Los Ministros de Relaciones
Exteriores de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Suriname y Venezuela,
países signatarios del Tratado de Cooperación Amazónica (TCA), reunidos en la ciudad de
Caracas el 6 de abril de 2000:
Destacando que el Tratado de Cooperación
Amazónica constituye una iniciativa sin precedentes de concertación y cooperación
regional, que ha contribuido y contribuirá aún más al desarrollo regional de los
territorios amazónicos y al mejoramiento del nivel de vida de las poblaciones de esta
región;
Reconociendo
que en el transcurso
de veintiún años de existencia del Tratado se ha evidenciado su creciente relevancia
como instrumento para el desarrollo sostenible al servicio de los pueblos amazónicos;
Conscientes
de la
responsabilidad que compete a sus Gobiernos sobre el futuro de la región amazónica,
patrimonio irremplazable de los ocho Países;
Reafirmando
que el Tratado de
Cooperación Amazónica provee el marco necesario para llevar adelante los planes de las
Partes Contratantes, en cuanto al desarrollo sostenible de la región, preservando el
medio ambiente y utilizando racionalmente sus recursos naturales;
Considerando
que a los países
amazónicos les está reservado un papel significativo en el proceso de integración en la
región y en su vinculación a la economía internacional;
Teniendo
presente que los
propósitos y objetivos del Tratado de Cooperación Amazónica coinciden con los
principios y los postulados de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente
y Desarrollo (CNUMAD) Río de Janeiro, 1992, y el Convenio sobre Diversidad
Biológica;
Convencidos
de que se requieren
mayores esfuerzos de cooperación para el logro de los objetivos del desarrollo sostenible
en diversas partes del mundo;
Reafirmando
los postulados
consagrados en la Declaración de Lima sobre las poblaciones indígenas;
Reconociendo
que el proceso de
cooperación debe estar dirigido hacia el logro de la equidad, de condiciones de vida
dignas, de mejores niveles de salud y del bienestar social, como derecho fundamental de
nuestras poblaciones;
Considerando
que los Gobiernos de
los Países Parte han decidido establecer la Organización del Tratado de Cooperación
Amazónica, para fortalecer institucionalmente la coordinación y acción conjunta sobre
temas relativos a la región amazónica y para fortalecer la cooperación internacional
sobre estos temas;
Destacando que la Organización del Tratado de
Cooperación Amazónica representa una muestra inequívoca de la prioridad que
soberanamente otorgan nuestros países al fortalecimiento institucional de este mecanismo
de cooperación regional; y
Conscientes
de la necesidad de
forjar una visión común de modelo de desarrollo para la región;
Suscriben
la siguiente Declaración
Adopción
de Acciones Adicionales Prácticas en el Ambito Amazónico
Los Países Parte del TCA
reiteran su compromiso de realizar esfuerzos adicionales para que la cooperación regional
amazónica sea más eficaz y alcancen mejores resultados prácticos de mayor proyección.
Con tal propósito, los
Países se comprometen en acelerar el establecimiento de la Organización del Tratado de
Cooperación Amazónica, con su Secretaría Permanente, que facilitará las coordinaciones
internas y externas del TCA.
Asuntos
Institucionales del TCA
El futuro del Tratado de
Cooperación Amazónica y el manejo adecuado de la región dependen de la decidida
voluntad política y el apoyo irrestricto de las Partes Contratantes en el fortalecimiento
del Tratado y las instancias establecidas en su marco. En este complejo proceso se destaca
la necesidad de fomentar la cooperación horizontal entre los países para favorecer los
intercambios institucionales, así como una mayor integración del Tratado con otros
organismos regionales e internacionales.
La creación de la
Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, dotada de una Secretaría
Permanente, como lo han decidido los respectivos Gobiernos, incidirá positivamente en la
aspiración de agilizar los procedimientos en el marco del Tratado y de dinamizar la
ejecución de las decisiones.
Papel
estratégico del TCA
El Tratado de Cooperación
Amazónica tiene un valor determinante tanto como instrumento estratégico al servicio de
sus países, como plataforma para la defensa de intereses comunes. Este recurso debe ser
utilizado racionalmente y con mayor frecuencia como foro de consulta y articulación
consensual de posiciones regionales.
