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Ponencia presentada en el
seminario "Mundialización en América Latina y el Caribe: aspectos políticos,
económicos y Jurídicos", realizado entre el 25 y 26 de febrero de 2002 en Caracas,
Venezuela, bajo la organización de la Secretaría Permanente del SELA y la Facultad de
Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela (UCV)
Notas de Presentación
Seminario
Mundialización en América Latina: Aspectos Políticos, Económicos y Jurídicos
1. Introducción
La finalidad de este documento es presentar un conjunto de notas de
apoyo a la presentación sobre el tema de la globalización y las economías
latinoamericanas. 1 El enfoque incluye cuatro elementos fundamentales: (i) bases
conceptuales globalización; (ii) referencias al entorno económico de la región, (iii)
los esfuerzos de integración regional; y (iv) las relaciones dentro y entre países
latinoamericanos y caribeños en un contexto actualizado de las relaciones
internacionales. Dentro de este último componente se incluyen las conclusiones de este
estudio general.
Al abordar el tema con base en un enfoque comparativo entre naciones
y/o tratados de integración y desde una perspectiva histórica, se sacrifica la
especificidad de los estudios de casos. Con ello se resalta lo más significativo en
términos de los efectos y respuestas, de las condiciones más permanentes y las de
coyuntura, en relación con las condiciones sociales y económicas de Latinoamérica.
El argumento central de la presentación consiste en sostener que el
rasgo de mayor integración, contenido en el concepto de globalización, opera para las
naciones de mayor poder económico y para los grupos sociales de las naciones en
desarrollo que sí logran integrarse a las nuevas condicionantes. En general, las naciones
menos avanzadas van quedando relegadas en varios planos de las relaciones internacionales,
lo que incluye temas económicos, tecnológicos, de seguridad, sociales y políticos.
2. Conceptos sobre globalización
Respecto a los procesos de globalización conviene resaltar que los mismos han acompañado
a las grandes revoluciones productivas en los últimos 200 años. Los movimientos de
transformación de la producción que se han visto relacionados con procesos
globalizadores han sido:
a. La revolución industrial. La mecanización especialmente de la industria textil
fortaleció los nexos de captación de mano de obra, producción primaria, producción
industrial y procesos de mercadeo entre diversos continentes -Europa, Africa, América y
Asia;
b. La revolución en el transporte. La cual se acentuó no sólo con la navegación
marítima sino también terrestre, esta última con mucho énfasis a partir del
generalizado uso del ferrocarril en el último cuarto del siglo XIX. A esos esfuerzos se
uniría posteriormente el desarrollo de la aviación; y
c. La revolución informática. La que estamos viviendo y ha abierto nuevas fronteras y
aplicaciones, las que unidas a la mayor flexibilización en el manejo de capitales, han
proporcionado una interacción muy rápida entre los principales mercados bursátiles. La
revolución informática además, ha establecido mecanismos planetarios de comunicaciones
y de difusión cultural.
La globalización es una teoría entre cuyos fines se encuentra la interpretación de los
eventos que actualmente tienen lugar en los campos del desarrollo, la economía mundial,
los escenarios sociales y las influencias culturales y políticas. La globalización es un
conjunto de propuestas teóricas que subrayan especialmente dos grandes tendencias: (a)
los sistemas de comunicación mundial; y (b) las condiciones económicas, especialmente
aquellas relacionadas con la movilidad de los recursos financieros y comerciales.
A través del proceso de globalización, uno de los supuestos esenciales es que cada vez
más naciones están dependiendo de condiciones integradas de comunicación, respecto al
sistema financiero internacional y de comercio. Por lo tanto, se tiende a generar un
escenario de mayor intercomunicación entre los centros de poder mundial y sus
transacciones comerciales (Sunkel: 1995; Carlsson: 1995; Scholte 1995). Efectos e
influencias derivados de los "aspectos integradores" pueden ser estudiados desde
dos perspectivas principales: (a) el nivel externo de los países, o nivel sistémico; y
(b) el nivel de las condiciones internas de los países, o aproximación subsistémica. En
este último caso, las unidades de análisis serían aquellas que corresponden con las
variables de crecimiento y desarrollo económico, así como indicadores sociales.
Respecto a los procesos de globalización que están teniendo lugar en la actualidad, en
la esfera económica, existen dos aspectos medulares relacionados con el área de la
política económica internacional: (a) la estructura del sistema económico mundial, y
(b) cómo esta estructura ha cambiado.2 Estos temas pueden ser abordados a
partir de la teoría de la globalización tomando en cuenta los conceptos del desarrollo.
Los fundamentos de la globalización señalan que la estructura mundial y sus
interrelaciones son elementos claves para comprender los cambios que ocurren a nivel
social, político, de división de la producción y de particulares condiciones nacionales
y regionales.3
La premisa fundamental de la globalización es que existe un mayor grado de integración
dentro y entre las sociedades, el cual juega un papel de primer orden en los cambios
económicos y sociales que están teniendo lugar. Este fundamento es ampliamente aceptado.
Sin embargo, en lo que se tiene menos consenso es respecto a los mecanismos y principios
que rigen esos cambios.
Las teorías económicas neoclásicas acentúan la preeminencia de las ventajas
comparativas (Klein, Pauly y Voisin 1985), los métodos propios de las relaciones
internacionales resaltan las variables geopolíticas (Keohane 1993, y Thompson 1991),
mientras que las perspectivas desde la teoría de los sistemas mundiales subrayan los
intercambios desiguales (Amin 1989; Frank 1979; Wallerstein 1991). Estas aproximaciones
ofrecen contrastes en las interpretaciones del cambio a nivel mundial.
De manera más particular, las principales áreas de disputa en términos de la teoría de
la globalización tienen relación con: (a) el hecho de que los países pueden tener más
de tres áreas de colocación en el sistema mundial: centro, semiperiferie y periferie
(Schott 1986); (b) las características de posición de varios países en cuanto a
compartir un mismo patrón de relaciones pueden estar relacionadas con la formación de
"camarillas" o grupos de fuerte o estrecha relación entre ellos y débil
agrupación con el resto, ocurriendo esta situación especialmente a niveles regionales
(Snyder 1989); (c) Aún dentro de una misma posición de países, por ejemplo dentro de la
periferie, se pueden detectar variaciones significativas entre las naciones, tales como
tamaño de las economías, demanda efectiva interna, estructura de exportación, y niveles
de crecimiento y desarrollo económico (Smith 1992); y (d) existe fuerte evidencia de que
los patrones de concentración económica entre naciones, especialmente en los campos del
comercio internacional y de las finanzas mundiales; estos rasgos estarían asociados a los
niveles de desarrollo que son abordados con insistencia por autores de la corriente
teórica del neoestructuralismo en el desarrollo (Cardoso 1992).4
En relación a la teoría de la globalización como teoría del desarrollo, existen dos
significados principales.
a. Como un fenómeno, implica que existe cada vez más un mayor grado de interdependencia
entre las diferentes regiones y países del mundo, en particular en las áreas de
relaciones comerciales, financieras y de comunicación;
b. Como una teoría del desarrollo, uno de sus postulados esenciales es que un mayor nivel
de integración está teniendo lugar entre las diferentes regiones del mundo, y que ese
nivel de integración está afectando las condiciones sociales y económicas de los
países.
