Declaración de Caracas
Los Ministros de América
Latina y el Caribe reunidos en ocasión de la Reunión de Coordinación Latinoamericana
previa al Noveno Período de Sesiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Comercio y Desarrollo (IX UNCTAD), celebrada en Caracas del 16 al 18 de enero de 1996:
1. Reafirman la vigencia y validez de la
UNCTAD como foro de la Asamblea General de las Naciones Unidas con un claro mandato para
el tratamiento integrado de los temas económicos y la promoción de las relaciones
económicas internacionales conducentes al desarrollo.
2. Reafirman el mandato aprobado en la VIII
Conferencia para que la UNCTAD promueva una nueva asociación para la cooperación y el
desarrollo, a través de soluciones compartidas que tengan en cuenta todos los elementos y
complejidades del desarrollo económico y social, reconociendo el papel del mercado y la
iniciativa privada como agentes dinámicos del cambio y la existencia de un buen gobierno
y una administración eficiente, sin excluir otros esquemas de desarrollo.
3. Reafirman la urgente necesidad de
revitalizar y adecuar institucional y operativamente a la UNCTAD.
4. Consideran que la IX UNCTAD ofrece una
oportunidad excepcional para fortalecer el diálogo sobre el desarrollo y la cooperación
económica internacional, que permita responder a las exigencias de la nueva realidad de
la economía mundial.
5. Consideran que las políticas de ajuste
estructural que predominan en la actualidad en América Latina y el Caribe han logrado, en
muchos países, impulsar el crecimiento, disminuir la inflación y atenuar la carga de la
deuda externa, con el correspondiente efecto positivo sobre las perspectivas económicas y
la confianza de los inversores. Estos cambios se han basado principalmente en una mejor
conducción de las políticas fiscales, los procesos de privatización, la desregulación
de las economías y el aumento del comercio intrarregional. Sin embargo, esto ha
conllevado en algunos casos un importante costo social.
A este respecto, y en relación
con el proyecto de agenda de la IX Conferencia, manifiestan lo siguiente:
Análisis de la problemática del
desarrollo en el
contexto actual
6. La liberalización y globalización de
la economía aumentan las oportunidades de crecimiento y permiten a los países en
desarrollo desempeñar un papel más activo en la vida económica mundial.
Simultáneamente, este proceso ha aumentado la complejidad y los desafíos relacionados
con la interdependencia y acrecentado la inestabilidad y marginalización, especialmente
en los países e desarrollo de economías pequeñas. En este contexto, desde la UNCTAD
VIII, la pobreza y las asimetrías, así como el desarrollo desigual entre países, siguen
siendo preocupantes.
7. La creciente interdependencia, así como
la integración cada vez mayor de todas las eonomías, exigen esfuerzos renovados y
sostenidos de concertación internacional. Para permitir y consolidar una participación
más activa en la economía mundial, los países en desarrollo requieren contar con un
entorno económico internacional estable, mercados abiertos y un mayor apoyo en materia de
recursos financieros. De igual manera, requieren contar con el dinamismo tecnológico
necesario para crear y aumentar su competitividad y reforzar su capacidad de integrarse en
la economía mundial.
8. La globalización de las inversiones se
ha convertido en un factor dinámico de las estrategias de producción y del comercio
mundial y los programas de privatización que vienen aplicándose en algunos países de la
región constituyen un importante instrumento de apoyo al desarrollo institucional y a la
modernización del Estado. Asimismo, los países en desarrollo han adoptado medidas
encaminadas a estimular el aumento de las corrientes de inversión extranjera directa y a
maximizar la contribución de éstas a su desarrollo económico. No obstante, la apertura
de los sistemas financieros nacionales podría requerir, de acuerdo con las políticas de
cada país, una mejor gestión de los flujos de capital a nivel internacional.
9. Es importante que exista una adecuada
articulación entre las políticas económicas y sociales mediante la ejecución
simultánea de políticas de desarrollo humano, desarrollo económico, uso racional de los
recursos naturales y preservación del medio ambiente y de gobernabilidad. Dentro del
enfoque integral del desarrollo sostenible, el crecimiento económico debe constituirse en
la base para enfrentar los retos de la pobreza y el desempleo. Es deseable asegurar que la
globalización de la economía mundial contribuya a disminuir la brecha entre ricos y
pobres, tanto dentro de los países como a nivel internacional, como también de promover
la comprensión y el diálogo global para buscar soluciones viables y prácticas a estos
problemas.
