Primero: Que las
políticas de ajuste y reforma estructural instrumentadas en la mayoría de los países de
la región han tenido un impacto importante sobre los sectores sociales, particularmente
aquellos de menor ingreso, generando un preocupante incremento de los indicadores de
pobreza y desempleo, y que, a pesar de que en algunos países se ha ido superando esta
situación, se siguen registrando, aún en ellos, significativos focos de pobreza y
marginalidad;
Segundo: Que la
recuperación económica alcanzada por los países de la región, manifestada
particularmente en importantes índices de crecimiento del PIB, en la reducción de la
inflación y en el incremento de los flujos netos de inversión extranjera, no se ha
traducido, en igual medida, en un incremento del empleo y en el mejoramiento de otros
indicadores sociales;
Tercero: Que la
presentación de las experiencias de los países de la región pone de manifiesto que hay
un conjunto de elementos comunes, entre los cuales destaca fundamentalmente la
insuficiente vinculación entre crecimiento económico y desarrollo social, donde las
mujeres y los jóvenes son los sectores más vulnerables y por lo tanto con mayor índice
de desempleo;
Cuarto: Que los grandes
impactos, desafíos y oportunidades del proceso de globalización hacen necesario un
tratamiento de la problemática del empleo mediante un enfoque integral, que facilite
revisar conceptos, definiciones y categorías para una mejor precisión de la naturaleza
del empleo, en cuanto a la identificación real de los grupos más afectados (por edad,
género, sectores de ocupación, tamaño de empresas, distribución geográfica y otros),
a fin de identificar mejor las políticas específicas adecuadas;
Quinto: Que en este
contexto, se hace imprescindible la redefinición de los valores, objetivos y necesidades
tanto de individuos como de las empresas, en la búsqueda y generación de empleo
productivo dentro de la nueva dimensión global y regional en que están insertos los
países de América Latina y el Caribe, y a esos efectos,
Primero: Destacar la
importancia del diseño y desarrollo de políticas de empleo, con la participación
efectiva de los sectores económicos y sociales, tanto públicos como privados, y contando
para ello con la colaboración de las organizaciones regionales e internacionales
especializadas. Estas acciones contribuirán a traducir los beneficios económicos
alcanzados en beneficios sociales reales, que conduzcan a la superación de los problemas
de pobreza y a ampliar y mejorar las oportunidades de acceso al empleo productivo y de
calidad;
Segundo: Seguir
desarrollando acciones que faciliten un eficiente intercambio de información y
experiencias entre los países de la región, sea en conjunto o a nivel subregional, con
el fin de extraer lecciones exitosas de la aplicación de políticas nacionales en la
promoción del empleo;
Tercero: Considerar, la
realización de las siguientes acciones: a los fines de apoyar a los gobiernos de la
región en la adopción de las estrategias, políticas e instrumentos, acordes con las
realidades particulares de cada uno de ellos.
a. Realizar estudios
complementarios a los diagnósticos existentes, a nivel nacional y regional, que
contribuyan a una mejor caracterización de la naturaleza del empleo en la región,
precisando categorías, grupos, localidades o distribución espacial, sectores y otros,
así como a determinar la compleja relación entre crecimiento y empleo, tomando en cuenta
las diferencias sectoriales y otras. En este contexto es importante mantener una visión
subregional en la conformación de los estudios nacionales.
b. Estimular en la
región el intercambio de experiencias sobre los procesos de flexibilización laboral,
tanto horaria como funcional y otros, que considere los derechos fundamentales de los
trabajadores y que responda a las nuevas realidades del sector productivo, para cuya
competitividad internacional es necesario adoptar estrategias de flexibilización
productiva.
c. Promover el
desarrollo del sector de la pequeña y mediana empresa, como factor estratégico de
creación y expansión de oportunidades de empleo. En este punto se recomienda prestar
especial atención a la empresa rural o agroindustrial.
d. Enfatizar la
necesidad de profundizar, con la mayor celeridad, los esfuerzos de reformas educativas, en
sus diferentes niveles, con miras a generar un recurso humano con una nueva dimensión no
sólo en cuanto a conocimientos, técnicas, destrezas y habilidades, sino con una nueva
concepción de su actividad, expectativas y logros, en correspondencia con los
requerimientos de la empresa productiva flexible, innovadora y competitiva y con los
compromisos que le demanda el nuevo entorno donde actúa y debe actuar. Se llama la
atención sobre la necesidad de multiplicar los esfuerzos tendientes a la capacitación y
actualización tanto de trabajadores como de empresarios y dirigentes de cámaras
empresariales con miras a mejorar su percepción de los negocios y mejorar su capacidad
competitiva.
Cuarto: Solicitar la
convocatoria de una reunión intergubernamental, con participación de los sectores
económicos y sociolaborales al más alto nivel y con asistencia de los organismos
regionales e internacionales especializados, a fin de estimular el intercambio de
experiencias, la búsqueda de una mayor pertinencia y mejor vinculación entre las
políticas económicas y sociales. Al respecto, se acoge con beneplácito el ofrecimiento
del Gobierno de Costa Rica para ser sede de esta reunión.
Quinto: Expresar su
agradecimiento a la Secretaría Permanente del SELA por la organización del evento y al
Gobierno de la República Federativa del Brasil, a la UNESCO y al Banco Nacional de
Desarrollo Económico y Social del Brasil, por el apoyo brindado para la realización
exitosa de la Reunión Regional sobre Crecimiento y Empleo.
Sexto: Elevar esta declaración a consideración del
Consejo Latinoamericano del SELA a reunirse en Puerto España, República de Trinidad y
Tobago, del 6 al 9 de octubre de 1997.