América Latina y el Caribe
en el próximo milenio
Edición Nº 55.

Enero-Abril 1999.

 

Costos y beneficios del ALCA
Juan Pablo Fuentes
Economista venezolano.

Introducción

En 1962, el comercio exterior de los Estados Unidos –valor de las importaciones más exportaciones– representaba sólo 9.2 por ciento del producto interno bruto (PIB). Para 1996 esta relación se incrementó hasta un 24%. En el ámbito mundial, el total de exportaciones como porcentaje de la producción se ha duplicado durante los últimos 40 años. Esta tendencia se ha generalizado a través de todo el planeta e incluye también los países en vías de desarrollo. En América Latina el porcentaje de exportaciones como parte de la producción total (PIB) se ha incrementado desde un 8% en 1975 hasta un 15% en 1997. Las importaciones por su parte se han incrementado desde un 10% en 1975 hasta un 14% en 1997.

Una vez aceptado que la especialización y el comercio permiten a un determinado país producir y consumir más de lo que podría en autarquía –la teoría clásica del comercio internacional demuestra, en un marco analítico, esta afirmación– la pregunta lógica subsecuente sería: ¿en qué sectores se debe especializar un determinado país para maximizar el bienestar económico derivado de la especialización y el comercio?

La teoría clásica del comercio internacional también busca responder esta incógnita, la cual esta estrechamente relacionada con los costos y beneficios generados por el comercio internacional. En principio, cada país debería especializarse en la producción de aquellos bienes y servicios que puede producir en forma más barata que otros países, y luego intercambiar sus excedentes por los excedentes de otros países. Este proceso permite la división internacional del trabajo —y otros factores productivos— que hace posible a todas las naciones consumir más bienes y servicios.

El otro tipo de comercio es generado cuando un país importa un bien que puede producir porque existe otro país que es más eficiente y produce ese mismo bien a un costo menor. Este es el tipo de comercio que nos interesa ya que de él es que se desprenden los mayores costos y beneficios del comercio internacional. Este tipo de comercio es el que está, frecuentemente, sujeto a restricciones y es el que tiende a incrementarse en mayor cantidad cuando dos o más países acuerdan liberar sus flujos comerciales de barreras arancelarias u otro tipo.

Por muchos años los gobiernos han impuesto restricciones a los flujos de comercio como una forma de proteger a productores nacionales de productos importados más baratos. Estas restricciones pueden hacerse por medio de aranceles, cuotas, reglas técnicas o administrativas, controles de cambio, etc. Una vez impuestos estos controles, su eliminación posterior generalmente ocasiona costos para la economía doméstica, la cual tiene, de un día para otro, que producir aquellos bienes anteriormente protegidos a un menor costo.

A pesar de que hoy en día el nivel promedio de protección arancelaria y no arancelaria se ha reducido sensiblemente, todavía existe mucho campo para la liberación de flujos comerciales entre los países del continente americano. Iniciativas como la del Acuerdo del Libre Comercio de las Américas (ALCA) buscan profundizar el proceso de liberación de los flujos comerciales entre los países. Sin embargo, dicho proceso trae consigo costos para algunos sectores económicos de los países, los cuales no están en condiciones de competir, por diferentes razones, con importaciones de menor costo provenientes de países envueltos en el potencial acuerdo de libre comercio.

Así, es obvio que la liberación del comercio trae consigo costos y beneficios para todos los países. De acuerdo a la teoría, para la región como un todo el resultado neto sería beneficioso y resultaría en una mejoría del bienestar económico. En la práctica, unos países, generalmente los más desarrollados, se benefician más que otros de la liberación del comercio dado que están mejor preparados para competir porque son más eficientes produciendo la mayoría de los bienes.

