| Titulo |
Las migraciones
internacionales
en América Latina y el Caribe
Edición Nº 65
Mayo-agosto 2002 |
| Autor |
Secretaría Permanente del SELA
Indíce |
Consenso
de Guayaquil sobre Integración, Seguridad e Infraestructura
para el Desarrollo
1. Atendiendo la invitación del Presidente de la República del Ecuador, Gustavo Noboa
Bejarano, participaron de la II Reunión de Presidentes de América del Sur, celebrada en
la ciudad de Guayaquil, los días 26 y 27 de julio de 2002, en ocasión del centésimo
octogésimo aniversario del encuentro de los Libertadores Simón Bolívar y José de San
Martín, los Jefes de Estado de Argentina, Eduardo Duhalde; Bolivia, Jorge Quiroga;
Brasil, Fernando Henrique Cardoso; Chile, Ricardo Lagos; Colombia, Andrés Pastrana;
Paraguay, Luis Angel González Macchi; Perú, Alejandro Toledo; Venezuela, Hugo Chávez
Frías; Uruguay, Luis Hierro López, Vicepresidente de la República, en representación
del señor Presidente Jorge Batlle; Guyana, Samuel R. Insanally, Ministro de Relaciones
Exteriores, en representación del señor Presidente Bharrat Jagdeo; y Suriname, Maria
Elizabeth Levens, Ministra de Relaciones Exteriores, en representación del señor
Presidente Runaldo Ronald Venetiaan.
Asimismo, estuvieron presentes las máximas autoridades de distintos Organismos
Internacionales, cuya nómina figura como Anexo I.
2. Los Presidentes reiteraron su voluntad de seguir impulsando acciones de coordinación y
cooperación con miras a la conformación de un espacio común suramericano y en este
sentido reafirmaron el conjunto de postulados que se han establecido en las distintas
Cumbres Presidenciales que han celebrado, particularmente en la I Reunión de Presidentes
de América del Sur, realizada en Brasilia en el año 2000, señalando en particular lo
siguiente:
a) Su compromiso
con la democracia y con los principios democráticos adoptados en la región y consagrados
en el Derecho Internacional, en sus propias Cartas Constitucionales, en la Carta de la
Organización de los Estados Americanos y más recientemente en la Carta Democrática
Interamericana adoptada en Lima en septiembre de 2001, en cuyo contexto reafirmaron su
decisión de coordinar acciones cuando ella corra peligro en cualquiera de sus países.
Las crisis de financiamiento y escasez de recursos para la inversión productiva, pueden
debilitar o socavar las bases de la democracia, pues impiden satisfacer legítimas
aspiraciones de la población para acceder al empleo digno y a mínimas condiciones de
bienestar. Por ello resaltaron la importancia de promover, a nivel internacional, la
constitución de un mecanismo de solidaridad financiera con la democracia y la
gobernabilidad.
b) Su empeño en la búsqueda de un mundo más justo y solidario, basado en el decidido
respeto a los valores de la democracia representativa y de sus componentes; de los
derechos humanos; del Derecho Internacional; del desarme y de la no proliferación de
armas de destrucción masiva como base esencial del proceso de cooperación e integración
suramericano, así como su firme respaldo al principio de solución pacífica de las
controversias; su determinación de combatir la pobreza y la exclusión social; de
garantizar los derechos de los migrantes; proteger el medio ambiente; propender a una
progresiva liberalización comercial; al acceso a la tecnología; y, a la promoción de
las inversiones y de los flujos estables de capital.
c) La conexión indisoluble entre el sistema democrático y el respeto integral de los
derechos humanos para la realización plena de los derechos civiles, políticos,
económicos, sociales y culturales, incluyendo el derecho universal e inalienable al
desarrollo.