10. La globalización trae como
consecuencia una nueva dimensión en el papel que juega la cooperación regional e
interregional como instrumento y estrategias para el desarrollo y la participación en la
economía mundial. La cooperación económica entre países en desarrollo es un
instrumento indispensable para una mayor participación de los mismos en la economía
mundial y para mejorar las condiciones necesarias para enfrentar la competitividad.
11. Preocupa la situación que
presentan algunos países de bajos ingresos de la región y los países menos adelantados
que limita su participación y el aprovechamiento de los beneficios de los procesos de
globalización y liberalización y que, en algunos casos, ha conducido a su marginación.
Políticas y estrategias para el
futuro
12. Con el objetivo de modernizar sus
economías, los países en desarrollo deben asegurar un entorno propicio para la
inversión nacional y extranjera, por lo que se requiere que la UNCTAD propicie un mayor
análisis a fin de contemplar la posibilidad de elaborar un acuerdo multilateral de
inversión externa directa. Asimismo, para promover el ahorro interno, es necesario
fomentar el espíritu empresarial, potenciar el desarrollo de los recursos humanos y
aumentar la competitividad. De igual manera, necesitan mejorar su capacidad científica y
tecnológica integrándola a la actividad productiva nacional. América Latina y el Caribe
tienen que dar un alto cualitativo importante en sus políticas educativas, de desarrollo
industrial y de ciencia y tecnología, fortaleciendo o reorientando los instrumentos de
cooperación internacional y regional existentes.
13. El proceso de globalización ha
incrementado el nivel de interdependencia de las economías nacionles y ha puesto énfasis
en las interrelaciones estrechas entre las actividades y políticas económicas
relacionadas al comercio, desarrollo industrial y tecnológico, inversiones, moneda y
finanzas. Para enfrentar los retos de la globalización se tiene que lograr mayor
coherencia y uniformidad de las políticas en estas áreas al nivel nacional e
internacional.
14. Por su parte, los países
industrializados tienen la responsabilidad de garantizar un entorno económico
internacional estable y previsible. Es importante que, en ese marco, y en términos de
corresponsabilidad, adopten políticas estructurales y macroeconómicas nacionales que
sean idóneas y transparentes a fin de promover el crecimiento y de contribuir a evitar
fluctuaciones de los tipos de cambio y perturbaciones del mercado financiero. Además, es
necesario que en la coordinación de sus políticas macroeconómicas tomen en cuenta los
intereses y preocupaciones del mundo en desarrollo.
15. Es necesario reafirmar las funciones
del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de otras instituciones financieras
internacionales para que la gestión macroeconómica y financiera sea sostenible y global.
También es necesario reforzar el papel que desempeña el FMI en la evaluación de las
consecuencias para los países en desarrollo de las políticas macroeconómicas de los
grandes países industrializados.
16. Para la consideración de las
políticas y estrategias para el futuro, es importante reafirmar la necesidad de respetar
la letra y el espíritu de los compromisos de la Ronda Uruguay. Como apoyo al esfuerzo de
apertura realizado por los países de América Latina y el Caribe, debe consolidarse y
profundizarse la apertura de los mercados internacionales. En tal sentido, es necesario
evitar que en el sistema de comercio multilateral surjan riesgos tales como: que la
armonización de políticas se defina mediante criterios que ignoren las asimetrías; que
varios de los «nuevos temas» del comercio se transformen en mecanismos de protección;
que se amplíen en forma virtualmente ilimitada los instrumentos de comercio
multilaterales.
17. Se requiere una urgente acción
internacional para lograr una estabilidad razonable de los tipos de cambio y de las tasas
de interés y para poner fin a la inseguridad y volatilidad de los flujos de capital que
afectan principalmente a los países en desarrollo.
18. La UNCTAD deberá seguir analizando la
cuestión de la deuda externa que afecta a muchos países en desarrollo, con miras a
formular propuestas integrales para resolver de forma duradera los problemas de la deuda y
su servicio, con el propósito de que dichos países puedan reanudar su crecimiento
económico.