Sin embargo, como la teoría de la ventaja competitiva así lo indica, para que un país se beneficie del libre comercio éste no necesariamente tiene que producir algún(nos) bien(es) a menor costo que sus socios comerciales. Es decir, un país determinado puede ser menos eficiente que otro produciendo textiles y aún así incrementar la producción de textiles después de liberar el comercio de este tipo de bienes, resultando en un beneficio para el país. Esto se debe a que el país que produce textiles a un menor costo pudiera decidir dejar de producir textiles y dedicar esos recursos a producir otro tipo de bienes en los cuales su ventaja competitiva es aún mayor, o es relativamente más eficiente produciendo esos otros bienes que produciendo textiles.

Los acuerdos regionales –los cuales en su mayoría envuelven a países con niveles de desarrollo similares– ofrecen mayores beneficios para los países incluidos dado que los niveles de eficiencia o productividad entre ellos no son usualmente significativos. Más aún, en muchos casos los acuerdos regionales incluyen países que hasta cierto punto se complementan en materia comercial. Estas características hacen que dichos acuerdos regionales no representen una gran amenaza para los sectores menos eficientes, los cuales de otra manera sufrirían pérdidas de empleo.

Sin embargo, el ALCA plantea una liberación progresiva del comercio entre un gran rango de países que va desde los menos desarrollados, como algunos del Caribe, pasando por otros con cierto grado de desarrollo hasta desarrollados como los Estados Unidos y Canadá. Esto plantea un reto mucho mayor para los países menos desarrollados del hemisferio, los cuales podrían enfrentar una fuerte competencia no sólo de países como Estados Unidos, sino también como México, Argentina y Brasil.

En muchos casos estos últimos podrían representar una mayor «amenaza» ya que han logrado mayor eficiencia en la producción de bienes de bajo contenido tecnológico, los cuales son producidos en un número significativo de países usualmente con un grado importante de protección. En este sentido los Estados Unidos representan una menor amenaza dado que en una gran medida éste país ya no produce bienes de bajo contenido tecnológico. Sin embargo, todavía existen algunos sectores como el agrícola donde todos los países del hemisferio, incluyendo los Estados Unidos, aún presenta un nivel importante de protección y donde tradicionalmente ha existido una gran oposición al libre comercio.

I. Costos y beneficios del libre comercio

El libre comercio tiende a generar importantes cambios tanto económicos como políticos. Estos cambios pueden ser considerados como los costos y/o beneficios en los cuales un determinado país incurre al abrir sus fronteras al libre flujo de bienes y servicios. Los efectos tradicionales del libre comercio están relacionados directamente con los cambios que ocurren en la estructura productiva de los países. En este sentido el libre comercio tiende a favorecer a aquellos sectores que poseen ventajas comparativas y/o competitivas, y tiende a perjudicar a aquellos sectores que son ineficientes y que se han desarrollado apoyados en subsidios gubernamentales y/o protección arancelaria.

Los beneficios que un país obtiene de un tratado del libre comercio como el ALCA dependen en mayor grado de las ventajas competitivas que de las ventajas comparativas. Un país generalmente comercia aquellos bienes donde posee claras ventajas comparativas. Por ejemplo, Colombia y Brasil comercian café porque poseen claras ventajas comparativas (clima ideal, suelo apropiado y mano de obra barata) para la producción del café. Estos países siempre van a comerciar (vender) café sin importar en que tratado(s) de libre comercio dichos países ingresen.

Mientras que el concepto de ventajas comparativas es más bien de carácter estático –depende en gran medida de factores estáticos como recursos naturales y clima– las ventajas competitivas son de carácter dinámico, es decir, varían con el tiempo. En el desarrollo certero de estas ventajas competitivas es que se centran los costos y beneficios de los tratados de libre comercio.

Aquellos países que sean más exitosos en desarrollar ventajas competitivas en sectores donde realmente existen, se beneficiarán en mayor grado del libre comercio y los flujos de inversión generado por los tratados de libre comercio. Por el contrario, aquellos países que fallen en identificar y promover sus sectores competitivos se verán perjudicados con el libre comercio, pues la competencia internacional tenderá a desplazar a los productores nacionales de aquellos bienes que compiten con las importaciones.