En este espíritu saludaron la adopción de la Carta Andina de Derechos Humanos, por
cuanto constituye un instrumento de especial importancia para el logro de estos objetivos
en esa subregión.
d) Su convencimiento de que la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) es un elemento necesario
para el desarrollo humano sostenible. Constataron con preocupación su permanente
disminución, por lo que reiteraron la exhortación a la comunidad internacional a
incrementarla urgentemente conforme a la Declaración de Monterrey sobre Financiamiento
para el Desarrollo. Asimismo, tomaron nota con interés de la propuesta del Presidente de
la República Bolivariana de Venezuela, para la creación de un fondo humanitario
internacional, en el entendido de que no deberán comprometerse recursos fiscales de los
países en desarrollo.
e) Su compromiso en la lucha contra el problema mundial de las drogas y sus delitos
conexos, teniendo en cuenta el principio de la responsabilidad compartida y desde un
enfoque integral, equilibrado y de cooperación. En este sentido, destacaron los esfuerzos
que varios países despliegan en materia de prevención del consumo, lavado de activos,
protección del medio ambiente y desarrollo alternativo, para cuya sostenibilidad se hace
necesaria una mayor apertura de los mercados para los productos de sustitución.
f) La urgencia de adoptar y mejorar los mecanismos para erradicar la corrupción,
implementando todas las medidas que permitan prevenir, investigar, perseguir, juzgar y
sancionar conforme a derecho, a los autores y cómplices de este delito. Destacaron las
labores desarrolladas en el marco de la Convención Interamericana contra la Corrupción,
la que constituye un importante ejemplo internacional en esta materia.
g) Su preocupación por el mantenimiento e incremento de los subsidios agrícolas de los
países desarrollados, los cuales distorsionan las condiciones de competencia en el
mercado internacional.
3. Los
Presidentes, inspirados en la vocación y anhelo de sus pueblos por alcanzar un futuro de
fecunda y pacífica convivencia y de permanente cooperación y bienestar, adoptaron la
Declaración sobre la Zona de Paz Suramericana (Anexo II). Resaltaron asimismo las
iniciativas dirigidas a promover esfuerzos en materia de limitación gradual de los gastos
de defensa y una mayor transparencia en la adquisición de armamentos, teniendo presentes,
entre otras, las legítimas necesidades de seguridad de los Estados y los niveles actuales
de gastos, la conveniencia de dirigir mayores recursos a la lucha contra la pobreza y la
consideración del tema bajo las perspectivas bilaterales, regionales y hemisféricas. En
ese contexto, destacaron la decisión de la Asamblea General de la OEA para que el tema
sea parte de la agenda de la Comisión de Seguridad Hemisférica.
4. Los Mandatarios reiteraron de la manera más enérgica su condena al terrorismo en
todas sus formas y manifestaciones, por constituir una amenaza a la paz y seguridad
internacionales, así como a la vida y dignidad humanas, y a la convivencia pacífica y
civilizada, que pone en peligro la estabilidad, la consolidación de la democracia y el
desarrollo socio-económico de las naciones. Reafirmaron la necesidad de que los países
luchen coordinadamente para eliminarlo dentro del estricto respeto a los derechos humanos
y en observancia de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional en
general. Asimismo, recordaron su profunda condena a los atentados terroristas del 11 de
septiembre de 2001; su inmediata recurrencia al Sistema Interamericano de Seguridad,
particularmente al TIAR, y su plena disposición para aplicar las resoluciones del Consejo
de Seguridad y de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Igualmente destacaron la
adopción, durante la XXXII Asamblea General de la OEA, de la Convención Interamericana
para Prevenir, Combatir y Eliminar el Terrorismo y las tareas ejecutadas por el Comité
Interamericano contra el Terrorismo (CICTE).
5. En el contexto de la Convocatoria del Presidente Gustavo Noboa, destacaron que es
voluntad de América del Sur, fiel al mandato de sus Libertadores y a su identidad como
región con historia común y herencia cultural compartida, construir de manera coordinada
un espacio integrado, mediante el fortalecimiento de las conexiones físicas y la
armonización de los marcos institucionales, normativos y regulatorios. La consolidación
de este objetivo permitirá que la región participe más ampliamente en las corrientes
internacionales de capital, bienes, servicios y tecnología, ya que su geografía
constituye una extraordinaria base física para la intensificación de los esfuerzos de
integración productiva, comercial y de infraestructura.
