El
Espejismo Económico
Carlos J. Moneta
El actual contexto de crisis -económica, política o
social- mundial y el inicio de un nuevo milenio concitan a la reflexión sobre cuál ha
sido la evolución del desarrollo de América Latina y el Caribe durante los últimos
años y sus perspectivas en la próxima década, análisis que no se puede desvinular del
exámen de los procesos que comprenden al conjunto de la economía mundial, signados por
la globalización, ni los que corresponden al ámbito intraregional. No obstante -según
sostiene el autor de este artículo- ese exámen está influenciado por el marco de
referencia interpretativo y valorativo que suministra el actual desarrollo de la ciencia
económica, la cual impone serias limitaciones al aplicar enfoques unidimensionales a un
fenómeno multidimensional -la actividad económica- que involucra, entre otros, a
factores culturales, sociológicos y políticos. Por ello, en el siguiente texto se
intenta examinar esas limitaciones en situaciones de crisis y explorar las condiciones y
actores por medio de los cuales es viable aproximarse a los objetivos económicos
buscados, teniendo en cuenta los requerimientos socioculturales.
América
Latina en la crisis financiera internacional
Secretaría Permanente del SELA
Este documento, elaborado por los doctores Egidio Luis
Miotti, Carlos Quenan y Nathalie Ricoeur-Nicolaï a solicitud de la Secretaría Permanente
del SELA, destaca que la crisis internacional que se desató a partir de mediados de 1997
presenta cierta originalidad en relación con las anteriores: aún procedente de los
países en desarrollo, no se originó en América Latina. A pesar de determinadas
debilidades persistentes (déficits públicos, desequilibrios de crecimiento), los ajustes
llevados a cabo después de la crisis de la deuda de principios de los años 80, y luego
del shock mexicano, así como el contexto de fuerte liquidez internacional, perfilaban un
futuro bastante favorable para la zona en la segunda mitad de los años 90. Sin embargo, a
través del contagio, primero en el plano financiero, y luego en el comercial, la crisis alcanzó rápidamente América Latina, hasta convertir dicha zona
en una importante fuente de incertidumbre. Como consecuencia de la crisis brasileña, se
asiste en la actualidad al desarrollo de los efectos recesivos en el plano de la economía
real, mientras el financiamiento exterior sigue siendo escaso y caro. Además de confirmar
la recurrente vulnerabilidad exterior de la región, la crisis actual ha abierto nuevas
discusiones sobre las formas institucionales y las políticas capaces de hacer frente a la
volatilidad de las variables monetarias y financieras que resulta del proceso de
globalización.
Crisis = Oportunidad
Ricardo Ffrench-Davis
Durante los años 90 los países de América Latina experimentaron un incremento en el
flujo de capital similar al de los 70, con la diferencia de que en la década actual ha
habido una elevada oferta de inversiones en acciones, bonos y depósitos caracterizados
por su liquidez y volatilidad, mientras que el anterior se concentró fundamentalmente en
créditos bancarios a mediano plazo. Esta nueva entrada de capitales ha generado efectos
macroeconómicos que en un principio fueron positivos, al permitir un aumento del PBI de
la región más allá de la expansión del límite de producción; pero posteriormente
adversos, porque hicieron que la economía interna fuera más vulnerable a los futuros
impactos negativos externos. México y Chile son dos ejemplos, divergentes, de cómo se
enfrentó la abrupta entrada de capitales a la región en la época analizada en el
presente artículo. Según su autor, hay algunas lecciones desde el punto de vista
polítco que pueden extraerse de la crisis financiera, pues, en su opinión, esta ofrece
una nueva oportunidad para mejorar significativamente el diseño del sistema financiero
internacional, y retomar el enfoque a nivel interno para lograr los equilibrios
macroeconómicos sustentables y elevar su contribución al crecimiento.
Los países pequeños y
la nueva
arquitectura financiera internacional
Gerry Helleiner
El siguiente artículo presenta, en primer lugar, los antecedentes contextuales del
nuevo papel de los mercados financieros globales, las crisis y el contagio. Luego aborda
algunos de los temas principales del manejo de las crisis recientes. Finalmente formula
sugerencias en torno a reformas que serían convenientes y al papel que los países del
Sur deberían asumir para lograr esas reformas. Sobre este particular señala que en todas
las negociaciones futuras del ALCA o del Acuerdo Post-Lomé IV, debe preverse una
discusión directa entre las autoridades financieras relevantes, quizás mediante comités
separados o subcomités, sobre la cooperación financiera, la prevención y el manejo de
crisis; y propone que en sus agendas exista un espacio para tratar arreglos especiales en
favor de los países más pequeños y más vulnerables. Plantea también que esas
negociaciones pudieran ofrecer, como un útil producto derivado, un buen foro alternativo
para adelantar puntos importantes acerca de la futura arquitectura financiera global.