Antes de discutir el tema de las ventajas competitivas identifiquemos primero cuáles son los costos y beneficios económicos tradicionales del libre comercio. Dichos efectos se generan primordialmente a través de los cambios en flujos comerciales y de inversión –capital– que ocurren como consecuencia directa de los acuerdos de libre comercio.

1. Beneficios

– Desarrollo del sector manufacturero (promoción de economías de escala).

– Promoción de la inversión y la acumulación de capital (el sector de bienes transables es de mayor capital-intensivo que el de bienes no transables).

– Transferencia de tecnología.

– Aumento de la eficiencia global de la economía en el largo plazo => crecimiento económico => mayor bienestar económico (desarrollo de ventajas competitivas).

– Caída en precios de bienes intermedios utilizados como insumos en la industria.

Cuando se discuten los efectos -costos y beneficios- del libre comercio en el marco de un acuerdo es preciso distinguir entre las diferentes posibilidades de asociación comercial existentes, ya que de esto dependen en parte sus efectos. También es preciso distinguir entre los efectos de corto y largo plazo, pues lo que puede ser considerado un costo en el corto plazo pudiera ser un beneficio en el largo plazo.

Otra distinción, quizás la más importante, que hay que hacer se refiere al grado del desarrollo del socio (s) comercial con el (los) cual (es) se está realizando la apertura comercial. En teoría, el efecto que tiene la liberación comercial entre países en vías de desarrollo (Sur-Sur) sobre dichas economías es diferente a si la liberación se hace entre un país desarrollado y un país menos desarrollado.

A continuación se discuten algunas de las diferencias que pueden existir de acuerdo al tipo de liberación comercial y al grado de desarrollo del socio comercial. El análisis se hace con respecto a los efectos que la liberación comercial tiene sobre la industria manufacturera.

A. Liberación comercial por medio de acuerdos multilaterales

¿Qué pasaría si no existieran acuerdos regionales de libre comercio y todos los países se embarcaran en negociaciones multilaterales de libre comercio? Podríamos considerar éste como un caso base para comparar los efectos que el libre comercio tiene entre las diferentes formas de asociación comercial. Antes de la eliminación y/o reducción de barreras comerciales, la industria manufacturera se concentra en el Norte –países desarrollados– mientras que los países de Sur –menos desarrollados– producen y comercian principalmente productos primarios en los cuales poseen claras ventajas comparativas. En esta situación, los países del Norte disfrutan un mayor nivel de bienestar económico dado que el desarrollo de la industria manufacturera permite el incremento de los salarios reales (la mayor productividad de la actividad industrial manufacturera impulsa los salarios reales al alza).

Al iniciarse la reducción de barreras arancelarias, aparecen incentivos para que los sectores manufactureros del Norte se trasladen a países del Sur. Como hemos mencionado anteriormente, dichos incentivos están relacionados con menores costos de producción y la ampliación de los mercados. Dicha ampliación o extensión de los mercados permite la explotación de ventajas competitivas a través del desarrollo de las economías de escala en los países del Sur. Es importante hacer dos observaciones relacionadas con este proceso. Cuando las empresas transnacionales comienzan a ubicarse en los países del Sur, se genera un proceso de aglomeración industrial que incrementa los incentivos originales creados por la apertura comercial. Las «externalidades» creadas por la aglomeración industrial magnifican los incentivos para que nuevas compañías se ubiquen en los países del Sur, ya que lo que inicialmente podía considerarse una leve ventaja competitiva en un determinado sector se convierte en una clara oportunidad de negocio.

En segundo lugar es preciso determinar por qué después de la apertura comercial, las empresas manufactureras se ubican en un determinado país del Sur y no en otro. A largo plazo cada país desarrollará aquellos sectores industriales donde posee las más claras ventajas competitivas. En el corto plazo, sin embargo, un determinado país puede aventajar a otros gracias a factores como proximidad geográfica a los mercados del Norte, situación política, seguridad jurídica, afinidad cultural, etc.