6. Reiteraron, en este contexto, la importancia de la ampliación y fortalecimiento de la
infraestructura regional como factor esencial para la integración del espacio económico
de América del Sur y el desarrollo de sus países, al mitigar la pobreza e incorporar a
los individuos, particularmente de los sectores marginados o más vulnerables, a los
beneficios de la sociedad moderna. En esta perspectiva, reconocieron que la interrelación
entre infraestructura y desarrollo debe ser explorada según una visión estratégica
suramericana, bajo el principio de regionalismo abierto, condicionada a los resultados del
análisis de cinco principios básicos: a) perspectiva geo-económica; b) sostenibilidad
social; c) eficiencia económica; d) sustentabilidad ambiental; y e) desarrollo
institucional.
7. Convencidos de que la integración física del espacio suramericano optimizará la
movilización del inmenso potencial económico de la región de forma competitiva,
agregando valor a los recursos naturales, favoreciendo la sinergia y especialización en
sectores estratégicos, y posibilitando mejorar los niveles de ingreso y bienestar de las
poblaciones de la región, los Presidentes acordaron fortalecer y profundizar los procesos
de integración de América del Sur mediante políticas activas para acelerar el
crecimiento económico en forma sostenible, reducir la vulnerabilidad externa, mejorar la
distribución de la riqueza y disminuir los niveles de pobreza en la región.
8. Los Jefes de Estado reafirmaron la vigencia e importancia estratégica de la Iniciativa
para la Integración de la Infraestructura Regional de América del Sur (IIRSA), como
instrumento viable para la integración multisectorial, tanto de las distintas áreas
costeras del Caribe, del Pacífico y del Atlántico, como de las zonas internas de
América del Sur, entre sí, y ratificaron el más amplio apoyo a su implementación, como
un enfoque acertado para:
a) promover y
facilitar el crecimiento y desarrollo económico y social de América del Sur;
b) mejorar la competitividad internacional de la región, incrementar su participación en
la economía mundial y enfrentar mejor los desafíos que impone la globalización; y,
c) fortalecer la integración y cooperación regional mediante la ampliación de mercados,
la convergencia de políticas públicas y el acercamiento social y cultural de
Suramérica.
9. Los
Presidentes saludaron y destacaron los importantes progresos realizados por los doce
países suramericanos en conjunto en el marco de la IIRSA, definida en el Comunicado de
Brasilia, de septiembre del 2000, e implementada a través de su Plan de Acción, acordado
en la Reunión Ministerial de Montevideo, los días 4 y 5 de diciembre de dicho año.
Resaltaron además los logros concretos presentados a la Reunión a través del respectivo
Informe (Anexo III), que incluye la identificación de 162 proyectos de transporte,
energía y telecomunicaciones. Asimismo, manifestaron su satisfacción por el trabajo
conjunto que están realizando el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación
Andina de Fomento, y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata, que
conforman el Comité de Coordinación Técnica de la Iniciativa, el cual constituye un
pilar fundamental para su implementación y garantiza la estabilidad y continuidad del
proceso.
10. Destacaron además que, en la III Reunión del Comité de Dirección Ejecutiva (CDE),
realizada los días 26 y 27 de mayo pasado, en Brasilia, se establecieron importantes
directivas para profundizar el desarrollo futuro de la IIRSA. En particular:
a) tomaron
conocimiento, con satisfacción, de la solicitud al Comité de Coordinación Técnica
(CCT), de desarrollar trabajos consolidados sobre una visión estratégica suramericana,
conforme a los principios enunciados en el acta de dicha reunión.
b) aplaudieron la iniciativa del CDE de buscar mecanismos innovadores de financiamiento de
proyectos de infraestructura regional, que permitan aumentar la capacidad de realizar
inversiones.
c) reafirmaron los principios orientadores establecidos en dicha Reunión dirigidos a
facilitar e incentivar la participación del sector privado en la IIRSA, la que deberá
concertar políticas y acciones con los entes nacionales promotores de la inversión
privada de manera que se facilite el desarrollo de proyectos vistos en un contexto
regional.
Dentro de este
contexto los Mandatarios dispusieron se instruya al CCT, a través del CDE para que
acelere la puesta en marcha de estas acciones.
