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Según
estimaciones preliminares del SELA
Crecimiento negativo de 0.6 % registrará
América Latina y el Caribe al cierre de 2002
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| Autor |
Secretaría Permanente del SELA |
Caracas, 12 sept.-
El crecimiento económico de los países de América Latina y el Caribe caerá a -0.6 por
ciento al cierre de 2002, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) per capita de la
región también registrará una tasa negativa de 1.1 por ciento, de acuerdo a
estimaciones preliminares dadas a conocer hoy por el Sistema Económico Latinoamericano
(SELA).
La cifra fue dada a conocer por el Director de Desarrollo e Integración Regional del
SELA, Giovanni Reyes, en el marco del seminario "Perspectivas Económicas y
Agenda de América Latina y del Caribe" realizado hoy en la sede de esta
institución, el cual fue organizado conjuntamente por el SELA, el Grupo Latinoamericano y
del Caribe (GRULAC) y la Corporación Andina de Fomento (CAF).
Según Reyes, aunque los países de la región cerrarán el año con una tasa de
crecimiento promedio equivalente a cero, el saldo negativo de 0.6 por ciento viene
determinado, fundamentalmente, por la actual situación de Argentina, país cuya economía
es la tercera más grande de América Latina y el Caribe, y que representa el 15 % del PIB
regional.
En el seminario también intervinieron el presidente de la CAF, Enrique García, el representante en
Venezuela del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Román Mayorga, y el Embajador de Jamaica en
Venezuela, Paul Robotham, quien
actuó de moderador en representación del GRULAC, foro que agrupa a los embajadores de
los países de América Latina y el Caribe acreditados ante el gobierno venezolano.
En su intervención, el presidente de la CAF advirtió que los países de ALC deben
resolver los problemas de carácter estructural que padecen para poder alcanzar un
crecimiento "alto, sostenido y de buena calidad" que les permita cerrar la
brecha que los separa de los países desarrollados, y para acabar con los ciclos de
crecimiento y crisis que se han presentado repetidamente en nuestra región a lo largo de
los últimos años.
Para resolver esos problemas, García señaló que nuestra región debe pensar en una
"agenda renovada que parta de la premisa de que el principal esfuerzo para crecer
comienza en casa" y de allí la "importancia y necesidad de la integración
entre nuestros países".
García explicó que esta agenda debería basarse en cinco pilares que, en su opinión,
son fundamentales.
El primero es la adopción de políticas que permitan el crecimiento de las empresas
nacionales, tanto públicas como privadas. El segundo es lograr aumentar la competitividad
de nuestros países, para que dejen de ser exportadores netos de materias primas y se
conviertan en productores de bienes con alto valor agregado.
El tercero es lograr la transparencia en la gestión de las empresas, tanto públicas como
privadas, ya que sin ello no habrá una respuesta positiva de los agentes económicos. El
cuarto es lograr un mayor ahorro interno para aumentar la capacidad de inversión nacional
y reducir la dependencia de la inversión foránea. El quinto es luchar por lograr la
simetría internacional, a fin de que los bienes producidos por nuestros países tengan un
mayor acceso a los mercados mundiales y sus precios sean menos vulnerables.
Por su parte, el representante del BID, quien habló a título personal, tras hacer un
resumen del actual panorama económico regional, se refirió a la relación que existe
entre ética y desarrollo.
"La insistencia en el aspecto ético revela que las deficiencias de nuestro
desarrollo no son sólo un problema pragmático que pueda resolverse con mayores dosis de
eficiencia, sino algo que, simplemente dicho, no está bien; algo profundo del mundo de
los valores y las conductas que debe ser corregido y que posiblemente se sintetice en la
falta de solidaridad".
"Es probable que los futuros teóricos del desarrollo encuentren que la solidaridad
humana, a través de sus efectos en el denominado capital social, tiene, además, bastante
importancia pragmática para la solución de numerosos problemas del subdesarrollo",
dijo Mayorga.
El Embajador Robotham, al hacer la introducción del temario del seminario y de los
expositores, comentó que el tema de las perspectivas económicas y sociales en nuestra
región "es un tópico de mucha importancia, un tópico que ha generado preocupación
y hasta alarma, a la luz no sólo de la actuación modesta en esta área en los últimos
años, sino también por los complicados desafíos domésticos e internacionales de toda
índole que tenemos por delante en el corto y mediano plazo".
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