Los niveles de mayor integración que son mencionados por la globalización tienen mayor
evidencia en las relaciones comerciales, de flujos financieros, de turismo y de
comunicaciones. En este sentido, la aproximación teórica de la globalización toma
elementos abordados por las teorías de los sistemas mundiales. No obstante, una de las
características particulares de la globalización, es su énfasis en los elementos de
comunicación y aspectos culturales.
Además de las relaciones tecnológicas, financieras y políticas, los académicos de la
globalización argumentan que importantes y elementos nunca antes vistos de comunicación
económica están teniendo lugar entre naciones. Esto se pone de manifiesto
preferentemente, mediante novedosos procesos tecnológicos que permiten la interacción de
instituciones, gobiernos, entidades y personas alrededor del mundo.5
Los principales aspectos de la globalización son resumidos en los puntos siguientes:
a. Los sistemas de comunicaciones globales están teniendo una creciente importancia en la
actualidad; es por medio de estos procesos que las naciones, grupos sociales y personas
están interactuando de manera más fluida tanto dentro como entre naciones;
b. Aún cuando los sistemas más avanzados de comunicación están operando
preferentemente entre las naciones más desarrolladas, estos mecanismos también están
haciendo sentir sus efectos en las naciones menos avanzadas. Esta situación puede
permitir la interacción de grupos a partir de las naciones más pobres en su
comunicación con otros centros más desarrollados de manera más fácil. En esto
cobraría sentido hasta cierto punto el pregonado principio de la aldea global en cuanto a
las comunicaciones y las transacciones comerciales y financieras;6
c. Respecto a las actividades económicas, los nuevos avances tecnológicos en las
comunicaciones están llegando a ser cada vez más accesibles a pequeñas y medianas
empresas locales. Esta situación está creando un nuevo escenario para las transacciones
económicas, la utilización de los recursos productivos, de equipo, intercambio de
productos y la presencia de los "mecanismos monetarios virtuales". Desde una
perspectiva cultural, los nuevos productos para la comunicación están desarrollando un
patrón de intercambio e interconexión mundiales;
7
d. El concepto de minorías dentro de los diferentes países está siendo afectado por los
patrones de comunicación. A pesar de que las minorías pueden no estar completamente
integradas dentro de los nuevos circuitos de comunicación, reciben la influencias
incluyendo el hecho de que los sectores de mayor poder económico y político si se están
integrando en la nueva esfera de interconexión. En última instancia continua el factor
de que son las élites de negocios y políticas las que determinan las decisiones de poder
dentro de los estados-nación;
e. Elementos de índole económica y social que tienen la influencia de las condiciones
actuales de la globalización pueden ofrecer circunstancias novedosas dentro de las cuales
se desarrollan las condiciones sociales dentro de los países.8
Con base en los principales aspectos que incluye la teoría de la globalización, los
principales supuestos de esta teoría se resumen en los siguientes. Primero, factores
económicos y culturales están afectando cada aspecto de la vida social de una manera
crecientemente integrada. Segundo, en las condiciones actuales y respecto a los estudios
específicos de particulares esferas de acción -por ejemplo comercio, finanzas o
comunicaciones- la unidad de análisis basada estrictamente en el concepto de
estado-nación tiende a perder vigencia.9 En particular las comunicaciones están haciendo que esta
categoría no posea como antes, una preponderancia causal en muchos aspectos del
comportamiento a nivel de naciones.
Uno de los elementos claves de la globalización es su énfasis en el estudio de la
creciente integración que ocurre especialmente entre las naciones más desarrolladas.
Esta integración afecta especialmente las áreas de comercio, finanzas, tecnología,
comunicaciones y coordinación macroeconómica (DeMar 1992; Carlsson 1995). A nivel
subsistémico, es decir dentro de las sociedades de los países, se observa un fenómeno
de integración social, pero también de creciente discriminación y marginalidad
económica en varios sectores (Sunkel 1995; Paul 1996; Scholte 1996).
Durante los últimos años, el término globalización ha sido utilizado preferentemente
en relación con la revolución tecnológica en el área de comunicaciones y la creación
del cyberespacio.10 Sin embargo, uno de los principales argumentos ya substanciales con
las condiciones actuales de la economía y los flujos informativos, que incluso formulaba
el concepto de la "globalización de los mercados" en sus formas actuales, puede
ser encontrado en un artículo de 1983 firmado por Theodore Levitt en el Harvard Business
Review.11
El aspecto funcionalista de la
globalización es el que distingue esta teoría del concepto de la internacionalización
económica. De conformidad con Peter Kickens, la globalización contiene procesos que son
cualitativamente distintos de la internacionalización. En ellos se involucra no solamente
la extensión geográfica de las actividades económicas, procesos de
internacionalización, sino también y más importante, la integración funcional de
actividades que antes se encontraban dispersas. Esto último siendo el rasgo peculiar de
la globalización dentro de las innovaciones tecnológicas más recientes. El actual
proceso de globalización redunda, por ello, en la formación de unidades operativas a
nivel planetario.12
3. Condicionantes económicas e integración en
América Latina y el Caribe
Una primera característica de orden histórico se refiere a los grandes períodos que ha
tenido la región en su historia económica reciente. Tal y como aparece en la Tabla No.
1, estos períodos principian con la relativa estabilidad de los años sesentas, con el
funcionamiento de las instituciones de Bretton Woods. Durante estos años fue posible
lograr crecimientos económicos importantes no sólo por el ámbito económico externo,
sino también por la política de industrialización seguida en la región, además de la
influencia de dinamismo de la economía internacional.
Durante los setenta ocurren las dos alzas importantes en el precio del petróleo y sus
derivados (1973 y 1979). Los grandes niveles de liquidez en la banca exterior y, en varios
casos, la necesidad de contar con circulante para el pago de los energéticos en naciones
que no son productoras del mismo, fueron aspectos que favorecieron la generación de la
deuda externa. La región continúa creciendo, pero impulsada por fondos de empréstito.