Medio
Ambiente
Los Países Parte reafirman
los postulados de la Declaración de la II Reunión de Presidentes del TCA, Manaos,
febrero de 1992, en cuanto a conjugar los imperativos del desarrollo económico y social
con la conservación y protección del medio ambiente, dirigido a la erradicación de la
pobreza en un plano de cooperación internacional innovada y acorde a la evolución
experimentada en el entorno mundial en los años recientes.
Es necesario promover un
genuino desarrollo sostenible de la Amazonia sobre la base del uso apropiado de la
biodiversidad, que permita al propio tiempo su conservación. Puesto que la diversidad
biológica y la biotecnología ofrecen amplias oportunidades para el desarrollo
sostenible, los países Amazónicos deben coordinar posiciones en los foros especializados
para garantizar la propiedad intelectual y la protección de los conocimientos
tradicionales sobre sus recursos biogenéticos.
Dentro de este contexto, los
Países Parte del Tratado consideran oportuno impulsar la firma y ratificación del
Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad, con ocasión de la V Reunión de la Conferencia
de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, la cual tendrá lugar en Nairobi,
del 15 al 26 de mayo del año 2000, en aras de controlar los movimientos transfronterizos
de los organismos vivos modificados que tengan efectos negativos para la seguridad humana
y del medio ambiente.
Los Cancilleres han tomado
nota, con interés, de los esfuerzos que han venido realizando las autoridades de medio
ambiente de los países que forman parte del Tratado de Cooperación Amazónica, a través
de diversos procesos de diálogo, en sus reuniones de La Guaira, Cochabamba y Quito, con
miras a buscar posiciones conjuntas sobre los temas ambientales de la agenda
internacional, tales como el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) contemplado en el
Protocolo de Kyoto de la Convención Marco sobre Cambio Climático, y a trabajar
integralmente en el establecimiento de sinergias entre el Convenio sobre Diversidad
Biológica y la Convención de Cambio Climático y otras convenciones internacionales
relativas al medio ambiente y a los recursos naturales renovables.
Bosques
Los Países Parte están
plenamente conscientes de que los bosques tienen un valor que va más allá del ámbito
puramente comercial y reiteran su importancia como elemento esencial para lograr el
desarrollo sostenible. Asimismo, consideran que los servicios ambientales, sociales y
culturales que ellos prestan deben tomarse en cuenta al diseñar las políticas y
programas que promuevan el manejo sostenible de los bosques.
Reafirman que las políticas
forestales constituyen una dimensión importante en las estrategias de desarrollo de cada
país y que éstas deben orientarse a armonizar las distintas funciones que cumplen los
bosques y dentro de ella destacar el rol que cumplen las comunidades indígenas de la
Amazonia a través de la conservación de su medio ambiente natural: los bosques
amazónicos.
Los Países Parte expresan
su aspiración de ver terminado el Proceso de Tarapoto, iniciado en 1995, para la
adopción de criterios e indicadores de sostenibilidad del bosque amazónico, mediante la
culminación de todas las consultas nacionales y la celebración de la II Reunión
Regional, para la adopción de tales criterios e indicadores.
Los Países Parte se
manifiestan complacidos por los resultados de las negociaciones en el Foro
Intergubernamental sobre Bosques, alcanzados en febrero pasado y reafirman la relevancia
que atribuyen a la conformación adecuada del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques,
así como a la plena implementación de las recomendaciones y propuestas de acción
acordadas, especialmente el establecimiento de mecanismos para la provisión de
financiamiento y de tecnología que promuevan el manejo sostenible de los bosques.
Lucha
Regional contra las Actividades Ilícitas en la Amazonia
Los Países Parte reiteran
su preocupación por las actividades ilícitas que se llevan a cabo en la Región
Amazónica, que afectan a la seguridad y al desarrollo de los Estados de dicha región.
Expresan, por consiguiente, su apoyo a las acciones que se ejecutan actualmente para
reprimir esas actividades ilícitas y manifiestan su decisión de impulsar, en el marco
del Tratado de Cooperación Amazónica, las iniciativas dirigidas a solucionar problemas
entre otros, los cultivos ilícitos, narcotráfico, tala indiscriminada de bosques,
biopiratería y minería ilegal.
