|
|
||||
Presentación América
Latina está viviendo el más largo, profundo, y extenso proceso de democratización de su
historia. El derecho al voto universal y a
elecciones libres bajo reglas transparentes, así como la alternabilidad democrática y
sucesiva de los gobiernos y otros poderes del Estado, son hoy una realidad. Pero
el camino seguido en lo político no ha estado aparejado con un desarrollo económico y
social consecuente. América Latina figura
hoy como una de las regiones más inequitativas del mundo en cuanto a la distribución del
ingreso y la igualdad de oportunidades. Una región donde es demasiado grande la brecha
entre ricos y pobres. El mantenimiento de la
desigualdad y la pobreza durante la vigencia de los gobiernos democráticos, y hasta su
ampliación en algunos casos, ha llevado a muchos a cuestionar la eficacia de la
democracia como sistema político, lo cual puede poner en peligro la gobernabilidad
democrática en algunos países. Es por ello que
el tema de la gobernabilidad democrática, al cual dedicamos este número de CAPITULOS del
SELA, se ha convertido en un asunto de creciente interés tanto para la opinión pública
latinoamericana como para sus gobernantes. En
la XVII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río, efectuada el 23 y 24 de
mayo de 2003 en Cusco, Perú, los mandatarios asistentes acordaron hacer de la
gobernabilidad democrática la tarea central del trabajo inmediato y futuro
del Grupo de Río, la cual ejecutarán sobre la base de dos ejes temáticos de particular
relevancia: el rol de los partidos políticos
en el fortalecimiento de la institucionalidad democrática, y el establecimiento de
mecanismos financieros innovadores destinados a afianzar la gobernabilidad democrática y
contribuir a la superación de la pobreza. De los documentos presentados a esa Cumbre incluimos dos textos que nos hablan del papel de los partidos políticos en el fortalecimiento de la democracia, pues, según la opinión generalizada, no hay democracia sin partidos ni hay partidos sin democracia. De igual importancia es la vinculación entre las instituciones políticas y el desarrollo económico y social de la gente. Para promover el desarrollo humano se debe ampliar y consolidar la democracia, señala un informe del PNUD del cual presentamos un resumen. Y en un contexto más amplio presentamos una reflexión que intenta explicar los cambios que está viviendo el mundo, cambios que, desde la perspectiva del autor del análisis, tienen su origen en la transición que ha sufrido la manera de concebir el poder, que ha dejado de ser una relación entre personas o instituciones para convertirse en una realidad en sí misma, en un Absoluto. Otras secciones
de este número de CAPITULOS comprenden un análisis sobre la visión que ha guiado a la
política exterior argentina desde la década de los noventa, así como las alternativas
que se podrían considerar para el futuro inmediato; y uno sobre las negociaciones en
curso entre los países de América Central y Estados Unidos para la firma de un tratado
de libre comercio. En este último se
sugieren algunos elementos para la adopción de una estrategia de negociación que resulte
operativa para las naciones centroamericanas, en su empeño por identificar mecanismos
para la aplicación, a su favor, de un Trato Especial y Diferenciado (TED). Complementando
este tema, reproducimos dos documentos elaborados por la Secretaría Permanente del SELA
en apoyo a la ya mencionada Cumbre del Grupo de Río.
En uno se analiza la agenda comercial internacional y las pequeñas economías de
ALC, haciendo énfasis en la dificultad que representa la asimetría - en términos de
dimensión y niveles de desarrollo - que existe entre las economías de muchos de los
países de nuestra región con respecto a las de otros.
En el otro se
presenta una serie de propuestas dirigidas a lograr la articulación y convergencia de la
integración regional, para consolidar la unidad latinoamericana y caribeña y fortalecer
la capacidad de negociación internacional de nuestra región.
|
||||
http://www.sela.org |