Titulo Oportunidades y riesgos
del ALCA

Edición Nº 62
Mayo - Agosto  2001

 El Gran Caribe, entre los extremos del ALCA

Giovanni Reyes
Consultor del SELA.

Introducción

El mayor reto de impacto económico generalizado que tienen ante sí los países de la región a inicios del siglo XXI en materia comercial y de inversión, es la negociación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Las pautas que se han fijado en los documentos de intención, incluida la Declaración de Québec de abril de este año 2001, muestran alcances de repercusión económica que profundizarían significativamente los planes de ajuste macroeconómico que se establecieron en la región desde finales de los años setenta. La apertura comercial que se pretende, se inserta en el marco general de las medidas más significativas que han ejecutado las economías de la región en las últimas dos décadas: privatizaciones, devaluaciones monetarias, liberación de flujos de capitales, "ajuste" de precios en mercados domésticos, lo que incluyó eliminación de subsidios, y apertura comercial
1.

Dentro del proceso que se requerirá para la definición del ALCA, es urgente la coordinación de propuestas sólidas por parte de América Latina y el Caribe (ALC). Es prácticamente indiscutible que alguna forma de ALCA será puesta en marcha, ya sea con una cobertura regional o siguiendo la modalidad de múltiples bilateralismos. América Latina y el Caribe deben agotar todos los esfuerzos por lograr el establecimiento del mejor ALCA posible de conformidad con sus intereses. Esto es vital para una región que al carecer de pleno desarrollo, demuestra mayor vulnerabilidad externa.

La tendencia señala que la integración económica será un hecho. Si los latinoamericanos y caribeños no plantean y logran una integración propia, la misma es muy posible que les sea impuesta. Para una integración con base en los intereses a que se aspira en la mejora en la calidad de vida de los países de la región, se requiere de un sistemático y eficaz esfuerzo de coordinación y cooperación entre las naciones. Los costos de no hacerlo repercutirán notablemente de manera inmediata y en el futuro. No integrarse es enfrentar los acuerdos respecto al ALCA con la mayor economía del planeta de manera débil y fragmentada
2.

Un proceso de integración a partir de las características de los países de la región, implica contar con un mínimo de permanente consenso operativo que haga posible ejercer el peso que la región posee en materia económica y requiere fortalecer la institucionalidad de la integración. La presencia de América Latina y el Caribe en la economía mundial es significativa. La región en conjunto tiene una producción total de cerca de 2.1 millones de millones de dólares. Un tamaño de producción similar a la producción total de Alemania -tercera economía del mundo- y sólo superado por las economías de Estados Unidos y Japón. Sin embargo, hay diferencias de peso importantes entre los países de la región y, en determinado momento, tal y como ha sido evidente en varios casos, se presentan las negociaciones por separado.

En cuanto al tamaño de las economías dentro de la región es evidente la fortaleza que tiene Brasil, nación que representa el 38 por ciento de la producción total regional. Las otras dos economías grandes, México y Argentina, representan respectivamente el 24 y el 13 por ciento. Un segundo grupo de países, las naciones medianas, lo forman Venezuela, Colombia, Chile y Perú. A ellos les corresponde un peso promedio de 4 por ciento por país en el esfuerzo económico anual del área, es decir, estas cuatro naciones tienen el peso de 16 por ciento de la producción regional.

Las veinticinco economías restantes son pequeñas y en conjunto representarían aproximadamente el 9 por ciento de la producción regional anual. De allí que Estados Unidos tenga muy en cuenta la posición de los "grandes" y de que se mantenga el concepto de que en materia de coordinación regional nada sucederá si no está presente al menos uno de los países "mayores": Argentina, Brasil o México.

En cuanto a posiciones geográficas, es claro el predominio de las exportaciones del Gran Caribe hacia Estados Unidos. Esta subregión incluye a México, Centroamérica y el Caribe propiamente, y proporciona cerca del 75 por ciento del total de exportaciones latinoamericanas al mercado estadounidense. América del Sur -con las subregiones de países andinos y del cono sur- tiene mercados de exportación más diversificados entre la potencia del norte, Europa y la Cuenca del Pacífico, incluyendo Japón.

