Titulo

Gobernabilidad democrática y desarrollo humano en ALC
Edición Nº 67
Enero-junio 2003

 

Editor

Secretaría Permanente del SELA

 Indice

 

ANÁLISIS


El papel de los partidos políticos en el fortalecimiento de la institucionalidad democrática

 

 

Ø     Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA)[1]

 

 

Introducción

 

1. El Grupo de Río nació como agrupación de estados democráticos, con el propósito fundacional "de fortalecer Ia democracia a partir de un vigoroso desarrollo económico y social de nuestra región, basado en un creciente proceso de cooperación e integración en América Latina”[2]

 

2. Durante los 16 años de vida del Grupo de Río, el compromiso democrático de los países de la región se ha expresado en la adopción de las llamadas "cláusulas democráticas" en los diversos procesos de integración subregional: MERCOSUR, Comunidad Andina de Naciones y Comunidad Centroamericana. Todos estos compromisos han llevado a la Declaración y Plan de Acción de la Cumbre de Québec y a la adopción de la Carta Democrática Interamericana.

 

3. La Carta Democrática Interamericana señala expresamente la importancia que tiene un sistema sólido de partidos al establecer que "el fortalecimiento de los partidos y de otras organizaciones políticas es prioritario para la democracia, por lo cual se debe prestar atención especial a la problemática derivada de los altos costos de las campañas electorales y al establecimiento de un régimen equilibrado y transparente de financiación de sus actividades.[3]

 

 

I. Consideraciones básicas

 

4. América Latina vive, desde hace 25 años, el proceso de democratización más largo, profundo y extenso de  su  historia. A pesar de los diversos grados de desarrollo y calidad que la democracia ha alcanzado, la región es protagonista del avance más importante que las libertades ciudadanas han tenido en toda su historia. El derecho al voto universal y a elecciones libres, regulares y competitivas es hoy una realidad. Las amenazas de golpes de estado prácticamente han desaparecido. Este proceso vino acompañado por logros importantes en materia de pacificación en varios países, así como de un claro mejoramiento de la situación de los derechos civiles y políticos. Nunca antes hubo, en nuestra región, tantos regímenes democráticamente electos ni tantas transiciones democráticas sucesivas de gobiernos. Este es un activo que debemos tener presente y valorar de manera positiva.

 

5. Sin embargo, los avances logrados en la región en materia de democratización no han sido homogéneos. Existen diferencias importantes entre los países. Todos, aunque en grado diverso, enfrentan un importante déficit, y por tanto desafíos, en materia económica y social, cuya persistencia vuelve precaria la vida democrática y amenaza la estabilidad y la gobernabilidad.

 

6. La precariedad de la vida democrática se expresa en algunos datos desalentadores: mientras que el 56% de la población latinoamericana apoya a la democracia, apenas un 27% se siente satisfecha con la manera como ésta funciona[4]. Asistimos así a una creciente desafección frente a los partidos, la actividad política y el funcionamiento del sistema democrático.

 

7. Esta insatisfacción se explica por varios factores: (a) los insuficientes resultados económicos y sociales de los regímenes democráticos; (b) la crisis y el desprestigio del Estado mismo; (c) la carencia de una sólida cultura democrática; (d) el efecto de los casos de corrupción de políticos; (e) las dificultades en la relación entre los partidos políticos y el resto de la sociedad civil; (f) la subordinación de la actividad política a los poderes fácticos de origen nacional y transnacional; (g) el incremento de la violencia política y no política; y (h) en algunos países, las dificultades de las relaciones de las Fuerzas Armadas con la institucionalidad democrática.

 

7.a  El primer factor es el desencanto producido por el incremento de la desigualdad y la pobreza durante la vigencia de gobiernos democráticos[5]. Esta coexistencia de la democracia con la pobreza y la desigualdad no resulta sostenible en el largo plazo. La tensión existente entre la dinámica de la economía global y las necesidades y demandas sociales de inclusión y equidad amenaza con desbordar los marcos institucionales y hace peligrar la gobernabilidad democrática en algunos países.

 

7.b  Como segundo factor debe recordarse que la erosión de la legitimidad de la política y de los partidos políticos, se corresponde con una paralela erosión de la legitimidad del Estado. La actual crisis de representatividad es, en parte, un subproducto del debilitamiento del Estado, que es el escenario natural de la democracia. Históricamente, la expansión de la democracia se produjo en el marco del desarrollo del Estado y de su capacidad para  resolver y ayudar a resolver problemas sociales básicos. Pero en América Latina en las últimas  décadas ha ocurrido todo lo contrario. La imperiosa necesidad de racionalizar  y modernizar el Estado ha venido acompañada de una presión orientada a replegar la responsabilidad del Estado, cuyos efectos pueden ser tan nocivos como los del viejo estatismo.

 

7.c  Un tercer factor se refiere a la insuficiente educación y cultura democráticas, que afecta a extensos sectores sociales, secularmente excluidos de la vida política, así como a sectores dominantes que a menudo impregnan de prácticas autoritarias la vida democrática. Esta insuficiencia también se expresa, con frecuencia, en el funcionamiento de los partidos políticos y de sus liderazgos, así como en algunas prácticas políticas, en las que la confrontación excluye a  la cooperación.