En los ochenta un fenómeno muy característico es la crisis de la deuda, las
negociaciones y el establecimiento generalizado en el área, de los planes de ajuste
macroeconómico. Uno de los objetivos fue generar los recursos necesarios para cumplir con
los compromisos que imponía la deuda externa contraída. Estos ajustes promovieron un
clima de estancamiento y recesión económica en varios casos, de inflaciones galopantes
en otros tantos, y de desempleo e inflación generalizados.
Estas condiciones resultaron en grandes niveles de concentración de beneficios en algunas
naciones y de aumento del número de marginados en la gran mayoría de los casos. Fueron
evidentes los retrocesos en materia de avance social para las sociedades, en un ambiente
en el cual se "desmantelaba" la capacidad de servicio de los gobiernos y se
cumplía con el pago de los compromisos internacionales. La tendencia general del precio
de los productos de exportación fue a la baja.
En los noventas se evidencian logros en el crecimiento económico, sin que para el final
del siglo XX se haya logrado revertir completamente el retroceso que ocurrió durante la
década de los ochentas. En los noventas se continúa con la aplicación de los planes de
ajuste en un clima en el cual los niveles de inflación han sido por lo general bastante
controlados. Al final de la década varios países, en medio de la alta dependencia
externa y de la vulnerabilidad que han creado los planes de ajuste, buscan establecer
escenarios para una mayor estabilidad monetaria con planes de dolarización de las
economías. En varias naciones se evidencia un círculo reiterativo de ajustes-breve
estabilidad-crisis-más ajustes.
En el caso de las dolarizaciones, los países que hasta ahora, en diferentes modalidades,
han optado por ella son: Panamá, Argentina, Ecuador, El Salvador y Guatemala. En Panamá
la situación no es nueva, sino se deriva prácticamente desde la creación de este país
producto de la división de Colombia y de los intereses con la creación del canal.
Argentina ha establecido la modalidad de caja de conversión. Los esfuerzos de
dolarización en Ecuador han seguido desde septiembre de 1999, la modalidad de choque en
la substitución del sucre ecuatoriano, por la divisa estadounidense. En El Salvador desde
el 1 de enero de 2001 el dólar es moneda de curso legal junto al Colón, y en Guatemala
se permite ya la circulación del dólar y de cuentas en esa denominación, a partir del 1
de mayo del 2001, en una suerte de "cohabitación" monetaria, junto a la moneda
nacional: el quetzal.13
TABLA 1
Caracterización General del Período 1960-2000 en el Comportamiento de las
Economías de ALC
| Sub período |
Características
Económicas de América Latina |
Escenario Internacional |
|
Crecimiento Económico |
Inflación |
Otras |
|
| 1960/73 |
moderado y
alto |
baja |
- Exportaciones agrícolas
- Principio de los acuerdos comerciales |
- Instituciones de Bretton Woods
- Relativa estabilidad en los sistemas de
finanzas y comercio internacionales
- Modelos de tasas flexibles en las monedas (1973)
- Se termina la paridad US$/oro (1971) |
| 1974/82 |
moderado y
alto |
baja |
- Generación
del problema de la deuda externa |
- Aumentos de precios de petróleo (1973, 1979)
- Gran liquidez de bancos internacionales |
| 1983/90 |
bajo |
alta |
- Planes de ajuste económico
- Flexibilidad en políticas cambiarias
- Promoción de exportaciones |
- Aumentos en las tasas de interés de EEUU
- Dólar fuerte hasta
- Sept. 1985
- Bajan los montos de capital para América Latina |
| 1991/2000 |
moderado |
baja |
- Planes de ajuste económico
- Promoción de exportaciones
- Reforzamiento de los tratados regionales de
comercio |
- Recuperación de los flujos de capital a
Latinoamérica
- De 1990 a 1991 recesión económica en
naciones más desarrolladas
- Desde 1991 expansión económica EEUU y Europa Occidental
- 1995 crisis mexicana
- 1997/98 crisis financiera originada en el sudeste asiático
- 1999/2000 altos precios del petróleo y derivados, con
resultados mixtos en la región. |
Fuente: Cardozo, E. and
Helwege, A. (1994) Latin America's economy. (Cambridge, Massachusetts: MIT); Economic
Commission for Latin America and the Caribbean. (1996) Latin America: the economic
experience of the last 15 Years -1980-1995. (Santiago, Chile: CEPAL); Inter-American
Development Bank.(1997) Economic and social progress in Latin America 1996 report.
(Washington D.C.: IDB); Jackson, J. (1994) The world trading system. (Cambridge, Mass.:
MIT Press); Walther Ted. (1997) The world economy. (New York: John Wiley & Sons,
Inc.); CEPAL (2001) Balance Preliminar de las Economías Latinoamericanas. (Santiago,
Chile: CEPAL).
Un caso particularmente interesante en el aparecimiento de estos círculos viciosos que se
presentan como reiterativos, es Argentina. Luego de privatizar, entrar a estabilidad
monetaria atando el peso argentino al dólar, de "sincerar" los precios en el
mercado interno, y de promover una alta fluidez en el manejo de capitales, el país no ha
podido recuperarse permanente y satisfactoriamente, de manera estable, prácticamente
desde los efectos de la crisis financiera mexicana de 1995.
Los ya cuatro años de recesión en la economía Argentina, imponen costos sociales muy
altos a la población, mayores niveles de endeudamiento y estancamiento, cuando no
retroceso en indicadores macroeconómicos. Esto ha repercutido en un debilitamiento del
MERCOSUR, en lo externo subregional, y en menor credibilidad de las instituciones
democráticas, en lo interno.14
En la Tabla 2 y la Gráfica 1, se presentan datos económicos generales que ubican en
nivel comparativo a las tres grandes subregiones: Gran Caribe, Comunidad Andina y Cono
Sur. Como evidencia de esos datos a nivel absoluto (no datos per capita) es claro que el
dominio más significativo lo tiene el Cono Sur. Allí se encuentran dos de las tres
grandes economías de la región, Argentina y Brasil que prácticamente tienen un 51 por
ciento de producto geográfico bruto de la región.