11. Enfatizaron, por otra parte, en que el trabajo conjunto público, privado y de los
organismos multilaterales de crédito, permitirá:
a) El
financiamiento de aportes de capital por parte del sector estatal
b) El financiamiento de inversión privada
c) Estudiar medios innovadores que permitan reorientar las políticas de endeudamiento
para proyectos multinacionales considerando a las Partes beneficiarias en su conjunto,
así como para procurar la flexibilización de los límites de endeudamiento.
12. Informados de
los resultados de la III Reunión del CDE y de las iniciativas de integración en América
del Sur, los Jefes de Estado manifestaron su gran satisfacción por:
a)
la firma del "Memorándum de Entendimiento sobre Desarrollo de Infraestructura de
Conexiones para el Transporte entre Bolivia y Chile", que creó un grupo bilateral
para estudiar el desarrollo de conexiones para el transporte entre los dos países y
llevar adelante conversaciones a fin de continuar configurando una infraestructura de
integración física para el transporte binacional;
b) el compromiso de los Ministros de Relaciones Exteriores de Guyana y Venezuela de
establecer un Comité Técnico para examinar la conexión directa entre ambos países por
medio de una carretera que complementaría la conexión prevista en el eje Brasil-Guyana-
Suriname-Venezuela, de conformidad con los objetivos de la IIRSA.
13. Los
Mandatarios resaltaron la trascendencia de la priorización y ejecución de los ejes de
integración y desarrollo contemplados en el marco de la IIRSA, y sus efectos positivos
para promover un clima de entendimiento y cooperación. En este contexto destacaron:
a) los acuerdos
entre Bolivia-Chile y Guyana-Venezuela, que son resultados logrados en el marco de la
IIRSA, y confirmaron su convicción de que el interés de los países de América del Sur
en proyectos concretos de desarrollo contribuye a la integración regional dentro de un
espíritu de entendimiento y cooperación mutua.
b) la importancia de los esfuerzos desplegados a partir del Protocolo de Integración
Física entre Chile y el MERCOSUR, así como del Grupo Técnico Mixto chileno-argentino,
como foros válidos para la infraestructura vial y ferroviaria.
c) la relevancia de los compromisos asumidos por el Brasil y el Paraguay de impulsar sus
infraestructuras de vinculación en materia de transportes, comunicaciones y energía, las
que constituirán un valioso aporte para fortalecer el eje interoceánico que atraviesa y
conecta regiones de Brasil, Paraguay, Bolivia, Argentina, Chile y Perú.
d) la importancia del proyecto del Eje Multimodal del Amazonas el cual, mediante sus dos
ramales, beneficiará a los países amazónicos al proyectar sus economías a las
vertientes Pacífica y Atlántica.
e) la necesidad de tener presente, en particular, la situación de los países que
enfrentan dificultades geográficas para acceder por vía marítima a los mercados
extrarregionales.
f) su decisión de que los esquemas de cooperación en el ámbito
de la IIRSA tomen especialmente en cuenta el desarrollo armónico y sustentable de las
poblaciones vinculadas con ellos, respetando sus particularidades culturales, sobre todo
cuando se trate de poblaciones indígenas.
14. Los
Presidentes decidieron instruir a sus representantes en las agencias multilaterales BID,
CAF, FONPLATA y BIRF, atribuir prioridad a los proyectos que se ejecuten en el ámbito de
la IIRSA.
15. Expresaron su satisfacción por la reciente incorporación de la República Oriental
del Uruguay a la Corporación Andina de Fomento y la firma de los instrumentos de
adhesión por parte de la República Argentina, completándose así la vinculación de
todos los países del MERCOSUR y Chile al mencionado Organismo.
16. Los Mandatarios reafirmaron el papel estratégico que la energía cumple en el
desarrollo económico y social de América del Sur. En el proceso de la Integración de la
Infraestructura Regional, destacaron la necesidad de aumentar los niveles de seguridad,
confiabilidad y calidad de suministro de energía en Suramérica y la conveniencia de
desarrollar los mercados energéticos regionales con prácticas compatibles con los
principios del desarrollo sustentable. Para avanzar en ese propósito, se destacó la
conveniencia de aumentar la coordinación, tanto en el ámbito nacional como regional.
