| Titulo |
OMC y ALCA:
prioridades en la agenda comercial de ALC
Edición Nº 63
Septiembre - Diciembre 2001Indice |
Los
"temas de Doha"
Manuela Tórtora*
Coordinadora de Diplomacia Comercial de la Organización de las Naciones Unidas para el
Comercio y el Desarrollo (UNCTAD
Introducción
La Cuarta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) concluyó
hace menos de tres meses. Los comentarios sobre sus resultados y sobre el contenido de las
negociaciones iniciadas en Doha ya han llenado numerosas páginas de artículos y
estudios, ofreciendo todo tipo de opiniones diferentes sobre quiénes son los ganadores y
quiénes son los perdedores, así como toda clase de interpretaciones sobre ciertas
"ambigüedades constructivas" que debieron ser incorporadas en la redacción de
la Declaración Ministerial a fin de lograr el consenso.
Pareciera evidente que ciertos temas concentrarán la atención durante todo el proceso de
negociaciones y serán los principales puntos de conflicto. Por ejemplo, la agricultura
seguirá siendo obviamente una importante traba para llegar a un acuerdo final, tal como
sucedió en la Ronda Uruguay. Igualmente, el objetivo incierto del mandato de negociación
en materia de antidumping, más la disputa comercial sobre el acero que se avecina entre
Estados Unidos y la Unión Europea, no facilitará la revisión de las actuales normas
sobre ese tema. En los llamados "temas de Singapur" (inversiones, competencia,
compras públicas y facilitación del comercio), el primer obstáculo tiene que ver con la
frase más confusa de la Declaración Ministerial en la cual se prevé que las
negociaciones "se realizarán después de la Quinta Sesión de la Conferencia
Ministerial sobre la base de una decisión que será tomada, por consenso explícito, en
dicha sesión en torno a las modalidades de negociación".
Con toda seguridad, otras dificultades adicionales aparecerán desde el mismo inicio del
proceso, en los próximos meses, en torno a algunos temas pendientes de la implementación
de los acuerdos contenidos en la Decisión Ministerial sobre Temas Relacionados con la
Instrumentación y en la "Compilación de Temas Pendientes de Instrumentación
Planteados por los Miembros"1, así como en otras
materias delicadas tales como la definición de "bienes y servicios
ambientales", las indicaciones geográficas o los subsidios a la pesca, entre otros.
El ambicioso y complejo cronograma, el cual establece plazos para lograr resultados en
cada materia, debe ser considerado tan importante para los negociadores como los temas en
sí, ya que implica, en primer lugar, formular estrategias de negociación en áreas que
no siempre son familiares para todos los países en desarrollo y, en segundo lugar,
concluir (en teoría) los acuerdos provisionales en un tiempo relativamente corto. De
hecho, el plazo general del 1º de enero de 2005 para concluir un "compromiso
único" significa que el tiempo efectivo disponible para las negociaciones (iniciadas
el 1º de febrero de 2002) es aproximadamente 30 meses, considerando los recesos de verano
y Navidad.
I. La importancia de los "temas de Doha
Con una lista tan extensa de problemas y la presión del tiempo sobre los mandatos de
negociación aprobados en Doha, los negociadores comerciales difícilmente tendrán tiempo
o capacidad de abordar los temas no comerciales que fueron incluidos en el mismo Programa
de Trabajo, en particular el establecimiento de dos nuevos Grupos de Trabajo en la OMC:
sobre Comercio, Deuda y Finanzas y sobre Comercio y Transferencia de Tecnología.2 Probablemente estos temas lleguen a ser conocidos, en los próximos
años, como los "temas de Doha", de la misma forma en que la Primera Conferencia
Ministerial de la OMC realizada en Singapur en 1996 introdujo los "temas de
Singapur".