Además de los tratados de integración y de cooperación en el Gran Caribe (Mercado Común Centro Americano, CARICOM, Grupo de los Tres, además de la Asociación de Estados del Caribe), México tiene un papel determinante en lo económico en general y en lo comercial en particular con Estados Unidos. Las exportaciones mexicanas representaron un 45 por ciento del total exportador latinoamericano en el 2000 y constituyen el 64 por ciento de todos los bienes que Latinoamérica y el Caribe envían a Estados Unidos. Esto se relacionaría con la posible intención de Washington para hacer del ALCA una "extensión" del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a todo el hemisferio. En un escenario futuro, México bien puede enfrentar, dentro del ALCA, una fuerte competencia por empleos en manufactura, dada la presencia que tendrían trabajadores empobrecidos especialmente de Centroamérica y el Caribe.

A pesar de las dificultades existentes, el desafío mayor en las negociaciones, es que América Latina y el Caribe defina su posición con una sola representación. Esto implica consensos regionales y medidas de integración. El riesgo es que las naciones sucumban al espejismo de creer que negociando por separado pueden alcanzar más ventajas, cuando de esa manera lo que hacen en propiciar una competencia entre los países, lo que fácilmente puede resultar en una mayor vulnerabilidad externa para todos ellos.

I. Principales características económicas y sociales de los países del Gran Caribe


Una primera característica de orden histórico se refiere a los grandes períodos que ha tenido la región en su historia económica reciente. Estos períodos principian con la relativa estabilidad de los años sesenta con el funcionamiento de las instituciones de Bretton Woods. Durante estos años fue posible lograr crecimientos económicos importantes no sólo por el ámbito económico externo, sino también por la política de industrialización seguida en la región, además de la influencia de un relativo dinamismo de la economía internacional.

Durante los años setenta ocurren las dos alzas importantes en el precio del petróleo y sus derivados (1973 y 1979). Los grandes niveles de liquidez en la banca exterior y, en varios casos, la necesidad de contar con circulante para el pago de los energéticos en naciones que no son productoras del mismo, fueron aspectos que favorecieron la generación de la deuda externa. La región continúa creciendo, pero impulsada por fondos de empréstito.

En los años ochenta un fenómeno muy característico es la crisis de la deuda, las negociaciones y el establecimiento generalizado en el área, de los planes de ajuste macroeconómico. Uno de los objetivos fue generar los recursos necesarios para cumplir con los compromisos que imponía la deuda externa adquirida. Estos ajustes promovieron un clima de estancamiento y recesión económica en varios casos, de inflaciones galopantes en otros tantos, y de desempleo e inflación generalizados.

En la década de los noventa se evidencian logros en el crecimiento económico, sin que para el final del siglo XX se haya logrado revertir completamente el retroceso que ocurrió durante la década de los ochenta. En los noventa se continúa con la aplicación de los planes de ajuste en un clima en el cual los niveles de inflación han sido por lo general bastante controlados. Al final de la década varios países, en medio de la alta dependencia externa y de la vulnerabilidad que han creado los planes de ajuste, buscan establecer escenarios para una mayor estabilidad monetaria con planes de dolarización de las economías. En varias naciones se evidencia un círculo reiterativo de ajustes-breve estabilidad-crisis-más ajustes.

En términos de las características a nivel regional, es importante puntualizar la inserción de la región dentro de los circuitos económicos internacionales. Tomando en cuenta para ello la instancia del comercio mundial, es posible ver cómo la región en su totalidad ha ido teniendo una posición cada vez más marginal. En efecto, tal y como el Cuadro Nº 1 lo demuestra, en total América Latina y el Caribe pasó de tener una posición de 8 por ciento en el comercio mundial en 1960, a un 4 por ciento en 1995 y a mostrar cierta recuperación, 5 por ciento, para el año 2000.

Las cifras de inserción de ALC en el comercio mundial son especialmente interesantes en una era en la cual se subraya la existencia del fenómeno de la globalización. La globalización en este sentido, es entendida tanto como un fenómeno como una teoría de desarrollo. La globalización asume como premisa una mayor interdependencia, mayor comunicación e integración en función de las diferentes regiones y naciones del planeta
3.

