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OMC y ALCA:
prioridades en la agenda comercial de ALC
Edición Nº 63
Septiembre - Diciembre 2001Indice |
Los vacíos del ALCA
Norman Girvan*
Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe (AEC
Introducción
Comencemos suponiendo que el objetivo máximo de todo esquema de integración hemisférica
sea la promoción del desarrollo humano equitativo y sostenible. Una consecuencia que de
esto se deriva es que la forma de integración hemisférica debe tomar en cuenta, en toda
su magnitud, las amplias diferencias existentes entre los países en cuanto a dimensiones,
dotación de fuentes de recursos y niveles de desarrollo. Estas disparidades conducen a
profundas desigualdades en la fuerza capacidad competitiva de las economías y, por ende,
en su capacidad para obtener beneficios de la integración de los mercados.
En específico, se discute el hecho de que la forma de integración debe (i) ofrecer
oportunidades para un desarrollo acelerado de los países y regiones menos desarrolladas
(incluyendo las regiones dentro de los países), (ii) abordar las vulnerabilidades de los
países más pequeños, las cuales se derivan de sus dimensiones reducidas, e (iii)
incluir mecanismos de compensación para los "perdedores" como consecuencia de
la integración del mercado, como son el seguro social, programas de re-entrenamiento del
trabajo y esquemas de crédito para la reconversión industrial. Una de las razones para
el récord relativamente bueno de la Unión Europea hasta ahora, son las providencias que
se han tomado para los países y regiones menos desarrolladas, así como también con
respecto a la seguridad social y otros mecanismos de compensación.
* Las ideas expresadas en este artículo reflejan el punto de
vista del autor y no constituyen la posición oficial de la Secretaría de la AEC.
I. Los vacíos del ALCA
Una característica significativa del ALCA, hasta el momento, es la ausencia de
disposiciones para este tipo de oportunidades y mecanismos. El borrador del tratado, que
contiene nueve capítulos que se desarrollan en 438 páginas,1 solamente cubre las normas para la integración del mercado y los derechos
afines de propiedad intelectual y de capital. Aunque la Declaración Ministerial y la
Declaración de la Cumbre de Quebec prometen tomar en cuenta las diferencias en tamaño y
niveles de desarrollo, en la práctica estas providencias tiene que ser negociadas caso
por caso en cada una de las nueve disciplinas. Los temas involucrados son vastos y
complejos desde el punto de vista técnico, y sólo los países más grandes y más
desarrollados pueden desplegar equipos de negociación con el rango y la experiencia
necesarias para llevar adelante sus intereses en todas las disciplinas. Dada la escasez de
recursos humanos en las economías pequeñas, que es precisamente una de las consecuencias
de las pequeñas dimensiones en tamaño y del bajo nivel de desarrollo, la necesidad de
negociar caso por caso en cada una de las 9 disciplinas es quizás algo similar a
asegurarle a una persona que está sufriendo por la pobreza, que puede tener toda la
comida que desee siempre y cuando la pague.
Una reunión celebrada recientemente entre las Secretarías de la AEC, SELA, SIECA, MNR,
CARICOM, CAN, CEPAL y la OECDO llegó a un acuerdo sobre una serie de principios definidos
para un Tratamiento Especial y Diferenciado para las Economías más Pequeñas en el ALCA,
que serán propuestos como lineamientos para la negociación de las nueve disciplinas (ACS
2001). No obstante, llevar estos principios a posiciones negociadoras específicas y
detalladas representará un reto enorme para estos países.
Además, el borrador del ALCA no toma providencia alguna para la seguridad social o
mecanismos de compensación sociales y económicos que se hacen necesarios ante los
"inconvenientes resultados negativos" que ocasiona la integración del mercado.
La Cumbre de Quebec hizo una gran cantidad de promesas referidas a la esfera social, pero
estas no se vieron acompañadas por compromisos financieros firmes y que haya que cumplir
para una agenda social, a lo que se suma que los mecanismos de aplicación fueron
débiles. Mayor importancia reviste el hecho de que la agenda social y los mecanismos de
compensación no forman parte en modo alguno de las negociaciones del ALCA, sino que son
independientes del Acuerdo. Es decir, que el no abordar la agenda social no retrasará
ipso facto el calendario para la culminación de las negociaciones y la entrada en vigor
del ALCA a fines de 2005. La disponibilidad de fondos para la agenda social estará ahora
aún más en duda, como resultado de la recesión norteamericana y los costos de la
recuperación y la acción militar tras los sucesos acaecidos el 11 de septiembre.