En otras palabras, dependiendo de cómo los miembros de la OMC (particularmente los
países en desarrollo) utilicen estos dos párrafos del Programa de Trabajo de Doha, los
vínculos entre comercio, deuda y finanzas y la transferencia de tecnología pudieran
convertirse en una nueva expansión de la agenda de la OMC. La inexistencia de un mandato
de negociación no es impedimento para la potencial expansión y ascenso de estos temas,
como ocurriera con los de Singapur, que tras haber sido incluidos en la agenda de la OMC
en 1996 mediante grupos de trabajo ahora son parte del Programa de Trabajo posterior a la
Conferencia de Doha. Es evidente que los grupos de trabajo de la OMC pueden desempeñar el
papel de instrumentos de pre-negociación, según lo que contengan sus términos de
referencia.
Es más fácil hacer discursos enfáticos acerca de cómo la deuda externa afecta el
desarrollo o cuán importante es la tecnología para participar en el comercio
internacional, que formular los términos de referencia de estos nuevos órganos de la
OMC. Sin embargo, la definición del alcance y de los objetivos de estos grupos de trabajo
merece atención. Entre los países en desarrollo, las naciones latinoamericanas y
caribeñas deberían asumir un papel de liderazgo en este sentido, ya que se trata de dos
temas que conforman el núcleo de sus agendas de desarrollo y son parte del pensamiento
económico tradicional de la región. Ambos temas también son cruciales en la
construcción de los esquemas subregionales de integración. Asimismo, las negociaciones
en curso para la creación de un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) también
deberían considerar los instrumentos financieros y tecnológicos requeridos para
garantizar éxito a largo plazo y resultados equitativos del libre comercio hemisférico.
La formulación de los términos de referencia de los nuevos grupos de trabajo de la OMC,
de hecho, equivale a una negociación y debería prepararse como tal. En esta negociación
ya se pueden identificar varias dificultades originadas por el lenguaje adoptado en Doha,
el cual contiene elementos tanto positivos como negativos desde el punto de vista de los
países en desarrollo.
Analicemos el lenguaje de los párrafos 36 y 37 de la Declaración Ministerial de Doha e
imaginemos qué será discutido:
- ¿Cuál es el significado de "un examen" de la relación entre comercio, deuda
y finanzas y entre comercio y transferencia de tecnología? ¿Acaso esto significa que la
Secretaría de la OMC tendrá que preparar estudios sobre estos temas?
- ¿Cuál es la naturaleza de las "medidas que cabría adoptar en el marco del
mandato y la competencia de la OMC" con miras a "una solución duradera al
problema del endeudamiento externo" e "incrementar las corrientes de tecnología
hacia los países en desarrollo"? ¿Pueden, por ejemplo, los grupos de trabajo
recomendar enmiendas a las normas de la OMC con el fin de solucionar los problemas de la
deuda y la tecnología? ¿Pueden hacer recomendaciones a otros organismos internacionales,
tales como las instituciones de Bretton Woods? ¿Cuáles son los límites de la
"competencia" de la OMC en estas áreas y quién establece los límites: los
grupos de trabajo, el Consejo General o la Conferencia Ministerial?
- El párrafo sobre comercio, deuda y finanzas se refiere a "reforzar la coherencia
de las políticas comerciales y financieras internacionales, con miras a salvaguardar el
sistema multilateral de comercio frente a los efectos de la inestabilidad financiera y
monetaria". Se trata indudablemente de un objetivo loable, pero sigue siendo tan vago
como los términos de la Declaración Ministerial de Marrakesh sobre Coherencia adoptados
al final de la Ronda Uruguay. Sólo una "coherencia" positiva que incorpore el
desarrollo como un objetivo central, aunado a la identificación de los instrumentos
correspondientes y una mayor cooperación entre todas las agencias internacionales de
desarrollo, puede ser efectiva para los países en desarrollo. De lo contrario, la
"coherencia" pudiera interpretarse (e instrumentarse) erróneamente, incluyendo
condicionalidades comerciales en los préstamos multilaterales.
