América Latina y el Caribe en los
tiempos de la globalización
Edición No. 47
Julio-Septiembre 1996 |
|
Flujos
de capital intrarregional en América Latina y el Caribe
Secretaría Permanente del SELA
El siguiente
artículo es una versión resumida de la segunda parte del documento
«Financiamiento, deuda externa y flujos de capital intrarregional en América Latina
y el Caribe», presentado por la Secretaría del SELA en el XXII Consejo
Latinoamericano, celebrado del 22 al 25 de octubre de 1996 en Montevideo
(Uruguay).
I.
Introducción
Entre las
nuevas modalidades que asumen las relaciones entre los países de América Latina y el
Caribe, sobresalen las vinculadas con las inversiones recíprocas. Si bien hasta ahora no
han constituido un factor de importancia en el desarrollo regional, en los últimos años
se han incrementado y mostrado una gran potencialidad.
Este trabajo se
basa en las informaciones elaboradas por los organismos pertinentes de los países y por
ello figuran con mayor aproximación las inversiones directas, ya que sobre las de cartera
existen menos datos. E particular, en varios países se ha suprimido la obligación del
registro y aprobación de la inversión extranjera, con lo que resulta muy difícil
determinar su origen y destino; para ello, es necesario realizar encuestas especiales por
países y después compatibilizarlas. En este trabajo se han consultado dos tipos de
fuentes. En primer lugar el Directorio sobre inversión extranjera en América Latina y
el Caribe publicado por la CEPAL en diciembre de 1993; y después los datos existentes
en cada país, que se presentan por separado, ya que no existe la posibilidad de
estructurar un cuadro global, dadas las diferencias de metodologías, fuentes y
confiabilidad.
II. El
incremento en los flujos intrarregionales de capitales
Los motivos que
provocaron el incremento de los flujos intrarregionales de capitales son múltiples, y
pueden distinguirse los generales, que incluyen a todas las inversiones extranjeras, y los
específicos, que se dirigen a las inversiones de otros países latinoamericanos. A
continuación se considerarán algunos de ellos.1
1. Motivos
generales
a. Mayor
apertura externa y proximidad física
En el proceso
de inversiones intralatinoamericanas influyeron fuertemente la mayor apertura externa y la
proximidad física. La relación más intensa entre Argentina y Brasil, por ejemplo, es
anterior al Mercosur; está fuertemente influida por la apertura externa, que es una
política general, y la proximidad, que es un hecho geográfico.2
b. Mayor
flujo de capitales, comercio e inversiones
En el período
1991-1994 se revirtió el sentido del flujo de capitales de América Latina, que después
de haber sido muy negativo entre 1982 y 1990 (-221.500 millones de dólares), fue positivo
entre 1991 y 1994 (83.800 millones de dólares) y volvió a ser negativo en 1995 (-17.400
millones de dólares, sin incluir el financiamiento excepcional de balanza de pagos).
Esta mayor
disponibilidad de recursos se reflejó en un importante aumento de la inversión, que de
un coeficiente con relación al PIB de 15,6% en 1990 pasó al 18,4% en 1994. Sin embargo,
este incremento no tuvo la magnitud que podía esperarse por el aumento del capital
externo, debido al efecto-sustitución entre ahorro interno y externo; así, el ahorro
interno bruto como porcentaje del financiamiento de la inversión pasó del 115,0% en 1990
a 89,9% en 1994.3
En la
actualidad, existe un gran stock de capital extranjero en empresas transnacionales,
simultáneamente en diversos países; y se produce no sólo un movimiento de capitales
entre casas matrices y filiales, sino también una complementariedad entre filiales de
diversos países.4 Además, algunas empresas utilizaron la
posibilidad de endeudamiento externo para financiar inversiones en otros países; el caso
más destacado es el de empresas chilenas que financiaron en parte sus inversiones en
Argentina y Perú con American Depositary Receipts (ADRs).
c.
Formación de empresas transnacionles latinoamericanas
Como se ha
señalado, en el período 1991-1994, existió un fuerte flujo de capitales hacia América
Latina y el Caribe, que aún continúa en algunos países; este auge fue provocado, entre
otros factores, por causas externas (la baja tasa de interés en Estados Unidos) e
internas (la apertura comercial y financiera y los procesos de privatización en los
países latinoamericanos).
