| Titulo |
Las migraciones
internacionales
en América Latina y el Caribe
Edición Nº 65
Mayo-agosto 2002 |
| Autor |
Secretaría Permanente del SELA Indíce |
Un análisis de las
tendencias de la migración mundial
Marta Roig Vila
Funcionaria de la División de Población de las Naciones Unidas.
* Las opiniones expresadas en este artículo son responsabiidad de
la autora y NO reflejan los puntos de vista de la Secretaría de las Naciones Unidas.
Introducción
En las últimas décadas el mundo ha presenciado una liberalización importante de los
intercambios de bienes y servicios, así como de los flujos de capitales. El movimiento de
personas, sin embargo, sigue sujeto a restricciones importantes. Tanto la teoría
económica como una observación general de los procesos en curso indican que el
movimiento de bienes y servicios guarda una estrecha relación con el movimiento de
personas, sea ésta de complementariedad o de substitución entre ambos fenómenos.
Los movimientos migratorios, por ejemplo, comportan flujos de remesas entre países; el
comercio internacional de algunos servicios y la internacionalización de los procesos de
producción está sujeta a la migración de los proveedores de servicios y/o de los
consumidores. Paralelamente, si la liberalización del comercio reduce las diferencias
internacionales de precios y salarios, los incentivos a migrar deberían disminuir a largo
plazo.
Asumiendo una relación de complementariedad a corto plazo, y dado el boom de la
comunicación y del transporte, la mayoría de estudios sobre la globalización asumen que
en las últimas décadas ha existido "una aceleración de los movimientos
migratorios", a pesar de las barreras existentes. No obstante, existen pocos
análisis sistemáticos y exhaustivos de las tendencias migratorias. La escasez y
cuestionable calidad de los datos existentes dificultan tales análisis, que a menudo se
basan en información puntual o en hipótesis.
I. Datos y definiciones
Describir las tendencias migratorias a nivel mundial es una tarea compleja por varias
razones. En primer lugar, muchos países todavía carecen de sistemas de registro de los
movimientos migratorios, y no todos los países que disponen de registros procesan y
publican las informaciones obtenidas. En segundo lugar, entre los países que producen
tales informaciones, su significado, alcance y los criterios que se utilizan para definir
el fenómeno varían considerablemente. La información existente es insuficiente para
estudiar las causas y consecuencias del fenómeno migratorio.
Para empezar, las fuentes estadísticas de información sobre migraciones internacionales
son variadas y responden a prioridades distintas. Algunos países utilizan fuentes
administrativas (registros de población, de extranjeros, número de visados otorgado,
permisos de residencia, de trabajo, etc.), que generalmente sólo incluyen a extranjeros.
Estas fuentes registran el momento en el que se realiza el procedimiento legal o se otorga
(o renueva) un visado o permiso; pero tal proceso administrativo no coincide
necesariamente con el momento de la migración.
Otros países utilizan datos recogidos en las fronteras. Aunque en teoría esta es la
mejor forma de medir flujos de migrantes, pocos países logran un control adecuado de sus
fronteras y, en general, el control de entradas es mayor que el de salidas. Finalmente,
los censos y otras encuestas de hogar ofrecen información sobre el número de inmigrantes
internacionales presentes en el país en el momento de la encuesta. Aunque en general no
indican cuándo los migrantes llegaron al país, y por consiguiente no informan sobre
flujos migratorios, ofrecen la medida más homogénea y completa sobre el número de
migrantes.