19. Simultáneamente se destaca la
importancia que para los procesos de modernización, reforma y desarrollo de los países
de la región tiene el apoyo financiero de la comunidad internacional. En este contexto,
es muy importante que los países desarrollados reviertan la tendencia y cumplan con los
compromisos de la ayuda oficial al desarrollo (AOD).
20. La UNCTAD deberá continuar
con la evaluación de las tendencias de la economía mundial y sus efectos en el
crecimiento económico de los países en desarrollo. En ese contexto, el análisis de la
interdependencia global debe concentrarse en las consecuencias internacionales de las
políticas macroeconómicas y la evolución de los sistemas comercial, monetario y
financiero mundiales, a la vista, entre otros elementos, de las conclusiones del Informe
sobre Comercio y Desarrollo.
El fomento del comercio
internacional como
instrumento de desarrollo en el
mundo de la
Post-Ronda Uruguay
21. El comercio es una herramienta
fundamental para fomentar el desarrollo mundial y crear empleos. Por ello, el reto
pricipal que deberá afrontarse después de la Ronda Uruguay será acelerar el crecimiento
económico y el desarrollo sostenible de la región. Cabe destacar que en forma
unilateral, así como en el contexto de los acuerdos de la Ronda Uruguay, los países en
desarrollo han hecho esfuerzos sin precedentes para abrir sus economías e integrarlas en
la economía internacional. Al haber asumido obligaciones nuevas y más estrictas en el
sistema comercial multilateral, los países en desarrollo han contribuido enormemente a
fortalecer ese sistema.
22. Los países desarrollados deben evitar
el proteccionismo y el unilateralismo. Las ventajas competitivas de los países en
desarrollo y los beneficios que resultan de la Ronda Uruguay no deberán verse afectados
por nuevas medidas de proteccionismo encubierto, tales como normas laborales o
ambientales, entre otras, impuestas unilateralmente. En este contexto, es inaceptable que
se exija a los países en desarrollo que modifiquen sus políticas, incluyendo sus
métodos y procesos de producción, para cumplir con criterios que no se adecúan a sus
condiciones de desarrollo. Debe efectuarse un análisis profundo de estas medidas a fin de
determinar sus costos para los países en desarrollo, su repercusión en el comercio
internacional y la efectividad de los objetivos que persiguen. Los foros apropiados deben
tratar de buscar un consenso sobre estas cuestiones.
23. Los países desarrollados deben cumplir
cabalmente los compromisos que han asumido en la Ronda Uruguay con respecto a la
liberalización del comercio. Deben acelerar su instrumentación, en particular en lo
referente a textiles, prendas de vestir y productos agrícolas. Ello es necesario para que
los países en desarrollo puedan beneficiarse del aumento de las oportunidades
comerciales. Además, las políticas y prácticas comerciales de los países desarrollados
no deberán obstaculizar las exportaciones de los países en desarrollo a causa de medidas
adoptadas fuera del ámbito de los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio
(OMC). En este sentido debe tomarse en cuenta la vulnerabilidad particular de los países
en desarrollo de economía pequeña.
24. Dado el margen de libertad que deja el
Acuerdo sobre la Agricultura para aplicar los compromisos en materia de acceso a los
mercados, subvenciones a la exportación y ayuda interna a la agricultura, preocupa que
los mecanismos utilizados por los grandes países desarrollados para cumplir sus
compromisos, puedan limitar el aprovechamiento de las nuevas y verdaderas oportunidades de
mercado. En este contexto, especial atención debe otorgarse a la situación de los
países en desarrollo importadores netos de alimentos de conformidad con la Decisión
Ministerial de Marrakech. El mantenimiento de cualquier forma de protección no sólo
provoca distorsiones en el comercio internacional de productos agrícolas, privando con
ello a varios países de oportunidades comerciales, sino que tampoco se justifica desde el
punto de vista del desarrollo sostenible. En este sentido es importante la continuación
del proceso de reforma del comercio internacional de productos agrícolas a través de las
negociaciones que se iniciarán antes de 1999 en la OMC.