 

Igualmente debilita la cultura democrática el reemplazo que suelen realizar los medios de comunicación del debate y el intercambio de ideas, por el énfasis en los aspectos más superficiales y menos relevantes de la vida democrática, lo que convierte a la política en espectáculo y provoca que los medios se apropien de las funciones propias de los partidos políticos.

 

7.d Un cuarto factor, acaso el más perceptible, es el relacionado con la corrupción. Aun cuando la corrupción ha sido mayor en las dictaduras que en las democracias, la aparición de escándalos sin precedentes en esta materia vulnera la ética pública, afecta la economía y genera una imagen según la cual los políticos solamente se preocupan de sus intereses personales y contribuyen a erosionar el Estado de Derecho.

 

7.e  Un quinto factor tiene relación con el distanciamiento y las frecuentes fricciones entre los partidos políticos y otras instancias de la sociedad civil.  Este distanciamiento expresa la crisis de representatividad de los partidos políticos y se agrava cuando se desarrollan visiones antipartidarias que sugieren que las instancias no partidarias deben competir con los partidos políticos o sustituirlos. Estas fricciones se agudizan cuando la voluntad de una mayor participación es bloqueada por concepciones que reducen el ejercicio democrático a la emisión periódica del voto y restringen la participación social dinámica en la vida democrática, provocando el aislamiento y el anquilosamiento de los partidos políticos.

 

7.f En sexto lugar, se registra una creciente subordinación de la actividad política a los grandes intereses privados. Como lo señala la Carta Democrática Interamericana, estamos ante una "problemática derivada de los altos costos de las campañas electorales", los que se elevan cada día por la creciente mediatización de la actividad política. De esta manera, la subordinación política a los intereses económicos tiende a sustituir los escenarios electorales en que se ofrecen propuestas para convencer a "electores-ciudadanos", por mercados mediáticos en que se ofrecen mensajes publicitarios para seducir a "electores-consumidores".

 

7. g-h   Los dos últimos factores que cabe destacar en esta lista no exhaustiva son, por un lado, la creciente inseguridad y la ineficiencia gubernamental frente al incremento de la violencia política y no política; y por otro lado, las dificultades existentes en algunos países para una plena subordinación de las Fuerzas Armadas a la institucionalidad democrática.

 

8. Constatamos, en suma, que la opinión pública latinoamericana piensa mayoritariamente que no hay democracia sin partidos pero también expresa que el funcionamiento actual de la democracia y de los partidos genera enorme insatisfacción. No hay democracia sin partidos y no hay partidos sin democracia.

 

II. Propuestas

 

9. Las siguientes propuestas parten de considerar que la democracia necesita instituciones fuertes, estables, enraizadas en la sociedad y dotadas de amplia legitimidad, y que los partidos políticos ocupan lugar central en el entramado institucional democrático, en cuanto a ellos les compete la función de agregación de intereses, indispensable para la construcción del bien común. A diferencia de las organizaciones propias de sectores sociales, a los partidos en su conjunto les corresponde representar políticamente a la sociedad, así como ofrecer soluciones y definir políticas de alcance general por encima de los intereses grupales o sectoriales.

 

10. Para asegurar la gobernabilidad y fortalecer a los partidos políticos se requiere, en primer lugar, promover espacios y mecanismos para el desarrollo de consensos entre los partidos y entre éstos y el conjunto de la sociedad civil, destinados a asegurar el desarrollo de políticas de Estado a largo plazo[6]. Esto implica crear y fortalecer mecanismos de intermediación, de canalización de demandas, de vigilancia social y de imbricación eficaz entre los partidos políticos y otras instancias de la sociedad civil (gremios de trabajadores y empresarios, entidades sociales y religiosas, entre otras).[7]

 

11. En segundo lugar, como el espacio privilegiado de la representación que ejercen los partidos es el parlamento, resulta necesario fortalecer y tecnificar la labor parlamentaria y lograr que los congresos se adecuen a la nueva dinámica política y social, vinculándose con las necesidades de la gente y con los modos de participación que en esta época tienen los ciudadanos.

 

12. En tercer lugar, es necesaria la renovación de los partidos y de sus estrategias para responder a la nueva realidad política y social y para favorecer la consolidación de partidos- representativos y de sistemas de partidos sólidos, plurales y estables, a través de legislaciones partidarias y electorales que establezcan, entre otros, los siguientes elementos:

 

i. Normas que aseguren el compromiso de los partidos con la  institucionalidad democrática, eviten la fragmentación excesiva, así como el anquilosamiento de los partidos, y que incentiven la participación electoral.

 

ii. Autonomía de los partidos políticos respecto "a los intereses económicos nacionales y trasnacionales, mediante normas que promuevan la equidad en las contiendas electorales, a través de la financiación pública de la actividad política, la regulación del financiamiento privado y el acceso equitativo a los medios de comunicación.[8]

 

iii. Transparencia financiera de los partidos (rendición de cuentas, difusión de sus fuentes nominales de financiamiento y auditorías obligatorias de oficio, así como mecanismos de control, sanciones e incentivos), condición fundamental de la ética pública y de la lucha contra la corrupción.[9]

 

iv. Desarrollo de sistemas políticos inclusivos y no excluyentes, mediante la  disminución de los costos de la acción política, lo cual abarca los costos de la competencia electoral y, en algunas circunstancias, los costos que implica votar.