Cuadro  No. 1
Volumen Total del Comercio Internacional: Naciones Desarrolladas y Latinoamérica y el Caribe
(millones de US$ y %)

Año Países Latinoamericanos y del Caribe (millones de US$) Naciones Desarrolladas1/
% del mundo
Países Latinoamericanos y del Caribe (% del mundo)
Importaciones 2/ Exportaciones 3/ Importaciones Exportaciones Importaciones Exportaciones
1960 9 860 9 969 66 66 7 8
1965 11 723 12 653 69 69 6 7
1970 18 037 16 635 70 70 6 5
1975 53 816 44 512 68 68 6 5
1980 108 787 104 927 71 68 5 5
1985 109 916 103 258 72 70 4 5
1990 118 473 131 190 73 72 3 4
1995 192 469 165 479 74 73 4 4
20004/ 404 600 387 400 76 75 5 5

1/ OECD, países: Estados Unidos, Canadá, Europa Occidental, Europa Central excluyendo países ex-socialistas, Israel, Japón, Australia, Nueva Zelanda y África del Sur; 2/ Importaciones: CIF; 3/ Exportaciones: FOB; 4/ Cifras preliminares.
Fuente: United Nations Organization. International Trade Statistics Yearbook. (New York: United Nations Publishing Division, 1964, 1966, 1967, 1974, 1978, 1981, 1992, 1993, 1996, y 1998); Estadísticas OECD, Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, Indicadores del Desarrollo del Banco Mundial y de la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD); Informe Sobre Países Menos Avanzados (www.unctad.org).

Con los datos anteriores se justificaría la existencia de un fenómeno de globalización segregante. En el mismo la integración se produciría a nivel tanto de los países más desarrollados, como por parte de los sectores de los diferentes países que se logran integrar dentro de las nuevas modalidades productivas. Pero las naciones menos desarrolladas, en las que los sistemas de mercado muestran con mayor crudeza procesos de acumulación de capital sin mayor protección social, la falta de oportunidades que impone un modelo concentrador y excluyente repercute en conglomerados sociales viviendo en condiciones marginales 4.

En el Cuadro Nº 2 y el Gráfico Nº 1, se presentan datos económicos generales que ubican en nivel comparativo a las tres grandes subregiones: Gran Caribe, Comunidad Andina y Cono Sur. Como evidencia de esos datos a nivel absoluto es claro que el dominio más significativo lo tiene el Cono Sur. Allí se encuentran dos de las tres grandes economías de la región, Argentina y Brasil que prácticamente tienen un 51 por ciento de producto geográfico bruto de la región. Estas condiciones confieren una importancia mayor en las negociaciones. Se puede percibir una cierta creencia de que los grandes mercados internos, grandes niveles de valor agregado de la demanda efectiva de la sociedad, se pueden convertir en áreas de autosuficiencia. O bien se considera que la coordinación se realice esencialmente entre los países grandes
5.

Cuadro No. 2
Gran Caribe, Grupo Andino y Cono Sur: Cifras Económicas Generales 2000
(cifras preliminares)

Región/
Subregión
Población
m1
PGB
mmd2
PGB/pc3
dólares
Deuda Total
mmd
Abs7 % Abs % Abs % Abs %
Gran Caribe 4 166 33 690 33 4 131 83 212 27
Comunidad Andina 5 112 22 272 13 2 443 49 118 15
Cono Sur 6 228 45 1 124 54 4 936 100 460 58
Totales 506 100 2 086 100 4 122   790 100

Referencias: (1) m: millones; (2) mmd: miles de millones de dólares; (3) PGB/pc: producto geográfico bruto per cápita en dólares corrientes; (4) Gran Caribe: México, Centro América (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá), y Caribe (Bahamas, Barbados, Cuba, Guyana, Haití, Jamaica, República Dominicana, Surinam, Trinidad y Tobago); (5) Grupo Andino: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela; (6) Cono Sur: Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay; (7) Abs.: cifras absolutas.
Fuentes: CEPAL, Banco Mundial (Indicadores sobre el Desarrollo), Banco Interamericano de Desarrollo.

graf1art6.jpg (23141 bytes)

Fuente: Cuadro No. 2

El Cuadro Nº 3 presenta las características de las tres principales regiones en lo referente al comercio internacional. Se puede observar aquí el mayor peso de la región del Gran Caribe. En efecto, es la región que incluye a México, además de un mayor número de países. Algo que se evidencia en el Cuadro Nº 4, es el gran peso subregional que tiene México. Esta nación de 98 millones de habitantes representó para el año 2000 un 45 por ciento, casi la mitad, de todas las exportaciones de la región, y un 64 por ciento de las exportaciones de la región hacia Estados Unidos. Sin tomar en cuenta México, las otras dos áreas del Gran Caribe: Centro América y Caribe, tienen un peso menor en el total de la región. De allí una de las razones para que desde inicios de los sesenta se establecieran esquemas de integración en Centro América. En los setenta se conformó la Comunidad del Caribe (CARICOM).   

