La X Conferencia de las
Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (X UNCTAD) realizada a mediados de febrero en
Bangkok fue la primera gran cita de carácter internacional del recién nacido siglo XXI.
En la capital tailandesa,
Jefes de Estado y de Gobierno, los más altos funcionarios de los principales organismos
multilaterales, académicos y representantes de la sociedad civil se reunieron durante una
semana para deliberar sobre las estrategias del desarrollo (...) y sobre cómo hacer
que la mundialización sea un instrumento eficaz del desarrollo, según se expresó
en la "Declaración de Bangkok" suscrita al final de la Conferencia.
Apenas unos meses antes, en
noviembre de 1999, el tema de la globalización también había sido el centro del debate
en la Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que tuvo lugar
en la ciudad norteamericana de Seattle.
Pero mientras en Seattle las
posiciones resultaron irreconciliables, al punto de que no se pudo lanzar la nueva ronda
de negociaciones comerciales multilaterales como se había propuesto, en la capital
tailandesa privó un clima de entendimiento entre los diversos actores de la vida
económica internacional que permite verificar que ha habido una reducción en el espacio
que separaba a las diferentes posiciones en torno al tema de la globalización.
Es a esta visión más o
menos compartida en torno a los problemas que hay que enfrentar, a lo que se ha comenzado
a llamar el espíritu de Bangkok, expresión que el Secretario General de la
UNCTAD, el brasileño Rubens Ricupero, utilizó en contraposición al Consenso de
Washington, representado por las pocas reglas en que se concentra la política
económica de libre mercado que hizo ebullición en la década de los ochenta.
Dada la importancia que
tiene el tema para los países de América Latina y el Caribe, CAPÍTULOS presenta en esta
edición algunos de los textos que surgieron de la cita de Tailandia, así como diversos
análisis sobre los desafíos que habrá que enfrentar para que el espíritu de
Bangkok pueda materializarse, la situación de nuestras naciones frente a
negociaciones comerciales (regionales, hemisféricas y multilaterales) y las tareas que
deberá cumplir la UNCTAD en los próximos cuatro años, las cuales podrían conducir, si
sus Estados miembros se lo propusieran, a la identificación de estrategias que permitan
un manejo más equilibrado del sistema económico internacional.
También con relación al tema de las
negociaciones comerciales presentamos un estudio con los elementos más resaltantes del
acuerdo de libre comercio recientemente suscrito entre México y la Unión Europea, y otro
sobre las negociaciones en curso entre el MERCOSUR y los quince países europeos. Asimismo
incluimos un amplio análisis sobre la evolución reciente de las inversiones extranjeras
directas en América Latina y el Caribe, las cuales se multiplicaron por siete durante la
década de los 90.