Unión
Europea-América Latina: hacia una asociación más profunda
Secretaría Permanente del Sistema Económico Latinoamericano
I. Las consideraciones de la Unión Europea
La
Comunicación de la CE, recientemente aprobada por el Consejo y el Parlamento Europeo,
sobre la "Actualidad y Perspectivas del Fortalecimiento de la Asociación,
1996-2000" fija pautas y objetivos de mediano plazo para fortalecer la asociación
birregional:
- La UE
apoyará a América Latina en sus esfuerzos por consolidar el estado de derecho, completar
las reformas económicas, y atender la deuda social, es decir, los grandes desafíos del
presente latinoamericano.
- Tanto los
temas cubiertos por la cooperación de la UE (desde derechos humanos hasta pesca), como
los interlocutores de la cooperación (gobiernos, empresarios, ONG), seguirán
diversificándose en función de las necesidades de la región.
-
"América Latina es una y múltiple, y exige, por tanto, enfoques diferenciados por
parte de la UE": dentro de la unidad regional, el apoyo de la UE debe adaptarse a la
diversidad de los países y subregiones.
- La región es
una "zona económica emergente", con gran potencial en términos de comercio e
inversiones (la UE es el segundo socio comercial de América Latina, con la cual tiene
superávit desde 1993, y la inversión directa de la UE representa aproximadamente el 50%
de total de la inversión extranjera en la región).
- El
crecimiento de la ayuda oficial al desarrollo de la UE (464 millones de Ecus en 1994)
representa casi el 70% del total de la ayuda recibida por la región.
- La UE ha
adelantado acciones importantes recientemente, como el fortalecimiento de las relaciones
con MERCOSUR, Chile y México, y la renovación de los Acuerdos de 3a. generación con los
demás países.
- La
cooperación de la UE debe ser compatible con los programas de estabilización y reforma
estructural que apoyan las instituciones financieras internacionales en la región.
II. La
estrategia propuesta por la Comisión Europea
En el contexto
antes señalado, la relación birregional debe responder a 3 objetivos específicos:
Ajustar la
eficacia de la cooperación comunitaria a los distintos niveles de desarrollo existentes
en la región
Consolidar el
diálogo interregional desarrollando un enfoque regional (con eje en el Grupo de Río) y
otro específico, en función de la diversidad de las situaciones dentro de la región
En esta
perspectiva, facilitar la integración progresiva de América Latina, recurriendo tanto a
acciones subregionales (MERCOSUR, Comunidad Andina, Centroamérica) como bilaterales
(Chile, México, Cuba).
De este enfoque
se desprende que la estrategia de la UE está encaminada a:
dar un salto
cualitativo en la relación con América Latina;
reconocer
desde un principio las asimetrías de la relación birregional.
Para llevar a
cabo las acciones de cooperación técnica, financiera y económica correspondientes, la
Comisión Europea dispone, para el período 1995-1999, de 1343 millones de Ecus (eran 925
millones para el período 1990-1994).
III. El
Acuerdo Marco EU-Mercosur
El 15 de
diciembre de 1995 se suscribió en Madrid el Acuerdo Marco Interregional de Cooperación
Comercial y Económica Unión Europea-Mercosur. El acuerdo concertado incluye una
estrategia de liberalización comercial (con vistas al establecimiento, en el año 2000,
de una zona de libre comercio), de mayor cooperación económica, de apoyo a la
integración y de fortalecimiento de las relaciones entre ambos grupos de países en otros
ámbitos, en un amplio concepto de cooperación interregional, que incluso trasciende los
aspectos económicos.
El Acuerdo
tiene por finalidad aproximar a las partes a la creación de una Asociación Interregional
de carácter político y económico, con libre circulación de bienes y servicios, que
deberá ser negociada en el transcurso de los próximos años, en especial en el área
comercial, donde existen diferencias acerca de la inclusión de diversos productos
sensibles en la futura zona de libre comercio.