- Más importante aún, ambos párrafos instruyen al Consejo General de la OMC a
informarle a la Quinta Conferencia Ministerial "sobre los progresos realizados en el
examen", ya que como estos dos nuevos temas no están incluidos dentro de los
mandatos de negociación adoptados en Doha, pero son parte del Programa del Trabajo de
Doha, existe la oportunidad de darles un papel en la conformación de un "compromiso
único". En los meses venideros previos a la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC
(prevista para mediados de 2003), los países en desarrollo deberían asegurarse de que el
papel de estos grupos de trabajo sea aclarado y consolidado dentro de la maquinaria de la
OMC. Ambos temas -comercio, deuda y finanzas, y transferencia de tecnología, que fueron
propuestos por un grupo de países en desarrollo- deberían convertirse en una especie de
paralelo a los "temas de Singapur", los cuales han sido defendidos
principalmente por los países desarrollados. El escenario más constructivo sería aquel
en el cual la Quinta Sesión Ministerial considerase en paralelo los "temas de
Singapur" y los dos nuevos "temas de Doha".
- Finalmente, la principal dificultad surgirá de la interpretación general de estos dos
párrafos de la Declaración de Doha: para numerosos países desarrollados, los mismos
fueron incluidos en el texto solamente a objeto de tener un lenguaje "políticamente
correcto". Pero como dichos párrafos no implican compromisos, los países
desarrollados pudieran pensar que no se le debe dar demasiado énfasis a su papel: los
mandatos que no implican negociación sobre estos nuevos temas no son más que cláusulas
del "mejor esfuerzo", al igual que muchas disposiciones sobre trato especial y
diferencial o pequeñas economías. Es por ello que es sumamente importante para los
países en desarrollo tomar iniciativas y presentar propuestas lo más pronto posible,
antes de que los países desarrollados definan el papel de estos grupos de trabajo.
El contexto actual ofrece una oportunidad adicional para garantizar una mayor relevancia
para los dos nuevos grupos de trabajo de la OMC: la Conferencia Internacional sobre la
Financiación para el Desarrollo (FpD) se realizará en Monterrey el próximo mes de
marzo. El comercio -es decir, los vínculos entre el comercio y el financiamiento del
desarrollo- es uno de los principales temas de ese encuentro. El proyecto revisado de
documento final de la Conferencia de Monterrey (adoptado el 27 de enero de 2002)3 ya incluye una sección sobre comercio, en la cual se identifican
algunos de los principales vínculos y se coloca el tema de comercio y financiamiento en
el contexto de las negociaciones posteriores a la Conferencia de Doha. Para traducir en
vínculos operativos lo que hasta ahora es sólo una relación conceptual, pareciera
importante asegurarse de que los grupos de trabajo de la OMC estén vinculados con el
resultado de la Conferencia de Monterrey y con las labores que garantizarán su
seguimiento. De la misma manera, debería diseñarse algún tipo de mecanismo para
establecer una relación entre el seguimiento de Monterrey y los grupos de trabajo de la
OMC.
II. De Doha a Monterrey
Oportunidades como ésta, en la cual se da una afortunada coincidencia de hechos en los
foros multilaterales, son tan poco frecuentes que no se pueden desaprovechar. El
lanzamiento de las negociaciones comerciales posteriores a la Conferencia de Doha y la
Conferencia Internacional sobre FdD representan una posibilidad concreta para establecer
una "coherencia" efectiva al nivel multilateral en las áreas de comercio,
finanzas y tecnología en tanto los países desarrollados sean capaces de estimular y
orientar las discusiones en la OMC y en la Conferencia de Monterrey en esa dirección.
Como notarán muchos funcionarios de la UNCTAD y diplomáticos comerciales ya jubilados o
a punto de jubilarse, los temas planteados por los nuevos grupos de trabajo de la OMC no
son muy originales. En realidad, dominaron la agenda de las negociaciones Norte/Sur en la
UNCTAD hasta comienzos de los años ochenta. A pesar de los inevitables y saludables
cambios impuestos por un sistema económico en constante evolución, las ideas básicas
siguen siendo válidas: para garantizar que el comercio sea un motor del desarrollo, los
países en desarrollo necesitan tener acceso a la tecnología y a los recursos
financieros. Lo más difícil es adaptar el debate a los requerimientos impuestos por la
naturaleza de la OMC, la cual es más una institución que elabora normas jurídicas que
un foro político. No será tarea fácil identificar en cada acuerdo comercial cuáles son
las disposiciones precisas y específicas que tienen un impacto en la transferencia de
tecnología o un vínculo con la deuda externa, así como tampoco lo será elaborar
soluciones viables a ser consideradas en la OMC o en otros foros. Ambos grupos de trabajo
de la OMC tendrán más eficiencia y credibilidad si hacen todo lo posible por evitar los
debates generales y se concentran en el trabajo técnico a profundidad sobre cada uno de
los acuerdos comerciales existentes.