 

v. Democracia interna en la selección de dirigentes y candidatos a puestos de elección popular, así como en todos los ámbitos de la vida partidaria.[10]

 

vi. Promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres y superación de toda forma de discriminación.

 

vii. Garantías para todos los partidos, incluyendo los de oposición, en materia de derechos de información, derecho de réplica y uso de los medios oficiales de comunicación.

 

13. En cuarto lugar, urge establecer y fomentar programas de formación política, particularmente para mujeres, jóvenes, grupos étnicos y población marginada. Estos programas deben inscribirse en el marco de un impulso de la educación democrática en todos los niveles de la vida social, a partir de la escuela.[11]

 

14. En quinto lugar, para contribuir al fortalecimiento de la democracia, los partidos y movimientos políticos deben recuperar su capacidad de elaborar estrategias de desarrollo económico y social. Para este efecto, debe promoverse la reflexión sustentada en elaboraciones teóricas y análisis empíricos, en los que podrían colaborar las organizaciones internacionales pertinentes.

 

15. Conviene, por último, promover instancias de cooperación permanente entre los partidos políticos de la región. Sería muy conveniente que el Parlamento Latinoamericano y los parlamentos subregionales, con la colaboración de la OEA y de IDEA Internacional, e invitando a las organizaciones partidarias internacionales, organicen reuniones con los partidos políticos, a fin de discutir medidas destinadas al fortalecimiento de los mismos.

 

III. Reflexión final 

 

16. La consolidación de la gobernabilidad y de la legitimidad democrática requiere, ante todo, que el Estado asuma con eficiencia y transparencia sus responsabilidades básicas en cuanto a desarrollo humano sostenible, formación de capital social y la creación de un ambiente propicio para la inversión y el crecimiento. Para que el Estado asuma y cumpla con eficacia estos propósitos es necesario, por un lado, aumentar y fortalecer su capacidad tributaria, y por otro, que haya una plena consolidación del Estado de Derecho, a fin de evitar los fenómenos de corrupción, padrinazgo y clientelismo que tanto daño hacen a la gestión del Estado y a la credibilidad y prestigio de la política y de los partidos.

 

Relación de expertos participantes en la consulta

 

Alberto Adrianzén (Perú)

Antonio Araníbar (ex Canciller de Bolivia)

Brian Dean (IRI, Estados Unidos)

Elena Flores (Fundación Pablo Iglesias, España)

Steven Griner (OEA, Estados Unidos)

Pablo Guerrero (Banco Mundial, Chile)

Edmundo Jarquín (BID, Nicaragua)

Diputado José Eduardo Martins Cardozo (Brasil)

Myriam Méndez-Montalvo (PNUD, Colombia)

Luis Nunes (NDI, Venezuela)

Simón Pachano (Ecuador)

Diputada Beatriz Paredes (ex Presidenta del Parlatino, México)

Santiago Pedraglio (Perú)

Augusto Ramírez Ocampo (ex Canciller de Colombia)

Juan Rial (IDEA, Uruguay)

Rafael Roncagliolo (IDEA, Perú)

Fernando Sánchez Albavera (CEPAL, Perú)

Carlos Santiso (Reino Unido)

Ana Elena Townsend (Parlatino, Perú)

Daniel Zovatto (IDEA, Argentina)

 

 

Anexo 1

Desafección hacia la democracia y los partidos políticos

 

Cuadro I:  Nivel de satisfacción con la democracia (%)

 

1996

1997

1998

1999/2000

2001

Promedio
1996-2001

Uruguay

51

65

68

70

55

62

Costa Rica

51

68

54

61

51

57

 Venezuela

30

36

35

55

41

39

Argentina

34

42

49

46

21

38

Honduras

19

49

-

44

32

36

Panamá

28

39

34

47

21

34

Guatemala

17

40

57

36

16

33

Chile

28

37

32

35

25

31

El Salvador

26

48

-

27

20

31

Nicaragua

24

51

 

16

24

29

México

12

45

21

37

27

28

Ecuador

33

31

34

23

15

27

Bolivia

25

33

24

22

19

27

Colombia

16

36

24

27

9

22

Brasil

21

23

25

19

21

22

Perú

28

21

18

24

16

21

Paraguay

21

15

24

12

10

17

Promedio total

27

40

36

35

25

32

 

Fuente: Datos del Latinobarómetro, citados en el libro: “Democracies in Development” (IDEA-BID), año 2002.

 

 

Cuadro II: Confianza en las instituciones en América Latina (%)

 

1996

1997

1998

1999/
2000

2001

1996/

2001

Iglesia

76

75

79

77

72

76

Televisión

51

46

46

42

49

47

Fuerzas Armadas

45

47

42

45

39

44

Presidencia

28

39

38

39

35

36

Poder Judicial

33

37

32

34

32

34

Administración Pública

30

-

-

-

28

29

Policía

30

36

32

35

33

33

Congreso

27

36

27

27

23

28

Partidos políticos

21

28

22

20

19

22

 

Fuente: Datos del Latinobarómetro, citados en el libro: “Democracies in Development” (IDEA-BID), año 2002.