25. El valioso trabajo sobre servicios que
viene realizando la UNCTAD debe continuar y estructurarse en torno a tres prioridades:
promoción de la transparencia, realización de estudios adicionales, y asistencia
técnica. Estos trabajos deberán tener por objetivo, entre otros, reforzar la capacidad
negociadora de los países en desarrollo, e incrementar su participación en el comercio
internacional de servicios. Al mismo tiempo, debe asegurarse el total cumlimiento del
Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (AGCS) de la OMC, particularmente en aquellos
puntos de interés para los países en desarrollo, y lograr un resultado equilibrado de
los temas pendientes de negociación.
26. El proceso de liberalización comercial
debe continuar en el marco de la Organización Mundial de Comercio teniendoen cuenta los
intereses de los países en desarrollo. Es imprescindible que todos los países respeten y
cumplan con la totalidad de los compromisos y decisiones asumidos en la Ronda Uruguay. Los
países deben abstenerse de llevar a cabo acciones unilaterales y extraterritoriales y
deben retirarlas en caso de estarlas aplicando. El mecanismo de solución de diferencias
de la OMC es un elemento clave para la credibilidad del sistema multilateral de comercio.
El consenso deberá ser la base permanente de todas las iniciativas de política
comercial. En este sentido, debe reforzarse el papel de la UNCTAD para apoyar la capacidad
negociadora de los países en desarrollo, a fin de poder participar de manera activa y
efectiva en las negociaciones comerciales a nivel multilateral, regional y subregional, en
coordinación con las instituciones que sirven de foro para esas negociaciones.
27. Los países desarrollados deben adoptar
políticas de ajuste estructural que faciliten la liberalización del comercio y eviten el
proteccionismo. A tal efecto, las políticas que adopten deben fomentar la reconversión
productiva, tener en cuenta la nueva capacidad de suministro que se va creando en los
países en desarrollo y abstenerse de proteger su producción agrícola, industrial y su
sector de los servicios contra la competencia extranjera resultante de los cambios que se
producen en la estructura de las ventajas comparativas.
28. La UNCTAD debe continuar su trabajo de
identificación y evaluación de las nuevas oportunidades de comercio que surgirán de la
aplicación de los acuerdos que conciernen al comercio de bienes y servicios, para ayudar
a los países en desarrollo y aprovechar plenamente esas oportunidades. A tal efecto, los
países del Grupo Latinoamericano y del Caribe (GRULAC) abogan por la continuación del
proyecto LATINTRADE, como el instrumento con que cuenta la región para identificar y
difundir nuevas oportunidades derivadas de las negociaciones actuales y futuras.
29. Deben reafirmarse los objetivos
centrales de la política internacional de productos básicos para lograr condiciones
estables en el comercio internacional a precios remunerativos para los productores y
equitativos para los consumidores; mejorar la productividad y el acceso a los mercados;
aumentar los ingresos de exportación de productos básicos, frenando y revirtiendo el
proteccionismo y eliminando las perturbaciones al comercio; mejorar la capacidad de los
países en desarrollo para reducir los efectos negativos de la dependencia respecto de los
productos básicos -a través, por ejemplo, del uso de instrumentos modernos de
comercialización y gestión de riesgo- y para diversificar su capacidad de producción y
de exportación.
30. La IX UNCTAD debe acordar medidas
concretas para propiciar el logro de los objetivos arriba descritos, incluyendo la
promoción de la diversificación horizontal y vertical de los productos básicos. En este
sentido, hay que tener debidamente en cuenta las necesidades de aquellos países que hacen
esfuerzos para erradicar los cultivos ilícitos destinados a la producción de
estupefacientes.
31. La UNCTAD deberá proseguir su útil
tarea en el campo de la eficiencia comercial por ser ésta de alto interés para los
países en desarrollo. En el futuro es necesario que la UNCTAD establezca un programa de
trabajo de seguimiento al Simposio de Columbus, en particular en las áreas de
telecomunicaciones y transportes, así como en la formación de recursos humanos, y que se
continúe con el trabajo de ampliación y fortalecimiento de la red de centros de
comercio.