B. Liberación comercial unilateral

Ahora consideremos el caso donde un país en vías de desarrollo decide abrir sus mercados unilateralmente, es decir, dicho país elimina o reduce sus barreras arancelarias permitiendo a empresas transnacionales competir en su mercado interno, pero no existe reciprocidad de parte de los países de Norte u otros países del Sur. En esta situación el único incentivo existente para que nuevas compañías se establezcan en dicho país es la reducción en el costo de insumos importados, lo cual aumenta la competitividad industrial del país.

Este efecto será más importante y beneficioso a medida que el país «sureño» utilice una mayor proporción de insumos importados y que el mercado interno sea lo suficientemente grande como para permitir la explotación de economías de escala. La primera condición es generalmente cierta, dado que los países en vías de desarrollo requieren de una gran cantidad de insumos y bienes de capital importado para producir bienes manufacturados. Si este es el caso, la disminución del costo de dichos insumos puede ser suficiente para crear condiciones idóneas que permitan la creación de aglomerados industriales competitivos.

La magnitud de este efecto va a depender también del nivel previo de protección comercial y del nivel de protección, aún existente, en el resto de mundo tanto en el Norte como en el Sur. Mientras más drástica sea la reducción de barreras mayor será el impacto en el costo de los insumos importados y mayores los beneficios provenientes de la apertura comercial. Asimismo, mientras menor sea el nivel de protección en el resto del mundo –en especial en el Norte– mayores serán los beneficios.

C. Liberación comercial a través de tratados Sur-Sur

Contrariamente a lo que ocurría en el caso de la apertura unilateral, cuando dos o más países en vías de desarrollo acuerdan reducir las barreras comerciales entre ellos, los beneficios se derivan mayormente del hecho de la ampliación del mercado interno. Dado que la mayoría de los insumos importados utilizados por la industria manufacturera provienen del Norte, el acuerdo comercial Sur-Sur no genera una disminución significativa en el costo de dichos insumos ya que los países del Sur aún mantienen sus barrearas comerciales en relación a los países del Norte, incluso en algunos casos son incrementadas a raíz del acuerdo comercial Sur-Sur. Sin embargo, la extensión del mercado interno producto de la apertura puede ser suficiente para incentivar a algunos sectores industriales a explotar economías de escala.

Los acuerdos comerciales de este tipo pueden, en algunas ocasiones incrementar el costo de los insumos importados en lugar de disminuirlo. Como resultado, el nivel de competitividad del sector manufacturero puede deteriorarse como consecuencia del acuerdo comercial Sur-Sur. Esta situación puede darse cuando un país deja de importar insumos desde el país del Norte –lo cual hacía a un menor costo– y comienza a importarlo desde su nuevo socio comercial, el cual no es tan eficiente como el país del Norte. Este fenómeno es llamado desviación comercial y es generalmente considerado como negativo dado que reduce la eficiencia en la asignación mundial de recursos.

D. Liberación comercial a través de tratados Norte-Sur

En principio este tipo de acuerdo regional tiene el mismo efecto que la liberación comercial multilateral. La reducción y/o eliminación de barreras comerciales entre el país del Norte y del Sur, genera un proceso de industrialización en el país menos desarrollado a medida que aparecen nuevos incentivos para que empresas transnacionales se ubiquen en dicho país. El menor costo de insumos importados provenientes del Norte y la ampliación del mercado interno crean condiciones, y nuevas oportunidades, para la explotación de ventajas competitivas anteriormente inexistentes. La diferencia entre este caso y el de apertura comercial por medio de negociaciones multilaterales, es que en este último la reducción en barreras comerciales es más lento y no abarca la totalidad de los sectores productivos.