 

 

 

Cuadro III. Confianza en los partidos políticos (%)

 

País

1996

1997

1998

1999/
2000

2001

1996/

2001

Uruguay

31,66

44,83

34,58

35,67

38,10

36,97

El Salvador

24,63

45,35

-

23,98

17,00

27,74

México

17,82

31,04

33,42

34,02

20,50

27,36

Chile

27,25

34,08

24,34

23,67

23,80

26,63

Paraguay

36,96

27,13

25,00

15,12

14,60

23,76

Honduras

22,65

39,56

-

17,95

14,20

23,59

Nicaragua

33,66

30,54

-

9,79

18,80

23,20

Panamá

16,12

28,11

18,30

27,40

25,90

23,17

Costa Rica

15,29

25,72

28,90

23,68

19,70

22,66

Venezuela

11,33

20,83

15,41

23,25

29,60

20,08

Perú

18,50

20,59

16,65

18,83

23,40

19,59

Guatemala

21,78

23,80

19,40

17,40

9,20

18,32

Argentina

16,93

28,35

16,56

15,33

12,30

17,89

Brasil

16,94

17,98

19,70

13,40

20,00

17,60

Colombia

11,23

29,08

16,94

16,50

11,10

16,97

Bolivia

16,32

20,48

19,90

11,85

10,90

15,89

Ecuador

18,25

15,50

14,41

7,59

8,30

12,81

Promedio

21,02

28,41

21,68

19,73

18,67

21,90

 

Fuente: Datos del Latinobarómetro, citados en el libro: “Democracies in Development” (IDEA-BID), año 2002.

 

Anexo 2

 

Financiamiento de los partidos en los países miembros del Grupo de Río

 

Cuadro I: Países con financiamiento público

País

Financiamiento público directo

Financiamiento público indirecto

Argentina

X

X

Bolivia

X

X

Brasil

X

X

Colombia

X

X

Costa Rica

X

-

Chile

-

X

Ecuador

X

X

El Salvador

X

X

Guatemala

X

X

Honduras

X

X

México

X

X

Nicaragua

X

X

Panamá

X

X

Paraguay

X

X

Perú

-

X

República Dominicana

X

X

Uruguay

X

X

Venezuela

-

-

 

Fuente: IDEA- Daniel Zovatto (2002). El cuadro no incluye datos sobre Guyana.

 

 

 

 

Cuadro II: Diez mandamientos sobre el financiamiento político

 

1.            Habrá transparencia en los ingresos y gastos de la campañas y los partidos. Las cuentas de los partidos serán públicas.

 

2.            La ayuda estatal será utilizada para aumentar la equidad en la competencia política.

 

3.            Se tratará de impedir la influencia de grupos privilegiados sobre los gobiernos elegidos. El triunfador no debe tomar posesión del gobierno como si fuera un botín.

 

4.            No habrá aportes extranjeros.

 

5.            No habrá aportes anónimos.

 

6.            No habrá aportes de fuentes vinculadas al crimen o a otras actividades dudosas.

 

7.            Las regulaciones tratarán de impedir al máximo que se vulnere la libertad de expresión política.

 

8.            Las regulaciones deben propender a que sea necesario menos dinero -y no más- para la contienda política.

 

9.            Habrá organismos dedicados a aplicar estos preceptos.

 

10.          Se castigará a los infractores.

 

 

Fuente: De La Calle, Humberto. "La perspectiva desde los partidos políticos. El caso de Latinoamérica". Informe presentado a la Primera Sesión Especial del Congreso sobre Dinero y Política. México, diciembre de 2001.


 

 

Anexo 3

Acceso a las medios de comunicación en los países miembros del Grupo de Río

 

Cuadro I: Acceso a los medios de comunicación
País

Prohibición de propaganda pagada en los medios

Acceso gratuito a los medios

Fórmula de distribución
de tiempos y espacios

Argentina

-

X

Por igual entre partidos, confederaciones o coaliciones con listas de candidatos reconocidos oficialmente.

Bolivia

-

X[12]

Por igual entre partidos o coaliciones y sus candidatos.

Brasil

X
(a excepción de la prensa escrita)

X
(radio y televisión)

Un tercio por igual entre todos los partidos con candidatos legalmente inscritos, 2/3 dividido proporcionalmente al número de representantes de cada partido ante la Cámara de Diputados.

Colombia

-

X

Una parte por igual y otra proporcional al número de escaños en el Congreso.

Costa Rica

-

-

-

Chile

X

(cinematógrafos y altoparlantes fijos o móviles[13])

X

Elecciones presidenciales: por igual entre candidatos presidenciales. Elecciones parlamentarias: proporcional al número de votos en las elecciones anteriores. Existen provisiones especiales para los nuevos partidos.

Ecuador

-

-

-

El Salvador

-

X[14]

Por igual entre partidos

Guatemala

-

X

Por igual entre partidos. Sólo en la radio y televisión del Estado, para dar a conocer programa político (30 minutos semanales durante los procesos electorales).

Honduras

-

-

 

México

-

X

El 70% del tiempo en forma proporcional a la fuerza electoral y el 30% por igual entre los partidos con representación parlamentaria; y un 40% del total de los tiempos para los nuevos partidos.

Nicaragua

-

-

-

Panamá

-

X

Por igual entre partidos.

Paraguay

-

X

Por igual entre partidos.

Perú

-

X

Por igual entre partidos participantes en el proceso electoral.