Nótese también en esas cifras absolutas, el mayor peso de la deuda e incluso de valores
como los de ingresos per capita. Estas condiciones confieren una importancia mayor en las
negociaciones, como tradicionalmente ha ocurrido, a los países grandes. Se puede percibir
una cierta creencia de que los grandes mercados internos, grandes niveles de valor
agregado de la demanda efectiva de la sociedad, se pueden convertir en áreas de
autosuficiencia. O bien se considera que la coordinación se realice esencialmente entre
los países grandes.15
TABLA 2
Gran Caribe, Grupo Andino y Cono Sur: Cifras Económicas Generales 2001
(cifras preliminares)
Región/
Subregión |
Población
m1 |
PGB
mmd2 |
PGB/pc3
dólares |
Deuda Total
Mmd |
|
Abs7 |
% |
Abs |
% |
Abs |
% |
Abs |
% |
Gran
Caribe 4 |
166 |
33 |
690 |
33 |
4 131 |
83 |
212 |
27 |
Comunidad
Andina 5 |
112 |
22 |
272 |
13 |
2 443 |
49 |
118 |
15 |
Cono Sur 6 |
228 |
45 |
1 124 |
54 |
4 936 |
100 |
460 |
58 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Totales |
506 |
100 |
2 086 |
100 |
4 122 |
|
790 |
100 |
Fuentes: CEPAL, Banco Mundial (Indicadores sobre el
Desarrollo), Banco Interamericano de Desarrollo.
Gráfico Nº 1

Fuente: Tabla No. 2
La Tabla No 3 y la Gráfica No. 2 presentan las características de las tres principales
regiones en lo referente al comercio internacional. Se puede observar aquí el mayor peso
de la región del Gran Caribe. En efecto, es la región que incluye a México, además de
un mayor número de países.
Algo esencial es el gran peso subregional que tiene México. Esta nación de 98 millones
de habitantes representa, para el 2000, un 45 por ciento, casi la mitad, de todas las
exportaciones de la región, y un 64 por ciento de las exportaciones de la región hacia
Estados Unidos. Sin tomar en cuenta México, las otras dos áreas del Gran Caribe -Centro
América y Caribe- tendrían por si solas una contribución menor en las variables
económicas generales y de comercio total de la región. De allí una de las razones para
que desde inicios de los sesentas se ensayaran esquemas de integración en Centro América
y que los mismos adquirieran también forma en los setentas en el Caribe, con la
conformación de la Comunidad del Caribe (CARICOM).
TABLA 3
Gran Caribe, Comunidad Andina y Cono Sur: Cifras de Comercio Internacional 2001
(cifras preliminares)
Región/
Subregión
|
ExportaciónTotal
mmd1
|
Importación Total
mmd |
Exportaciones a
EEUU
mmd |
Importaciones de
EEUU
Mmd |
|
Abs
5 |
% |
Abs |
% |
Abs |
% |
Abs |
% |
Gran
Caribe 2 |
200 |
52 |
224 |
55 |
150 |
75 |
151 |
71 |
Comunidad
Andina 3 |
61 |
16 |
42 |
10 |
28 |
14 |
15 |
8 |
Cono Sur
4 |
127 |
33 |
138 |
34 |
22 |
11 |
26 |
14 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Totales |
388 |
100 |
404 |
100 |
200 |
100 |
192 |
100 |
Fuentes: CEPAL, Banco Mundial
(Indicadores sobre el Desarrollo), Banco Interamericano de Desarrollo.
Gráfico Nº 2

Fuente: Tabla No. 3
En cuanto a los fundamentos de los procesos de integración económica, los mismos han
sido diseñados tratando de alcanzar, las etapas secuenciales siguientes:
(i) la de tratados preferenciales de comercio (disminución de aranceles
entre países miembros);
(ii) el área de libre comercio (donde se eliminan aranceles entre las
naciones del bloque comercial); 16
(iii) unión aduanera (además de eliminación de aranceles entre
miembros, se establecen aranceles externos comunes);
(iv) mercado común (además de las características de unión aduanera
se adiciona libre circulación de factores productivos, especialmente mano de obra y
capitales); y
(v) unión económica (fase culminante de la integración incluyendo
coordinación de políticas macroeconómicas, sistema monetario común y moneda común).
En términos estructurales, la integración económica implica cinco ventajas generales
que son comunes a todo bloque de integración entre diferentes países:
a. En lo externo:
(a.1.) Mayor poder de negociación; y
(a.2.) Mayor capacidad de atracción de recursos internacionales y de reinversión. Esto
último se encuentra muy relacionado con la capacidad de los mercados internos, la demanda
efectiva de la población y la potencial estabilidad en flujos financieros externos.
b. En lo interno:
(b.1.) Mayor aprovechamiento de economías de escala en la producción;
(b.2.) Ampliaciones en el mercado efectivo en las relaciones entre países; y
(b.3.) Menor vulnerabilidad económica, especialmente debido a factores externos.
La región, por otra parte, no es ajena a los procesos de integración que se han
establecido. Desde los años cincuenta se desarrollaron los primeros planteamientos. Estos
propiciaron ya en los sesentas la creación del Mercado Común Centroamericano y del Pacto
Andino. En los setenta se formó la Comunidad del Caribe (CARICOM). Durante los ochenta,
con motivo de la aplicación de planes de ajuste y de la transferencia neta de recursos
fuera de la región, América Latina y el Caribe vivieron un período de estancamiento
relativo de los procesos integracionistas.
En los noventa se forma el MERCOSUR siguiendo una modalidad más abierta en un bloque de
integración que incluye a dos de las más grandes economías de la región (Brasil con 38
por ciento de la producción regional total anual y Argentina con 14 por ciento de tal
indicador). En 1975 en el contexto de la institucionalidad regional, surge la
conformación del Sistema Económico Latinoamericano (SELA), como un organismo
latinoamericano y caribeño de consulta, cooperación, coordinación y promoción
económica y social. En la actualidad el SELA está constituido por 28 Estados Miembros.
La primera mitad de los años noventas fue promisorio en cuanto a logros integracionistas.
La segunda parte de la pasada década fue el escenario en el cual los esfuerzos de la
integración no avanzaron debido a las condiciones de crisis prevalecientes: desde los
efectos de la devaluación mexicana de diciembre de 1994, hasta la volatilidad de precios
de petróleo, pasando por los embates de la crisis financiera originada en el verano de
1997 en el Sudeste Asiático y últimamente por los embates de la crisis argentina.
En la actualidad la región ha llegado a comercializar un total de cerca de 20 por ciento
de sus exportaciones dentro del área, cifra que se eleva a casi 30 por ciento si se
excluyen el destino de las exportaciones de México (las cuales en un 86 por ciento se
dirigen a Estados Unidos). Véase Tabla 4.