Tal afluencia
de capitales externos expandió la actividad económica y facilitó una mayor
recaudación, dado que los regímenes fiscales de la región en general se basan en
impuestos al consumo. Con esta relativa abundancia de recursos privados y públicos, se
fortalecieron varios agentes institucionales y grupos empresarios nacionales.
Algunos fondos
de pensiones de la región -el ejemplo típico es el de Chile- comenzaron a invertir en el
exterior. A tal efecto, los gobiernos dictaron las disposiciones reglamentarias que lo
permitían y apoyaron esta política por diversos medios.
Al mismo
tiempo, al amparo de las políticas económicas de las últimas décadas, varios grupos
empresarios tuvieron un fuerte crecimiento y adquirieron volumen de empresas
transnacionales. Al principio, tales grupos fueron beneficiados por la protección,
después por los contratos con el Estado, las subvenciones y los créditos casi gratuitos;
en una tercera etapa, por las privatizaciones; y al final del proceso, concentran un poder
económico que les permite influir fuertemente sobre las decisiones políticas.
A estas
circunstancias se suman la necesidad de expansión hacia nuevos mercados, sobre todo
cuando el interno está en contracción (lo cual ocurre con frecuencia durante los
programas de ajuste); además, en muchos casos existe una estrecha vinculación con
empresas transnacionales de países desarrollados; y el Estado nacional puede impulsar la
implantación en el extranjero de firmas nacionales. En síntesis, los procesos de
globalización y de concentración económica llevaron en algunos países a que varias
empresas locales adquirieran carácter y volumen de transnacionales.
d.
Privatizaciones
Los procesos de
privatización implicaron inversiones extranjeras para la compra de activos existentes, en
la que también participaron empresas de otros países de la región; con frecuencia, las
empresas latinoamericanas se asociaron con otras de países desarrollados. Los casos más
sobresalientes de inversiones latinoamericanas en privatizaciones de otros países de la
región figuran en el cuadro 1.
Cuadro 1
Privatizaciones con empresas compradoras latinoamericanas, 1990-1995 a/
| País |
Sector |
Empr.privat. |
Monto |
Compradores |
| Argentina |
Gas |
Gas del Estado |
2380 |
Una parte: Distr.de Gas del N.O. (Gasco de
Chile, 40%) |
| Argentina |
Electr. |
SEGBA |
Puerto92,1 Cost. 90,1 |
Central Puerto: chilenas Chilge- ner (49,5%) y
Chilectra 5a.Reg. (10,5%). Centr.Costanera: chil. Endesa (30%),Enersis (9%) y Chilectra
(9%). |
| Argentina |
Electr. |
SEGBA |
511 |
Edesur. Chil. Chilectra (10,2%), Enersis
(9,9%) y Endesa (5,1%) |
| Argentina |
Acero |
Somisa |
152 |
Chil. Cia. Acero Pacíf.; brasil. Usiminas y
Vale do Rio Doce y ot. |
| Argentina |
Hidroeléc |
El Chocón |
223,9 |
Chil.Endesa y otr. |
| Argentina |
Hidroeléc |
Piedra del Ag. |
272,1 |
Chile y otr. |
| Argentina |
Acc.Oeste |
Caminos |
... |
Méx. Grupo Mexic. de Desarrollo Comp.Brasil.
de Projetos |
| Argentina |
HidroelécAmeghino |
Represa hidroeléctrica |
14,2 |
Uruguay UTE y otros |
| Brasil |
Fosfertil |
Fertilizantes |
182 |
Arg. Bunge y Born y otros |
| Panamá |
Cementos Bayanos |
Cemento |
59,7 |
Cementos mexicanos (95%) |
| Paraguay |
Lín.Aer. Paraguay. |
Aviación |
22,0 |
Joint-venture con Ecuador |
| Perú |
Aeroperú |
Aviación |
25,4 |
Aeroméxico (74,1%) |
| Perú |
Petrol. Transocea |
Distribución de petróleo |
25,2 |
Glendpoint Enterprises de Panamá |
| Perú |
Sudameric de fibras |
Textiles |
1,0 |
Mittienwald (Uruguay) |
| Perú |
Edelnor |
Electricidad |
176,5 |
Inv.Distrilima (Chile y otros) |
| Perú |
Edelsur |
Electricidad |
212 |
Ontario Quinta (Canadá-Chile) |
| Perú |
Colpar/ Hualatan/Pallac |
Minería |
1,75 |
San José, subsidiaria chilena de una firma
canadiense |
| Trinidad y Tobago |
Trinidad Cementos |
Cemento |
10,8 |
Foreign Cemento Mexicanos |
| Uruguay |
Pluna |
Aviación |
2,0 |
Empresas argentinas y uruguayas |
a/ Los montos aparecen en millones
de dólares.