La perspectiva a corto plazo del ALCA tiene que ser, por lo tanto, la "integración
de mercado de desigualdades, sobre la base de una igualdad asumida, donde uno de los
resultados más probables es una mayor desigualdad". Además de la exclusión de Cuba
de las negociaciones, todo esto hace que el ALCA se presente muy problemática como base
"ideal" para una integración de América Latina y el Caribe.
II. Algunas evidencias sobre las diferencias
Esta nota propone un patrón alternativo a la integración de América Latina y el Caribe
que es aglutinador, tanto en cuanto a membresía (es decir, todos los países de la
región de América Latina y el Caribe), como en alcance (es decir, abordar las
inquietudes sociales y medioambientales y las económicas). Antes de pasar a ello, sería
bueno presentar algunas evidencias sobre las diferencias que se manifiestan en el
hemisferio en cuanto a tamaño y niveles de desarrollo y las implicaciones que esto
implica.
Gutiérrez (1996), desarrolló un índice para mostrar la variación en dimensiones y
dotación de recursos entre los países que participan en el ALCA. El tamaño se mide por
la población y la área terrestresuperficie que cubre, la fuente de recursos por el PNB
en dólares PPP (una representación para el capital físico) y un índice de desarrollo
humano (una representación para el capital humano). El indicador se conoce como el
índice PSPH, según las siglas en español de las cuatro iniciales de sus cuatro
variables: Población, Superficie, PNB e Índice de Desarrollo Humano. En esencia, el
Índice expresa la relación de los valores de las cuatro variables en los países del
ALCA con respecto a sus valores para los Estados Unidos (que tiene la mayor cantidad de
población y de PNB) y Canadá (que cuenta con la mayor superficie y el índice de
desarrollo humano más alto).
Según el índice computado para 1999 (Romero, 2001), los únicos países que se acercan
remotamente a la cifra de 96.66 de los Estados Unidos son Brasil con 48,35 y Canadá con
39,87. Luego viene México con 18,88 y Argentina con 14,85. Los países de la Comunidad
Andina y Chile alcanzan cifras entre 8,78 (Colombia) y 2,15 (Ecuador). República
Dominicana, Guatemala, Paraguay y Uruguay llegan todos a cifras por debajo de 2 y los
demás países, donde se incluye a los que integran la CARICOM, cuatro de los cinco
países de Centroamérica y Panamá, tienen una cifra inferior a 1. Los resultados ponen
de manifiesto las profundas diferencias en dimensiones y fuentes dotación de recursos: 23
de los 34 países negociadores del ALCA muestran valores que son el 2 por ciento o menos
de la cifra para los E.U.A. y un 5 por ciento o menos que el número que corresponde a
Brasil y Canadá con respecto al tamaño y la fuente de recursos, y están bastante
rezagados con relación a México y Argentina.
Otro grupo de datos, computado por Escaith (2001), compara el crecimiento per cápita de
los ingresos para grupos de países de diferentes tamaños en los países de América
Latina y el Caribe para la década de los 80 y 90 del siglo XX y para el período
1981-2000 como un todo. Los resultados muestran:
- El Caribe en conjunto se contrajo a una misma tasa que América Latina
en el periodo 1981-1990, pero se recuperó a una tasa más baja que la de Latinoamérica
en el periodo 1991-2000.
- Los países con una población de entre 1-10 millones se contrajeron a
una tasa más alta en los años 1981-1990, y se recuperaron a una tasa más baja, en el
periodo 1991-2000, que los países con más de 10 millones de personas.
- Los países con una población menor de 1 millón tuvieron un mejor
crecimiento en ambas décadas que los dos grupos de países más grandes.
