Posibilidades
de incrementar las relaciones de América Latina
y el Caribe con la República Popular China
Miriam Fernández
Economista cubana. Fue asesora del Consejo de Ministros de Cuba
entre 1976 y el 90. Actualmente es investigadora titular del Centro
de Investigaciones de Economía Internacional de la Universidad
de La Habana y consultora del SELA.
I.
Introducción
"El Sur no
conoce al sur, es decir, lo que sucede en sus países; qué ideas tienen sus pueblos,
cuál es su potencial y la manera en que la cooperación Sur-Sur puede ampliar las
opciones de desarrollo para todos los países" 1.
La frase del
Presidente de la Comisión Sur, Julius Nyerere, bien puede servir de estímulo para
alentar a los países de América Latina y el Caribe a profundizar sus conocimientos y
relaciones con la República Popular China, una de las naciones más grandes y populosas
de la tierra, con vastos recursos, que ha comenzado a mostrar un gran dinamismo en todos
sus órdenes.
Es este un
momento de profundos cambios estructurales, que influirán en la producción y el comercio
como resultado de la evolución de la denominada Reforma y Apertura, así como del
dinamismo que ha tomado la economía y el proceso de desregulación y liberalización del
comercio. A todo lo anterior se unirá el efecto de la reunificación con Hong Kong en
julio de 1997.
Por lo tanto,
América Latina y el Caribe deben prepararse para aprovechar las oportunidades que se
presentan; de no ser así, existe el peligro de ser aventajados por países de reacciones
y decisiones más rápidas.
El Consejo
Latinoamericano del SELA, teniendo en cuenta esta situación, consideró oportuno, en
ocasión de su XXI Reunión que se realice un encuentro de Empresarios y Técnicos de Alto
Nivel, de las dos regiones, destinado a intercambiar experiencias e identificar acciones
en favor de los flujos mutuos de comercio y de las inversiones2.
Este trabajo
concluye proponiendo un listado de acciones para propiciar un mayor acercamiento.
II. La
Reforma
A partir de la
"Reforma y Apertura" se han producido cambios importantes en la estructura
productiva y en la de propiedad3. La liberalización y
descentralización, la introducción del mercado y el cambio de las instituciones se ha
hecho en forma gradual, con gran pragmatismo y tomando en cuenta las especificidades
nacionales.
Las
transformaciones comenzaron en el sector agrícola y han sido más lentas en el resto de
los sectores. En la agricultura, se eliminaron las estructuras tradicionales, las llamadas
"comunas populares" y se entregó la tierra en calidad de usufructo a las
familias campesinas.
En la
industria, que fue el sector que siguió en la instrumentación, se ha mantenido
"como centro" la industria estatal y, a la vez, se desarrollan los sectores
colectivo y privado, los cuales son muy dinámicos.
En cuanto a la
"Reforma del comercio exterior", entre sus primeras medidas, rompió el
monopolio comercial estatal y concedió a un grupo de empresas el derecho a comerciar
directamente. En todos estos años, la participación en el total del comercio de las
empresas colectivas, mixtas y extranjeras ha aumentado.
La combinación
de la potencialidad del país, las condiciones internas e internacionales y las propias
medidas de reformas, produjeron un crecimiento impresionante del comercio. China, que era
un país prácticamente aislado del mundo ha pasado a ser el No. 11 en la lista de los
principales exportadores e importadores Sus exportaciones crecen con un dinamismo igual o
superior al de los "países de reciente industrialización" y han aumentado casi
20 veces desde el comienzo de la Reforma y Apertura, pasando de 7,7 mil millones de
dólares en 1975 a 121,0 mil millones en 1994. (Cuadro 1)
Es de señalar,
que en estos últimos años se ha producido un aumento de la desregulación y la
liberalización del comercio, pese a que se mantiene la política de controlar los niveles
de importaciones y el equilibrio de la balanza de comercio. Se eliminaron los subsidios a
las exportaciones, se limitó el papel de los planes obligatorios y se reducen
gradualmente los niveles arancelarios y las restricciones no arancelarias. Resulta
relevante destacar el rol que ha jugado en esta evolución un factor externo, que fue la
solicitud para la reincorporación al GATT y las recientes negociaciones en la OMC.