Fuente: CEPAL, La inversión extranjera en América
Latina y el Caribe, Informe 1995, Santiago de Chile, octubre de 1995, págs. 64 y 65;
y Banco Mundial, World Debt Tables, 1996, Washington, D.F., 1996, págs. 124 a 156.
Un factor
coadyuvante para la participación de capitales latinoamericanos en los procesos de
privatizaciones de la región, fue que se vendieron empresas públicas a precios bajos. Se
trataba sobre todo de solucionar los problemas fiscales derivados del déficit de
funcionamiento y de equilibrar las cuentas del gobierno mediante el ingreso de fondos
frescos. En esa situación, el elemento determinante para el vendedor no era el precio
sino el ingreso -o el no egreso- de capitales; de tal modo, la compra podía efectuarse a
precios baratos. Estas ventajas se acentuaron en los casos en que se admitió el pago de
empresas con bonos de la deuda externa a valor nominal, que era superior a su cotización
en la bolsa de valores; y en los que el Estado del país vendedor se hacía cargo del
pasivo de las empresas. En otras situaciones, los adquirentes pagaron el precio, primero
hipotecando los bienes que se les transfería, y después con las utilidades generadas por
la empresa.
e.
Tecnología adecuada
Las empresas
latinoamericanas poseen una tecnología que, a veces, se adecúa mejor que la de los
países desarrollados a las necesidades de la región.
f.
Componentes ideológicos
El
neoliberalismo predominante en el plano ideológico prescinde de la diferenciación
nacional, y la procedencia de la inversión le es indiferente. De allí que el interés
nacional -que podría contradecir la lógica del mercado- no sea un criterio a considerar
dentro de este enfoque.
En otro
momento, hubiera sido impensable que empresas de países que constituían hipótesis de
conflicto en los planteos de defensa nacional (como Chile con respecto a Argentina,
Bolivia y Perú), pudieran ser los propietarios de sectores estratégicos, como la
generación y distribución de energía.
2. Los
regímenes preferenciales y los procesos de integración subregional
a.
Regímenes preferenciales
En la región
hay una legislación mucho más favorable a la inversión externa directa que en el
pasado, cualquiera sea su origen geográfico; de allí que el estímulo particular a las
inversiones intrarregionales provenga sobre todo de preferencias específicas; se trata de
medidas de acceso, fiscales, de subsidios, crediticias y de compras estatales.
En el marco de
ALADI, tales privilegios se instrumentaron en los acuerdos bilaterales, en especial los de
protección y promoción de inversiones, que normalmente incorporan el trato nacional y la
cláusula de nación más favorecida; establecen el derecho a la repatriación de los
capitales, la subrogación con respecto al pago de seguros contra riesgos no comerciales
(tales como nacionalización y expropiación) y las normas para la solución de
controversias. Asimismo, se reservan la facultad de conceder tratos más favorables que
los otorgados en los acuerdos extrarregionales.5 Se han
suscripto acuerdos de este tipo entre Argentina y Chile (1991), Chile y Venezuela (1993),
Perú y Bolivia (1993), Argentina y Bolivia (1994), Argentina y Ecuador (1994), Brasil y
Chile (1994), y Perú y Paraguay (1994).
En el Grupo
Andino, la decisión 291 de 1991 establece un régimen común de tratamiento a los
capitales extranjeros y de marcas, patentes, licencias y regalías. Gozarán de las
ventajas instituidas los productos que cumplan con las normas especiales de origen fijadas
por la Comisión y la Junta del Acuerdo de Cartagena; esta norma implica un principio de
regionalización. Además, la decisión 292 de 1991 otorgó una serie de preferencias a
las empresas multinacionales andinas, que en esencia las equiparan a las empresas
nacionales; asimismo, contiene un acuerdo de doble tributación.6
El Mercosur
también instituyó un régimen preferencial en materia de empresas conjuntas, que
gozarán del mismo tratamiento que las empresas de capital nacional. La decisión 3 de
1991 favorece la integración entre sectores de cada país, y se promueve la
racionalización y complementación entre mercados y asociaciones. En 1994 se suscribió
un Protocolo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones.7
El Grupo de los
3, formado por Colombia, México y Venezuela, suscribió un Tratado de Libre Comercio en
1994, que se refiere expresamente a los compromisos y acuerdos en materia de inversión;
incluye trato nacional y de nación más favorecida, excepto en los tratados para evitar
la doble tributación.