Rep. Dom.

-

X

Por igual entre partidos.

Uruguay

-

X[15]

Por igual entre candidatos presidenciales de los partidos políticos con representación parlamentaria, al igual que aquellos partidos que en las elecciones internas hayan alcanzado un porcentaje igual al 3% de los habilitados para votar.

Venezuela

-

-

-

 Fuente: IDEA -Daniel Zovatto (2002). El cuadro no incluye datos sobre Guyana.

 

Nota

El régimen legal respecto al uso de los medios en las campañas electorales
en América Latina (revisión somera de algunas de las situaciones en algunos
países, para efectos comparativos)
[16]

 

Brasil. La publicidad pagada en los medios televisivos y radiales está prohibida. En cambio, el Estado provee espacios gratuitos para las diversas fuerzas políticas. El horario gratuito durante el período de campaña electoral va de las 19:30 a las 22:00 horas. Hay dos modelos posibles para el uso. Uno es el uso de la cadena nacional y las cadenas estatales hasta un máximo de 20 minutos. El segundo consiste en poner spots de 30 segundos, hasta un máximo de 10, o cinco de un minuto en ese mismo horario. El espacio total disponible por cada partido es proporcional al número de bancas que dispone en el parlamento. En el caso de candidatos a la presidencia que se presentan por primera vez con respaldo de partidos representados en el Congreso, éstos disponen de un mínimo de un minuto. Se pueden divulgar programas partidarios, eventos, comentar la tarea que se lIeva adelante en el Congreso para cumplir con el programa partidario. No se autoriza la propaganda negativa. Cuando se estableció la normativa, para la elección de 1988, todavía no se había difundido la TV cable que quedó fuera de la reglamentación y no estaba obligada a pasar esa publicidad. Los órganos electorales han considerado que no pueden recibir publicidad pagada y, luego, que debían seguir la norma general. Ahora se plantea el problema con la TV satelital a la que no es posible incluir en el régimen. En cuanto al rating de la TV en tiempos de elecciones, éste baja notoriamente cuando hay un período largo de uso de las cadenas. En los sectores medio y alto (que disponen de videocaseteras, DVD o TV satelital) es notoria la falta de atención a la publicidad. También hay que tener en cuenta la calidad de la publicidad que se difunde. En el caso de candidaturas independientes o de grupos de escasos recursos la apelación suele ser poco atractiva, contrastando con el fuerte nivel que tiene la TV brasilera en el aspecto publicitario, especialmente en los aspectos técnicos. Los grandes partidos y candidaturas recurren a agencias de publicidad para poder producir piezas de mejor calidad dentro del espacio asignado. No hay normas referidas a encuestas y su manejo.

 

Chile. Desde 1965 existen leyes que disponen el uso gratuito de la televisión, norma mantenida en 1988. Los tiempos son otorgados en forma proporcional al número de electores registrado en la elección anterior, dándose el mismo tiempo que la fuerza política de menor nivel a quienes participan por primera vez en una elección, sea con el respaldo de un partido o como independientes. En total se dispone de 40 minutos semanales para todos los partidos cuando la elección es general, destinándose 20 a las candidaturas presidenciales y 20 a las que aspiran al Congreso. Cuando son sólo de un carácter se baja a 20 minutos. Los programas partidarios son de 5 a 15 minutos de duración. La distribución del tiempo es responsabilidad del Consejo Nacional de Televisión (un organismo nombrado por el Senado a propuesta del Presidente) que tiene una integración partidaria pluralista. No hay posibilidad de poner publicidad  partidista pagada en TV, pero sí en radio.

 

Colombia. El Consejo Nacional Electoral, junto con la Comisión Nacional de Televisión (un organismo estatal de carácter no gubernamental) dispone de espacios en la televisión y radios públicas (hasta mediados de los 90 la única televisión abierta disponible era la estatal) para los partidos políticos. El 60% del tiempo se destina de acuerdo a la fuerza que dispone cada organización en el parlamento. La ley no indica cómo usar el 40% restante, pero la práctica reciente muestra que se distribuye igualitariamente entre todos los que participan de los comicios. En total ese tiempo se utiliza tres meses antes de la elección. Se puede además realizar publicidad pagada en todos los medios.

 

Guatemala. El Tribunal Supremo Electoral adjudica 30 minutos semanales a cada partido o coalición de partidos en la TV y radio del país, sin perjuicio de la compra privada de espacios.

 