Algunos ejemplos específicos de la necesidad de recursos y tecnología para aprovechar
las nuevas oportunidades comerciales que las negociaciones posteriores a la Conferencia de
Doha pudieran ofrecer, podrían ser los siguientes:
Mandato de
negociación sobre subsidios a la exportación en agricultura:
Brindarán nuevo acceso al mercado para las exportaciones agrícolas de los países en
desarrollo, pero para muchos de ellos la capacidad de oferta (en términos de calidad y
cantidad) necesita ser mejorada mediante inversiones extranjeras y nacionales en los
sectores que tienen el mayor potencial para penetrar los mercados internacionales.
Adicionalmente, se requieren recursos para la asistencia técnica a fin de ayudar a las
pequeñas y medianas empresas y las comunidades rurales a conocer las nuevas oportunidades
y a cumplir con los requerimientos sanitarios y fitosanitarios. Debe aplicarse un
razonamiento similar a los potenciales beneficios de las indicaciones geográficas que
podrían promover las exportaciones agrícolas de numerosos países en desarrollo.
Negociaciones bajo
mandato sobre servicios:
En casi todos los sectores de servicios, los insumos tecnológicos son clave para ser
competitivos en el ámbito internacional. Cuando un país en desarrollo hace una oferta en
un sector (por ejemplo, el turismo), debería garantizarse que tendrá acceso a
inversiones y tecnología productivas para el desarrollo de su propia industria en ese
sector específico. De lo contrario, firmas extranjeras más competitivas logran captar
los beneficios de la liberalización en dicho sector. Igualmente, cuando un país en
desarrollo hace una solicitud en un sector en el cual tiene una ventaja comparativa (por
ejemplo, los servicios de contabilidad), debería garantizarse que tenga acceso a la
tecnología necesaria para mejorar su capacidad de exportación en ese sector. También se
requieren recursos para la asistencia técnica a las empresas de los países en desarrollo
que exportan servicios, particularmente para apoyar su participación en el proceso de
formulación de las ofertas y las solicitudes nacionales durante las negociaciones, y en
la identificación de sus propias potencialidades o necesidades en materia de
competitividad.
Antes de tratar de ofrecer un bosquejo de los términos de referencia de los grupos de
trabajo de la OMC sobre comercio, deuda y finanzas, y comercio y transferencia de
tecnología, un último planteamiento quizás invite a la reflexión. La Conferencia de
Monterrey ya logró su principal resultado: colocar el tema del financiamiento para el
desarrollo en la agenda del sistema de las Naciones Unidas como un todo, cuando antes
estaba confinada a la competencia de las instituciones de Bretton Woods.
Independientemente del resultado final de la Conferencia de Monterrey (que será
probablemente decepcionante desde diversos ángulos), debe preservarse este resultado: la
participación activa de las demás organizaciones internacionales y los diferentes
actores en el debate sobre el financiamiento para el desarrollo es un resultado positivo.
De la misma manera, los dos nuevos grupos de trabajo de la OMC ya tienen el mérito de ser
parte de la agenda de esa organización incluso antes de comenzar a trabajar, así que no
deben ser marginalizados y es necesario que ocupen un lugar significativo en las
negociaciones posteriores a la Conferencia de Doha lo más pronto posible.
III.