Cuadro Nº 3
Gran Caribe -México Grupo Andino y Cono Sur: Cifras de comercio internacional 2000
(cifras preliminares
)

Región/Subregión ExportaciónTotal mmd1 Importación Total Mmd

Exportaciones a EEUU mmd

Importaciones de EEUU mmd
j Abs 5 % Abs % Abs % Abs %
Gran Caribe 2 200 52 224 55 150 75 151 71
Comunidad Andina 3 61 16 42 10 28 14 15 8
Cono Sur 4 127 33 138 34 22 11 26 14
Totales 388 100 404 100 200 100 192 100

Referencias: (1) mmd: miles de millones de dólares; (2) Gran Caribe: México, Centro América (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá), y Caribe (Bahamas, Barbados, Cuba, Guyana, Haití, Jamaica, República Dominicana, Surinam, Trinidad y Tobago); (3) Comunidad Andina: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela; (4) Cono Sur: Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay; (5) Abs.: cifras absolutas.
Fuentes: CEPAL, Banco Mundial (Indicadores sobre el Desarrollo), Banco Interamericano de Desarrollo.

Los datos del Cuadro Nº 4 también confirman el papel de México dentro de las negociaciones intra-latinoamericanas. Junto con Argentina y Brasil, México conforma la trilogía de las grandes economías del área. Virtualmente nada se mueve dentro de un esquema para tener un impacto mayor en el área internacional de la economía si al menos alguna de estas tres naciones no se encuentra presente. La importancia de México se ve aumentada, en términos de comercio mundial en general y de la perspectiva del ALCA en particular, por su intensa relación económica con Estados Unidos, ser parte del TLCAN, del Grupo de los Tres (junto a Colombia y Venezuela) y pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Cuadro Nº 4
Áreas del Gran Caribe -México, Centro América y Caribe-: Cifras Económicas Generales 2000

(cifras preliminares)

Áreas Población m1 PGB mmd2 PGB/pc3 dólares Deuda Total mmd
Abs6 % Abs % Abs % Abs %
México 98 59 562 81 5 734 100 161 76
Centro América 4 36 21 60 9 1 666 30 20 12
Caribe 5 33 20 68 10 2 060 36 15 12
Totales 167 100 690 100 4 131   201 100

Referencias: (1) mmd: miles de millones de dólares; (2) Centro América: Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá; (3) Caribe: Bahamas, Barbados, Cuba, Guyana, Haití, Jamaica, República Dominicana, Suriname, Trinidad y Tobago; (4) Abs.: cifras absolutas.
Fuentes: CEPAL, Banco Mundial (Indicadores sobre el Desarrollo), Banco Interamericano de Desarrollo.

El Cuadro Nº 5 evidencia el peso de México. En particular desde la devaluación del peso mexicano de 1994 y el TLCAN, México tiene un fuerte intercambio comercial con Estados Unidos. Esto, unido a otros factores macroeconómicos, hace que la nación latinoamericana mantenga una correlación estrecha entre su comportamiento económico y el de Estados Unidos. Los efectos respecto a la mejor distribución del ingreso no han sido los más favorables, aún con la históricamente prolongada fase de crecimiento económico de Estados Unidos 1991-2000.6

Cuadro Nº 5
Áreas del Gran Caribe -México, Centro América y Caribe: Cifras de Comercio Internacional, 2000
(cifras preliminares)

Areas Exportación Total Importación Total Exportaciones a EEUU Importaciones de EEUU
mmd1 mmd mmd Mmd
1 Abs 4 % Abs % Abs % Abs %
México 166 83 174 78 138 91 130 86
Centro América 2 20 10 25 11 8 5 11 7
Caribe 3 15 7 25 11 6 4 10 7
Totales 201 100 224 100 152 100 151 100

Referencias: (1) mmd: miles de millones de dólares; (2) Centro América: Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá; (3) Caribe: Bahamas, Barbados, Cuba, Guyana, Haití, Jamaica, República Dominicana, Suriname, Trinidad y Tobago; (4) Abs.: cifras absolutas.
Fuentes: CEPAL, Banco Mundial (Indicadores sobre el Desarrollo), Banco Interamericano de Desarrollo.

