Reflexiones sobre la dinámica de las relaciones
externas de América Latina y el Caribe
Secretaría Permanente del SELA
El presente informe, dividido
en dos partes, contiene seis breves secciones relativas a aspectos importantes sobre el
tema objeto de estudio. La primera se refiere a aspectos generales de la política externa
de la región y enfatiza las características y el impacto de la crisis financiera desde
la perspectiva de América Latina y el Caribe, incluyendo el tema del funcionamiento y el
papel de los organismos financieros internacionales. La segunda centra la atención sobre
tres foros de negociación donde participan los países de la región: el proceso de
formación del ALAC, la relación con la Unión Europea, y la próxima «Ronda del
Milenio» en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Este trabajo
representa una primera aproximación a un tema que, por su naturaleza, constituye objeto
de estudio permanente para un organismo de las características del SELA. Los factores que
influyen sobre la dinámica de las relaciones externas de la región están sujetos a
cambios frecuentes, como se hizo frecuente durante todo 1998, lo que exige su evaluación,
profundización y seguimiento constante.
Lo que queda de aldea en América ha de despertar...
Carlos Moneta
La crisis que presenta el
sistema financiero internacional desde 1997 ha afectado severamente las posibilidades de
recuperación y crecimiento de los países de nuestra región, a pesar de haber éstos
aplicado las políticas macroeconómicas consideradas adecuadas por las naciones
desarrolladas. Es en este contexto que se ha planteado la necesidad de introducir reformas
a las instituciones de Bretton Woods que tomen en cuenta, entre otros elementos, las
necesidades de financiamiento del desarrollo y de estabilidad del sistema y que corrijan
la escasa participación en las decisiones por parte de los países en desarrollo. En el
caso de América Latina y el Caribe, la vía de la integración regional -aunque no todos
los enfoques sobre la integración- constituye, en opinión del autor del siguiente
artículo, una herramienta válida y necesaria para potenciar el desarrollo de la región
y mejorar su inserción internacional. Para reforzar su tesis el autor rescata una frase
visionaria del apóstol de la independencia cubana, José Martí, la cual da origen al
título del texto que sigue a continuación.
La nueva agenda interamericana
Abraham F. Lowenthal
En el siguiente artículo el
autor señala cómo Estados Unidos, que a partir de 1898 ejerció un liderazgo casi
hegemónico en la región, no tiene en la actualidad la capacidad de imponer su voluntad a
sus vecinos del hemisferio, pese a ser el país más poderoso del mundo tanto en términos
militares como económicos, culturales y políticos. Y es que un siglo después el mundo
se ha transformado de tal manera, especialmente gracias a los avances tecnológicos y de
comunicación, que los puntos focales tradicionales en la agenda interamericana como las
cuestiones ideológicas, geopolíticas o de seguridad han ido cediendo terreno frente a
temas más prácticos como el comercio y las finanzas. Es por ello que el especialista
estadounidense no duda en señalar que en los próximos años, para las relaciones
hemisféricas serán más importantes Microsoft que los marines estadounidenses, el
comisionado para inmigración y naturalización más que el subsecretario de Estado para
asuntos latinoamericanos, y CNN más que el Servicio de Información de Estados Unidos
(USIS), por citar sólo unos pocos ejemplos.
Unión Europea-América Latina,
una asociación estratégica para el siglo XXI
Guadalupe Ruiz-Giménez
La Unión Europea y América
Latina y el Caribe sostendrán en junio de este año una Cumbre que se vislumbra como una
magnífica oportunidad para reforzar las relaciones entre las dos regiones y sentar las
bases que guiarán los vínculos bilaterales en el nuevo milenio. En ese sentido, el
siguiente trabajo presenta una interesante reseña de la evolución que han registrado las
relaciones UE-ALC desde 1970, los hechos más importantes de cada una de las regiones que
determinaron ciertas posturas de una frente a la otra, y los distintos pasos dados que han
permitido avanzar hacia una genuina asociación en los campos económico, comercial,
industrial, cultural y científico-tecnológico.
La crisis asiática: tragedia en dos actos
Makoto Utsumi
En el siguiente trabajo, un ex
ministro de finanzas japonés nos presenta un examen retrospectivo de la situación de los
países asiáticos -que habían alcanzado un crecimiento de 10% anual en los últimos
años, hasta convertirse en el «centro del crecimiento mundial»- antes del estallido de
la crisis financiera en julio de 1997. En su análisis, el expositor identifica claramente
dos etapas en el desarrollo de la crisis: la primera, manifestada por problemas
eminentemente monetarios, y la segunda, manifestada por problemas económicos a los que se
sumaron, en contados casos, conflictos de carácter político y social. Posteriormente se
refiere a las medidas tomadas por el gobierno de Japón, en particular, para lograr la
recuperación económica de ese país, y a la importancia «clave» que representa el
apoyo de la población a dichas medidas para su éxito total.
Lecciones de la crisis financiera internacional
José Antonio Ocampo
En opinión del Secretario
Ejecutivo de la CEPAL, la crisis financiera internacional dejará graves secuelas en la
economía de los países de América Latina y el Caribe, a tal punto que se estima que el
crecimiento económico de la región durante la década de los 90 será ligeramente
superior al 3% anual, cifra que está muy por debajo del 5,5% promedio alcanzado en las
décadas de los 60 y los 70. Sin embargo, también ha dejado importantes lecciones que
deben ser tomadas en cuenta para enfrentar el futuro. De esas lecciones, la más
importante, a su juicio, es la de aprender a manejar las bonanzas, «porque el manejo de
las bonanzas no es otra cosa que la prevención de las crisis».