Objetivos generales y características principales de los nuevos grupos de trabajo de la
OMC
Ambos grupos de trabajo estarían orientados a garantizar una mayor coherencia
entre la OMC y el sistema de la ONU, incluyendo obviamente las instituciones de Bretton
Woods, de tal manera que los objetivos del desarrollo se conviertan en el núcleo del
sistema de comercio multilateral.
La labor de ambos grupos de trabajo tomaría en cuenta los plazos de negociación
incluidos en la Declaración Ministerial de Doha y en la Decisión sobre los Temas de
Instrumentación en materia de trato especial y diferenciado, negociaciones sobre
agricultura, medidas compensatorias, acuerdo sobre los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC) y servicios. Los vínculos con
los plazos establecidos garantizarían que ambos grupos de trabajo considerarán los
avances logrados en las negociaciones desde la perspectiva del desarrollo y tendrían la
oportunidad de formular recomendaciones que tomen en consideración los avances logrados
en las negociaciones.
Ambos grupos de trabajo deberían tener vínculos operativos con otros entes de la
OMC, en particular deberían reportarse al Comité de Negociaciones Comerciales y
su trabajo debería ser tomado en cuenta por el Comité de Comercio y Desarrollo, el
Comité sobre el acuerdo ADPIC, el Comité de Comercio de Servicios y el de Comercio de
Bienes. Ambos grupos también deberían establecer vínculos entre ellos para tratar los
asuntos de interés común.
Fuera de la OMC, ambos grupos de trabajo -a través del Consejo General-
establecerían lazos con el financiamiento para el proceso de desarrollo (es decir, el
mecanismo de seguimiento que será establecido por la Conferencia Internacional de
Monterrey sobre la FpD), el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI),
particularmente a través del G24, la UNCTAD, el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD) y otras agencias relevantes como la Organización Mundial de la
Propiedad Intelectual (OMPI), la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo
Industrial (ONUDI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE). Estos contactos podrían materializarse mediante el intercambio de información e
informes, audiencias, participación en reuniones, estudios conjuntos, etc.
1. Términos de referencia del grupo de trabajo de la OMC sobre
comercio, deuda y finanzas
A. Objetivos:
Ayudar a los países en desarrollo a aprovechar las oportunidades de desarrollo generadas
por la liberalización comercial mediante la identificación de mecanismos de cooperación
financiera que puedan mejorar su participación en el comercio internacional, en
particular su capacidad de exportación.
Contribuir a aumentar la coherencia de las políticas comerciales y financieras en el
ámbito internacional mediante el establecimiento de lazos de trabajo orientados al
desarrollo entre la OMC, las instituciones financieras internacionales y la UNCTAD.
B. Términos de referencia:
El Grupo de Trabajo sobre Comercio, Deuda y Finanzas se encargará de:
a. Identificar medidas y hacer recomendaciones a las instituciones financieras
internacionales y regionales, a los inversionistas nacionales y extranjeros y a las
agencias bilaterales y multilaterales de desarrollo, a fin de suministrar recursos
financieros seguros y predecibles para:
i. la instrumentación de la
liberalización comercial y los acuerdos comerciales en los países en desarrollo, con el
propósito de mejorar los beneficios de sus compromisos, particularmente en lo rieferente
a la capacidad institucional;
ii. el alivio de los costos sociales y económicos de los ajustes relacionados con la
ralización comercial, particularmente en términos de empleo e ingresos fiscales;
iii. la capacidad de oferta, la
tecnología, la infraestructura y la competitividad de los sectores exportadores de los
países en desarrollo, particularmente aquellos que están siendo liberalizados en las
negociaciones comerciales y aquellos que tienen oportunidades de acceso a nuevos mercados
como resultado de las negociaciones;
iv. la diversificación de las
exportaciones de bienes y servicios de los países en desarrollo, particularmente en los
países que dependen en gran medida de la exportación de productos básicos y las
economías pequeñas y vulnerables;
v. las políticas de manejo de
riesgos y mecanismos financieros similares requeridos por los países que exportan
productos básicos;
vi. la liberalización
comercial entre los países en desarrollo, particularmente mediante esquemas subregionales
de integración;
vii. las empresas mixtas entre
inversionistas nacionales y extranjeros en los sectores orientados a las actividades de
exportación;
viii. la asistencia técnica
relacionada con el comercio y la conformación de capacidades, para mejorar la
participación efectiva y la capacidad de negociación de los países en desarrollo y las
economías en transición en la OMC y en otras negociaciones comerciales regionales y
subregionales;
ix. la asistencia técnica y
conformación de capacidades para los países que acceden a la OMC, particularmente los
países menos adelantados;
x. el diseño e
instrumentación de "canjes de deuda" en los cuales participen firmas orientadas
a la exportación, y mecanismos financieros similares, a fin de reducir la carga de la
deuda externa y respaldar el desarrollo de la capacidad de exportación de los países
endeudados, particularmente los países pobres muy endeudados (PPME).
