| Titulo |
Migraciones e
integración regional Indice |
| Autor |
Antonio Ávalos
Programa de Investigaciones Invitados CAF |
Remesas como Herramientas de
Desarrollo
Por generaciones, las remesas enviadas por migrantes internacionales han sido fuente
importante de soporte económico a sus familias en los respectivos países de origen. Sin
embargo, debido a la magnitud que la migración ha alcanzado en los últimos años en
América Latina, el crecimiento de las remesas también se ha acelerado hasta alcanzar
niveles que trascienden las relaciones familiares. Estas se han convertido en importante
flujo de divisas internacionales con implicaciones importantes sobre el consumo y la
inversión en países receptores. De acuerdo al Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN)
del BID, las remesas en América Latina alcanzan alrededor de 25,000 millones de dólares
al año y se proyecta que de continuar con las tasas de crecimiento actuales, el valor de
las remesas acumuladas para la siguiente década (2001-2010) podría alcanzar los 300,000
millones de dólares.
La experiencia reciente de algunos países individuales es particularmente ilustrativa de
la relevancia de los flujos de remesas. En México por ejemplo, país líder como destino
de las remesas, éstas representaron en 1999, 160% de la exportaciones agrícolas y casi
70% de las exportaciones petroleras. Para Brasil, las remesas en 2001 representaron lo
mismo que las exportaciones de café, mientras que para República Dominicana, El Salvador
y Ecuador en 2001, las remesas significaron más del 10% del PIB y entre 2 y 6 veces el
valor total de la inversión extranjera directa (IED).
Flujos de Remesas hacia
América Latina en Perpectiva: Países Selectos

Fuente: FOMIN (2001), Banco Interamericano de Desarrollo y
AméricaEconomía
Durante años, investigadores
no prestaron mucha atención al tamaño de las remesas, incluso resaltaron sus efectos
negativos. Entre ellos por ejemplo se mencionan el que los recursos enviados son gastados
en bienes de consumo en lugar de ser invertidos en actividades productivas y que la
dependencia en las remesas desincentiva actividades generadoras de ingreso propio. Sin
embargo, aunque algunos de esos comportamientos aún persisten, las remesas actualmente
son vistas como un fenómeno más complejo y ya es planteado desde otra perspectiva,
especialmente cuando se acepta que el efecto multiplicador de las remesas puede ser un
factor importante para la economía. Gobiernos, empresas y comunidades de diversos países
incluso han promovido mecanismos para canalizar los flujos de remesas a proyectos de
desarrollo. En México, el programa "Tres por Uno" es un buen ejemplo del
impacto que pueden tener las remesas en el desarrollo. Básicamente, el programa consiste
en que por cada dólar que ingresa como remesa del exterior para determinada comunidad,
los gobiernos federal, estatal y local aportan un dólar cada uno. Los fondos reunidos son
utilizados casi exclusivamente en proyectos de infraestructura y desarrollo social. Otro
ejemplo interesante ocurre en Ecuador, donde el Banco Solidario se coordinará con una de
las principales cooperativas de crédito y ahorro llamada Caja Madrid, para armar un
sistema que canalice las remesas de miles de ecuatorianos residentes en España. El
acuerdo de cooperación permitirá reducir considerablemente el costo de enviar remesas a
Ecuador y distribuirlo mas eficientemente en todo el territorio.
El potencial que tienen las remesas para el desarrollo es innegable. El llamado al ingenio
y al talento de académicos, investigadores, empresas y gobiernos también es claro. Se
requieren mecanismos innovadores para reducir los costos de transacción de las remesas,
para construir alianzas entre el sector público y privado que faciliten la eficiencia y
transparencia de los envíos, para apoyar a grupos de migrantes organizados en el exterior
y para canalizar las remesas a actividades productivas promotoras del desarrollo. El BID
ha tomado la iniciativa en algunas de estas áreas, pero muchas otras permanecen aún
prácticamente inexploradas.