TABLA 4
Comercio Internacional de América Latina y el Caribe:
Proporción de Exportaciones por Regiones de Destino
(%)
Período |
Canada |
EEUU |
América Latina y
Caribe |
Japón |
Europa Occidental |
Resto del Mundo
|
Total
|
1970/75
|
4 |
37 |
14 |
6 |
37 |
3 |
100 |
1975/80
|
5 |
40 |
19 |
5 |
26 |
6 |
100 |
1980/85
|
1 |
35 |
14 |
7 |
35 |
8 |
100 |
1985/90
|
2 |
46 |
12 |
6 |
27 |
7 |
100 |
1990/95
|
1 |
41 |
14 |
7 |
30 |
6 |
100 |
1995/2000
|
2 |
41 |
21 |
6 |
25 |
5 |
100 |
Fuentes: United Nations
Organization. International Trade Statistics Yearbook. (New York: United Nations
Publishing Division, 1964, 1966, 1967, 1974, 1978, 1981, 1992, 1993, and 1996).
El esfuerzo desarrollado a favor de la integración está relacionado con la mayor
capacidad importadora de la región, en relación con su mayor apertura. Especialmente
desde 1980 el esfuerzo de promoción de las exportaciones ha resultado en un mayor peso de
las mismas en función de la producción total regional. El SELA ha podido calcular un
modelo para definir las tendencias de apertura de la economía de América Latina y el
Caribe en función de las exportaciones sobre la producción total, con base en datos de
las dos últimas décadas:
y = 5 E-06x6 - 0.0004x5 + 0.0104x4 - 0.1415x3 + 0.9499x2 - 3.0796x + 14.119
R2 = 0.8655
Donde y = Porcentaje de las exportaciones de América Latina y el
Caribe en función de la producción total regional (producto geográfico bruto)
x = años
R2 = coeficiente de determinación.
En la actualidad el peso de las exportaciones regionales corresponde a cerca de un 18 por
ciento de la producción total.
Especialmente ahora con las fuerzas cada vez más intensas a favor de la globalización, y
de negociaciones a enfrentar tales como el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA),
América Latina encara el reto urgente de fortalecer sus procesos integración más allá
de los bloques subregionales existentes.
4. Tratados de integración y comercio internacional
4.1.Tipos de Regionalismos en la Integración
Lo que se presenta aquí como diferentes tipos de regionalismos son
variaciones del esquema "clásico" del proceso de integración. Esas diferentes
modalidades básicas de integración comercial o tipos de regionalismo en el intercambio
han surgido en los pasados 50 años. Un factor decisivo para su creación han sido las
fuerzas "centrípetas" de la integración (aquellas que tienden más a la
apertura pero dentro del grupo, tratando de mantener allí un espacio determinado,
incluyendo medidas de protección), y las fuerzas "centrífugas" de los procesos
integradores (aquellas que promueven mayormente una apertura de comercio hacia el
exterior, tanto de los países como de los grupos).17
Tanto los regionalismos como versión incompleta del proceso de
integración llevado a sus consecuencias más desarrolladas, o como diferentes modalidades
de acuerdos comerciales, ya sea dentro de países pequeños o de estos con economías más
grandes, tienen entre sus finalidades aprovechar las ventajas generales de la
integración. Estos fines se identifican en cuatro puntos: (a) la unificación de mercados
efectivos a fin de ampliar zonas de demanda;18 (b) establecimiento de
economías de escala; (c) aprovechamiento de complementariedades productivas; y (d)
capacidad de generar un mayor poder de negociación frente a otras naciones fuera del
tratado. Este último punto tiene más relación con variables políticas y de
infraestructura institucional.
El primer regionalismo surge en Europa con el Tratado de Roma y la
creación del BENELUX, el tratado de integración entre Netherlands, Bélgica y
Luxemburgo, desde los planes iniciales de 1948 hasta la concreción en 1957. En América
Latina a este primer regionalismo corresponden los esquemas de integración del Mercado
Común Centroamericano (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) el cual
principia a operar en 1961.
El objetivo esencial de este tipo de regionalismo es propiciar un descenso de los
aranceles dentro del grupo hasta llegar a eliminarlos. Posteriormente se propone alcanzar
la fijación de un arancel externo común y la libre circulación de bienes entre los
países miembros. Con esto último se llegaría a la condición de unión aduanera.
Este primer regionalismo también caracterizó mucho del contenido de
los acuerdos que promovieron la conformación original del Grupo Andino (Bolivia,
Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela). Lo que se tuvo fue un esquema de protección hacia
la empresas internas, especialmente en el ramo industrial. Se trató de ampliar la demanda
efectiva por la vía de la unificación de los diferentes espacios integrados en los
mercados domésticos de los países, más que por la vía de ampliar directa e
inicialmente los mercados efectivos de las naciones desde un primer momento.
Con la adopción de medidas de protección de industrias, algunas de las cuales duraron
más allá de lo previsto, se tendió en ciertas áreas, a la desviación de comercio más
que a la creación del mismo. Este tipo de regionalismo más común entre las naciones en
vías de desarrollo, dió paso a los regionalismos más abiertos o "hacia
afuera" que ya se proponen desde la década de los ochenta.19
De conformidad con lo expuesto por Pérez (2000), el segundo
regionalismo tiene como ejemplo el Acuerdo de Maastricht de diciembre de 1991. Se trata de
un acuerdo comercial en el cual las economías que interactúan promueven entre ellas una
mayor circulación de bienes, en tanto que fortalecen un descenso en los aranceles para
los productos fuera de la región del acuerdo. Se trata de un tipo de integración que
apoya más la competencia entre las industrias y la creación de comercio.20
Sin embargo es de tomarse en cuenta que el caso europeo se refiere a
economías más desarrolladas. Por tanto, muchos de los aranceles tanto internos como
externos, especialmente cuando se analiza la dimensión del valor del comercio, se aplican
a sectores productivos que tienen mayor valor agregado.
Estos sectores no presentan la gran elasticidad de la oferta que sí tienen que los
productos especialmente agrícolas de las naciones menos desarrolladas, y que en todo caso
bien se puede tratar de intercambios entre las mismas industrias. Además, este comercio
de bienes con mayor valor agregado, no tiene ni la perecibilidad ni la poca elasticidad en
demanda que sí acompaña a los bienes agrícolas, los que forman gran parte del comercio
de naciones en desarrollo.