III. La
apertura
A su vez, la
"apertura a la inversión extranjera", contribuyó mucho a la inserción de
China en el mercado mundial. El país eligió la opción de desarrollar la estrategia
exportadora y se basó principalmente en el dinamismo de la mediana y pequeña empresa
industrial vinculada al capital extranjero. Hoy día, las empresas mixtas y extranjeras
generan un alto porcentaje de las exportaciones.
El proceso de
"apertura" ha estado muy controlado, en función de los objetivos globales del
país. Hasta fecha muy reciente no se permitieron inversiones extranjeras en la
explotación de recursos naturales ni en las esferas del comercio y los servicios. Tampoco
se estimulaba la orientación hacia las regiones del interior del país.
Hasta la
década de 1990 las inversiones se orientaron a las provincias cercanas a Hong Kong,
Macao, Corea del Sur y frente a Taiwan. En ellas se establecieron las Zonas Económicas
Especiales (una especie de zona franca y de procesamiento) y las llamadas ciudades
abiertas del litoral. En esos lugares, la infraestructura y los servicios son mejores y se
amplía la flexibilidad para las operaciones comerciales y financieras.
El ingreso de
capitales ha sido impresionante. Los primeros que llegaron procedían de sus vecinos
asiáticos, principalmente de Hong Kong, y se dirigieron al establecimiento de industrias
de confecciones, procesamiento de alimentos y ensamblaje, todas éstas orientadas a la
exportación. Mucho después se establecieron en el país las subsidiarias de las grandes
empresas transnacionales, cuyo objetivo es el gran mercado nacional.
En 1993 se
anunció la " apertura de las provincias en el interior del país, primordialmente
del delta y las márgenes del río Yangtsé", en un esfuerzo por trasladar el modelo
"experimentado", de las regiones costeras hacia las regiones interiores, muy
ricas en recursos, energía y con mano de obra muy abundante y barata. Con ello, se
incorpora a este esfuerzo exportador una zona "con una población de 168 millones de
habitantes que produce la quinta parte del producto del país"4.
IV.
Coyuntura y perspectivas económicas
En 1980, China
se propuso cuadruplicar el producto para el año 2000 y convertirse en un país industrial
de ingresos intermedios, lo que parecía una tarea difícil de alcanzar. En realidad el
objetivo se cumplió en 1995 y proponen que el producto "para el año 2000 sea seis
veces el de 1980 y en el año 2010 el doble del año 2000, creciendo a un ritmo de un 8%
anual"5.
La dinámica de
su crecimiento se ha desvinculado de los ciclos de los países industrializados y de la
propia economía mundial.
En la gráfica
se observa la sucesión de fases expansivas y de ajustes. En las primeras fases se
producen aumentos de precios, en los llamados "períodos de sobrecalentamiento de la
economía", lo que provoca situaciones de inestabilidad en la numerosa población, de
bajos salarios, acostumbrada a precios estables durante años.
Lo anterior
explica que el objetivo inicial de "lograr crecimientos elevados" ha sido
modificado por el de "lograr niveles de crecimiento que aseguren el desarrollo
sostenido, acelerado y sano de la economía"; es decir, crecimiento que no provoque
inflación. Por ejemplo, en el quinquenio de 1990 a 1995 se destacó como un
"problema relevante, el alza promedio anual del 11,4% de los precios al por menor a
lo largo de los 5 años"6.
La inflación y
el sobrecalentamiento reflejan factores estructurales y desbalances entre los sectores de
la economía. "durante los últimos cinco años, la agricultura registró un
incremento promedio del 4,1% anual y la industria del 17,8% y los servicios crecieron
menos que la industria"7.
Entre los
factores estructurales y desbalances se pueden mencionar los siguientes:
La
producción agrícola crece a niveles insuficientes y con bastante inestabilidad.