32. Ante el surgimiento de nuevos temas
vinculados con el comercio internaciona después de la conclusión de la Ronda Uruguay, la
UNCTAD deberá profundizar su labor analítica, por ejemplo, en materia de Comercio e
Inversiones; Comercio, Legislación y Políticas de Competencia, y Comercio, Medio
Ambiente y Desarrollo, con el objeto de fortalecer la capacidad negociadora de los países
en desarrollo y ampliar la cooperación técnica qe se les brinda.
33. Deben garantizarse los esfuerzos de
cooperación técnica en América Latina y el Caribe, de manera que puedan establecerse y
aplicarse leyes y políticas de competencia nacionales, y además fortalecer la capacidad
negociadora de estos países en otros foros internacionales como la OMC y en las
negociaciones hemisféricas. Uno de los mecanismos que puede apoyar el desarrollo de
capacidades es la actividad del grupo intergubernamental de expertos sobre prácticas
comerciales restrictivas de la UNCTAD. Debería ampliarse el ámbito de dicho grupo para
abarcar la libre competencia, el comercio desleal y la protección al consumidor, así
como la relación entre políticas de competencia y comercio.
34. En relación con el desarrollo
sostenible, el tratamiento de los problemas ambientales debe abordarse en el marco de los
convenios ambientales multilaterales, basándose en los principios de la necesidad, la
eficacia, la no discriminación, la transparencia, la menor restricción posible al
comercio y la responsabilidad común pero diferenciada. En este contexto, las
preocupaciones prioritarias de los países en desarrollo en lo relativo al medio ambiente
guardan relación, entre otros, con el alivio a la pobreza, el empleo generado por la
micro, pequeña y mediana empresa, la transferencia de tecnologías limpias, la
preservación de los recursos naturales y el mantenimiento de la competitividad de la
oferta exportable.
35. Las acciones unilaterales restrictivas
al comercio, impuestas por los países desarrollados para enfrentar problemas ambientales
fuera de su jurisdicción, deben ser eliminadas. En este sentido, las medidas dirigidas a
resolver problemas ambientales transfronterizos o globales deben basarse en convenios
ambientales multilaterales con amplia representación geográfica. Debe considerarse que
los países en desarrollo requieren de asistencia técnica y financiera para mejorar sus
estándares ambientales.
36. La UNCTAD debe proseguir su
labor respecto al comercio y el medio ambiente al más alto nivel, tratando de propiciar
un consenso internacional sobre los principios y las modalidades de interacción del
comercio, el medio ambiente y el desarrollo. Para este efecto, debe proporcionar
asistencia a los países en desarrollo para negociar acuerdos más equilibrados en esta
esfera, teniendo en cuenta las labores de otros foros multilaterales, en particular de la
OMC.
El fomento de la empresa y la
competitividad en los
países en desarrollo
37. Los retos de la globalización y la
liberalización exigen de los países en desarrollo realizar importantes transformaciones
internas para alcanzar avances tecnológicos y de productividad que los habiliten a
competir en los mercados e integrar sus sectores productivos en un conjunto
recíprocamente sostenible y con amplia base social.
38. Los gobiernos de los países en
desarrollo tienen la responsabilidad de proveer un entorno favorable para el desarrollo de
sus empresas y fortalecer la competitividad del sector empresarial. Con este propósito,
deben adelantar políticas sectoriales activas que permitan mejorar la competitividad de
las empresas a través de acciones horizontales, particularmente en los campos de
transferencia y modernización tecnológica, capacitación del recurso humano, gestión
empresarial y financiamiento.
39. Las peqeñas y medianas empresas
(PYMES) pueden jugar un importante papel en la creación de sectores productivos y
servicios dinámicos, en el incremento de las exportaciones y ventas y valor añadido de
los sectores no agrícolas. Siendo intensivas en el factor trabajo, las PYMES generan
empleo, lo que permite reducir la pobreza y ampliar la participación de la mujer en las
actividades productivas. Asimism, ayudan a canalizar el potencial económico del sector
informal de la economía.
40. Con el objeto de promover el acceso de
las PYMES a las fuentes oficiales de financiación, los gobiernos deben instar a las
instituciones financieras a conceder préstamos en condiciones y plazos adecuados. Entre
otras cosas, hay que estimular el establecimiento de mecanismos que permitan a las
pequeñas y medianas empresas obtener financiamiento a través de los mercados de valores
y de instituciones financieras privadas no bancarias, la creación de intermediarios
financieros eficientes y un sistema de garantías adecuadas.