Es importante notar el avance que hace Europa dentro de procesos de
integración que siguen la "trayectoria completa". Nótese el contraste entre la
voluntad política sostenida de los europeos y la poca consistencia de apoyo a sus
acuerdos que se tiene por otra parte de los países latinoamericanos.21
El tercer tipo de regionalismo tiene también bastante apertura externa
y se basa en la existencia de producciones competitivas de bienes en el comercio mundial.
Este regionalismo fue llevado a cabo en los países asiáticos. Varias características
los distinguen, especialmente el hecho de que su apertura -no inaugurada con el
establecimiento de este tipo de integración regional- les ha hecho desde antes,
insertarse con aceptables niveles de competencia en los mercados internacionales.22
Esa participación en el mercado mundial se encuentra ligada a los grandes centros de
demanda del planeta, en particular con Japón y Europa. Se considera que este tipo de
regionalismo es consistente con el desarrollo de políticas de industrialización abierta.
En el tercer tipo de regionalismo se distinguen (a) acuerdos
preferenciales de comercio; (b) políticas de estabilización; y (c) promoción de las
inversiones con garantías de tipo jurídico. En estos últimos rasgos radica uno de los
temores de que los mismos puedan ser aplicados en los acuerdos operativos del ALCA, en el
sentido de que se continúe desmantelando la capacidad de acción de los gobiernos
latinoamericanos en función de las corporaciones financieras. En concreto muchos de los
temores de esta inclusión del regimen de inversiones, se refieren al establecimiento de
cláusulas relacionadas con el Acuerdo Multilateral de Inversiones.
El cuarto tipo de regionalismo se origina fundamentalmente en el
acuerdo comercial entre países de gran desarrollo económico con naciones menos
avanzadas. En este tipo de regionalismo se reafirma con mayor grado la apertura comercial.
De conformidad con la teoría clásica del comercio y la economía formulada por Smith, y
modificada por Ricardo, el país de mayor desarrollo buscaría ampliar el tamaño de su
mercado. Sin embargo también pretendería ampliar su frontera de producción.
Los países más pequeños buscarían generar un mayor crecimiento
económico a partir de su integración con las economías más desarrolladas. Se trata de
un tipo de regionalismo que áun no posee ejemplos completos en cuanto a ser llevados a la
práctica, con la excepción del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Una de las razones es que varias de las integraciones siguen un patrón más bien
complementario en cuanto a la división subregional de la producción, o bien acuerdos de
cooperación y de apoyo de las economías más desarrolladas a las naciones con economías
pequeñas.23
La característica de que este tipo de regionalismo promueva una
división internacional de la producción y de que la misma se pueda concretar en el ALCA
a manera de generalización de producción de industrias ligeras o de maquila en varios
países, crea temores para alcanzar niveles de desarrollo económico en ALC.
Si esto ocurriera como una extensión de la notable proliferación de maquila en México,
este último país debería enfrentar la competencia de trabajadores pobres de otras
naciones, especialmente de Centro América y el Caribe. Aquí de nuevo la producción
tiene poco valor agregado, se tienen sistemas de producción que en muchos casos han
llegado a contaminar el ambiente y las normas laborales no han sido estrictamente
observadas.24
Es cierto que en última instancia las industrias de maquila pueden
representar un alivio a las persistentes condiciones de desempleo que se observan en
muchas áreas rurales o urbanas de AMLYC, pero existen características que pueden
promover la "volatilidad" de este tipo de inversión. Por ejemplo, esta clase de
industrias no requieren en general de grandes montos en activos fijos. Por ello pueden
trasladarse con relativa facilidad de una región a otra. Además nótese que con el fin
de que se instalen, este tipo de manufactura liviana cuenta con incentivos en el pago de
impuestos, lo que se traduce en sacrificios fiscales para los gobiernos.25
4.2. Efectos de la Integración Económica: Un Resumen26
Se presenta aquí un resumen general sobre tres aspectos específicos: (i) creación y
desviación de comercio, (ii) relación de términos de intercambio y (iii) vulnerabilidad
externa. Los mismos se derivan de la aplicación de las etapas secuenciales de la
integración económica en condiciones de modelos normales de la economía. Se incluyen
varios ejemplos para ilustrar la evidencia de repercusiones ya sea positivas o negativas
en las economías de las diferentes naciones y bloques de integración.
Uno de los primeros efectos y sobre el cual conviene dar suficiente atención en los
procesos de negociación de los acuerdos y en su puesta en marcha se refiere a la
creación o desviación de comercio. En general habrá desviación comercial cuando
productos que son abastecidos dentro del bloque comercial tienden a tener protección
arancelaria. Es decir que se imponen impuestos a la entrada de productos similares o
sucedáneos que provendrían del exterior del bloque de integración. Como resultado, los
consumidores en los mercados domésticos de las naciones partícipes de la integración
deben pagar precios más altos.27
Por el contrario, se creará comercio en la medida que se eliminen las condiciones de
protección y se promueva una inserción del tratado de integración en forma más
competitiva con los circuitos del comercio exterior. Mucho del contenido del regionalismo
tipo uno y dos se basó en regimenes proteccionistas. Con ello se facilitó el apoyo
político a los procesos de integración en tanto importantes sectores de poder económico
dentro de las naciones, se beneficiaban de la protección que gozaban sus industrias.
El hecho de que pueda prevalecer la desviación de comercio por sobre la creación del
mismo da el carácter de fortaleza económica al bloque en integración y retarda su
inserción competitiva en los circuitos internacionales. Las formas originales "más
cerradas" del Mercado Común Centro Americano ilustran esta tendencia.
Este rasgo de la posible desviación de comercio puede atribuirle a la concreción del
ALCA un rasgo netamente de economía política en la perspectiva de zonas de influencia.
El propósito de crear ese desvío de comercio puede repercutir en un
"desplazamiento" o substitución de nexos comerciales, especialmente con Europa
Occidental. Esto podría desembocar en fortalecer los nexos de dependencia de ALC. Además
se estaría restringiendo o estrechando significativamente el carácter de
diversificación de la dependencia que se puede tener con Europa. A principios del siglo
XXI los países del Cono Sur y hasta cierto punto las naciones andinas presentan menor
"exclusividad" en la dependencia de Estados Unidos.28
Otro tipo de efectos de refiere a la relación de términos de intercambio. Esto se
relaciona con los cambios en los patrones de comercio derivados de la eliminación de los
aranceles y de la especialidad productiva a que pueden conducir los tratados de
integración. El efecto de los términos de intercambio ocurrirá no sólo dentro de los
países que se integran, sino también en la relación de estas naciones con terceros
mercados. La repercusión específica aquí recae en los precios entre las importaciones y
exportaciones ocasionando, de este modo, una redistribución del ingreso real entre los
países asociados y terceros.