En el Cuadro Nº 6 se presentan indicadores económicos generales a nivel de cada país del Gran Caribe. El hecho de incluir la población brinda la oportunidad de poder establecer comparaciones entre los países sobre bases más comunes. Las cifras absolutas permiten apreciar el peso, el tamaño de los mercados y los datos de grandes agregados de las naciones. A partir de los valores absolutos se puede tener una idea, del peso de los países en las negociaciones. Las cifras per cápita, por otra parte, permiten identificar los indicadores sobre la base del control de la variable población y a partir de allí hacer inferencias sobre condiciones más estrictamente comparables entre las naciones.

Cuadro Nº 6
Países del Gran Caribe: Cifras Económicas Generales 2000

(cifras preliminares)

Países Población
m1
PGB
mmd2
PGB/pc3
dólares
Deuda Total
mmd
México 98.00 562.00 5 734.69 161.00
Belice 0.25 0.74 2 960.00 0.38
Costa Rica 4.00 11.00 2 750.00 3.80
El Salvador 6.30 12.00 1 904.76 2.70
Guatemala 11.00 18.00 1 636.36 3.90
Honduras 6.40 5.40 843.75 4.50
Nicaragua 5.00 2.30 460.00 6.60
Panamá 2.80 9.60 3 428.57 5.60
Bahamas 0.30 5.10 17 000.00 0.44
Barbados 0.28 2.90 10 357.14 0.55
Cuba 11.10 22.00 1 981.98 11.00
Guyana 0.80 0.58 725.00 1.35
Haití 8.00 3.60 450.00 1.20
Jamaica 2.60 6.50 2 500.00 3.00
República Dominicana 8.30 19.00 2 289.16 4.90
Suriname 0.42 0.52 1 242.86 0.24
Trinidad y Tobago 1.10 8.30 7 545.45 1.30

Referencias: (1) m: millones; (2) mmd: miles de millones de dólares; (3) PGB/pc: producto geográfico bruto per cápita en dólares corrientes.
Fuentes: CEPAL, Balance Preliminar de las Economías Latinoamericanas, 2000; Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo.

Entre los caracteres importantes del Cuadro Nº 6, en particular en el ingreso per cápita, el Gran Caribe muestra los grandes extremos de la región. Los altos ingresos por persona de Bahamas y Barbados, coexisten en la subregión con los bajos niveles de ingreso per cápita que son propios de Haití, Nicaragua, Honduras y Guyana.

Los índices de menor ingreso per cápita se asocian con mayor inestabilidad en lo social y problemas de legitimidad concreta, en cuanto a resultados, por parte de los gobiernos. Mucho de esto último se relaciona con las grandes limitaciones de los recursos que manejan las instituciones públicas.

El Gráfico Nº 2, al señalar la formación bruta de cápital fijo, proporciona un indicador de inversión. El caso de Nicaragua se relacionaría con componentes de inversión que se tuvo en ese país a raíz de la reposición y reparación de la infraestructura que fue dañada por el huracán Mitch de noviembre de 1998. Nótese cómo los niveles de inversión mostraron fuerte volatilidad en los años 1999 y 2000.

Gráfico Nº 2
Formación Bruta de capital Fijo 2000

(tasas anuales de viariación, cifras en dólares a precios constantes de 1995)

graf2art6.jpg (32725 bytes)

Fuentes: CEPAL, Balance Preliminar de las Economías Latinoamericanas, 2000; Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo.

En 1999, Panamá y República Dominicana fueron otros casos en los cuales los niveles de inversión mostraron un comportamiento alto. En el caso de República Dominicana la inversión ha estado asociada al alcance de altas y estables cuotas de crecimiento económico. También en este caso se hace evidente una mayor diversificación de la producción: a partir de una base esencialmente agrícola, la minería y el turismo han cobrado notoriedad en la economía del país.

El Cuadro Nº 7 muestra cómo en las tasas anuales de variación de la producción económica total de las naciones del Gran Caribe, México tiene un posición destacada para el año 2000, y su recuperación ha sido importante en la década de los noventa. Esto último no exactamente porque sus datos de crecimiento hayan sido tan sorprendentes, sino porque los mismos afectan a un tamaño significativo de la población en la subregión.