México. La Dirección de Prerrogativas y Partidos Políticos y la Comisión de Radiodifusión del Instituto Federal Electoral (IFE) son las instituciones encargadas de organizar los programas de radio y TV de los partidos políticos. La Comisión de Radiodifusión está presidida por el director ejecutivo de Prerrogativas y cada partido político puede acreditar un representante con facultades de decisión acerca de los contenidos del programa a difundir. Los partidos deben presentar los guiones técnicos para su aprobación. Se puede difundir principios ideológicos, programas de acción y plataformas electorales. Se ha asegurado el acceso de los partidos a la radio y la TV. Cada partido dispone de 15 minutos mensualmente, y dos veces al mes pueden participar en una transmisión conjunta que organiza la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos. También es posible difundir programas regionales, por la mitad del tiempo adjudicado a cada partido, adicionándose al total disponible a escala nacional. El IFE debe asegurar que los concesionarios de los servicios de televisión coloquen los programas en horarios de mayor audiencia. En el proceso electoral para elegir presidente, el tiempo total de transmisión para todos los partidos alcanza a 250 horas en radio y 200 en televisión. Para la elección de parlamentarios el tiempo disponible es la mitad del anteriormente señalado. Además, durante los períodos de campaña electoral el IFE adquiere hasta 10.000 cuñas de radio de 30 segundos y 400 spots de TV de 20 segundos mensuales, para distribuir entre todos los partidos. El 70% se distribuye de acuerdo a su fuerza parlamentaria y eI resto igualitariamente entre todas las fuerzas. En el caso de partidos sin representación pueden tener hasta un 4% del tiempo total disponible. Además los partidos pueden contratar espacios en forma privada con los medios de comunicación. El Comité de Radiodifusión del IFE monitorea a través de muestras el cumplimiento de las normas. También el IFE debe velar para que no haya campañas negativas y que los candidatos respondan a sus partidos, quedando prohibido hacer propaganda a favor de otros (evitar la figura del candidato o partido "de alquiler").

 

Nicaragua. Las normas indican que los partidos pueden disponer de 30 minutos diarios en la TV estatal y de 45 minutos en cada una de las tres radioemisoras estatales. La distribución es igualitaria.

 

Paraguay. Este país ofrece un sistema de control por la negativa, estableciendo límites. No hay espacios gratuitos, sino que se establecen límites para evitar que una organización partidista tenga una presencia masiva en Ia publicidad y propaganda. Se establece que el tiempo para Ilevar adelante campañas será de 60 días para las elecciones nacionales y 30 para Ias internas de cada partido o alianza. Los límites que se establecen son de no más de cinco minutos de publicidad diaria en cada radio o televisora por partido, y no más de 1/2 página de periódico o centímetros equivalentes de columna en la prensa escrita.

 

Perú. La radio y la televisión estatal otorgan espacios diarios de 30 minutos, entre las 19:00 y 21:00 horas, para el total de los partidos, durante el mes previo a las elecciones. 


Anexo 4

Divulgación de los gastos de campaña: datos comparativos

 

Cuadro I: Estado de la divulgación en América Latina

Tienen la obligación de divulgar la información:

Comparación de niveles de divulgación[17]

En el mundo

En América Latina

Candidatos presidenciales

29%

6%

Parlamentarios

29%

14%

Identidad de donantes

31%

16%

Partidos políticos

49%

40%

 

Fuente: Gene Ward (USAID), presentado en el Foro Interamericano sobre partidos políticos (Vancouver, 4-6 diciembre 2002): "Requisitos de divulgación en el financiamiento de partidos políticos y campañas electorales".

 

Cuadro II: Comparación de la divulgación entre los países
de América Latina y del Caribe

Niveles de divulgación pública

Países que exhiben niveles
de divulgación pública

Alto nivel de divulgación pública N=1 (4%)

Brasil.

Nivel medio de divulgación pública N=3 (12%)

Argentina, Bolivia, Colombia.

Bajo nivel de divulgación pública N=5 (20%)

Barbados, Costa Rica, Jamaica, Nicaragua, Perú, Trinidad y Tobago.

Divulgación pública oculta N=3 (12%)

Ecuador, México, Paraguay.

No divulgación pública N=15 (52%)

Antigua y Barbuda, Bahamas, Dominica, El Salvador, Granada, Guatemala, Honduras, Guyana, Panamá, República Dominicana, St. Kitts, St. Nevis, St. Lucia, St. Vincent y las Granadinas, Uruguay, Venezuela.

 

Fuente: Gene Ward (USAID), presentado en el Foro Interamericano sobre partidos políticos (Vancouver, 4-6 diciembre 2002): "Requisitos de divulgación en el financiamiento de partidos políticos y campañas electorales".

Anexo 5

Democratización interna de los partidos políticos

Cuadro I. Mecanismos para la elección de las autoridades de los partidos políticos

País

Regulada por la Constitución o por leyes electorales

La Constitución o las leyes electorales hacen referencia a los estatutos del partido

La Constitución y las leyes electorales no regulan ni hacen referencia a los estatutos del partido

Argentina

No

No

ü        

Brasil

No

Constitución Ley electoral

 

Bolivia

No

Ley electoral

ü        

Chile

No

No

ü        

Colombia

No

No

 

Costa Rica

No

Ley electoral

 

Ecuador

No

No

ü        

El Salvador

No

No

ü        

Guatemala

Sí, legislación electoral

No

 

Honduras

Sí, legislación electoral

Ley electoral

 

México

No

Ley electoral

 

Nicaragua

No

Ley electoral

 

Panamá

No

Ley electoral

ü        

Perú

No

No

 

Rep. Dominicana

Sí, legislación electoral

No

 

Uruguay

Sí, legislación electoral

Legislación electoral

 

Venezuela

No (la ley electoral no rige todavía)

No

ü        

Fuente: Manuel Alcántara, Universidad de Salamanca.