41. La UNCTAD debe continuar
sirviendo de foro para las discusiones intergubernamentales, con la participación de los
representantes del sector privado, en relación con los temas relacionados a la
privatización, desarrollo empresarial, y flujos de inversión internacionales. La UNCTAD
debe, en particular, promover el diálogo internacional entre los actores del desarrollo
con el propósito de evaluar los retos y oportunidades para el desarrollo empresarial
originados por las nuevas condiciones económicas emergentes, incluyendo el entorno post
Ronda Uruguay. Este diálogo sobre políticas en el marco de UNCTAD también deber ser
realizado con miras a identificar y diseminar las mejores prácticas y lecciones
aprendidas sobre los efectos de las políticas gubernamentales y los mecanismos del
mercado sobre el desarrollo de las empresas, particularmente las PYMES, y sus lazos con el
comercio, la inversión, tecnología y finanzas. Asimismo, las actividades de cooperación
técnica de la UNCTAD en el campo del desarrollo empresarial deben ser continuadas y
fortalecidas.
Futura labor de la UNCTAD: consecuencias
institucionales
42. Los Ministros reafirman la validez y la
vigencia plena del mandato original de la UNCTAD, establecido en la Resolución 1995
(XIX), complementado por los aportes acordados en la VIII UNCTAD en Cartagena de Indias,
así como su carácter universal y democrático que la privilegian como el foro central y
prioritario del Sistema de las Naciones Unidas para tratar, de manera integrada, el
desarrollo y las cuestiones económicas conexas y promover la cooperación internacional
conducente al desarrollo. Esta posición de América Latina y el Caribe ha sido ratificada
en importantes foros como, por ejemplo, la Decimonovena Reunión Anual de Ministros de
Relaciones Exteriores del Grupo de los 77 en septiembre de 1995, la Undécima Cumbre del
Movimiento de los Países No Alineados en octubre de 1995 y la V Cumbre del Grupo de los
15, en noviembre de 1995.
43. Ante las nuevas realidades y exigencias
mundiales, los Ministros expresan su firme convicción sobre la imperiosa necesidad de
reformar y revitalizar la UNCTAD, tanto en sus aspectos operativos como institucionales,
para que continúe atendiendo mejor los intereses de los países en desarrollo. La UNCTAD
deberá desempeñar un papel decisivo en el fomento del desarrollo sostenible y la
solución de problemas sociales en todo el mundo, en el contexto de los resultados de la
Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo y de la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Social. Debe actuar como generadora de ideas y soluciones en el marco del
nuevo orden de relaciones internacionales en proceso de gestación. Asimismo, deberá
continuary profundizar la labor en la que ha tenido un papel destacado en áreas tales
como el comercio, los productos básicos, la interrelación entre las políticas
comerciales y las cuestiones financieras y monetarias, las inversiones, las prácticas
comerciales restrictivas, el comercio y el medio ambiente, la eficiencia comercial, el
papel de la ciencia y tecnología en el desarrollo y la cooperación económica entre
países en desarrollo.
44. Los Ministros consideran que unelemento
central de la revitalización de la UNCTAD es el fortalecimiento de sus funciones
básicas, que incluyen: i) el análisis permanente y global de la evolución, tendencias y
nuevas realidades de la economía mundial, con un enfoque integrado que promueva la
cooperación internacional conducente al desarrollo; ii) las deliberaciones
intergubernamentales, la búsqueda del consenso y la negociación; y iii) la ejecución y
el seguimiento de la cooperación técnica.
45. El análisis y evaluación desde la
perspectiva del desarrollo de las nuevas realidades, políticas y problemas de la
economía mundial, así como la formulación de estrategias que puedan traducirse en
acciones concretas a ser adoptadas tanto a nivel nacional como internacional, debe
constituir un elemento esencial de las actividades de la UNCTAD. Debe prestarse especial
atención a los problemas del desarrollo que aún no han encontrado solución, así como a
la determinación y al tratamiento de las cuestiones decisivas del comercio y desarrollo
que van surgiendo en un mundo en rápida evolución, incluido un posible sistema de
señales de alerta temprana. La función analítica debe comprender también un estudio
sistemático de las políticas nacionales e internacionales que influyen en el desarrollo
y debe tener en cuenta las políticas aplicadas o acordadas por otras instituciones, a fin
de evaluar sus consecuencias para los países en desarrollo.