xi. el diseño e
instrumentación de mecanismos de asistencia financiera para los países cuyo comercio sea
afectado por ingresos de exportación inestables y grandes crisis financieras y
monetarias.
b. El impacto de los flujos
oficiales de asistencia al desarrollo desde el punto de vista de las capacidades de
exportación y de oferta de los países en desarrollo y las economías en transición.
c. Establecer vínculos con el Grupo de Trabajo de la OMC sobre Transferencia de
Tecnología con referencia a todos los temas relacionados con el financiamiento de
tecnología en actividades orientadas a la exportación de los países en desarrollo y
economías en transición, mediante el intercambio de información, la realización de
reuniones conjuntas y la elaboración de informes conjuntos.
d. Presentar informes regulares y recomendaciones al Comité de Negociaciones Comerciales
de la OMC, particularmente en las siguientes áreas:
i.implementación del ADPIC;
ii.subsidios agrícolas y
medidas de apoyo interno;
iii. participación de los
países en desarrollo y las economías en transición en el comercio de servicios;
iv. medidas compensatorias;
v. instrumentación del Art.
XVIII del Acuerdo General sobre Tarifas y Aranceles (GATT) de 1994 en el contexto de
"temas pendientes de instrumentación" (Job(01)/152/Rev.1);
vi. instrumentación de los
mandatos de la Conferencia Ministerial de Doha sobre las pequeñas economías y el trato
especial y diferenciado;
vii. instrumentación de los
mandatos sobre cooperación técnica y conformación de capacidades, y los países menos
desarrollados.
e. Interactuar y proveer
insumos técnicos y recomendaciones al mecanismo de seguimiento que será establecido
después de la Conferencia de las Naciones sobre la FpD y cooperar en la instrumentación
del resultado de esa Conferencia.
f. A través del Consejo General de la OMC, interactuar y proveer insumos técnicos y
recomendaciones al FMI y al BM, así como a los bancos regionales de desarrollo, en
particular mediante el G-24.
2. Términos de referencia del grupo de trabajo de la OMC sobre
comercio y transferencia de tecnología
A. Objetivos:
Ayudar a los países en desarrollo en la instrumentación de políticas que faciliten la
transferencia de tecnología, particularmente para sus actividades orientadas a la
exportación.
Garantizar que la instrumentación del Acuerdo ADPIC y la instrumentación de los mandatos
de negociación adoptados en la Conferencia de Doha respalden el desarrollo de los países
en desarrollo y las economías en transición.