Vulnerabilidad, la otra
cara
de la apertura económica
Vivianne Ventura Dias
Si algo demostró la reciente crisis financiera es que las políticas de ajuste
económico puestas en práctica por los países de América Latina y el Caribe no han sido
suficientes para contrarestar los efectos "devastadores" de los choques
externos. Tal como indica este artículo, la crisis de 1997-1998, con muy pocas
excepciones, impactó solamente a las economías en desarrollo, y entre estas, a las más
avanzadas y exitosas, a las que más se habían distinguido en la ejecución de políticas
para lograr una mejor inserción en la economía mundial. Algunos países de la región,
como Chile y Perú, fueron afectados directamente por la caída en las ventas de sus
productos hacia mercados importantes para sus economías, como los asiáticos. Pero otros
que no dependían directamente de esos mercados también fueron alcanzados por la
contracción de la demanda agregada asiática sobre el precio de productos básicos.
El efecto
"samba" en el MERCOSUR
Eva Holtz
La crisis que sufrió la economía brasileña entre finales de 1998 y principios de
1999 col
ocó al MERCOSUR en la situación más difícil
desde su nacimiento en 1991. Los acontecimientos vividos en esa región y los que se han
desarrollado posteriormente son, de acuerdo a la autora de este artículo, ejemplos
concretos de las afirmaciones teóricas previas en relación a la importancia extrema que
revisten la consistencia de las políticas macroeconómicas y su ejecución, y la
estabilidad económico-financiera en los países vinculados por un acuerdo de
integración. Sin embargo, la experiencia vivida permite formular algunas reflexiones que
permitirán enfrentar con "mayor sabiduría" las próximas etapas del MERCOSUR.
¿El fin de
la luna de miel
entre Corea y Latinoamérica?
Won-Ho Kim
Después de Japón, Corea ha sido el país del este
asiático que más esfuerzos ha hecho, en términos comerciales y de inversión, para
consolidar sus relaciones con América Latina y el Caribe en la presente década. Entre
1990 y 1998 Corea invirtió invirtió poco más de 2.000 millones de dólares en nuestra
región, atraído por las políticas de apertura comerciales e integración puestas en
práctica, y por su necesidad de buscar zonas estratégicas de inversión distintas a las
de su propia geografía. Pero el estallido de la crisis del 97 acabó con sus planes de
crear una "fortaleza" coreana en latinoamérica. ¿Qué motivó la reciente y
agresiva penetración coreana a los mercados latinoamericanos?. ¿Qué significa la crisis
financiera de Corea para sus relaciones económicas con América Latina?. ¿Qué tipo de
estrategias se tienen como opciones para sus relaciones en el futuro próximo, en vista de
que ambas partes están viviendo la etapa de depresión financiera internacional?. Estas y
otras interrogantes son objeto de análisis del presente artículo.
Globalización
con Desarrollo
Secretaría Permanente del SELA
La Secretaría Permanente del SELA elaboró el presente
informe con motivo de la UNCTAD X a celebrarse en Bangkok, Tailandia, en el año 2000, el
cual fue analizado por Ministros y Jefes de Delgación de los Estados Miembros de esta
entidad durante la reunión de coordinación de Santo Domingo. El informe contiene tres
partes. La primera presenta una síntesis de las principales características del entorno
internacional actual que inciden sobre la formulación de las políticas económicas de
los países de la región y que tienen como telón de fondo el proceso de globalización.
La segunda incluye elementos que pudieran contribuir a conformar la agenda del desarrollo
de la región, así como las tendencias que se vislumbran para los próximos años. El
objetivo es destacar en qué consisten los retos del desarrollo, partiendo de la idea de
que hay margen para desarrollar estrategias propias, centradas en acciones positivas ante
el proceso de globalización. Además se hace referencia al papel que pudiera cumplir la
UNCTAD en dichas materias, desde la perspectiva del desarrollo, incluyendo sugerencias
concretas de acción. La tercera parte contiene algunas reflexiones generales en torno a
las ideas-fuerza que, en opinión de esta Secretaría, deberían orientar las estrategias
de desarrollo de América Latina y el Caribe y sustentar la acción de la UNCTAD en los
próximos años.
Declaración
de Santo Domingo
Este texto fue aprobado al finalizar la Reunión de
Consulta y Coordinación de América Latina y el Caribe, convocada por el SELA, y
realizada en Santo Domingo, República Dominicana, entre el 5 y 6 de agosto, previa a la X
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
La
dimensión cuantitativa del poder de los Estados
Guillermo A. Lemarchand y Carlos A. Mallmann
En este trabajo se plantea un posible formalismo para
estudiar la dinámica de los índices de poder de los Estados. Se utiliza una versión
reducida de dicho formalismo para estudiar la evolución temporal del índice de poder de
las principales potencias entre los años 1950-1996. Se analizan la distribución de los
índices de poder de la Uníon Europea y del TLCAN y se definen líneas de trabajo para
mejorar la precisión de los indicadores cuantitativos del poder de los Estados. En
opinión de sus autores, la introducción de estos indicadores constituye una herramienta
indispensable para el análisis de las relaciones internacionales.