Cuadro Nº 7
Gran Caribe: Evolución del Producto Interno Bruto Total

(% Tasas Anuales de Variación)

Países

Tasas Anuales de Variación
20001
Promedio
Subregiones2
1981-1990 1991-2000
México 7.0 7.0 1.9 3.5
Belice 6.0   4.5 4.1
Costa Rica 1.5   2.2 5.0
El Salvador 2.5   -0.4 4.6
Guatemala 3.5   0.9 4.1
Honduras 4.0   2.4 3.1
Nicaragua 5.5   -1.5 3.3
Panamá 2.5 3.6 1.4 4.4
Barbados 3.0   1.1 1.4
Cuba 5.5   3.7 -1.4
Guyana 3.0   -2.9 5.3
Haití 1.0   -0.5 -1.0
Jamaica 0.5   2.2 0.1
Rep. Dom. 8.5   2.4 6.3
Suriname -0.8   0.5 1.7
Trinidad y Tobago 5.0 3.2 -2.6 3.0
Total Caribe 3.1   0.1 1.9
Total América Latina 4.0   1.2 3.3

Referencias: (1) cifras preliminares; (2) promedios sin ponderación.
Fuentes: CEPAL, Balance Preliminar de las Economías Latinoamericanas, 2000; Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo.

Es notorio cómo en la década de los ochenta la mayor parte de las economías se contrajo o avanzó muy poco, con las excepciones de Belice, Cuba, República Dominicana y Jamaica. Los casos de Belice, República Dominicana y Jamaica se explicarían por la diversificación de su actividad económica y por el papel que el turismo tomaba en su economía.7

La tasa de crecimiento anual en cuanto a la producción per cápita se señala en el Cuadro Nº 8. Como se puede comprobar, los índices per cápita crecieron menos que los de producción total, y en algunos casos, especialmente para las naciones menos desarrolladas, este contraste fue mayor. Haití en las dos décadas y Cuba ya en la década de los noventa son ejemplos de lo anterior

.
Cuadro No. 8
Gran Caribe: Evolución del Producto Interno Bruto por Habitante
% Tasas Anuales de Variación

Países Tasas Anuales de Variación
20001
Promedio
Subregiones2

 

1981-1990 1991-2000
México 5.5 5.5 -0.2 1.7
Belice 3.3   1.9 1.5
Costa Rica -0.9   -0.7 2.1
El Salvador 0.5   -1.5 2.5
Guatemala 0.8   -1.6 1.4
Honduras 1.1   -0.8 0.2
Nicaragua 2.5   -4.1 0.5
Panamá 0.9 1.2 -0.7 2.6
Barbados 2.5   0.7 0.9
Cuba 5.1   2.8 -1.9
Guyana ---   -3.4 4.3
Haití -0.6   -2.9 -2.8
Jamaica -0.4   1.1 -0.7
Rep. Dom. 6.8   0.2 4.4
Suriname ---   -3.7 2.3
Trin. y Tob. 4.4 3.0 -3.7 2.3
Total solo Caribe 2.2   -0.9 1.0
Total Am. Lat. y Caribe 2.4   -0.9 1.5

Referencias:  (1) cifras preliminares; (2) promedios sin ponderación.
Fuentes:  CEPAL, Balance Preliminar de las Economías Latinoamericanas, 2000; Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo.