B. Términos de referencia:
El Grupo de Trabajo sobre Comercio y Transferencia de Tecnología se encargará de:
a. Identificar medidas de cooperación internacional y hacer recomendaciones sobre:
i. el impacto de la instrumentación del Acuerdo ADPIC y el
Acuerdo sobre Medidas en materias de Inversiones Relacionadas con el Comercio (MIC)
desde el punto de vista de los países en desarrollo y las economías en transición y
hacer recomendaciones en este sentido;
ii. las maneras prácticas de garantizar que la
estandarización internacional y la instrumentación del acuerdo sobre Obstáculos
Técnicos al Comercio (OTC) puedan contribuir a la transferencia de tecnología a los
países en desarrollo y las economías en transición;
iii. la asistencia técnica internacional para la
instrumentación del Acuerdo sobre OTC y el Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y
Fitosanitarias (MSF), y los recursos disponibles en esta área;
iv. la instrumentación efectiva del art. 66.2 del ADPIC y
el art. IV.2 del Acuerdo General del Comercio de Servicios (AGCS), así como de otras
disposiciones relacionadas con la transferencia de tecnología;
v. la manera de abordar las necesidades en materia de
transferencia de tecnología en los sectores exportadores competitivos de los países en
desarrollo y las economías en transición a través del trabajo analítico conjunto entre
la OMC, la UNCTAD, la ONUDI y el Centro de Comercio Internacional (CCI) y la asistencia
técnica;
vi. las limitaciones que enfrentan los países en
desarrollo y las economías en transición para tener acceso a la tecnología disponible
en los países desarrollados, incluyendo las políticas de fijación de precios;
vii. el diseño de instrumentos e incentivos, incluyendo
incentivos fiscales, que los países desarrollados podrían otorgar a sus empresas e
instituciones nacionales a fin de divulgar y transferir tecnología a los países en
desarrollo y las economías en transición;
viii. el tipo de información y puntos de referencia que
podrían ser utilizados por los países en desarrollo y las economías en transición para
evaluar el impacto de la liberalización comercial sobre la transferencia de tecnología.
b. Hacer recomendaciones y
trabajar conjuntamente con el grupo de trabajo sobre Comercio, Deuda y Finanzas en
materias de interés común.
c. Presentar informes regulares y recomendaciones al Comité de Negociaciones Comerciales
de la OMC.
d. Interactuar y proveer insumos técnicos y recomendaciones al mecanismo de seguimiento
que será establecido después de la Conferencia Internacional sobre la FpD, y cooperar en
la instrumentación del resultado de la misma.
e. Interactuar y proveer insumos técnicos y recomendaciones, a través del Consejo
General de la OMC, a la OMPI, la UNCTAD, el PNUD y la ONUDI.
f. A través del Consejo General de la OMC, interactuar y proveer insumos técnicos y
recomendaciones al mecanismo de seguimiento que será establecido después de la
Conferencia Internacional sobre la FpD, y cooperar en la instrumentación del resultado de
esa Conferencia.
*Las
opiniones expresadas en este artículo reflejan el punto de vista de la autora y no
constituyen la posición oficial de la Secretaría de la UNCTAD.
1WTO,
Job(01)/152/Rev.1, 27 de octubre de 2001. Véase párrafo 12 de la Declaración
Ministerial. La naturaleza legal de esta "Compilación", preparada por la
Secretaría de la OMC, daría pie a numerosas interpretaciones legales.
2Párrafo 36 de la Declaración Ministerial: "Convenimos
en que se lleve a cabo, en un grupo de trabajo bajo los auspicios del Consejo General, un
examen de la relación entre comercio, deuda y finanzas, y de posibles recomendaciones
sobre las medidas que cabría adoptar en el marco del mandato y la competencia de la OMC a
fin de mejorar la capacidad del sistema multilateral de comercio para contribuir a una
solución duradera del problema del endeudamiento externo de los países en desarrollo y
menos adelantados y de reforzar la coherencia de las políticas comerciales y financieras
internacionales, con miras a salvaguardar el sistema multilateral de comercio frente a los
efectos de la inestabilidad financiera y monetaria. El Consejo General informará al
quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial sobre los progresos realizados
en el examen". Párrafo 37 de la Declaración Ministerial: "Convenimos en que se
lleve a cabo, en un grupo de trabajo bajo los auspicios del Consejo General, un examen de
la relación existente entre el comercio y la transferencia de tecnología, y de posibles
recomendaciones sobre las medidas que cabría adoptar en el marco del mandato de la OMC
para incrementar las corrientes de tecnología hacia los países en desarrollo. El Consejo
General informará al quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial sobre los
progresos realizados en el examen"
3Véase el texto del proyecto revisado de documento final de
Monterrey en www.un.org/esa/ffd
anterior siguiente
arriba |