Asimismo, el volumen de la tierra cultivable tiende a disminuir, decrece relativamente el
ingreso de los campesinos respecto a las áreas urbanas y se deteriora el nivel de
rentabilidad del sector a causa del incremento de los precios de los insumos industriales.
Tampoco se ha podido resolver el excedente de la fuerza de trabajo en el campo.
La industria,
a pesar de ser el sector más dinámico de la economía está limitado por los problemas
de la ineficiencia y la baja rentabilidad de las grandes y medianas empresas estatales.
Las industrias estatales son las menos dinámicas y su peso en el producto industrial es
todavía alto, aunque disminuye.
Además de
estos factores la situación se complica por la fuerte demanda agregada del país.
Las
inversiones crecen mucho motivado por la alta propensión del ahorro interno y el nivel de
las inversiones extranjeras directas. China se ha convertido en el segundo país receptor
de capitales en el mundo, después de Estados Unidos y la entrada de capitales alcanzó a
38 mil millones de dólares en 1995.
También
aumentan el consumo privado y el gasto público, este último por los subsidios a las
empresas estatales industriales, y las adquisiciones de productos agrícolas, entre otros.
Para enfrentar
las situaciones de "sobrecalentamiento" se aplican políticas antiinflacionarias
con el fin de moderar el crecimiento de las inversiones y, a la vez, reducir el déficit
fiscal. La forma en que se instrumentan estas políticas está cada vez mas influenciada
por la descentralización y las potestades de "otros agentes económicos",
además del Estado.
A más largo
plazo, se proponen buscar el equilibrio entre los sectores y entre las regiones, resolver
los problemas estructurales y lograr que los resultados se distribuyan con equidad:
"asegurar el crecimiento sostenido y estable de la agricultura y la economía rural;
reajustar la estructura sectorial de la economía; promover el desarrollo armónico de las
regiones; mantener la estabilidad macroeconómica y elevar las condiciones de vida de la
población urbana y rural"8.
V.
Evolución del comercio exterior de América Latina y el Caribe
y la República Popular China
En 1970, China
estableció relaciones diplomáticas y comerciales con la mayoría de los países de la
región y, a partir de ese momento, comenzó a desarrollarse el comercio, todavía
pequeño en relación al total de cada área.
Las
exportaciones de la región fueron altas en 1989, pero este año se considera excepcional
por el boicot de los países industrializados. A partir de la década del noventa se
acrecentó el intercambio comercial. El intercambio de bienes pasó de 2.277,1 millones de
dólares en 1990 a 4.631,9 millones en 1994 y 6.031,8 millones en 1995, lo que habrá
significado un crecimiento del 26,5% en 1994 y del 30,2% en 1995.
El crecimiento
anterior, se debe básicamente, al aumento de las exportaciones chinas. La balanza
comercial de la región, que tradicionalmente era superavitaria, se transforma al crecer
las importaciones a tasas superiores que las de las exportaciones.
En todos estos
años un reducido grupo de países captó la mayor parte del comercio: Argentina, Brasil,
Chile, Cuba, México, Perú, Panamá y Venezuela. En 1994, Brasil fue el principal
exportador seguido de Perú, Argentina, Chile, México, Uruguay y Venezuela.
Las
exportaciones chinas, por su parte, se dirigieron a Panamá9
Brasil, Argentina, Chile, Cuba, México, Perú, Paraguay, Venezuela, Colombia, Uruguay,
Ecuador y Costa Rica. entre los más importantes.
Tradicionalmente,
América Latina y el Caribe exporta alimentos y materias primas, en tanto que importa
manufacturas y equipos, bienes de capital y piezas y accesorios. En algunos países de la
región ya se aprecia la inclusión de manufacturas en sus exportaciones.
A pesar de que
China y América Latina y el Caribe orientan su comercio, fundamentalmente, hacia sus
propias regiones, ambas tienen necesidad de diversificar las relaciones externas,
particularmente hacia aquellas donde la presencia es marginal. Algunos análisis muestran
que el desarrollo de intercambios intrarregionales puede servir para incrementar este tipo
de vínculos entre regiones10.