17. Concordaron en la importancia y necesidad de extender y profundizar los procesos de
cooperación e integración energética en el ámbito suramericano. Reconocieron los
importantes progresos en esta materia, los cuales han permitido formular y materializar
relevantes proyectos de interconexión e intercambio de energéticos. En ese contexto,
recomendaron impulsar las actividades de exploración y búsqueda de fuentes alternativas
en aquellos países que tengan déficit de recursos energéticos, además de buscar los
mecanismos a través de los cuales se permita asistir a los países que se declaren en
emergencia energética.
18. Se subrayó que una adecuada y progresiva armonización de los marcos legales y
técnicos del intercambio en el sector energético en la región es un factor importante
para la integración económica regional, que propicia el desarrollo de un mercado más
abierto, sin barreras que limiten el libre comercio de energéticos, bajo los principios
de libre acceso y no discriminación. En ese sentido, tomaron nota del documento titulado
"Propuesta de armonización de marcos normativos de la Comunidad Andina".
19. Respecto de las inversiones, tanto públicas como privadas en este sector, los
Presidentes manifestaron su firme determinación en favor de la creación y consolidación
de mercados ampliados y del mejoramiento de los mecanismos que faciliten el flujo de
inversiones extranjeras directas a la región, en un marco de estabilidad jurídica.
Asimismo, se puso de relieve el importante papel que juegan los sectores público y
privado, así como las alianzas entre ambos, acordándose consolidar las condiciones de
estabilidad y transparencia regulatoria que los fomenten, de acuerdo con las legislaciones
nacionales de cada uno de los países.
20. Los Jefes de Estado enfatizaron también la importancia de la diversificación de las
fuentes energéticas en sus respectivos países, destacando que el desarrollo conjunto de
los recursos energéticos dará un alto grado de capacidad, eficiencia, confiabilidad y
sustentabilidad energética a la región. Destacaron la conveniencia de estimular las
interconexiones eléctricas entre países del subcontinente. Reconocieron, asimismo, el
potencial del gas natural junto a otras fuentes y recursos energéticos, como la
hidroelectricidad, la energía solar, la eólica y los biocombustibles.
21. Los Presidentes ratificaron su decisión de continuar implementando programas para
aumentar la cobertura de servicios eléctricos, y mejorar la calidad y confiabilidad de la
energía eléctrica, resaltando el papel del sector energético en las políticas de
superación de la pobreza. Reconocieron una vez más la importancia de los sectores
público, privado, y las alianzas entre ambos, para la consecución de ese objetivo.
Subrayaron que la electrificación en las zonas rurales y urbano marginales constituye uno
de los más grandes retos políticos, sociales y económicos de los gobiernos de la
región.
22. Pusieron de relieve la necesidad de desarrollar un sector de servicios de energía que
establezca vinculaciones productivas con la economía regional, y oriente el
fortalecimiento del sector, con miras a una mayor participación en el valor agregado de
estos servicios y a la generación de cadenas productivas con empresas de la región.
23. Los Jefes de Estado instruyeron a las correspondientes autoridades de sus países que
participen coordinadamente en las negociaciones multilaterales relacionadas con el
comercio de bienes y servicios energéticos, teniendo en cuenta las características y
condiciones de la planificación energética de cada país.
24. Los Presidentes instruyeron a sus autoridades nacionales responsables de la
conducción de la IIRSA e instaron a los organismos regionales e internacionales
especializados a que, en el campo energético, los trabajos de las instancias técnicas de
la IIRSA (GTE respectivo) y los de dichos organismos, sean coordinados mutuamente, con el
propósito de contribuir a una amplia y progresiva integración energética dentro de una
perspectiva regional, que pudiera conducir a una agenda dirigida al estudio de las bases
de una eventual Carta Energética Sudamericana.