Sin embargo, aunque los "mini estados" experimentaron un crecimiento más
elevado en el periodo 1981-2000, estos mostraron también una mayor vulnerabilidad. De
ahí que un estudio efectuado por la Secretaría de la Mancomunidad Británica muestre que
cuando la vulnerabilidad se mide por la volatilidad en el crecimiento, la mayoría de los
países más vulnerables del mundo son los países pequeños con una población inferior a
1,5 millones. Un Informe preparado por la CEPAL (Watson, 2001) dio a conocer los
resultados utilizando cuatro índices diferentes de vulnerabilidad desarrollados en los
últimos años. Entre los 15 países más vulnerables, los países pequeños del Caribe
contabilizaban 8, 10, 5 y 5 en los cuatro índices.
III. Patrones alternativos para la integración
Resultaría útil considerar patrones alternativos para la integración de América Latina
y el Caribe que estén orientados específicamente a elevar los niveles de desarrollo y
las capacidades competitivas de las economías más pequeñas y menos desarrolladas, al
tiempo que se aborda la agenda social. Por ejemplo, uno de ellos podría concebir la
consolidación de los bloques subregionales y las zonas de cooperación antes de una
integración hemisférica más amplia, encaminado a mejorar las capacidades competitivas
de las economías nacionales y subregionales y al establecimiento de patrones y normas
sociales mínimas, como una plataforma para la participación en un esquema de
integración del hemisferio. Los "bloques" de un modelo como este podrían ser:
- Dos bloques compuestos por las "pequeñas economías"
generalmente con bajos niveles de desarrollo: CARICOM y MCCA/SIECA. Panamá, República
Dominicana y Cuba se podrían unir a uno de estos dos bloques o podrían permanecer en la
Zona de Cooperación del Caribe (ver más abajo).
- Un tercer bloque, la Comunidad Andina, integrado por países medianos
en dimensiones, con niveles de desarrollo bajos o medios.
- Un cuatro bloque, MERCOSUR y Chile, compuesto por países grandes y
pequeños con niveles medios de desarrollo.
- La Zona de Cooperación del Caribe, que incluye a los territorios no
independientes del Caribe, que desarrolle un espacio económico en el Gran Caribe (Cuenca
del Caribe) sobre los pilares del Comercio, el Transporte, el Turismo Sustentable y el
Manejo del Medioambiente Natural, como un mecanismo de cooperación entre la CARICOM,
SIECA/SICA/MCCA y CAN; y
- Un quinto bloque es el TLCAN, con México, los Estados Unidos y
Canadá.
En este modelo cada bloque consolidaría su integración interna mediante el
establecimiento de un mercado común de mercancías, servicios y capital, e instaurando un
programa social con patrones sociales mínimos y quizás mecanismos de compensación. El
objetivo que se persigue es fortalecer la competitividad interna y una posición
negociadora del bloque como una condición previa a la participación en un esquema más
amplio de integración hemisférica sobre la base de una mayor igualdad.
* Las ideas expresadas en este
artículo reflejan el punto de vista del autor y no constituyen la posición oficial de la
Secretaría de la AEC.
Referencias
Association of Caribbean States (ACS) (2001)
Special and Differential Treatment for Small Economies in the Context of the Free Trade
Area of the Americas (FTAA). ACS/2001/MTG TRADE MIN/INF.001/Annex II.
ECLAC (2001)
Small Economies of the Greater Caribbean and Preparedness for Globalisation. Report
prepared for the Association of Caribbean States. ACS/2001/BSE/INF. 2001.
Escaith, Hubert (2001)
"Las economías pequeñas de América Latina y el Caribe", Revista de la CEPAL.
74 (agosto).
Gutiérrez, Mario (1996)
"Observaciones respecto a las economías pequeñas en el proceso de integración
económica en el hemisferio occidental". El Trimestre Económico, México, pp.
1171-1227; citado por Romero (2001).
Romero Gómez, Antonio (2001)
"El Gran Caribe y La IV Conferencia de la OMC". Papel presentado en el IV Taller
Anual del Observatorio de la Integración en el Gran Caribe. Santo Domingo, R.D. 28-29
Septiembre.
(*) Las ideas expresadas
en este artículo reflejan el punto de vista del autor y no constituyen la posición
oficial de la Secretaría de la AEC.
1.FTAA. TNC/w/133/Rev.i; 3 de julio de 2001.
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