E. Liberación comercial por medio de acuerdos multilaterales regionales

En este marco de análisis, ¿cuál sería el efecto de un acuerdo tipo ALCA sobre el sector manufacturero de los países del Sur? Podríamos definir el ALCA como un acuerdo multilateral regional Norte-Sur. Siguiendo la lógica utilizada en los casos anteriores, este tipo de acuerdo generaría incentivos para que nuevos sectores industriales se desarrollaran en los países del Sur.

Estos incentivos serían generados básicamente a través de dos mecanismos. Primero, el abaratamiento de los insumos importados utilizados por la industria en los países del Sur. Dado que la tendencia mundial es hacia la especialización vertical, el costo de insumos intermedios para la producción de otros insumos o productos finales juega un papel fundamental a la hora de determinar la competitividad de un sector. La especialización vertical –proceso generado a partir del dominio que las empresas multinacionales tienen hoy en día sobre los flujos comerciales internacionales– implica que el proceso de producción de un determinado bien final es realizado en diversos países. En qué países se realiza, cuál parte específica del proceso productivo de dicho bien va a depender, entre otras cosas, de la política comercial de dicho país. La apertura comercial Norte-Sur promocionaría la instalación de determinadas fases productivas en los países del Sur, quizás aquellas que requieren un mayor componente de mano de obra.

El segundo mecanismo es el del incremento en el tamaño del mercado resultado de la eliminación de barreras comerciales entre los países. Como mencionamos anteriormente, este incentivo permite que empresas transnacionales y locales exploten economías de escala elevando así su posición competitiva. Las economías de escala permiten que el costo marginal de producción baje a medida que aumenta el volumen de producción, proceso que generalmente ocurre en la industria manufacturera. Cuando un país del Norte está involucrado en el acuerdo de libre comercio, dicho efecto es más potente dado que el poder de compra del mercado del Norte es mayor que el de los países del Sur. Sin embargo, el efecto de ampliación de mercado, aún entre países del Sur, resulta muchas veces suficiente estímulo para la formación o desarrollo de sectores industriales en los países del Sur. La cercanía geográfica suele ser un factor importante en dichos casos.

Así como los acuerdos regionales multilaterales Norte-Sur tienden a promocionar la instalación de compañías manufactureras en los países menos desarrollados vía disminución de costos (abaratamiento de insumos importados) y expansión del mercado, el hecho de involucrar una cantidad significativa de países con diferentes grados de desarrollo económico tendería a disminuir o postergar los efectos beneficiosos de dichos acuerdos. Los beneficios provenientes de la liberación comercial son más contundentes e inmediatos a medida que el proceso de reducción y/o eliminación de barreras comerciales es más rápido. Dichos efectos también dependerán del grado previo de protección comercial y la cuantía en la reducción de barreras comerciales.

2. Costos

El principal costo asociado con la apertura comercial está relacionado con la mayor competencia interna en los sectores que compiten con las importaciones. En los países latinoamericanos este efecto podría ser considerablemente alto en el corto plazo, como resultado de la elevada protección que los sectores que compiten con las importaciones han recibido a lo largo de los años. Como resultado de las políticas de sustitución de importaciones aplicada en Latinoamérica por más de tres décadas, se fomentó la instalación de un gran número de empresas manufactureras ineficientes que disfrutaban de un alto grado de protección comercial. Hoy en día muchas de esas empresas o industrias han empezado a desaparecer como consecuencia de la mayor apertura económica implementada por la mayoría de los países latinoamericanos a partir del final de la década de los ochenta. Sin embargo, aunque el grado de protección es menor, muchos sectores aún siguen disfrutando de barreras arancelarias que están por encima del promedio en el mundo desarrollado, y nunca han estado expuestos a la competencia internacional proveniente de países más desarrollados.

A continuación identificamos los costos generados por la reducción y/o eliminación de barreras comerciales, y que están principalmente relacionados con la mayor competencia interna en los sectores que compiten con las importaciones:

– Pérdida de empleo en el sector que compite con las importaciones (depende en parte de las características del mercado de trabajo)

– Disminución de ganancias financieras por la mayor competencia

– Aumento de la desigualdad económica (mayor demanda por mano de obra calificada)

– Pérdida de ingresos fiscales (corto plazo).