 

 

 

Cuadro II. Fuentes legales que regulan las elecciones primarias

País

Reguladas por la Constitución

Reguladas por ley electoral o ley de partidos políticos

Argentina

No

No

Bolivia

No

Brasil

No

No

Chile

No

 No[18]

Colombia

No

 Si [19]

Costa Rica

No

Si

Ecuador

No

No

El Salvador

No

No

Guatemala

No

No

Honduras

No

México

No

No

Nicaragua

No

No

Panamá

No

Paraguay

No

Perú

No

No

Rep. Dominicana

No

No

Uruguay

Sí (abiertas)

Venezuela

Sí (cerradas)

Pendiente

 

Fuente: Manuel Alcántara, Universidad de Salamanca.

 

 

Cuadro III: Mecanismos de designación de candidatos presidenciales en los partidos políticos

País

Primarias abiertas

Primarias cerradas

Convenciones

Líderes del partido

Directorio del partido propone y luego se hacen primarias internas

Órganos nacionales ratifican resultados elecciones internas

Argentina

FREPASO (1994)
FREPASO-UCR (1999)

PJ (1988)1

PJ (1982, 94, 99)1
UCR (1982, 89, 94)

 

 

 

Bolivia

MNR (1999), MIR (1999)1

 

UCS2 MNR,2 MIR,2 ADN2

 

 

 

Brasil

 

 

PDT, PMDB, PSDB, PT, PFL

 

 

 

Chile

Concertación (1993, 1999)

PS

PPD

 

PDC, RN, UDI

 

Colombia

PLC (1990, 94)1

PCC (1998)

PCC, PLC (1988)1

 

 

PLN, PUSC 1,4

Costa Rica

PLN, PUSC

 

 

 

 

 

Ecuador

 

ID (1984)

PSC, DP, ID, PRE

PRE

 

 

El Salvador

 

FMLN

ARENA

 

 

 

Guatemala

 

 

FRG, PAN

 

 

 

Honduras

 

PLH, PNH (1989-2001)

 

 

 

 

México

PRI (1999)

PRD, PRI (desde 2001)5

PAN, PRD

PRI (hasta 1999)

 

 

Nicaragua

 

 

PLC (1996, 2001)

PLC

 

FSLN (1996, 2001)

Panamá

 

PA (1998), PRD (1998)

PA, 2 PRD2

 

 

 

Paraguay

 

ANR-PC PLRA

 

 

 

 

Perú

 

 

PAP

 

 

 

Rep. Dominicana

 

PRD, PRSC (1996)

PRSC2

 

PLD3

 

Uruguay

EP-FA (1999) PC (1999) PN (1999)4

 

EP-FA,2 PC,2 PN2

 

 

 

Venezuela

 

 

AD, COPEI, Ind. MAS

MVR, PPT, PV

 

 

Fuente: Freidenberg y Sánchez López, (2002).

Nota: La lista con los nombre completos de los partidos a los que corresponden estas siglas aparece al final de este anexo.

1      Más de un actor participa en el proceso

2      El mecanismo se utilizó  hasta que se introdujeron reformas y se modificó la normativa electoral.

3      Las convenciones nacionales de partido designan candidatos que posteriormente compiten entre sí.

4      De acuerdo con los estatutos del partido, sus dirigentes tienen derecho a ratificar los resultados de las primarias (convenciones del partido), en las que sus miembros eligen a su candidato a la presidencia. En términos prácticos, las primarias son abiertas, pues los electores sólo declaran su afiliación a un partido en un distrito electoral.

5     No se ha realizado ninguna elección aplicando el nuevo estatuto del partido.

 

 

 

Cuadro IV: Elecciones primarias en América Latina

País

Reguladas por la Constitución o mediante la legislación electoral o de partidos políticos

Procedimiento se observa en la práctica

Bolivia

Costa Rica

Honduras

Panamá

Paraguay

Uruguay

Venezuela

Sí (algunas veces)

Colombia

Sí (no obligatorias)

Sí (algunas veces)

Argentina

No

Sí (algunas veces)

Chile

No

Sí (algunas veces)

México

No

Sí (algunas veces)

Nicaragua

No

Sí (algunas veces)

Rep. Dominicana

No

Sí (algunas veces)

El Salvador

No

Sí (algunas veces)

Ecuador

No

Sí (una vez, por un partido)

Brasil

No

No

Guatemala

No

No

Perú

No

No

Fuente: Manuel Alcántara, Universidad de Salamanca

 

 

 

Nombres de los  partidos políticos incluidos en el Cuadro Ill:

 

Argentina                 Partido Justicialista (PJ)

                                 Frente País Solidario (FREPASO)

                                 Izquierda Unida

                                 Unión Cívica Radical (UCR)

                                

Bolivia                      Movimiento Nacional Revolucionario (MNR)

                                 Unión Cívica Solidaridad (UCS)

                                 Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR)

                                 Acción Democrática Nacionalista (ADN)

 

Brasil                        Partido Democrático Trabajador (PDT)

                                 Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB)

                                 Partido Social Democracia Brasileña (PSDB)

                                 Partido de los Trabajadores (PT)

                                 Partido Frente Liberal (PFL)

 

Chile                         Partido Socialista de Chile (PS)

                                 Partido por la Democracia (PPD)

                                 Partido Demócrata Cristiano (PDC)

                                 Renovación Nacional (RN)

                                 Unión Demócrata Independiente (UDI)

 

Colombia                  Partido Liberal (PL)

 