Migración y Derechos Humanos
La migración ha implicado diversas formas de desprotección y vulnerabilidad. La
indocumentación por ejemplo, ya sea por el cruce no autorizado de las fronteras o por la
extensión de la permanencia autorizada, representa una fuente importante de abuso a los
derechos humanos. Detenciones arbitrarias, extorsión, desprotección legal y abuso de
autoridad son evidencia de la vulnerabilidad de los migrantes indocumentados quienes
además en muchos casos sufren un trato discriminatorio en función de su origen
geográfico o pertenencia étnica. La experiencia en diversos países ha sido que la
indocumentación es un fenómeno complejo y difícil de controlar. Las prácticas
restrictivas para reducir la indocumentación muchas veces no solo han sido poco
efectivas, sino que fomentan la expansión de redes delictivas que lucran con el tráfico
de personas y alimentan sentimientos xenofóbicos y racistas. Recientemente en Italia por
ejemplo, el Senado aprobó una nueva Ley de Inmigración (Fini-Bossi) que entre otros
puntos establece que sólo se otorga residencia por 2 años a los extranjeros que ya
tienen contrato de trabajo actualmente, que un extranjero sólo podrá llevarse a Italia a
sus hijos menores o minusválidos y esposa, y que si alguien regresa a Italia tras ser
expulsado pagará de 1 a 4 años de cárcel.
Diversas normas laborales internacionales, convenios y acuerdos sobre los derechos de los
trabajadores han sido creadas gracias a iniciativas de la Organización Internacional de
Trabajo (OIT). Sin embargo, existen deficiencias importantes en la aplicación concreta de
tales convenios y tratados debido al distanciamiento entre el texto de los documentos y su
implementación práctica. Evidentemente, el apego a las normas y su correcta aplicación
práctica son tan sólo condiciones necesarias pero no suficientes para eliminar los
efectos negativos que trae consigo la migración. Se requiere redoblar esfuerzos para
generar mecanismos que garanticen las garantías fundamentales de los trabajadores
migratorios y sus familiares, ya sean documentados o indocumentados. En la convención
internacional sobre la protección de los derechos de los trabajadores y de sus
familiares, aprobada por la Asamblea General de las Naciones en 1990, se hace particular
énfasis en el principio de igualdad de trato entre todos los trabajadores ante los
tribunales y con respecto a la remuneración y otras condiciones de trabajo. Sin duda se
trata de un esfuerzo importante aunque desafortunadamente, aún insuficiente.
Migración e Integración
Aunque la integración no es una noción nueva, ésta se ha colocado en lugar privilegiado
en las agendas sobre relaciones internacionales interregionales en los últimos años.
Simultáneamente, la globalización y el llamado nuevo orden mundial colocan a la
migración como elemento fundamental de los procesos integradores. Actualmente se sabe que
las disparidades en los niveles de desarrollo y oportunidades de trabajo entre países y
regiones son causas fundamentales de la migración internacional; mientras éstas no se
reduzcan o incluso desaparezcan, los flujos migratorios también tenderán a permanecer.
Analistas del trinomio integración-migración-desarrollo coinciden es describir la
relación entre los 3 elementos como el efecto de la 'joroba migratoria' afirmando que
ocurre especialmente en procesos integradores entre 2 o más países o regiones con
distintos niveles de desarrollo y donde pre-existen relaciones migratorias. De acuerdo a
esta visión, los efectos disruptivos del desarrollo en etapas iniciales se materializan
en un aumento en la propensión a emigrar hacia países o regiones más desarrollados. Una
vez que las fuerzas integradoras de comunicación, transporte, comercio e inversión
fructifican en oportunidades de empleo y mayores salarios, la propensión a emigrar tiende
a disminuir en el mediano y largo plazo. Presumiblemente, este proceso permitiría
insertar a los países en desarrollo en la economía internacional (convergencia
económica), elevando no solo los niveles de competitividad sino también los niveles de
vida de la población.
Actualmente se distinguen claramente al menos cinco expresiones del interés integrador en
América Latina en dos niveles: hemisférico, que se materializa en las negociaciones para
el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y el regional, representado por los
bloques subregionales del MERCOSUR, Comunidad Andina, Mercado Común Centroamericano
(MCCA) y la Comunidad del Caribe (CARICOM).
Efectos Migratorios del
Desarrollo: La Joroba Migratoria

Sin embargo, el
éxito de tales esfuerzos integradores como postula el efecto de la 'joroba
migratoria'depende de una gran diversidad de factores. Primero, un compromiso serio al
proceso de integración así como a la cooperación regional. Segundo, identificación
apropiada de las particularidades regionales, culturales y sociales de la migración y su
relación con el desarrollo. Tercero, un planteamiento razonado y adecuado en el diseño y
la lógica de las políticas migratorias y otros acuerdos legales que promuevan una mayor
movilidad de personas y su legalización en países receptores. Cuarto, respeto a la
diversidad cultural y étnica de los distintos países así como respeto a los derechos
humanos y de los trabajadores y sus familias. Quinto, creación de instrumentos
financieros para la utilización eficiente de las remesas en oportunidades de inversión
productivas. Finalmente, atención apropiada a las repercusiones sociales, políticas y
culturales del proceso integrador.
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