| Titulo |
Migraciones e
integración regional Indice |
| Autor |
Antonio Ávalos
Programa de Investigaciones Invitados CAF |
Introducción
El mundo contemporáneo se ha caracterizado por la liberalización de los mercados y
flujos financieros y por una creciente interconexión entre países. Paradójicamente ha
impuesto fuertes y numerosas barreras a la movilidad de personas. A pesar de esto, la
migración a nivel mundial se ha incrementado sustancialmente en décadas recientes. Tan
solo en 1990 se estimaba que 120 millones de personas vivían fuera de su país natal,
número que para el año 2000 se incrementó a 150 millones (UNFPA, The State of World
Population, 2001). En América Latina el fenómeno migratorio también ha aumentado. De
acuerdo al Boletín Demográfico No. 65 de la CEPAL (2000), tan solo considerando
migración intrarregional y hacia los Estados Unidos, se calcula que el número de
migrantes creció de 1.5 millones en 1960 (0.7% de la población total de la región) a 11
millones en 1990 (2.5% de la población total de la región), lo cual significa que la
migración ha crecido más rápido que la población. Actualmente, se estima que uno de
cada diez de los 150 millones de migrantes internacionales nació en algún país
latinoamericano o caribeño.
Migración Intrarregional
La migración intrarregional ha estado influenciada por al menos dos factores principales:
profundas raíces históricas y conflictos nacionales contemporáneos de carácter social,
político y económico. Venezuela por ejemplo, debido al estímulo de la bonanza petrolera
de los años setenta, recibió un gran número de colombianos y nacionales de otros
países del cono sur alcanzando en 1990 los 660,000 migrantes intrarregionales
equivalentes al 3.4% de la población nacional. En Centroamérica, como consecuencia de la
inestabilidad política y económica de los años setenta y ochenta, Costa Rica se ha
convertido en destino principal de nicaragüenses y salvadoreños llegando en el año 2000
a cerca de 300,000 personas que representan el 8% de la población del país. De igual
manera se puede hablar de flujos migratorios en toda América Latina que, como
consecuencia de insuficiencias estructurales del desarrollo o alteraciones
sociopolíticas, han aumentando la intensa circulación de personas.
Una característica sobresaliente de la migración intrarregional actual es el carácter
temporal de la migración de un gran número de migranres. En creciente proporción los
flujos migratorios intrarregionales no implican el traslado del lugar de residencia. Este
tendencia es mayormente influenciada por las iniciativas de integración intrarregional y
la apertura económica que implican prácticas estrictas que regulan la migración como
las cuotas anuales o los programas de contratación temporal.
Migración hacia los Estados Unidos
Aunque la migración de latinoamericanos se ha extendido sobre diversas regiones del
globo, un destino favorito sigue siendo los Estados Unidos de América. Según el Censo
del año 2000, alrededor de 14.47 millones de personas viviendo en territorio
norteamericano nacieron en países de América Latina y el Caribe, lo que representa
alrededor del 50% del total de residentes en Estados Unidos nacidos en el extranjero. La
mayoría de ellos viviendo en las zonas Oeste y Sur del país.
Población Nacida en
América Latina y el Caribe: 14.47 millones

Fuente: U.S. Census Bureau
Las estimaciones más recientes
realizadas por el Immigration and Naturalization Service (INS) indican que en 1996,
alrededor de 5 millones de migrantes indocumentados residían en los Estados Unidos y que
esta población se incrementa a razón en 275,000 por año. Estos números significan que
la población de indocumentados actualmente oscila alrededor de los 6.5 millones de
personas, o sea cerca del 2.5% de la población norteamericana.
México continua siendo el país líder como fuente de indocumentados representando
alrededor del 54% del total. Sin embargo, otros 5 países centroamericanos (El Salvador,
Guatemala, Honduras, República Dominicana y Nicaragua) aportan cerca del 14.5% del total,
lo cual coloca a América Latina como proveedor importante de indocumentados. Los países
de la Comunidad Andina aportan cerca del 4% del total. Otro patrón bien definido es la
concentración geográfica de los migrantes indocumentados, donde solamente California y
Texas hospedan el 54% del total.
Población
Latinoamericana Indocumentada en los Estados Unidos (1996)

Fuente: 1999 Statistical Yearbook of the Immigration and
Naturalization Service (INS) of the U.S.
Migración hacia otros destinos
Información reciente, aunque limitada, permite establecer que para el año 2000, el
número de migrantes latinoamericanos y caribeños en Europa y otros países era de un
poco más de 2 millones de personas observándose la mayor concentración en el Reino
Unido, España, Italia, Canadá y Japón. España por ejemplo, se caracteriza por recibir
población nativa de América Latina donde en el año 2002, los ecuatorianos (29,000),
peruanos (28,000), dominicanos (27,000) y colombianos (25,000), conformaban cerca del 73%
del total (España, Ministerio del Interior, 2000). En Italia se observa un comportamiento
similar, donde peruanos (33,000), brasileños (19,000) y ecuatorianos (10,000)
constituían más del 50% de total de migrantes latinoamericanos y caribeños (Istituto
Nazionale di Statistica, 2000). Fuera de Europa, el caso más sobresaliente ocurre en
Japón, donde en el año 2000 de acuerdo al Ministerio de Justicia, el 80% de los
residentes latinoamericanos eran brasileños y el 14% peruanos. La cifras sugieren que
gran parte de estos migrantes sean descendientes de migrantes japoneses llegados a Perú y
Brasil a principios del siglo XX.
Latinoamericanos y
Caribeños en Europa y Otros Países
con Información Disponible

Fuente: IMILA, CEPAL (2000) / Nota: * Corresponde a 1990
Perfil Sociodemográfico de los Migrantes
Las características sociodemográficas de los migrantes contienen información reveladora
en cuanto a las causas y repercusiones del fenómeno migratorio. Una dimensión
fundamental por ejemplo es la relativa al sexo de los migrantes y su relación con la
demanda laboral en determinados sectores de actividad y ocupaciones. De acuerdo a Villa y
Pizarro (2001) de la CEPAL, las corrientes de mexicanos a los Estados Unidos y de
bolivianos y chilenos a Argentina se caracteriza por su predominio masculino, lo cual se
origina por la fuerte demanda por trabajadores en tareas agroextractivas de los países de
destino. Por otro lado, los flujos migratorios de colombianos en Venezuela y de paraguayos
en Argentina se distinguen por su mayoría femenina, lo cual es atribuible a su
incorporación en actividades de servicios -incluyendo los de tipo doméstico- y a la
influencia de la reunificación familiar.
Otra dimensión esencial corresponde al nivel de calificación del los migrantes. Por una
parte se observa que con la creciente innovación tecnológica, los países con mayor
desarrollo requieren de la importación de capital humano. Generalmente migrantes con
ciertas habilidades profesionales o técnicas establece su residencia de manera permanente
-en su mayoría legalmente- en el país de destino, lo cual puede significar una
importante pérdida en términos no solo de inversión para el país de origen
("brain drain"), sino como potenciales líderes y pagadores de impuestos.
Quienes retornan sin embargo, han acumulado conocimientos no solo técnicos, sino sociales
y culturales, que los colocan en posición de intermediarios para atraer mayor inversión
extranjera. Por otro lado, se sabe que la integración a los mercados laborales de los
migrantes menos calificados se da a través de desempeñar actividades menospreciadas por
la población local, generalmente en industrias primarias, agricultura y servicios.
Migrantes no calificados usualmente enfrentan mayores barreras de ingreso y permanencia lo
que produce la indocumentación incrementando la percepción negativa hacia los migrantes
en los países receptores.
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