25. Los Jefes de Estado subrayaron, además, la importancia de la ciencia y la tecnología
y asignaron prioridad a su desarrollo dentro del ámbito regional. Así, recordaron que
América del Sur ha logrado importantes avances tecnológicos en diversas áreas del
conocimiento y, por tanto, dispusieron impulsar y profundizar la cooperación entre los
países de la región, particularmente en el campo de las nuevas tecnologías de la
información y de la comunicación. En tal sentido destacaron, con beneplácito, la
creación por parte del Gobierno de la República Federativa del Brasil del Programa
Sudamericano de Apoyo a las Actividades de Cooperación en Ciencia y Tecnología (PROSUL),
conforme a lo previsto en el "Comunicado de Brasilia".
26. Los Presidentes manifestaron también su satisfacción por los significativos
resultados alcanzados durante la I Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores del
MERCOSUR y Chile y de la Comunidad Andina, realizada en La Paz el 17 de julio de 2001, con
la participación de Guyana y Suriname, y alentaron la realización de una próxima
reunión del Mecanismo de Diálogo y Concertación Política creado en esa oportunidad
para fomentar la coordinación de posiciones, entre los países involucrados, en temas de
interés común.
27. Los Jefes de Estado enfatizaron la importancia de las negociaciones CAN-MERCOSUR y
reiteraron que es imprescindible concluirlas en el presente año, fortaleciendo de este
modo su capacidad negociadora en otros procesos de negociación, particularmente el ALCA.
28. Los Presidentes acordaron, en lo que respecta a la participación de los países con
pequeñas economías en las negociaciones del ALCA, que este proceso debe considerar
apropiadamente las circunstancias, necesidades, condiciones económicas y oportunidades de
dichos países. A tal fin respaldaron la necesidad de encontrar modalidades apropiadas
dirigidas a fortalecer la capacidad de estos países para participar en el proceso
negociador del ALCA e implementar, plena y efectivamente, los resultados que se alcancen
en esas negociaciones.
29. Dispusieron que la III Conferencia Sudamericana de Migraciones, que se llevará a cabo
en Quito los días 15 y 16 de agosto próximo, adopte un Plan de Acción sobre Migraciones
Internacionales en América del Sur que establezca, entre otros propósitos, la
formulación de lineamientos coordinados de protección de los derechos fundamentales de
los migrantes sudamericanos a nivel mundial, especialmente en materia de seguridad social
e incluyendo apoyos consulares recíprocos; así como las bases para la adopción de
políticas regionales coordinadas para combatir el tráfico ilícito de personas; y,
procurar la armonización de las legislaciones de los países sudamericanos en materia
migratoria.
30. Teniendo en cuenta la trascendencia de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible a
celebrarse en Johannesburgo, los Presidentes decidieron adoptar una Declaración sobre la
materia, que figura como Anexo IV de este Consenso.
31. Al hacer referencia a los efectos negativos de los desequilibrios del sistema
económico y financiero internacional sobre la región, los Presidentes reiteraron su
apoyo y solidaridad al pueblo y Gobierno de la República Argentina, ante el esfuerzo que
vienen realizando para superar la actual coyuntura adversa e instaron a la comunidad
financiera internacional a extender el apoyo necesario para la reactivación económica
del hermano país suramericano.
32. Los Mandatarios expresaron su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Colombia en
la defensa de la democracia, la cual se ha visto fortalecida con el exitoso proceso
electoral que acaba de culminar. Rechazaron las acciones terroristas y las violaciones al
Derecho Internacional Humanitario por parte de los grupos al margen de la ley.
33. Los Jefes de Estado formularon sus unánimes deseos de éxitos y ventura personal a
los Presidentes Andrés Pastrana, de Colombia, y Jorge Quiroga, de Bolivia, que en los
próximos días harán entrega de los cargos a sus sucesores democráticamente elegidos y
les agradecieron los aportes brindados en las Cumbres en las que participaron.
34. Los Primeros Mandatarios agradecieron al Gobierno y al pueblo de la República del
Ecuador y, particularmente al Presidente Gustavo Noboa Bejarano, por la hospitalidad
dispensada a todos los participantes y por la excelente organización que permitió el
éxito de la II Reunión de Presidentes de América del Sur, que significará un renovado
rumbo para la integración de la región.
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