46. La búsqueda del consenso y la
negociación son funciones muy importantes de la UNCTAD y son consecuencia de la
identificación de los problemas y de la labor analítica que lleva a cabo la Secretaría.
Este ejercicio debería desembocar en amplias coincidencias de opiniones que podrían
reflejarse en recomendaciones dirigidas a los Estados Miembros; decisiones y resoluciones
que han de ser aplicadas por la Organización y los Estados Miembros; y en acuerdos
internacionales vinculantes. Se requiere establecer mecanismos de seguimiento de los
compromisos acordados tanto en el ámbito de la competencia de la UNCTAD como en otros
foros en temas relacionados. Se considera que debe proseguirse y mejorar el proceso,
iniciado en Cartagena de Indias, de adaptación de los métodos de funcionamiento de la
UNCTAD y de las modalidades de trabajo y negociación.
47. La cooperación técnica debe
fortalecerse e integrarse en todas las esferas pertinentes de la actividad de la UNCTAD,
teniendo en cuenta la necesidad de mantener una coordinación eficaz con otras
instituciones dentro y fuera del Sistema de las Naciones Unidas que se ocupan de esta
temática, incluyendo el sector privado. Es necesario estrechar el vínculo entre la
capacidad operacional de la asistencia técnica y las funciones de investigación y
análisis de la Secretaría. Así mismo, la cooperación técnica debe orientarse a
fortalecer la capacidad de los países para administrar su propio proceso de desarrollo y
para fortalecer su participación en las deliberaciones y negociaciones internacionales.
Un programa reforzado y ampliado de cooperación deberá dar una atención prioritaria a
la cooperación Sur-Sur y a la capacitación de cuadros nacionales y regionales. A tal
efecto, se requiere que la UNCTAD asigne una contribución presupuestaria importante para
tales actividades y los países proporcionen mayores contribuciones financieras
extrapresupuestarias.
48. Las labores de la UNCTAD y la OMC son
complementarias y deben estar basadas en una cooperación constructiva y eficaz. En ese
contexto, laUNCTAD debe continuar con su importante papel de análisis de las tendencias
comerciales internacionales y su relación con el desarrollo, identificar las posibles
áreas de negociación comercial futuras y promover la formación de consensos, así como
apoyar a los países en desarrollo en dichas negociaciones. Por su parte, la OMC tiene a
su cargo la negociación, instrumentación y seguimiento de los acuerdos y disciplinas
comerciales multilaterales.
49. Durante el decimoctavo período
extraordinario de sesiones de la Junta de Comercio y Desarrollo se llegó a una serie de
acuerdos sobre los lineamientos y recomendaciones a ser abordados en la UNCTAD IX
relacionados con el funcionamiento del mecanismo intergubernamental de la UNCTAD con el
fin de contribuir a reactivar la institución y posibilitar el establecimiento de
prioridades claras. En ese sentido, los Ministros de América Latina y el Caribe
consideran que para asegurar su eficiencia, la maquinaria intergubernamental
interseccional de la UNCTAD deberá tener tres niveles jerárquicos mutuamente vinculados:
- Nivel de política multidisciplinaria, a
cargo de la Junta de Comercio y Desarrollo.
- Nivel de política sectorial, a cargo de
Comisiones Sectoriales.
- Nivel de insumo técnico, constituído
por las reuniones de expertos que forman la base del Sistema.
50. La Junta de Comercio y Desarrollo, como
órgano permanente de la UNCTAD, implementará las funciones básicas señaladas en la
presente Declaración, estableciendo líneas de política general y orientaciones para el
funcionamiento de la institución. En el desempeño de sus funciones la Junta examinará
el tema de la interdependencia y asuntos de la economía global, así como uno o dos temas
sustantivos adicionales. Para este efecto, la Junta se reunirá anualmente en una sola
sesión de diez días, dentro de la cual deberá además establecerse un segmento de Alto
Nivel de dos días de duración.