Para apreciar
la importancia de la parte comercial del Acuerdo basta tener presente que la UE es el
principal socio comercial del MERCOSUR (US$ 34.900 millones en 1994) y que la UE concentra
en ese esquema el 70% de sus inversiones totales a América Latina.
Este Acuerdo
marco constituye el primer acuerdo birregional entre dos uniones aduaneras y supone un
nuevo tipo de vinculaciones estructuradas sobre la base de la reciprocidad.
En el contexto
de las acciones bilaterales de la UE, cabe mencionar también las negociaciones Chile -
Unión Europea. En la actualidad (abril de 1996), Chile se encuentra negociando con la
Unión Europea un nuevo Acuerdo Marco de Cooperación para el establecimiento de una
asociación política y económica.
IV. Los
instrumentos y los temas prioritarios de la estrategia
Según el
documento de estrategia de la CE, la "asociación" birregional se consolidará
mediante las acciones siguientes:
1. Un diálogo
político reforzado, a nivel regional (Grupo de Río), subregional (MERCOSUR, Comunidad
Andina, SICA), bilateral, interparlamentario, iberoamericano, y con el GRULA de Bruselas.
Los temas del diálogo político serían principalmente los siguientes: mantenimiento de
la paz, democracia, derechos humanos, relaciones interamericanas, APEC, medio ambiente.
2. Apoyo a los
procesos de integración basados en el libre comercio y el mercado, junto con acciones de
apoyo a la cohesión social y el desarrollo sostenible.
3.
Concentración de la cooperación en torno a 3 "ejes estratégicos prioritarios"
y 3 "temas transversales" de interés común:
Los 3
"Ejes estratégicos prioritarios" son:
A. La
consolidación de la democracia, que implica:
- el apoyo a la
consolidación de las instituciones del Estado de derecho y la buena gestión pública,
incluyendo el nivel local;
- el apoyo a la
reforma del Estado y la descentralización, la reforma fiscal, la gestión de los
servicios privatizados;
- el apoyo a
políticas sectoriales como educación, salud, desarrollo rural.
B. La lucha
contra la pobreza (la "deuda social"), instrumentando las conclusiones
operativas del programa de acción de la Cumbre Social de las Naciones Unidas celebrada en
Copenhague en 1995, y enfatizando los temas laborales.
C. El apoyo a
las reformas económicas y a la mejora de la competitividad internacional. La acción de
la UE estará encaminada a difundir la experiencia comunitaria, por ejemplo, en materia de
competencia, apoyo al sector privado, inversiones, cooperación industrial, científica y
tecnológica, promoción del comercio exterior. Aquí intervienen instrumentos como los
programas ECIP (European Community Investment Partners), y AL-INVEST, el Banco Europeo de
Inversiones, y las operaciones de financiamiento complementarias a las del Banco
Interamericano de Desarrollo.
Los 3
"temas transversales", que intervienen en cada uno de los "ejes
prioritarios", son:
A. El apoyo a
la cooperación e integración regional.
B. La
educación y capacitación de recursos humanos (a nivel de enseñanza superior y básica,
enfatizando los grupos sociales más desfavorecidos).
C. La gestión
de las interdependencias Norte/Sur, mediante la ejecución de acciones en materia de medio
ambiente, energía, droga, políticas de población, salud y transporte, en la perspectiva
de establecer compromisos que promuevan un desarrollo económico y social duradero.
V.
Nuevas condicionalidades al comercio
La UE, en su
comunicado de prensa relativo al nuevo Sistema Generalizado de Preferencias (SGP)
"agrícola", incluye una mención expresa sobre el tratamiento del tema social y
ambiental en relación con el comercio. Aquellos países que apliquen políticas sociales
y ambientales más "avanzadas" gozarán de ventajas adicionales (ventajas que
aún no han sido definidas por la Comisión). Estas ventajas se harán efectivas a partir
de 1998, cuando el Consejo haya definido las modalidades de aplicación práctica del
nuevo sistema.