b. Procesos
de integración
Los procesos de
integración han favorecido las inversiones intrarregionales de capital. A tal efecto, es
útil recordar cuál fue el efecto de la integración europea sobre las inversiones. Allí
se produjeron cuatro tipos de respuestas de las empresas transnacionales a los procesos de
integración: i) las inversiones defensvas de sustitución de importaciones; ii) las
inversiones ofensivas de sustitución de importaciones; iii) la reorganización de
inversiones; y iv) la racionalización de inversiones. El cuadro 2 muestra el esquema
general de esas políticas.
Cuadro 2
Efectos de la integración económica
en las inversiones directas extranjeras
Efectos macroeconómicos
de la integración |
Respuesta estratégica de
empresas transnacionales |
Efecto neto de la
inversión directa extranjera |
| El comercio intrarregional es
más atractivo que el comercio extrarregional a/ |
Reemplazo de exportaciones con
inversión directa extranjera (inversiones de sustitución de importaciones defensivas) |
Aumento de inversiones en filiales extranjeras ubicadas en la región |
| Nueva configuración de
ventajas de localización entre miembros de la región |
Ajuste de inversiones
existentes en la región para reflejar el libre comercio intraregional (reorganización de
inversiones) |
Efectos indeterminados para el
conjunto de la región; ganancias en algunos países compensados por pérdidas en otros |
| Reducción de costos y aumento
de eficiencia |
Aumento del valor agregado de
actividades dentro de la región; se integra con otras inversiones offshore (inversiones
racionalizadas) |
Aumento de la inversión
directa extranjera como consecuencia de la mayor implantación de empresas transnacionales
en la región |
| Expansión del mercado,
crecimiento de la demanda y progreso técnico |
Incremento de las ventajas del
primer inversor por la via de la inversión directa extranjera (inversión sustitutiva de
importaciones ofensiva) |
Incremento |
a/ Asumiendo que la integración no
da origen a tarifas externas más bajas que las existentes previamente entre países
individuales y que barreras no tarifarias no obstruyen el crecimiento del comercio
intrarregional.
Fuente: Transnational Corporations and Management Division,
"The effects of integration on the activities of transnational corporations in the
European Community: theory and empirical tests", en United Nations Library on
Transnational Corporations, Transnational corporations and regional economic
integration, edited by Peter Robson, Routledge, London and New York, 1993, pág. 105.
Los procesos
latinoamericanos de integración están produciendo, con importantes diferencias por
países y en distinta magnitud, los efectos señalados para la integración europea
recientes y en gran parte están a cargo de empresas transnacionales.
III.
Desarrollos recientes de la inversión directa externa intralatinoamericana en la región
Los dos hechos
recientes más importantes relacionados con la inversión externa directa latinoamericana
en la región son la exportación de capitales desde Chile, y los emprendimientos
conjuntos de Brasil y Argentina dentro del marco del Mercosur.
1. La
inversión de capitales chilenos en países latinoamericanos
Desde 1990 se
ha desarrollado una fuerte corriente de inversión directa desde Chile hacia otros países
de la región, en especial a Argentina y Perú. Un cálculo del Comité de Inversiones
Extranjeras de Chile dependiente del Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción,
eleva a 3.450 millones de dólares las colocaciones externas totales de Chile entre 1990 y
1994; de ellas, el 72,3% se dirigió a Argentina y Perú. En esa elaboración estadística
se advierte que no existe información confiable sistematizada y que los montos que se
registran «representan más bien un reflejo del proceso».8
Las causas que
han determinado este auge de exportaciones de capitales chilenos han sido: i) el resultado
natural del desarrollo de las empresas, frente a un mercado local de dimensiones
reducidas; ii) el deseo de minimizar el «riesgo-país» de las inversiones en Chile; iii)
el interés de mantener los flujos de exportaciones mediante el control de la
comercialización; iv) el mantenimiento de una ventaja competitiva en cuanto a gerencia.9
De acuerdo con
estimaciones realizadas en el citado estudio del Comité de Inversiones Extranjeras y el
Banco Central, las inversiones chilenas en países sudamericanos en el período 1990-1995
fueron las que muestra el cuadro 3.