51. Las Comisiones Sectoriales propondrán
políticas con base en los insumos generados por las reuniones de expertos. Teniendo en
cuenta las grandes áreas temáticas de la UNCTAD, se establecerán, en principio,
Comisiones en: Comercio, Inversiones y Servicios. En materia de ciencia y tecnología, es
importante definir el contenido programático y las relaciones institucionales de la
UNCTAD con la Comisión de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo.
52. Las Comisiones sectoriales convocarán
a reuniones de expertos para fortalecer de modo permanente la base técnica de sus
trabajos, entre otros temas sustantivos, en: productos básicos, preferencias, el medio
ambiente y su relación con el comercio y el desarrollo, seguros, transporte marítimo,
promoción de inversiones y fomento empresarial, eficiencia comercial, y legislación y
política de competencia.
53. La importancia de los temas referentes
al alivio de la pobreza, la cooperación económica entre países en desarrollo, y la
problemática de los países menos adelantados requiere que sean considerados de manera
intersectorial.
54. La reforma institucional de la UNCTAD
debe comprender la financiación de la asistencia de expertos de países en desarrollo en
las reuniones técnicas que se convoquen. En ese sentido, es necesario avanzar en la
definición de los criterios y modalidades que permitan istrumentar la decisión sobre
esta materia recientemente adoptada por la XVIII Reunión Extraordinaria de la Junta de
Comercio y Desarrollo.
Los Ministros destacaron y reconocieron la
labor del SELA en la preparación de esta Reunión de Consulta y Coordinación,
felicitando a la Secretaría Permanente por el documento que sirvió de base a los debates
y agradeiendo a sus funcionarios por la hospitalidad y el apoyo brindados.
Los Ministros acogieron con beneplácito el
generoso ofrecimiento del Gobierno de Sudáfrica de ser anfitrión de la Conferencia de
las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en su Noveno Período de Sesiones.
ANEXO I:
Declaración Ministerial
sobre la Cooperación Ecónomica entre Países en Desarrollo
Los Ministros de América Latina y el
Caribe:
1. Afirman la importancia de la
cooperación económica entre países en desarrollo (CEPD) en todas sus formas,
modalidades y ámbitos geográficos como un elemento positivo de la estrategia para el
crecimiento y el desarrollo.
2. Señalan que una CEPD que sea «abierta
y flexible» ofrece a los países en desarrollo un instrumento esencial para aunar sus
recursos humanos, tecnológicos y financieros con el fin de llegar a adquirir una
capacidad para competir que sea viable y eficiente.
3. Acogen con satisfacción el incremento
reciente de la cooperación entre los países en desarrollo y con los países
desarrollados en los planos subregional, regional e interregional.
4. Reafirman la importancia de la
cooperación financiera y monetaria entre los países en desarrollo y con los países
desarrollados. En este contexto, reiteran su apoyo a la utilización efectiva, en su caso,
de los mecanismos de compensación y de pagos de los países en desarrollo.
5. Observan con satisfacción los progresos
alcanzados en la Segunda Ronda del Sistema Global de Preferencias Comerciales entre
países en desarrollo (SGPC). Insisten en la necesidad de dar mayor vitalidad al SGPC
y de ampliar su cobertura en vista de la nueva reducción de las barreras comerciales y
los derechos de aduana que ha traído consigo la conclusión de la Ronda Uruguay.
En este contexto, los Ministros reafirman
la importancia de la celebración de la Reunión Ministerial que culminará la Segunda
Ronda de Negociaciones del Sistema Global de Preferencias Comerciales entre países en
desarrollo, que tendrá lugar en La Habana, Cuba, en 1996.
6. Consideran que en la UNCTAD el tema de
la CEPD deberá ser considerado de manera horizontal en vista de su interrelación con
todos los aspectos del comercio y el desarrollo.
7. Encomiendan a sus delegaciones en
Ginebra llevar a cabo consultas con los demás Miembros del Grupo de 77 con miras a
adoptar una posición común sobre la CEPD, que se traduzca en su fortalecimiento y apoyo
a la tarea del desarrollo.