Por otra parte, no existe uniformidad de criterios para definir a un migrante
internacional. La duración de estancia en el país de acogida es uno de los criterios que
permiten diferenciar migrantes de otros individuos que realizan viajes internacionales. No
obstante, algunos países no establecen un período mínimo de presencia en el país o
ausencia del mismo para considerar a un individuo migrante, otros utilizan referencias
temporales variadas y sólo algunos se atañen a la tipología de migrantes temporales,
migrantes de largo plazo y migrantes permanentes recomendada por Naciones Unidas (Naciones
Unidas, 1998a). Infortunadamente, pocos países publican información sobre los
movimientos migratorios temporales y pocos registran las salidas del país,
independientemente de la duración de los permisos de residencia o trabajo 1. Y sin embargo, el análisis de las migraciones temporales, del
ritmo de rotación de flujos y del posible aumento de hogares localizados en dos países a
la vez sería un elemento crucial en el estudio de procesos en curso.
A esta dimensión temporal se añaden aspectos legales tales como la nacionalidad y las
razones de entrada y residencia en un país. El papel del Estado es crucial para
determinar qué individuos son migrantes internacionales y para interpretar los datos
estadísticos disponibles. Aunque desde el punto de vista demográfico toda persona que no
reside en el país en que nació es migrante, algunos países sólo registran la
nacionalidad de los individuos. Los inmigrantes que obtuvieron la nacionalidad del país
en que residen desaparecen de observación.
II. Una perspectiva global: evolución del número de migrantes a
nivel mundial, 1960-2000
Para verificar si se está produciendo una "aceleración de los movimientos
migratorios", sería ideal disponer de un recuento completo de flujos anuales, o
hasta mensuales. No obstante, la mayoría de países, especialmente en regiones en
desarrollo, no dispone de tal información. Sin embargo, los censos ofrecen una buena
estimación del balance de flujos de entrada y salida que se han producido durante le
período inter-censal (normalmente 10 años). Con base en el número de extranjeros o
individuos nacidos en el extranjero enumerados en censos consecutivos, junto con
información sobre el número de refugiados en países en desarrollo, la División de
Población de Naciones Unidas ha estimado el stock de migrantes internacionales por país
desde 19652.
Estas estimaciones (cuadro Nº 1) indican que el número de migrantes internacionales
aumentó de 75 millones en 1965 a 120 millones en 1990; es decir, creció a una tasa del
1.9 % anual, una tasa un poco superior a la del crecimiento total de la población
mundial, que fue del 1.8 % anual durante el mismo periodo (Naciones Unidas, 2001a).
Cuadro Nº 1
Número de migrantess internacionales por región de 1965 a 1990
| Región |
Total estimado de
migrantes internacionales
|
|
Proporción migrantes
sobre total población por región
|
|
Tasa de crecimiento
anual
|
| (en miles) |
|
(%) |
|
(%) |
| 1965 |
1975 |
1985 |
1990 |
|
1965 |
1975 |
1985 |
1990 |
|
1965-75 |
1975-85 |
1985-90 |
| x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
| Total |
75,214 |
84,494 |
105,194 |
119,761 |
|
2.3 |
2.1 |
2.2 |
2.3 |
|
1.2 |
2.2 |
2.6 |
| xx |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