Cuadro 3
Inversiones chilenas en países sudamericanos, 1990-1995
(en millones de dólares)
| País |
Monto |
| Argentina |
2278,3 |
| Bolivia |
105,3 |
| Brasil |
176,4 |
| Paraguay |
16,9 |
| Perú |
518,7 |
| Uruguay |
16,6 |
Fuente: Comité de Inversiones de Chile, La inversión
de capitales chilenos en el mundo (segundo informe) y Banco Central de Chile.
Estas cifras
marcan un cambio substancial con respecto a las de 1992, que para el conjunto de América
Latina ascendían a un total acumulado de 647,6 millones de dólares, que incluían 311,1
millones para Argentina y 18,7 millones para Perú.
En lo que
respecta al financiamiento de esas inversiones, han sido importantes las operaciones de
American Depositary Receipts (ADR), que entre 1990 y 1994 habrían permitido obtener cerca
de 1.700 millones de dólares, que fueron utilizados en gran parte para financiar
expansiones externas
Por su parte,
las Asociaciones de Fondos de Pensiones y las compañías de Seguros chilenas tenían
invertidos en el exterior una suma que se ha estimado en cerca de 300 millones de
dólares, de los cuales 45 millones se radicaron en Argentina y 41,3 millones en Perú.10
a. Las
inversiones en Argentina
El principal
pís receptor de la inversión externa directa chilena es Argentina; los sectores de
destino son la energía eléctrica y el gas (39%), la industria (29%), el comercio (12%),
los fondos de pensiones y compañías de seguros (10%) y el sector bancario y financiero
(6%) (véase el cuadro 4).
Cuadro 4
Inversión chilena en Argentina, por sectores de actividad,
1990-1995 (en millones de dólares)
| Rubro |
Inversion materializada |
| Energía |
897.4 |
| Industria |
666,3 |
| Comercio |
266,7 |
| Banca/finanzas |
148,0 |
| AFP/seguros |
228,1 |
| Imprenta/editorial |
43,5 |
| Comunicaciones/video |
16,2 |
| Servicios |
7,6 |
| Informática |
3,0 |
| Diversiones |
2,2 |
| Total |
2279,0 |
Fuente: Para 1990-1994, Comité de Inversiones de Chile, La
inversión de capitales chilenos en el mundo (segundo informe; para 1995, Banco
Central de Chile.
b. Las inversiones en
Perú
Las inversiones chilenas
en Perú se han dirigido sobre todo a banca y finanzas (35%) y a energía (31%) (véase el
cuadro 5).
Cuadro 5
Inversión chilena en Perú, por sectores de actividad,
1990-1995 (en millones de dólares)
| Rubro |
Inversión materializada |
| Energía |
159,7 |
| Banca/finanzas |
182,0 |
| Asoc.Fond. de Pensiones |
41,3 |
| Industria |
63,7 |
| Comercio |
38,4 |
| Servicios |
16,3 |
| Minería |
17,3 |
| Total |
518,7 |
Fuente: Para 1990-1994, Comité de Inversiones de Chile, La
inversión de capitales chilenos en el mundo (segundo informe); para 1995, Banco
Central de Chile.
En la banca
peruana, el grupo Errázuriz compró el 58% del Banco de Desarrollo (Bandesco); el grupo
Santa Cruz participa en el banco Solventa de Lima; Financiera Condell invirtió el Banco
del Trabajo; y el Banco Osorno opera en el Interbanc.
2. Los
emprendimientos conjuntos y recíprocos de Argentina y Brasil en el Mercosur
Rn 1985 se
firmaron los primeros protocolos de integración entre Argentina y Brasil; desde entonces
se multiplicaron las iniciativas conjuntas y recíprocas, que a fines de julio de 1995
llegaban a 258. Una sistematización de los acuerdos muestra tres etapas sucesivas. En la
primera, que va desde 1985 a 1989, prevaleció la instalación de empresas argentinas en
Brasil, en su mayor parte asociadas con firmas locales; a partir de 1990 -y en especial
desde 1992- fueron más los capitales brasileños en la Argentina; y desde 1995, las
inversiones recíprocas parecen haberse equilibrado.