 1Estos elementos particulares corresponden en general a las cinco áreas de política a que se han referido las reformas estructurales: a) comercial; b) fiscal; c) financiera; d) privatizaciones; y e) laboral. Los países latinoamericanos realizaron los ajustes siguiendo diferentes patrones: a) con reformas tempranas: Argentina, Chile y Jamaica; b) con reformas graduales: Colombia y Uruguay; c) con reformas intensas: Bolivia, El Salvador, Nicaragua, Paraguay y Perú; y d) con reformas lentas: Brasil, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Venezuela. Para una mayor discusión, véase: Inter American Development Bank. Latin America After a Decade of Reforms. (1997) (Washington, D.C.: The Jonhs Hopkins University Press), pp. 50-51, 56-58.
2 Existe experiencia en cuanto a los costos que han implicado negociaciones por separado, de manera fragmentada y débil por parte de las naciones latinoamericanas. Uno de esos casos fue el relacionado con el problema de la deuda externa. Una mayor discusión en: Alzamora, C. (2000) Aún hay Tiempo para Corregir Errores, en Sistema Económico Latinoamericano, en Veinticinco Años del SELA: Compromiso y Perspectivas. (Caracas, SELA), pp.15-26; y en Sistema Económico Latinoamericano. (2000) Capítulos No. 60, 25 Años del SELA: Un Balance. (Caracas, SELA).
3 Los grandes enfoques teóricos sobre el desarrollo, además del enfoque más contemporáneo constituido por la globalización, son: (a) teoría de la modernización, especialmente forjada a un inicio con los trabajos de W. Rostow; (b) teoría de la dependencia, con un notable aporte por parte de cientistas sociales del Tercer Mundo, especialmente de América Latina y el Caribe; y (c) teoría de los sistemas mundiales; en un principio los aportes de I. Wallerstein fueron decisivos para los planteamientos de este enfoque. Véase: Vaitsos, C.(1992) Una Estrategia Integral para el Desarrollo. (Santo Domingo, Republica Dominicana: PNUD); Wallerstein, I. (1987) World-System Analysis. (Standford: Standford University Press); Walther Ted. (1997) The world economy. (New York: John Wiley & Sons, Inc).
4 Esta marginalidad rebasa las condiciones estrictamente económicas en cuanto a comercio y finanzas. Se centra también el elementos de comunicación, culturales, además de políticos y geoestratégicos. Esto último es particularmente claro en lo marginal que resultan para los grandes centros de poder las condiciones de muchos países del África Subsahariana y de Centro América. La región mesoamericana, como se sabe, constituyó una prioridad importante para Washington en la década de los ochentas, situación que contrasta con la importancia internacional que tiene hoy día. Una ampliación de estos contenidos en: Anderson, S. y Cavanagh, J. (2000) Field Guide to the Global Economy (New York: The New Press); y Sachs, J. (1999) Helping the World´s Poorest (Mass.: Harvard University) (www.cid.harvard.edu).
 5 Hasta cierto punto y salvando las grandes diferencias, Europa ha tenido que enfrentar situaciones análogas con el tamaño de las economías de sus países y con los diferentes niveles de desarrollo en las naciones que conforman la Unión Europea. Para ello se han conformado diferentes ejes de la integración. Uno de ellos, el de las naciones centrales, lo forman Francia y Alemania. El de los países con mayor fortaleza económica: Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. A ese primer gran grupo "el de la primera velocidad" se suman los países de la "segunda velocidad". Varios factores relacionados con el concepto de "velocidades" se relacionan con la mayor compatibilidad en materia fiscal y monetaria. Esa distinción ha resultado útil en el establecimiento del Sistema Monetario Europeo, entre otros logros. En este último destacan los más necesitados de cooperación a fin de amortiguar y eventualmente disminuir drásticamente las asimetrías: Irlanda, España y Grecia. Más discusión sobre el tema en: Hachette Livre (2001) L´Economie Mondiale (Paris: Hachette Multimedia); en Keller-Herzog, A. (2000) Mondialisation et developpement (Paris: Centre Information sur le developpement international) y Sachs, J. (1999) Helping the World´s Poorest (Mass.: University of Harvard) (www.cid.harvard.edu).
 6 Aún en tiempos de gran dinamismo en el crecimiento económico en los mercados grandes -Estados Unidos y Canadá, especialmente- ese aumento de producción no constituye garantía de que los índices de pobreza van a disminuir. Se puntualiza con insistencia sobre la ampliación de la indigencia, desempleo, subempleo y contaminación ambiental que la puesta en marcha del TLCAN ha dejado en México en los primeros siete años. Ver: Barlow, M. (2001) The Free Trade Area of the Americas (www.canadians.org); Alliance Sociale Continental (2001) Alternativas para las Américas (www.asc-has.org); Public Citizen´s Global Watch; Southern University of Dallas (2000) The State of the FTAA Negotiations at the Turn of the Millenium. (Dallas, Texas: SUD).
 7 Belice surge como nación independiente el 21 de septiembre de 1981, aún con una reclamación territorial de parte de Guatemala. Su reducido tamaño en población y el apoyo del Reino Unido, además del efecto significativo que durante ciertas épocas ha tenido la inversión extranjera -por ejemplo aquella dedicada al cultivo de los cítricos- resultó en tasas de crecimiento estables. Para una historia actualizada, véase: Peedle, I., y Ferguson, J (eds.) (1998). Belize in Focus: A Guide to the People, Politics and Culture. (Interlink Publishing); y Sutherland, A. (1998). The Making of Belize: Globalization in the Margins. (Greenwood Publishing Group).

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