| Africa |
7,952 |
11,178 |
12,527 |
15,631 |
x |
2.5 |
2.7 |
2.3 |
2.5 |
|
3.4 |
1.1 |
4.4 |
| Africa Sub-Sahariana |
1,016 |
1,08 |
2,219 |
1,982 |
x |
1.4 |
1.1 |
1.8 |
1.4 |
x |
0.6 |
7.2 |
-2.3 |
| Norte Africa |
6,936 |
10,099 |
10,308 |
13,649 |
x |
2.9 |
3.2 |
2.5 |
2.8 |
x |
3.8 |
0.2 |
5.6 |
| xx |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
x |
xx |
x |
x |
| Asia |
31,429 |
29,662 |
38,731 |
43,018 |
x |
1.7 |
1.3 |
1.4 |
1.4 |
x |
-0.6 |
2.7 |
2.1 |
| China |
266 |
305 |
331 |
346 |
x |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
x |
x |
x |
x |
| Otros países Este Asia |
7,87 |
7,419 |
7,347 |
7,586 |
x |
1.9 |
1.5 |
1.2 |
1.2 |
x |
-0.6 |
-0.1 |
0.6 |
| Asia Central y Sur |
18,61 |
15,565 |
19,243 |
20,782 |
x |
2.8 |
1.9 |
1.8 |
1.8 |
x |
-1.8 |
2.1 |
1.5 |
| Asia Occidental |
4,683 |
6,374 |
11,81 |
14,304 |
x |
7.4 |
7.6 |
10.4 |
10.9 |
x |
3.1 |
6.2 |
3.8 |
| América Latina |
5,907 |
5,788 |
6,41 |
7,475 |
x |
2.4 |
1.8 |
1.6 |
1.7 |
x |
-0.2 |
1.0 |
3.1 |
| Caribe |
532 |
665 |
832 |
959 |
x |
2.4 |
2.5 |
2.7 |
2.9 |
x |
2.2 |
2.2 |
2.8 |
| América Central |
445 |
427 |
948 |
2,047 |
x |
0.8 |
0.6 |
1.0 |
1.8 |
x |
-0.4 |
8.0 |
15.4 |
| América del Sur |
4,93 |
4,695 |
4,629 |
4,469 |
x |
3.0 |
2.2 |
1.8 |
1.5 |
x |
-0.5 |
-0.1 |
-0.7 |
| América del Norte |
12,695 |
15,042 |
20,46 |
23,895 |
x |
6.0 |
6.3 |
7.8 |
8.6 |
x |
1.7 |
3.1 |
3.1 |
| Europa |
14,728 |
19,504 |
22,959 |
25,068 |
|
2.2 |
2.7 |
3.0 |
3.2 |
|
2.8 |
1.6 |
1.8 |
| Europa Occidental |
11,753 |
16,961 |
20,59 |
22,853 |
x |
3.6 |
4.9 |
5.8 |
6.1 |
x |
3.7 |
1.9 |
2.1 |
| Europa del Este |
2,835 |
2,394 |
2,213 |
2,055 |
x |
2.4 |
1.9 |
1.6 |
1.7 |
x |
-1.7 |
-0.8 |
-1.5 |
| Ex-Unión Soviética |
140 |
148 |
156 |
159 |
x |
0.1 |
0.1 |
0.1 |
0.1 |
x |
0.6 |
0.5 |
0.5 |
| Oceanía |
2,502 |
3,319 |
4,106 |
4,675 |
|
14.4 |
15.6 |
16.9 |
17.8 |
|
2.8 |
2.1 |
2.6 |
Fuente: Naciones Unidas (1996)
El aumento del número total de llegadas internacionales de turistas ofrece otro punto de
comparación. La Organización Mundial de Turismo (1994) estima que el número de turistas
pasó de 69 millones en 1960 a 454 en 1990 (una tasa de crecimiento del 6,3% anual). El
número total de movimientos a corto plazo, en este caso para turismo, ha sido bastante
superior al de migrantes internacionales captados en los censos. No obstante, mientras que
el crecimiento del número de turistas disminuyó (del 8,3% anual en la década de los
sesenta al 4,% anual en los ochenta), el crecimiento del stock de migrantes se aceleró,
pasando de un 1,2 % anual en 1965-75 a un 2,6% anual en el quinquenio 1985-1990.
Los datos disponibles de la ronda de censos del 2000 sugieren que esta aceleración ha
continuado durante los años noventa. Por ejemplo, en los principales países receptores
(Australia, Canadá, Estados Unidos y los países de la Unión Europea excepto Francia) el
aumento del número de inmigrantes fue superior durante la década de los noventa que
durante los ochenta. En Estados Unidos, el número de inmigrantes aumentó a una tasa
anual del 3,7% entre 1990 y el 2000, mientras que en la década anterior lo hizo en un 3%.
El aumento también se aceleró en varios países latinoamericanos con datos disponibles
para el 2000: México (de 2,4% en los ochenta a 3,6% durante los noventa) y Panamá (de
2,6% a 2,8%) 3.