Con respecto a
las estrategias empresariales, una encuesta11 comprueba que
el 82% de las firmas tiene como objetivo principal el aumento de exportaciones al Mercosur
y que las dos terceras partes de ellas han adoptado políticas de especialización y
complementación; tienen menor importancia los emprendimientos basados en la instalación
de nueva capacidad de producción propia en alguno de los países socios, y el intercambio
y cooperación tecnológica. Cerca de la mitad de las firmas se proponen aumentar
importaciones del Mercosur. Existe una diferencia importante entre las respuestas de los
empresarios de ambos países: para los brasileños es más importante que para los
argentinos la nueva producción en el país socio sobre la base de su mercado interno, y
no de la exportación al Mercosur; y están menos interesados en aumentar sus
importaciones del Mercosur. 12
Los
emprendimientos conjuntos argentino-brasileños agrupados por sector, hasta agosto de
1995, muestran que el mayor número de empresas son del sector de alimentos y bebidas,
automotriz,bancos y energia que reúnen el 38% de las operaciones en cuanto al número
(véase el cuadro 6).
Cuadro 6
Emprendimientos conjuntos y recíprocos argentino-brasileños,
por sector (hasta agosto de 1995)
| Sector |
Número |
Sector |
Número |
| Alimentos y bebidas |
31 |
Materiales eléctricos |
6 |
| Automotriz |
11 |
Metalurgia |
4 |
| Autopartes |
20 |
Muebles |
1 |
| Bancos |
29 |
Petroquímica |
4 |
| Calzados |
4 |
Plásticos |
5 |
| Construcción |
10 |
Publicidad |
8 |
| Courier |
3 |
Prensa y comunicaciones |
9 |
| Electrodomésticos |
6 |
Químicos |
11 |
| Electrónica |
4 |
Seguros |
7 |
| Fertilizantes |
1 |
Servicios empresarios |
4 |
| Franchising |
11 |
Servicios generales |
2 |
| Energía y combustibles |
7 |
Siderurgia |
4 |
| Informática |
10 |
Telecomunicaciones |
16 |
| Máquinas agrícolas |
10 |
Textil |
6 |
| Maquinaria y equipo |
8 |
Vidrios |
1 |
| Materiales de construcción |
5 |
Total |
258 |
IV.
Algunas conclusiones
De los hechos y
políticas expuestos pueden extraerse algunas conclusiones.
1. Es necesario
realizar un esfuerzo de compilación y sistematización de las inversiones extranjeras
directas y de cartera, en general y entre los países latinoamericanos. En la actualidad,
algunos países han interrumpido sus registros, para no perturbar la absoluta movilidad de
capitales. En otros casos, los bancos centrales, los ministerios de economía u organismos
especializados tienen a su cargo ese registro; pero para hacer posible las comparaciones,
deberían compatibilizarse las metodologías.
2. Existen
varias causas que impulsan las inversiones intrarregionales. Como la legislación es ahora
mucho m`s favorable para la inversión extranjera en general, el estímulo a las
inversiones intrarregionales proviene de los regímenes de integración (como es el caso
del Mercosur y del Grupo Andino) o de preferencias especiales (como las que surgen de los
acuerdos bilaterales). Además, existió una mayor disponibilidad de capitales externos y
de recursos internos que permitió que varias empresas latinoamericanas adquirieran la
magnitud y el funcionamiento de empresas transnacionales. Asimismo, los procesos de
privatización estimularon la participación de empresas de la región. Por otra parte,
las empresas latinoamericanas poseen una tecnología que a veces se adecúa mejor que la
de los países desarrollados a las necesidades de la región. Por último, desaparecieron
los obstáculos ideológicos o políticos que impedían la propiedad extranjera en
actividades consideradas como estratégicas.
3. El monto de
las inversiones intrarregionales es pequeño dentro del stock total de inversiones
extranjeras. Si se les descuenta aquellas provenientes de paraísos fiscales, hacia 1990
apenas llegaban al 3% de la inversión extranjera total; pero se trata de un proceso en
marcha, con fuerte tendencia a intensificarse. En general tienen baja volatilidad.
4. Después de
1990, los hechos más importantes relacionados con las inversiones intrarregionales
consisten en las inversiones directas chilenas en Argentina y Perú, y en las inversiones
y empresas conjuntas argentino-brasileñas.