Los efectos sobre los términos de intercambio son afectados por la distribución de las
inversiones, la división resultante del trabajo y repercusiones propias de la desviación
y creación de comercio, además del poder de negociación que tengan las partes. La
desviación del comercio en tanto significa un desplazamiento por parte de los países
miembros de la demanda recíproca, de bienes exteriores, tenderá a mejorar términos de
intercambio para aquellas naciones que produzcan bienes con mayor valor agregado.29
En particular, en el caso de países subdesarrollados, que dependen principalmente de los
países avanzados externos a la región, para el abastecimiento de bienes de capital, un
tratado de integración afectaría la vulnerabilidad externa. Un aspecto clave aquí es la
posible reducción de dependencia respecto al comercio con el mundo exterior. Esto puede
ocurrir en el campo de los bienes de consumo y de otros bienes que puedan producirse con
relativa facilidad en las áreas subdesarrolladas.
A causa del ensanchamiento del mercado regional, es posible importar estas mercancías en
mayores cantidades dentro del grupo integrado y no del exterior. Desde luego que este tipo
de efectos se pueden ver aumentados o disminuidos, dependiendo del contenido estricto de
la negociación del acuerdo, cuando la integración se realiza entre naciones menos
avanzadas con países de gran desarrollo económico.
Especialmente los efectos relativos a los términos de intercambio y de vulnerabilidad
externa tienen relación con el grado de concentración de comercio exterior. Es evidente
que el mercado natural de la región del Gran Caribe es Estados Unidos, en menor grado la
demanda estadounidense afecta a los países del Grupo Andino, y con mucha menos intensidad
a las naciones del Cono Sur. Esto puede ser medido por medio de coeficientes de
concentración de comercio.
TABLA 5
Relaciones Comerciales de América Latina y el Caribe:
Coeficientes de Concentración de Exportaciones a Estados Unidos
(%)
País
|
1980/85 |
1985/90 |
1990/95 |
1995/001 |
Argentina |
13 |
28 |
22 |
22 |
Bolivia |
45 |
17 |
30 |
31 |
Brazil |
38 |
50 |
45 |
37 |
Chile |
22 |
37 |
31 |
30 |
Colombia |
43 |
52 |
62 |
57 |
Costa Rica |
54 |
55 |
38 |
65 |
Dominicana |
77 |
86 |
79 |
73 |
Ecuador |
57 |
84 |
75 |
63 |
El Salv. |
52 |
49 |
46 |
57 |
Guatemala |
41 |
55 |
57 |
53 |
Honduras |
66 |
64 |
75 |
68 |
Jamaica |
52 |
62 |
46 |
51 |
Mexico |
78 |
78 |
82 |
81 |
Nicaragua |
41 |
22 |
10 |
37 |
Panama |
68 |
76 |
56 |
47 |
Paraguay |
13 |
14 |
15 |
17 |
Perú |
41 |
63 |
31 |
40 |
Trinidad and Tob. |
84 |
82 |
83 |
77 |
Uruguay |
18 |
29 |
19 |
19 |
Venezuela |
5 |
58 |
32 |
77 |
Referencias: (1) Cifras
preliminares para el 2000.
Fuentes: (a) Datos United Nations Organization. International Trade Statistics Yearbook. (New York: United Nations
Publishing Division, 1964, 1966, 1967, 1974, 1978, 1981, 1992, 1993, 1996, y 1998).
(b) Cálculos: Basados en la fórmula:

Donde:
c = Coeficiente de concentración; x = % de exportaciones del país bajo estudio a EEUU;
N = Número total de socios comerciales del país bajo estudio.
TABLA 6
Relaciones Comerciales de América Latina y el Caribe:
Coeficientes de Concentración de Importaciones desde Estados Unidos
(%)
País
|
1980/85 |
1985/90 |
1990/95 |
1995/001 |
Argentina |
46 |
39 |
40 |
38 |
Bolivia |
45 |
55 |
56 |
36 |
Brazil |
44 |
55 |
47 |
50 |
Chile |
58 |
54 |
52 |
50 |
Colombia |
69 |
59 |
66 |
72 |
Costa Rica |
68 |
40 |
83 |
79 |
Dominicana |
74 |
79 |
91 |
88 |
Ecuador |
84 |
73 |
72 |
71 |
El Salv. |
46 |
39 |
50 |
43 |
Guatemala |
63 |
70 |
75 |
81 |
Honduras |
57 |
62 |
68 |
59 |
Jamaica |
59 |
57 |
75 |
81 |
Mexico |
81 |
83 |
83 |
82 |
Nicaragua |
36 |
12 |
19 |
50 |
Panama |
29 |
15 |
21 |
17 |
Paraguay |
30 |
26 |
38 |
39 |
Perú |
84 |
63 |
62 |
64 |
Trinidad and Tob. |
25 |
61 |
46 |
53 |
Uruguay |
33 |
37 |
23 |
27 |
Venezuela |
63 |
65 |
61 |
62 |
Referencias: (1) Cifras
preliminares para el 2000.
Fuentes: (a) Datos United Nations Organization. International Trade Statistics Yearbook.
(New York: United Nations Publishing Division, 1964, 1966, 1967, 1974, 1978, 1981, 1992,
1993, 1996, y 1998).
(b) Cáculos: Basados en la fórmula:

Donde:
c = Coeficiente de concentración; x = % de exportaciones del país bajo estudio a EEUU;
N = Número total de socios comerciales del país bajo estudio.
Por otra parte la vulnerabilidad externa quedará aún más expuesta -más allá del
requerimiento de importar bienes de capital e insumos- si el país más desarrollado
impone un blindaje o severas restricciones a bienes en los que los países menos avanzados
son más eficientes. Esta situación en una etapa posterior, dentro del marco de la
integración puede llevar al establecimiento de cuotas.30
En términos del comportamiento respecto al comercio internacional a
nivel de tratado de integración, es útil establecer el peso de las exportaciones e
importaciones en la producción total de los países. La tabla siguiente muestra por país
y por grupo de integración este indicador para el período de 1951 a 2000.
En general puede observarse la tendencia de que las economías más
pequeñas tienden a tener un mayor peso por parte de su componente de comercio externo en
el total de producción económico. Un ejemplo de esto son los casos de Uruguay y Paraguay
en comparación con Argentina y Brasil. Venezuela constituiría un caso de excepción a
ese rasgo general, pero tal situación se explica por el alto peso del petróleo en las
exportaciones y los importantes requerimientos de importación que operan para este país.
