer ministro de Canadá, Jean Chrétien, en una reunión que sostuvieron Ottawa en el marco de una visita oficial de tres días a Canadá que realizó el mandatario colombiano a principios de junio. Ambos gobernantes establecieron los canales para un acercamiento comercial sin necesidad de esperar el 2005, fecha fijada para concretar el Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA). Ramírez, en su calidad de presidenta de la Comisión de la Comunidad Andina (CAN), suscribió un ''Entendimiento de cooperación en materia de comercio e inversión'' con el gobierno canadiense, que formaría parte de ese acercamiento. El acuerdo se concreta tras cuatro meses de negociaciones y tiene como objetivo ''identificar factores que faciliten y simplifiquen la actividad comercial'', además de promover la inversión, la transferencia de tecnología y mayores niveles de bienestar entre la CAN y el país norteamericano.

El MERCOSUR avanza hacia su consolidación
La XVI Cumbre del Mercosur que se reunió en Asunción, Paraguay, entre el 14 y 15 de junio, concluyó con la decisión de iniciar un proceso de convergencia macroeconómica que conduzca a la consolidación de este bloque subregional que desde hace ocho años integra a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y en el que también toman parte Bolivia y Chile en calidad de miembros asociados. En un encuentro previo a la cumbre presidencial del MERCOSUR los mandatarios de Argentina y Brasil, Carlos Menem y Fernando Henrique Cardoso, respectivamente, coincidieron en la necesidad de mantener una estricta disciplina fiscal como fórmula para combatir los ataques especulativos. "Impulsaremos un pacto de responsabilidad fiscal semejante al de Maastricht para llegar a un acuerdo sobre déficit fiscal, deuda externa y tasa de interés", adelantó el presidente Menem a la prensa, de acuerdo a la agencia de noticias IPS. "Estas no pueden ser sólo palabras, deben ser hechos concretos", dijo por su parte el presidente Cardoso. El presidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, también respaldó publicamente la iniciativa al señalar que desde hace mucho tiempo su país ha venido insistiendo en la necesidad de "definir" acuerdos macroeconómicos "como la mejor fórma para evitar la inestabilidad regional".

Publicaciones

PYMES: Escenario de oportunidades en el Siglo XXI
Como un aporte a la construccción de la memoria sobre los esfuerzos en materia de Pequeñas y Medianas Empresas, la Secretaría Permanente del SELA editó, con fondos provenientes del Convenio de Cooperación con Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), el libro "PYMES: Escenario de oportunidades en el Siglo XXI". El libro de 329 páginas está dividido en tres grandes secciones que contienen, en primer lugar, los estudios encomendados por el SELA a un grupo de especialistas con el objeto de profundizar y ampliar el conocimiento acumulado sobre las pequeñas y medianas empresas. En segundo lugar, recoge una selección de ponencias presentadas durante las deliberaciones de reuniones organizadas en el marco de dicho convenio. Y por último, incluye un conjunto de conclusiones y recomendaciones generadas en cada una de esas reuniones.

Libro electrónico "Claves de América Latina y el Caribe"
El Sistema Económico Latinoamericano (SELA) publica por tercer año consecutivo su libro electrónico "Claves de América Latina y el Caribe", un compendio sobre la reciente evolución económica de nuestra región, así como sus perspectivas en materia de integración regional e inversión extranjera. Al igual que el año anterior, la edición correspondiente a 1999 está financiada con fondos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el marco de las actividades programadas en el Convenio UNESCO-SELA "Comunicación para la Integración en América Latina y el Caribe". Las versiones en castellano e inglés de la presente edición también están disponibles en el website del SELA: www.sela.org.

"Guía de la Integración de América Latina y el Caribe 1999"
El libro electrónico "Guía de la Integración de América Latina y el Caribe 1999", que por primera vez edita el Sistema Económico Latinoamericano (SELA), constituye un esfuerzo por recoger en un sólo texto, y de forma simple, una mirada descriptiva sobre los aspectos de mayor interés en relación con la integración latinoamericana y caribeña, con la intención de que se convierta en un instrumento útil para el trabajo de periodistas, estudiantes, investigadores y observadores de nuestra región o de fuera de ella. Esta edición fue financiada con fondos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el marco de las actividades programadas en el Convenio UNESCO-SELA "Comunicación para la Integración en América Latina y el Caribe". Esta versión también está disponible en el website del SELA: www.sela.org.

Las personas e instituciones interesadas en obtener estas publicaciones, cuya distribución es gratuita, pueden dirigir su solicitud a la Oficina de Difusión de la Secretaría Permanente del SELA, Apartado Postal 17035, Caracas 1010-A, Venezuela; por fax al número (58-2) 238 89 23 o por e-mail a: difusion@sela.org

 

Nota:
El "Boletín sobre Integración de América Latina y el Caribe" es una publicación de la Secretaría Permanente del SELA, financiada con fondos del Programa Internacional para el Desarrollo de las Comunicaciones (PIDC) en el marco del Convenio UNESCO-SELA "Comunicación para la Integración de América Latina y el Caribe".

 

 


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