Resumen
Ejecutivo
Los temas de "buen
gobierno" están recibiendo más atención que en años pasados, en particular en lo
que respecta a su aplicación al contexto de los procesos de apertura y ajustes
macroeconómicos. Las distintas instancias bilaterales y multilaterales encargadas de la
ayuda al desarrollo incluyen estos temas en sus agendas, tanto a nivel del análisis del
vínculo entre reformas económicas y eficacia de los gobiernos como a nivel del diseño
de la cooperación técnica y financiera y de su instrumentación en el terreno. El
fortalecimiento de la sociedad civil aparece, en ambos niveles, como un elemento clave
para garantizar el "buen gobierno" en un marco de consolidación democrática, y
para contribuir en forma determinante al éxito de las operaciones de ayuda al desarrollo.
En América Latina y el Caribe,
el debate se ha vuelto más intenso debido a las profundas transformaciones políticas y
económicas que han marcado, en menor o mayor grado, todos los países de la región en
los años 80 y 90, es decir el restablecimiento o consolidación, según el caso, de los
regímenes democráticos, y el cambio en el paradigma de desarrollo, al abandonar la
estrategia de sustitución de importaciones y adoptar la apertura a la economía
globalizada - todo ello en un período de menos de diez años en muchos países.
Las reflexiones que se
presentan a continuación abarcan dos puntos principales:
* En primer lugar, se exponen
brevemente los elementos básicos de los conceptos de "buen gobierno" y
"sociedad civil", destacando las vinculaciones entre ellos y con el contexto
de desarrollo integral y consolidación democrática que caracteriza la agenda de América
Latina y el Caribe. (Los anexos al presente informe contienen elementos adicionales para
una mejor comprensión del tema desde la perspectiva de América Latina y el Caribe,
incluyendo la definición de "gobernabilidad para una democracia eficiente y
participativa" adoptada por la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno
de 1996). En este mismo contexto, se comentan las pautas que rigen la actividad de las
instituciones financieras internacionales en esta materia, junto con algunos ejemplos
concretos de acción actual o potencial de las instituciones financieras
multilaterales (Banco Mundial y BID en particular), planteando cómo, y dentro de cuáles
límites, la cooperación financiera y técnica que brindan pudiera apoyar los avances que
se registran en los países de la región.
* En segundo lugar, se plantean
las dificultades operativas de la instrumentación de dichas pautas, es decir: ¿cómo
evaluar los resultados de esas acciones, qué criterios y métodos se requieren ex-post
para determinar si la cooperación multilateral ha sido positiva desde el punto de vista
del país receptor como de la institución financiera? En corolario de lo anterior, cabe
examinar el tema de la condicionalidad: ¿cómo evitar que los criterios que
definen y evalúan un "buen gobierno", -que difícilmente pueden ser
universales-, se conviertan en condiciones para el otorgamiento de la cooperación
técnica y financiera multilateral (considerando que esa condicionalidad ha existido y
sigue existiendo a nivel de la cooperación bilateral)?
La Secretaría Permanente del
SELA ha elaborado este documento de reflexiones atendiendo una solicitud del Gobierno de
Venezuela, que asume actualmente la Presidencia del Grupo de los 24 -instancia que reúne
a los Gobernadores de 24 países en desarrollo ante el Fondo Monetario Internacional y el
Banco Mundial. En sus actividades preparatorias de las Reuniones Ministeriales del Grupo
de los 24, el Comité Técnico de dicho Grupo se reunirá en la Isla de Margarita
(Venezuela) los días 4 y 5 de marzo, para examinar, entre otros temas, el "Buen
Gobierno y el Fortalecimiento de la Sociedad Civil" en el contexto de las
instituciones financieras de Bretton Woods.
Cabe destacar que en su
Reunión de Consulta Regional sobre la Reforma de los Bancos Multilaterales de Desarrollo
organizada por la Secretaría Permanente del SELA en colaboración con las Oficinas de los
Directores Ejecutivos de las Sillas Latinoamericanas (Washington, 21 de abril de 1996),
los altos funcionarios representantes de la región consideraron que este tema es uno de
los que más amerita atención en la formulación de las políticas de esas instituciones
financieras.