II. ¿Cómo identificar los efectos que el ALCA pudiera tener en un determinado país?

En el capítulo anterior señalamos los costos y beneficios que se derivan de los tratados de libre comercio, y cómo dichos efectos pueden variar dependiendo de las características de los países envueltos en los tratados –particularmente con relación a su grado de desarrollo– y de sus economías internas. De ello se desprende que para que un país en particular conozca a priori los efectos que sobre él tendría un acuerdo de libre comercio es necesario, entre otras cosas, identificar qué sectores económicos son competitivos (o tienen potencial para serlo) internacionalmente.

Es preciso una vez más diferenciar entre ventajas comparativas y competitivas. En general las ventajas comparativas, determinadas por la abundancia de ciertos factores productivos como trabajo o recursos naturales, son más fáciles de identificar que las ventajas competitivas. Asimismo, las ventajas comparativas son de carácter estático –al menos en el corto y mediano plazo– mientras que las competitivas son dinámicas. De esta manera la tarea no es sólo determinar qué sectores industriales son competitivos en el presente sino también cuáles pueden, de presentarse las condiciones idóneas, serlo en el futuro.

En el marco de análisis que hemos utilizado, las ventajas comparativas no son muy relevantes ya que éstas determinan principalmente el comercio internacional que ocurriría de cualquier manera, exista o no libre comercio. Las ventajas competitivas, por el contrario, sí pueden influenciar el comercio de productos competitivos internacionalmente. Con esto último nos referimos a aquellos productos que pudieran ser producidos en diferentes países ya que no requieren de factores «especiales», tales como la existencia de determinados recursos naturales o condiciones climáticas únicas.

El éxito de un país, posterior a la apertura comercial, dependerá en parte de su capacidad para fomentar el desarrollo de industrias donde es capaz de competir. La misma apertura comercial puede ser el detonante necesario que permita a empresas, nacionales o internacionales, desarrollarse en un país determinado. La identificación de dichos sectores con potencial exportador y de aquellos que carecen de las ventajas competitivas necesarias es esencial para obtener un balance de los costos y beneficios de la apertura comercial.

Un análisis de este tipo también sería de gran utilidad a la hora de negociar tratados de libre comercio. Si un país considera que existe un sector «X» donde tiene ventajas competitivas potenciales pero que actualmente sufre de ciertas desventajas, tales como limitado mercado y/o alto costo de insumos importados, su objetivo a la hora de negociar sería obtener un grado de protección inicial que permita a esta industria desarrollar las ventajas potenciales que posee, y al mismo tiempo disminuir drásticamente el nivel de aranceles de los insumos importados requeridos por dicha industria.

Si, por el contrario, dicha industria tiene la madurez para soportar la competencia foránea pero no la suficiente para penetrar mercados internacionales actualmente protegidos, entonces el principal objetivo de sus negociaciones comerciales debería orientarse a la reducción de barreras comerciales en los países socios, de manera que dicha industria pueda comenzar a exportar y desarrollar sus ventajas competitivas.

A. Identificación de sectores industriales con ventajas competitivas

De acuerdo a lo expuesto por el economista americano Michel Porter en su libro The Competitive Advantage of Nations, existen cuatro factores o atributos que pueden promover o impedir que un país sea competitivo en una industria en particular. Estos son: 1) dotación de los factores productivos requeridos para una determinada industria; 2) características de la demanda interna para los bienes o servicios producidos por una determinada industria; 3) la existencia de industrias relacionadas a dicho sector que sean competitivas en el ámbito internacional; y 4) el marco institucional en el cual las empresas de un país son creadas y organizadas, y el nivel de competencia interna existente en una industria en particular.