Costa Rica                Partido Liberación Nacional (PLN)

                                 Partido Unidad Social Cristiana (PUSC)

 

Ecuador                   Partido Social Cristiano (PSC)

                                 Partido Democracia Popular (DP)

                                 Partido Izquierda Democrática (ID)

                                 Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE)

 

El Salvador               Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) Alianza Republicana Nacionalista (ARENA)

 

Guatemala                Frente Republicano Guatemalteco (FRG)

                                 Partido de Avanzada Nacional (PAN)

 

Honduras                 PLH

                                 PNH

 

México                      Partido Revolucionario Institucional (PRI)

                                 Partido Acción Nacional (PAN)

                                 Partido de la Revolución Democrática (PRD)

 

Nicaragua                 Partido Liberal Constitucionalista (PLC)

 

Panamá                    Partido Arnulfista (PA)

                                 Partido Revolucionario Democrático (PRD)

 

Paraguay                  Asociación Nacional Republicana (ANR)

                                 Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA)

 

Perú                         Partido Aprista Peruano (PAP)

 

Rep. Dominicana      Partido Revolucionario Dominicano (PRD)

                                 Partido de la Liberación Dominicana (PLD)

                                 Partido Reformista Social Cristiano (PRSC)

 

Uruguay                   Partido Colorado (PC)

                                 Partido Nacional (PN)

                                 Encuentro Progresista -Frente Amplio (EP-FA)

 

Venezuela                 Acción Democrática (AD)

                                 Comité de Organización Político Electoral Independiente (COPEI)

 

 

 

 

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[1] Este documento, coordinado por IDEA Internacional por encargo de la Secretaría Pro Tempore del Grupo de Río, fue presentado en la XVII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río (Cusco, Perú, 23-24 de mayo de 2003). La relación de los expertos que participaron en la elaboración del mismo figura al final.

[2] Declaración de Río de Janeiro, 18 de diciembre de 1986

[3] Carta Democrática Interamericana, artículo 5

[4] Véase el Anexo I (datos del Latinobarómetro www.latinobarometro.org)

[5] Según el PNUD, el número de pobres en América Latina pasó de 190 millones en 1990 a 209 millones en el año 2001.  Y según el Latinobarómetro, la mitad de los latinoamericanos que apoyan al sistema democrático estaría dispuesta a aceptar un gobierno autoritario que les resuelva sus problemas socioeconómicos.

[6] Tales políticas de Estado concertadas para el largo plazo aparecen como necesarias para cumplir con los objetivos de “democracia, desarrollo integral y combate a la pobreza”, establecido en el título III de la Carta Democrática Interamericana.

[7] El artículo 6 de la Carta Democrática Interamericana señala que “la participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad.  Es también una condición necesaria para el pleno y efectivo ejercicio de la democracia.  Promover y fomentar diversas formas de participación fortalece la democracia”.  La Declaración del Grupo de Río en Cartagena de Indias, el 16 de junio de 2000, al reafirmar su compromiso con la consolidación y el fortalecimiento de la democracia representativa, advirtió lo siguiente: "Reiteramos en este contexto la importancia de la consolidación del Estado de Derecho, y del pluralismo político, acompañados de un ejercicio responsable y ético de la función pública. Destacamos así mismo la necesidad de estimular la participación efectiva y responsable de los ciudadanos y de las organizaciones civiles en la vida institucional, como un aporte crecientemente necesario en la discusión de los temas de interés público ".

[8] Véase los anexos II y III.

[9] Véase el anexo IV.

[10] Véase el anexo V.

[11] La práctica de las elecciones escolares, por ejemplo, ha resultado muy efectiva en varios países miembros del Grupo de Río. Existen otros esfuerzos de educación democrática, como el que se realiza a través de la observación electoral doméstica y de otras formas de vigilancia ciudadana que convendría potenciar y reproducir en gran escala.

[12] Se refiere solamente al acceso a los medios del Estado

[13] La disposición sobre los parlantes fijos o móviles no aplica en discursos o plazas públicas

[14] No aplica a los medios de comunicación privados

[15] Aplica en canales y radioemisoras pertenecientes al Sistema Oficial de Difusión, Radiotelevisión y Espectáculos (SODRE)

[16] Fuente: IDEA – Juan Rial (2002), presentado en el Foro Interamericano sobre partidos políticos (Vancouver, 4-6 diciembre 2002)

[17] "Guía de Dinero y Política: Una guía para aumentar la transparencia en las democracias emergentes". Publicación preliminar de USAID, Washington, DC, octubre 2002. Aunque 118 países constituye una muestra considerable para demostrar las leyes de divulgación, no es una muestra aleatoria científicamente seleccionada de las 193 naciones oficiales en el mundo: por lo tanto, cualquier generalización que se haga tiene que ser tentativa. El número de países latinoamericanos en la encuesta fue 30 de 118 naciones.

 

[18] En Chile, la legislación sobre partidos requiere que la dirigencia del partido, específicamente el Consejo General, someta su propio candidato presidencial a la ratificación de los miembros del partido, de forma que la candidatura se proclama oficialmente si el aspirante es aceptado por dichos miembros.

 

[19] En Colombia, si bien la legislación electoral no impone a los partidos la celebración de elecciones primarias, sí la regula en el caso de que opten por este mecanismo.