Dentro del
objetivo antes referido, los países de la región, podrían proponerse aumentar la
presencia en el mercado chino, ampliar y diversificar el comercio y garantizar la
estabilidad de los flujos. Una serie de circunstancias ofrecen oportunidades como las
siguientes:
- China es un
gran importador de productos primarios y un gran exportador de manufacturas y equipos, con
calidad y precios muy competitivos, lo que podría sugerir la complementariedad entre las
dos regiones.
- El comercio
basado en los productos tradicionales tiene límites y parece conveniente aprovechar
eficientemente las ventajas comparativas de la región para establecer vínculos
intraindustriales11.
- Las
Corporaciones chinas aumentan las inversiones en el exterior, básicamente en inversiones
directas, buscando en principio recursos naturales y mercados. China fue uno de los
mayores inversionistas dentro de los países en desarrollo en 1990; pero la región
latinoamericana y caribeña no se benefició del aumento y sólo recibió el 2% de esas
inversiones12.
La región
puede ofrecer recursos, niveles tecnológicos, capacidad empresarial, fuerza de trabajo
capacitada y servicios avanzados, junto a una posición geográfica muy atractiva. Ya se
han establecido inversiones chinas en la minería, forestales, pesca y siderurgia y, en
menor grado, en las industrias de confecciones y de ensamblaje
Lo más
importante, parece ser, desarrollar nuevos sectores y producciones no tradicionales. Un
destacado ejemplo es el acuerdo con Venezuela para la producción de Orimulsión. El mismo
promueve la exportación de un nuevo producto y el aporte de capitales chinos para
constituir una empresa mixta para la construcción -en Venezuela- de un módulo de
producción de 5,2 millones de toneladas anuales, que se orientará esencialmente a la
demanda china.
No debe
perderse de vista la posibilidad de realizar inversiones, en China, por parte de firmas
latinoamericanas y caribeñas. La región debe prepararse, como lo hace el resto del
mundo, para participar en la "apertura del gran mercado chino".
Cabe citar que
a partir de la década de los años 1990, China se ha mostrado interesada en aumentar las
relaciones económicas y comerciales, entre otros factores, por lo siguiente: a) las
economías latinoamericanas y caribeñas se recuperan, liberalizan sus políticas
comerciales y se produce una gradual apertura financiera y cambiaria; b) el área
hemisférica aumenta su importancia estratégica ante los efectos, para su comercio con
Estados Unidos, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCNA) y la eventual
integración del Area de Libre Comercio de Las Américas (ALCA); c) la integración
latinoamericana y caribeña con mercados más amplios ofrece alicientes a los negociadores
chinos.
Este
acercamiento a la región latinoamericana y caribeña se inserta en sus perspectivas a
mediano y largo plazo, de una mayor incorporación a la región de Asia-Pacífico. China
integra el Consejo sobre Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC) donde participan
Chile y México y en el Pacific Economic Cooperation Conference (PEEC) en el que ya están
Chile, Colombia, México y Perú.
Por otra parte,
en un análisis muy agregado del comercio, por categorías de productos, los alimentos,
las materias primas y los combustibles surgen como los rubros con mayores posibilidades
para ampliar los intercambios entre nuestra región y China.
En el caso de
los alimentos y las materias primas, China ha dependido, tradicionalmente de sus
producciones internas y ha sido un exportador importante; pero esa estructura tiende a
cambiar ya que la agricultura y la industria no satisfacen completamente las demandas
locales, por lo anterior, algunos de los productos, que antes se exportaban, pasan al
consumo nacional y, aumentan las importaciones.
En cuanto a los
combustibles, se presentan las mayores oportunidades. China requiere, con urgencia,
incrementar sus producciones energéticas para la industria y el consumo residencial.
Actualmente, la mayor parte de la generación se realiza a partir del carbón del país,
pero, la situación de las minas, junto a los cambios tecnológicos y los ambientales,
aumentan la demanda de petróleo y modifican la estructura de los portadores energéticos.