El primer factor está relacionado con las ventajas comparativas que un país tenga para desarrollar una industria en particular. Un país puede contar con abundancia en algunos factores productivos que son requeridos para el desarrollo de una industria en particular. Por ejemplo, la abundancia de mano de obra de bajo costo en México ha sido un factor determinante para la proliferación de empresas dedicadas al ensamblaje de productos electrónicos. Sin embargo, dichas ventajas comparativas relacionadas con la abundancia de factores productivos generalmente no son suficientes per se para estimular el desarrollo de una industria en particular. Otros factores productivos claves son: los recursos naturales, la mano de obra calificada, el capital, la infraestructura física y el conocimiento científico y/o técnico.

Las características de la demanda interna, especialmente previas a la liberación comercial, pueden incentivar el desarrollo de una particular industria. Estas características se refieren principalmente al tamaño del mercado y a la composición de la demanda. Como mencionamos anteriormente, el tamaño del mercado interno permite la explotación de economías de escala y fomenta la productividad. Por otro lado el grado de sofisticación y segmentación de la demanda interna también pueden estimular el desarrollo de una industria especializada competitiva en el ámbito internacional. Un ejemplo puede ser la industria de autopartes en México y Brasil. En vistas del elevado nivel de calidad que empresas multinacionales fabricantes de automóviles exigen localmente para el ensamblaje de autos, la industria de autopartes ha tenido que incrementar su nivel de competitividad internacional para así satisfacer las exigencias de estas multinacionales.

En tercer lugar, para que una industria sea competitiva las industrias relacionadas con ésta deben serlo también. La calidad y los precios competitivos de los insumos requeridos por una determinada industria son un requisito indispensable para conseguir el nivel deseado de competitividad.

Por último, están las condiciones institucionales y de competencia interna. Dado que el desarrollo de industrias competitivas depende en gran parte de capital extranjero para financiarse, la seguridad jurídica y la transparencia en las normas que rigen las relaciones entre el sector privado y el gobierno son de gran importancia. La falta de dichas condiciones sería un serio impedimento para atraer inversión extranjera en aquellas industrias con potencial para competir internacionalmente. Por otro lado, mientras mayor sea el grado de competencia interna mayor sería el nivel de competitividad en una industria nacional determinada. La existencia de monopolios –públicos o privados– y/o oligopolios reduce los incentivos para incrementar el nivel de productividad.

Cuando se analiza el nivel de competitividad de determinados sectores industriales como un ejercicio previo a la firma de un tratado de libre comercio, es preciso tomar en cuenta que muchos de los factores previamente mencionados como claves en dicho proceso van a cambiar como resultado de la apertura comercial. Como mencionamos anteriormente, la reducción o eliminación de barreras comerciales traería consigo un incremento en el tamaño del mercado, menores costos para insumos industriales y mayor disponibilidad de los mismos. Dichos efectos beneficiosos del libre comercio están estrechamente vinculados con algunas de las condiciones expuestas anteriormente, mientras que otras condiciones como disponibilidad de recursos y características de la demanda interna están más relacionadas con las condiciones existentes previas a la apertura comercial.

B. Cuantificación del balance neto entre la pérdida y la generación de empleo

En vista de que los mayores costos derivados de la liberación comercial se desprenden de la pérdida de empleo en aquellas industrias ineficientes, es importante cuantificar dicho efecto y estudiar el impacto que podría tener en el ámbito de la economía nacional. Lo más probable es que en el corto plazo el balance sobre el empleo sea negativo, dado que el proceso de desarrollo de los sectores potencialmente competitivos generalmente lleva más tiempo que el proceso de desaparición o reducción de aquellos sectores incapaces de competir internacionalmente.

Una vez identificados aquellos sectores con capacidad de competir en el ámbito internacional y aquellos incapaces de hacerlo, es útil estudiar las posibilidades de flujo de trabajo entre los sectores poco productivos hacia los más competitivos.