En el período
1990-1995, las inversiones chilenas en Argentina fueron de 2.279 millones de dólares, y
en Perú de 519 millones; gran parte de estas inversiones fueron financiadas por
operaciones de American Depositary Receipts (ADR) de las empresas involucradas.
En cuanto a los
emprendimientos conjuntos argentino-brasileños realizados en el marco del Mercosur cubren
las sectores más diversos, son realizados por empresas muy disímiles (desde medianas
hasta transnacionales) y tienen una gran magnitud; hasta agosto de 1995 se habían
detectado 258 emprendimientos.
5. En el
futuro, las políticas de los países deberían estimular este tipo de acciones conjuntas,
sobre todo en el marco de los procesos de integración regional y subregional. Para
apoyarlas es importante el ejemplo de las referidas experiencias recientes de Chile,
Argentina y Brasil.
Bibliografía
CEPAL,
Evolución y perspectivas del comercio y las inversiones intrarregionales.
Eduardo Gana,
Síntesis en su exposición sobre Integración e inversiones, Universidad de las
Américas, Santiago de Chile (agosto de 1995).
Ricardo
Bielschowsky y Giovanni Stumpo, «Empresas transnacionales manufactureras en cuatro
estilos de reestructuración en América Latina. Argentina, Brasil, Chile y México
después de la sustitución de importaciones», en Jorge M. Katz (editor), Estabilización
macroeconómica, reforma estructural y comportamiento industrial, CEPAL/IDRC-Alianza
Editorial, Buenos Aires 1996.
CEPAL,
Anuario Estadístico 1995 de América Latina y el Caribe, Santiago de Chile, 1996.
Armando di
Filippo, «Regionalismo abierto y empresas latinoamericanas», en Pensamiento
Iberoamericano.
Comité de
Inversiones de Chile, La inversión de capitales chilenos en el mundo (primer informe),
Santiago, octubre de 1994; y La inversión de capitales chilenos en el mundo (segundo
informe), Santiago, diciembre de 1994. Ambos estudios fueron preparados por el consultor
Sr. Mario Benavente J.
Comité de
Inversiones de Chile, La inversión de capitales chilenos en el mundo (primer informe).
Fundación CENIT, Las estrategias empresarias frente al Mercosur, Buenos Aires, 1995.
Hacia una nueva relación en la construcción de un espacio competitivo común, Buenos
Aires, agosto de 1995.
NOTAS
- Sobre el tema, Eduardo Gana ha formulado una excelente
síntesis en su exposición sobre Integración e inversiones, en la Universidad de las
Américas, en Santiago de Chile (agosto de 1995).
- Véase Ricardo Bielschowsky y Giovanni Stumpo,
«Empresas transnacionales manufactureras en cuatro estilos de reestructuración en
América Latina. Argentina, Brasil, Chile y México después de la sustitución de
importaciones», en Jorge M. Katz (editor), Estabilización macroeconómica, reforma
estructural y comportamiento industrial, CEPAL/IDRC-Alianza Editorial, Buenos Aires 1996.
- Véase CEPAL, Anuario Estadístico 1995 de América
Latina y el Caribe, Santiago de Chile, 1996. Los valores están en precios constantes de
mercado.
- Véase Ricardo Bielschowsky y Giovanni Stumpo, op.
cit.
- Véase Armando di Filippo, «Regionalismo abierto y
empresas latinoamericanas», en Pensamiento Iberoamericano, op. cit., págs. 123 y 124.
- Véase CEPAL, Evolución y perspectivas del comercio y
las inversiones intrarregionales, op. cit., págs. 18 y 19.
- Ibid., pág. 19.
- Véase Comité de Inversiones de Chile, La inversión
de capitales chilenos en el mundo (primer informe), Santiago, octubre de 1994; y La
inversión de capitales chilenos en el mundo (segundo informe), Santiago, diciembre de
1994. Ambos estudios fueron preparados por el consultor Sr. Mario Benavente J.
- Véase Comité de Inversiones de Chile, La inversión
de capitales chilenos en el mundo (primer informe), op. cit., págs.10 a 15.
- Ibid., pág. 20.
- Véase Fundación CENIT, Las estrategias empresarias
frente al Mercosur, Buenos Aires, 1995. La encuesta se refiere a 61 firmas, de las cuales
25 eran empresas transnacionales, 12 brasileñas y 24 argentinas.
- Ibid., pág. 15.
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