En este escenario, pueden proyectarse mayores importaciones desde la región
latinoamericana de petróleo y de otros portadores, como es el ejemplo de la Orimulsión.
El consumo de combustible percápita en China es uno de los más bajos en el mundo, pasó
de 0,2 barriles percápita en 1970 a 0,9 barriles en 1994 13.
Las
perspectivas parecen más difíciles en los bienes de consumo duraderos y no duraderos
igualmente en las maquinarias, en los cuales las producciones latinoamericanas y
caribeñas tendrán que enfrentar la competencia de los proveedores tradicionales -Japón,
Estados Unidos y Europa- y de las empresas nacionales, mixtas y extranjeras establecidas
en ese país.
VI. Que
significará la introducción de Hong Kong
En julio de
1997, Hong Kong se convertirá en una "Región Administrativa Especial" de
China, manteniendo su sistema social, político, económico y jurídico y su
"status" como puerto franco.
Este hecho
tendrá grandes repercusiones para ambos, siendo posiblemente mayores para China. El
"redespliegue" de industrias desde Hong Kong, se ampliará a otras producciones
y a otros sectores y, a la vez, se impulsará la ejecución de grandes proyectos de
inversiones, todo lo cual contribuirá a aumentar las demandas de insumos, tecnologías,
equipos y servicios.
Ya en este
momento, la mayor parte del comercio de la región con Hong Kong es de manufacturas
reexportadas, y se calcula que una gran parte de ellas proceden de China14.
Hong Kong exportó a América Latina 4,26 miles de millones de dólares, de ellas, las
manufacturas ascendieron a 4,23 miles de millones y 3,80 mil millones correspondían a
reexportaciones15.
VII.
Acciones para promover las relaciones económicas y comerciales
Se han tratado
con frecuencia los problemas que dificultan los intercambios entre ambas regiones y,
podría decirse que están identificados. Ahora, se trata de proponer un grupo de acciones
para aprovechar las potencialidades y las oportunidades actuales16.
a. Primero: Se
deben diseñar sistemas de información y divulgación regulares sobre la República
Popular China, para los gobiernos, sector privado, instituciones académicas y
científicas, que contribuyan a dar una visión más integradora, en temáticas como las
siguientes:
- evolución de
la economía y de la reforma y apertura.
- cambios en
los patrones sectoriales y regionales.
- evolución de
los sistemas de comercio y finanzas.
-
participación de China en los esquemas de integración de Asia-Pacífico.
b. Segundo:
Para lograr relaciones más amplias y estables se deben promover acciones de consulta e
intercambios que articulen las políticas nacionales y las regionales y que involucren a
todos los actores, como son: gobiernos, comerciantes, industriales, e instituciones
financieras, entre otras. También las Cámaras de Comercio y las instituciones de
promoción del comercio pueden jugar un papel destacado.
c. Tercero: El
objetivo debe ser elaborar estrategias de comercio, más ambiciosas de mediano y largo
plazo, que relacionen el comercio con el establecimiento de vínculos científicos y
tecnológicos, de cooperación industrial y de transferencia de tecnología.
Para la
ampliación de las relaciones, será decisivo el apoyo gubernamental a las iniciativas y
las políticas que desarrolle cada país y la región en su conjunto. Existen ejemplos de
los resultados positivos que han tenido el establecimiento de vínculos políticos y
económicos más activos y la concertación de acuerdos bilaterales como son los convenios
comerciales gubernamentales, los convenios de cooperación económico-tecnológico, los de
transporte marítimo y los de promoción y protección de inversiones.
El SELA puede
contribuir a la formulación y puesta en práctica de un Programa Regional de Cooperación
de América Latina y el Caribe con la República Popular China, que incluya acciones en el
plano económico, social e informativo e instrumentar vías para el intercambio de
información y comunicación. El Encuentro de Empresarios y Técnicos de Alto Nivel puede
constituir un paso adecuado en los esfuerzos por promover el acercamiento.