En el corto plazo este flujo no suele ser particularmente fácil ya que los sectores más competitivos requieren por lo general mano de obra calificada, mientras que los sectores poco productivos suelen utilizar una gran proporción de mano de obra poco calificada.

A la hora de cuantificar el efecto en el empleo de un tratado de libre comercio también es preciso considerar la flexibilidad de los mercados laborales, ya que de esto dependerá en parte el resultado neto en cuanto al empleo se refiere.

C. Nivel actual de protección arancelaria (previa a la formación del ALCA)

Otro factor que ayuda a cuantificar el impacto de un tratado de libre comercio tipo ALCA es el nivel de protección previo a la firma del tratado y el tamaño relativo de la reducción arancelaria. Para la industria que compite con las importaciones, mientras más grande sea la reducción de las barreras comerciales en relación con su nivel previo, más fuerte será el impacto y más rápido saldrán del mercado las empresas poco competitivas. Si dentro del grupo de industrias que compiten con las importaciones existe una o más que generan un porcentaje importante del empleo nacional, y dichas industrias disfrutan previamente de una considerable protección comercial, entonces el proceso de liberación comercial debe hacerse de forma gradual para que el proceso de transición sea lo menos traumático posible. Si por el contrario existe un grupo de industrias altamente competitivas pero que no han podido explotar su potencial exportador dado el elevado nivel de protección previo a la firma del tratado de libre comercio, entonces el objetivo en la negociación del tratado debe ser conseguir una reducción dramática en dicho nivel de protección.

Por supuesto, en la mayoría de los casos las negociaciones no serán fáciles dado que lo que para un país es un sector altamente competitivo y con potencial exportador, para otro país puede ser un sector con significativa incidencia en el empleo nacional. Este último país tratará de mantener un nivel suficiente de protección a su industria que compite con las importaciones, mientras que el primer país buscará una reducción arancelaria más violenta.

En general, mientras más dramática sea la reducción en barreras comerciales mayores serán los beneficios/costos de la apertura comercial. Por el contrario, si los países firmantes del tratado ya disfrutaban de tasas bajas de protección comercial y la firma del tratado lo que hace es prácticamente formalizar una situación existente, entonces los efectos del tratado en sí no serán muy fuertes.

Esto fue en cierta medida lo ocurrido con el TLCAN. Previo a la firma de este tratado, ya México y Estados Unidos habían liberado considerablemente su comercio bilateral. La firma del TLCAN no trajo consigo una reducción dramática en el nivel de aranceles aunque si eliminó algunas barreras no arancelarias que estaban entorpeciendo el libre flujo comercial entre ambos países (las barreras no arancelarias en lo Estados Unidos han sustituido en gran medida a las arancelarias durante los últimos años). Este caso también debería darse en el ALCA entre aquellos países que ya han iniciado sus procesos de liberación comercial por medio de acuerdos regionales o bilaterales.

D. Estructura de las importaciones y exportaciones

Una forma de determinar cuáles sectores tienen potencial exportador y cuáles no, es estudiando la evolución y estructura del sector exportador, principalmente el de las exportaciones no tradicionales. Es importante ver hacia cuáles países se está exportando qué productos. Un país puede actualmente estar exportando un producto a otro país con el cual ya tiene un acuerdo comercial dado que es más competitivo en ese sector.

Esta situación puede cambiar con la firma del ALCA en la medida que otros países entran a competir por el mismo mercado, por esta razón se esta planteando que el ALCA respete los acuerdos regionales y/o bilaterales ya existentes.

También es importante observar el patrón de importaciones de todos los países envueltos en el tratado. Este análisis puede ayudar a identificar cuáles sectores industriales tienen actualmente un mercado de exportación dentro de la comunidad de países envueltos en el tratado. Si, por ejemplo, se observa que gran parte de las importaciones de cierto producto en la región proviene de países no incluidos en el tratado, la iniciación del mismo puede crear nuevas oportunidades de exportación para aquellos países que son, o pueden ser, competitivos en la producción de dicho producto.

 

 


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