Es decir, el número de inmigrantes ha crecido y lo ha hecho con más rapidez que la
población total. No obstante, el aumento no ha sido tan significativo como la
intensificación del comercio de mercancías o de flujos de capitales, ni se justifica que
se hable del final del siglo XX como "la era de las migraciones". En total,
sólo el 2,3% de la población mundial vivía fuera de su país de origen, tanto en 1965
como en 1990. Más de la mitad de estos migrantes vivía en países en desarrollo y, en la
mayoría de casos, los motivos de su migración no eran económicos. Si han existido
cambios en cuanto al volumen o a las características del fenómeno migratorio, éstos
sólo se reflejan parcialmente en el stock de migrantes a nivel global.
Otro indicador de la evolución de los movimientos migratorios podría ser la
diversificación de orígenes y destinos (la "mundialización" de los
movimientos migratorios). Los datos disponibles muestran que, efectivamente, el número de
países que cuenta con una proporción de inmigrantes elevada ha aumentado. Mientras que
en 1965 el 90% de inmigrantes vivía en uno de los 32 principales países receptores, en
1990 el 90% de inmigrantes se repartía en 51 países. En 1965, 12 países tenían más
del 15% de la población nacida en el extranjero; en 1990, el total había pasado a 26.
Los orígenes de estos migrantes, sin embargo, no se han diversificado sistemáticamente.
En la mayoría de países receptores, un porcentaje constante o creciente de migrantes
sigue llegando de pocos países (ver cuadro Nº 2). En conclusión, el total de migrantes
se reparte de forma más equilibrada a nivel global, pero la mayoría procede de un
número limitado de países.
Cuadro Nº 2
Porcentaje de inmigrantes procedentes de los 3 países
de origen principales
| País de destino |
1990 |
1999 |
| Alemania |
28% |
32% |
| Australia |
31% |
41% |
| Bélgica |
31% |
33% |
| Canadá |
16% |
29% |
| Dinamarca |
27% |
21% |
| Estados Unidos |
37% |
30% |
| Finlandia |
47% |
42% |
| Francia |
33% |
36% |
| Japón |
50% |
50% |
| Luxemburgo |
51% |
46% |
| Noruega |
27% |
40% |
| Países Bajos |
24% |
18% |
| Reino Unido |
36% |
37% |
| Suecia |
22% |
31% |
| Suiza |
45% |
35% |
Fuentes: Base de
datos "South-to-North Migration", de la División de Población,
Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, POP/DB/MIG/2001/2
(Naciones Unidas, 2001); OCDE (2001).
Que el fenómeno migratorio aparezca como una excepción al proceso de globalización
puede deberse a que nuestro período de observación es relativamente corto, o a que los
efectos de la globalización no son únicos sino que dependen del contexto geográfico,
político y económico. Dado que la creciente integración económica se produce sobre
todo a nivel regional, es posible que cada región haya experimentado tendencias opuestas.
Notas
1. A nivel mundial, los países europeos disponen de datos
relativamente buenos sobre flujos migratorios. Sin embargo, sólo Alemania, Francia y
Suiza publican información parcial sobre migraciones temporales o estacionales.
2. Las estimaciones incluyen 216 países. De ellos, 183 (el
85%) disponían de al menos un fuente de información sobre el stock de inmigrantes en
1990. En 143 países, las estimaciones se basan en el número de personas nacidas en el
extranjero (migrantes) enumerado en los censos; en otros 40 países o áreas, las
estimaciones se basan en el número de extranjeros; para 8 países en desarrollo sólo se
encontraron datos sobre el número de refugiados; para los 25 restantes no se encontraron
datos.
3. Costa Rica no realizó un ejercicio censal durante los años
noventa. Entre 1984 y el 2000, el número de inmigrantes aumentó en un 7,5% anual.
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