Transportes,
Infraestructura y Comunicaciones
Los Países Parte admiten
que es perentorio profundizar en la consideración de acciones para hacer realidad una de
las mayores aspiraciones del Tratado, aún sin concretar, como es la de establecer una
infraestructura de transporte intermodal a través de la Amazonia. El objetivo de
desarrollo de la infraestructura física, energética y de comunicaciones sigue siendo un
reto primordial en toda la región amazónica, así como en el contexto más amplio de
América del Sur. En ese sentido, los Cancilleres se muestran complacidos con la
inclusión del tema en la convocatoria del Gobierno del Brasil para la I Reunión de
Presidentes de América del Sur, en el segundo semestre de 2000.
Ciencia y
Tecnología
Los Países Parte deben
adjudicar en sus planes nacionales un papel preponderante al desarrollo de la ciencia y la
tecnología, para el establecimiento de bases científicas y tecnológicas que atiendan a
las necesidades de la Amazonia, dando prioridad a la investigación científica y el
acceso a tecnologías de punta. Las organizaciones de enseñanza superior están llamadas
a asumir un relevante papel en todas las áreas del conocimiento científico, tecnológico
y humanístico que tengan pertinencia para la Amazonia.
Educación
Ambiental
Los Países Parte se
manifiestan complacidos por el inicio de los trabajos de la Comisión Especial de
Educación de la Amazonia (CEEDA) que tuvo lugar en Quito, en octubre de 1997, con lo cual
se fomentará la inclusión de la dimensión ambiental en los programas educativos,
particularmente en la enseñanza primaria. Tal iniciativa, amplía las perspectivas de
dotar de por vida y desde la niñez, a los ciudadanos de nuestros países, de una
mentalidad y una actitud de defensa y protección de su entorno natural.
Asuntos
Indígenas
Ratifican la importancia que
otorgan a la preservación de la identidad cultural de las poblaciones indígenas y
comunidades locales en el marco de sus respectivas legislaciones nacionales. En tal
sentido, los Gobiernos se comprometen a fortalecer los mecanismos institucionales
nacionales de fomento del desarrollo de las poblaciones y comunidades indígenas en
procura de proteger y garantizar el habitat de
dichas comunidades y mejorar su calidad y condiciones de vida.
Salud
Acuerdan apoyar y fortalecer
los mecanismos de integración y cooperación en el área de la salud que deben estar
dirigidos hacia el logro de la equidad, de condiciones de vida dignas y de mejores niveles
de bienestar social de nuestras poblaciones.
Ecoturismo
Los Países Parte destacan
la importancia del potencial de ecoturismo de la región amazónica como medio para
fomentar su beneficio económico y como un instrumento para lograr el desarrollo
sostenible de la región. En este sentido, los trabajos de la Comisión de Turismo de la
Amazonia (CETURA), deben ser incentivados, atribuyéndole recursos para llevar a cabo sus
proyecciones de desarrollo regional sobre la base del ecoturismo en la Región Amazónica.
A tales fines, los Gobiernos se comprometen a dar renovado impulso al estudio sobre el
Potencial del Ecoturismo en la Región Amazónica, que deberá ser considerado por la
CETURA en su próxima Reunión Ordinaria, a realizarse en el Perú.
Recursos
Financieros Internacionales
Los Ministros de Relaciones
Exteriores se comprometen a continuar prestando su apoyo político a las gestiones de la
Secretaría Pro Tempore que permitan
continuar movilizando recursos internacionales hacia el Tratado para el financiamiento de
las acciones conjuntas de desarrollo sostenible decididas por los Países Parte.
En este contexto, los
Países Parte reconocen con profundo aprecio la asistencia financiera y técnica puesta a
la disposición por gobiernos como el Reino de los Países Bajos, el Reino de Finlandia y
la República Federal de Alemania y por organismos internacionales como la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Unión Europea
(UE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo (PNUD), el Banco Mundial (BM), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial
(GEF), la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Corporación Andina de Fomento
(CAF) y otros.
En esta nueva etapa que se
inicia con el próximo establecimiento de la Organización del Tratado de Cooperación
Amazónica y su Secretaría Permanente, los Ministros formulamos un llamado a la comunidad
internacional a seguir apoyando, técnica y financieramente a las Comisiones Especiales ya
constituidas en el marco de esta importante iniciativa de concertación y cooperación
regional para la Amazonia.
En Caracas a los seis días
del mes de abril de 2000.