El texto
también cita la posibilidad de retirar los beneficios del SGP a los países que tengan
prácticas "denigrantes e inaceptables" como la esclavitud, el trabajo forzoso o
la exportación de productos fabricados en las cárceles. Se añaden los temas del control
del narcotráfico y del lavado de dinero.
Con este
planteamiento, la CE introduce una explícita condicionalidad "social y
ambiental" en sus preferencias comerciales.
VI.
Lineamientos para la estrategia de América Latina ante la estrategia
de la Unión Europea
Los
planteamientos de la UE son novedosos e interesantes en cuanto a objetivos e instrumentos,
y de gran alcance en cuanto a la calidad de la relación birregional.
Se destacan en
particular tres características en la estrategia de la UE, que distinguen esa relación
birregional de otras relaciones de América Latina con socios extrarregionales, y que la
convierten en una relación "privilegiada":
se reconoce
la existencia de asimetrías y desequilibrios a tomar en consideración;
los temas
abarcados son coincidentes con las prioridades de la región;
el diálogo
político institucionalizado es un pieza clave en el conjunto de acciones birregionales.
Le corresponde
ahora a América Latina ser un interlocutor igualmente preciso en esta relación,
fijándose, en su diálogo con la UE, objetivos tales como:
Maximizar los
beneficios de la "asociación" propuesta por la UE, en particular en lo que
respecta a las acciones en temas poco cubiertos por otras cooperaciones bi o
multilaterales: el apoyo a la integración regional y subregional, a la competencia, a la
competitividad, a la ciencia y tecnología, entre otros.
Participar
activamente en el diseño de las operaciones concretas de cooperación, de tal manera que
la coincidencia de los temas prioritarios planteados por la UE con la agenda de América
Latina se traduzca en resultados tangibles.
Aprovechar el
diálogo político en todos sus niveles: la UE es el único socio extrarregional con el
cual se ha institucionalizado el diálogo, cuya agenda, además, es muy amplia y de
interés común. Faltaría institucionalizar consultas birregionales en materia de asuntos
económicos internacionales (la preparación de la Conferencia Ministerial de la
Organización Mundial de Comercio en Singapur, por ejemplo).
Involucrar
más a los sectores privado y académico de América Latina en las actividades derivadas
de esta "asociación".
Divulgar en
los medios políticos y económicos europeos la agenda de América Latina, a objeto de
mejorar la imagen de la región.
VII.
Resultados de la Cumbre Europea de Turín
En la Cumbre
Europea de Turín, celebrada el 23 de marzo de 1996, se acordaron las pautas para la
revisión del Tratado de Maastricht, que se efectuará en una Conferencia
Intergubernamental, a iniciarse en junio 1996, llamada "Maastricht II". Los
principales puntos son:
- Ampliación
de la UE hacia Europa Oriental
- Examen de las
relaciones entre países grandes y pequeños
- Revisión del
voto mayoritario y del veto nacional
- Más
efectividad en la política interna y externa comunitaria.
- Introducción
de una "integración flexible", pero sin discriminación, para aquellos países
de la UE que puedan avanzar más rápidamente en la integración.
- Revisión de
la política de defensa de la UE.
Por otra parte,
el Canciller alemán H.Kohl sugirió convocar una Cumbre especial sobre política social
en la segunda mitad del año.
VIII.
Acciones de la Secretaría Permanente del SELA
- Elaboración
de estudios, en apoyo a las reuniones del Grupo de Río con la UE, atendiendo los
requerimientos de su Secretaría Pro-Tempore;
- Preparación
de un Seminario sobre las relaciones UE/MERCOSUR a celebrarse en Alemania en septiembre
próximo, con la colaboración de la Fundación para el Desarrollo de ese país;
- Preparación
de un Acuerdo con la CE sobre capacitación en temas económicos internacionales; y
-
Actividades conjuntas con el IRELA (Instituto de Relaciones Europeo-Latinoamericanas).