Las esferas de interés común entre América Latina y el Caribe
Sir Harold Bernard St. John
Los países latinoamericanos y
caribeños, aunque conforman una misma región, no tienen siempre los mismos intereses que
defender cuando se trata de negociaciones con terceros países, grupos de países u
organismos multilaterales. Por eso no siempre les es posible -ni a veces tampoco
conveniente- tener una posición común de negociación en esos escenarios, de acuerdo a
lo planteado en el siguiente artículo por el ex primer ministro de Barbados, Harold
Bernard St. John. Sin embargo, existen áreas como el turismo, el transporte, la
protección del Mar Caribe, la reforma de las instituciones financieras multilaterales y
el papel que le corresponde desempeñar a los Estados en ese proceso de reformas donde,
según el autor, no sólo es posible sino «fundamental» adoptar una posición común
para «la supervivencia de América Latina y el Caribe en esta era de la globalización».
Negociar con un gigante o de cómo fue que Canadá
propuso a EEUU firmar un acuerdo de libre comercio
Vilma Petrásh
Esta investigación fue
diseñada y realizada a objeto de estudiar el "modelo canadiense" de
negociaciones de libre comercio con el coloso continental, cuyo éxito puso en marcha el
proceso del TLCAN. Sus objetivos son dos y están interrelacionados. Por una parte, ofrece
un breve análisis de los factores externos y domésticos que llevaron al gobierno
canadiense a proponer negociaciones de libre comercio a la primera potencia económica
mundial, y del papel de los sectores de negocios y académico así como de los políticos
en el debate en torno a la escogencia de la denominada "segunda opción". Por
otra parte, analiza cómo el gobierno canadiense, a pesar de la disparidad de poder en
comparación con su vecino desde el punto de vista de "los recursos estructurales
agregados y las potencialidades", fue capaz de manejar su interdependencia
asimétrica, comunicar y obtener el resultado de su preferencia de las negociaciones
bilaterales gracias a una gama de tácticas de negociación. Por consiguiente, la idea
fundamental que se desprende de este estudio es que el resultado final de las
negociaciones del Acuerdo Canadá-Estados Unidos de Libre Comercio (CUSFTA) dependió de
la habilidad de cada una de las dos partes de aplicar el poder político dentro de cada
área específica, para lograr sus objetivos. Esta investigación, realizada entre 1995 y
1997, fue financiada por el gobierno canadiense.
Costos y
beneficios del ALCA
Juan Pablo Fuentes
La liberación del comercio
trae consigo costos y beneficios para todos los países que participan en ese proceso. Por
ello las negociaciones para la firma del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA)
plantean un reto de gran magnitud porque en él toman parte 34 países del hemisferio con
muy diferentes grados de desarrollo económico, tecnológico y social que deberán
conciliar posiciones para el logro de máximos beneficios al menor costo posible, como es
la aspiración obvia de toda negociación. En el siguiente artículo, se presentan una
serie de elementos que pueden servir de base para identificar los efectos -positivos o
negativos- que el ALCA pudiera tener en cada país del hemisferio.
Hacia la liberalización del comercio entre los países del Caribe
Secretaría Permanente del SELA
El siguiente documento fue
preparado por la Secretaría Permanente del SELA con motivo de la Segunda Cumbre de Jefes
de Estados y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) realizada en Santo
Domingo, República Dominicana, entre el 24 y 25 de marzo. En éste se presentan una serie
de sugerencias para la creación del Área de Libre Comercio del Gran Caribe propuesta en
el seno de la AEC, las cuales toman en consideración tanto los diversos niveles de
interés y voluntad política de dichos países para la conformación de esta zona, como
sus diferencias en cuanto a tamaño, nivel de producción y capacidad de exportación. Una
de las ventajas de tomar una decisión en favor de este acuerdo es que permitiría a las
naciones caribeñas prepararse para las negociaciones pendientes en el marco de la
Organización Mundial del Comercio (OMC), y las del Área de Libre Comercio para las
Américas (ALCA), actualmente en curso.
El comercio electrónico:
¿instrumento de integración o de exclusión?
Denisse Touron
No hay nada que esté más de
moda que el comercio electrónico. Jóvenes, adultos, profesionales, investigadores,
ejecutivos, amas de casa y hasta gobiernos utilizan las llamadas «autopistas de la
información» para, sin siquiera moverse de sus hogares u oficinas, adquirir los bienes y
servicios que necesitan al precio que más les conviene. Sin embargo, y tal como lo
advierte la autora del siguiente artículo, países en desarrollo como los de América
Latina y el Caribe corren el riesgo de quedar fuera del camino por la altísima velocidad
tecnológica y política con la que están viajando Estados Unidos, Japón y algunas
naciones europeas, tanto para alcanzar posiciones de liderazgo en la producción y venta
de equipos de computación y prestación de servicios en el área de las
telecomunicaciones, como para fijar las reglas para la utilización de las modernas
tecnologías de información dentro del comercio mundial.