A nivel de los tratados de integración, se evidencian ejemplos
significativos producto de la puesta en marcha de los mismos en el caso del Tratado de
Libre Comercio de América del Norte. La tendencia en el MERCOSUR ha sido también un
fortalecimiento del intercambio comercial, aunque a raíz de la crisis argentina tal
situación se verá afectada. En el caso de Centro América los datos identifican una
caída notoria del intercambio comercial dentro del bloque de naciones en los ochentas y
su recuperación en la última década del siglo XX. La comunidad andina refleja valores
promedios con cierta recuperación en los noventas especialmente derivados del
comportamiento de Ecuador y Venezuela.
TABLA 7
Participación de las Exportaciones más Importaciones
en el Producto Interno Bruto
(precios corrientes, %)
Notas:
1/ Incluye cifras preliminares y cálculos de este estudio.
2/ TLCAN: Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
3/ MCCA: Mercado Común Centroamericano.
4/ MERCOSUR: Mercado Común del Sur.
5/ CAN: Comunidad Andina de Naciones.
Fuente: CEPAL, SELA.
TABLA 8
Promedio de Participación de las Exportaciones más Importaciones
en el Producto Interno Bruto por Tratado de Integración
(precios corrientes, %)
Notas:
1/ Incluye cifras preliminares y cálculos de este estudio.
2/ TLCAN: Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
3/ MCCA: Mercado Común Centroamericano.
4/ MERCOSUR: Mercado Común del Sur.
5/ CAN: Comunidad Andina de Naciones.
Fuente: CEPAL, SELA.
Un indicador complementario y no por ello menos importante que coadyuva
a identificar con mayor precisión las relaciones comerciales en términos de integración
es el índice de intensidad del comercio intraregional (IICIij). El IICIij representa la
participación de las exportaciones del país i que se destinan al país j dividido por la
participación de las exportaciones del país j en las importaciones mundiales. Si la
referida participación de las exportaciones que se destinan al país j es igual a la
participación del país j en las importaciones mundiales, el país en cuestión importa
de su socio comercial en la misma proporción que lo hace del resto del mundo. En este
caso se consideraría que no hay sesgo regional. Cuando el IICI es mayor a uno, el país j
importa en una mayor proporción del país que del resto del mundo. En esta última
condición señalada, existe un sesgo regional en relación a terceros países.31
Datos del índice de intensidad del comercio intraregional (IICIij),
pueden observarse en las dos tablas siguientes. De conformidad con esa información, las
economías pequeñas, especialmente en el caribe tienden a tener un alto nivel de
intercambio dentro del tratado de integración. Una situación similar se hace evidente en
el caso de Guatemala y El Salvador. Una característica que ayuda en el caso de estos dos
países es que los mismos poseen mucha de la capacidad industrial de la subregión, con
distribución para los países del istmo.
TABLA 9
Tratados de Integración en América Latina y el Caribe:
Indice de Intensidad Comercial Intraregional (IICIij) (1985-2000)
(precios corrientes, %)
Notas: 1/ Incluye cifras
preliminares y cálculos de este estudio; 2/ TLCAN: Tratado de Libre Comercio de América
del Norte; 3/ MCCA: Mercado Común Centroamericano; 4/ MERCOSUR: Mercado Común del Sur;
5/ CAN: Comunidad Andina de Naciones.
Fuente: CEPAL, SELA.
TABLA 10
Integración en América Latina y el Caribe:
Promedio de Indice de Intensidad Comercial Intraregional (IICIij) (1985-2000)
Notas: 1/ Incluye cifras
preliminares y cálculos de este estudio; 2/ TLCAN: Tratado de Libre Comercio de América
del Norte; 3/ MCCA: Mercado Común Centroamericano; 4/ MERCOSUR: Mercado Común del Sur;
5/ CAN: Comunidad Andina de Naciones.
Fuente: CEPAL, SELA.
En relación con los promedios de los índices de intensidad de
comercio intraregional, las economías del Caribe demuestran significativamente valores
más altos junto con las naciones centroamericanas. La complementariedad en la estructura
de exportaciones demuestra ser un factor importante en el mantenimiento y consolidación
del índice de comercio dentro de los tratados de integración comercial.
5. Participación de América Latina y el Caribe en el
comercio mundial
Un rasgo que conviene tener muy presente, es que el proceso actual de globalización
permite la integración de los países más desarrollados y de los grupos sociales que
viviendo en las naciones en desarrollo, logran insertarse en los nuevos circuitos de la
economía. Se trata también de un proceso que va dejando cada vez más al margen a las
naciones y grupos sociales que no logran participar activamente en las nuevas modalidades
productivas.
América Latina y el Caribe en su conjunto son objeto de un proceso de segregación más
que de integración en las nuevas condiciones de la globalización. Un ejemplo de esto
último se tiene en la participación en el comercio mundial. En 1960 América Latina y el
Caribe contribuían con 8 por ciento del comercio mundial, esa cantidad fue disminuyendo
constantemente hasta alcanzar 4 por ciento en 1995 y 2000. Si se excluye México, país
responsable casi de la mitad del total de 388,000 millones de dólares que exporta la
región, América Latina y el Caribe representa un 2.6 por ciento del comercio mundial.
Véase la Tabla No. 11.
TABLA 11
Volumen Total del Comercio Internacional:
Naciones Desarrolladas y Latinoamérica y el Caribe
( millones de US$ y % )
Año
|
Países
Latinoamericanos y del Caribe (millones
de US$) |
Naciones
Desarrolladas1/
%
del mundo |
Países
Latinoamericanos y del Caribe (%
del mundo) |
|
Importaciones 2/ |
Exportaciones 3/ |
Importaciones |
Exportaciones |
Importaciones |
Exportaciones |
1960 |
9 860 |
9 969 |
66 |
66 |
7 |
8 |
1965 |
11 723 |
12 653 |
69 |
69 |
6 |
7 |
1970 |
18 037 |
16 635 |
70 |
70 |
6 |
5 |
1975 |
53 816 |
44 512 |
68 |
68 |
6 |
5 |
1980 |
108 787 |
104 927 |
71 |
68 |
5 |
5 |
1985 |
109 916 |
103 258 |
72 |
70 |
4 |
5 |
1990 |
118 473 |
131 190 |
73 |
72 |
3 |
4 |
1995 |
192 469 |
165 479 |
74 |
73 |
4 |
4 |
20004/ |
404 600 |
387 400 |
76 |
75 |
| |