| Titulo |
Oportunidades y
riesgos
del ALCA
Edición Nº 62
Mayo - Agosto 2001 |
El Gran Caribe, entre
los extremos del ALCA
Giovanni Reyes
Consultor del SELA.
Es normal que el producto
interno bruto deba crecer más allá de cierto margen, para principiar a mostrar cierto
crecimiento en la producción per capita. Además, la repercusión de producción total en
los índices de producción por habitante, siempre tienden a tener, por lo general, una
menor proporción en el impacto. Utilizando datos de los países del Gran Caribe para las
dos décadas, este estudio calculó que la producción anual debía de crecer al menos 2
por ciento para poder empezar a influir en la producción por habitante. La proporción
del impacto de la primera variable en la segunda, sería de 0.88.8
En la inversión extranjera directa por habitante destacan los casos de Costa Rica,
México, Panamá y República Dominicana. Estas naciones coinciden con tener un
crecimiento regular dentro del área. En contraste, el caso de Haití muestra que menos
capitales productivos retrasan la recuperación del país.
Existe una fuerte interrelación entre estabilidad social y atracción de capitales. Al
carecerse de estos factores se puede llegar a establecer un ciclo vicioso entre
crecimiento y problemas sociales. A mayores problemas sociales, los capitales tienden a
generar menos empleos, lo que conduce a desestabilización y fragilidad en las
instituciones sociales.9
En el Cuadro Nº 9, referente a indicadores de comercio externo, de nuevo se subraya el
peso significativo de México en toda la región. De allí la especial importancia que
tendría para las naciones de Centro América y del Caribe, reforzar los procesos de
integración económica ya vigentes -MCCA y CARICOM- con el fin de establecer mayores
pesos regionales en las negociaciones.
Cuadro No. 9
Países del Gran Caribe: Cifras de Comercio Exterior 2000
(cifras preliminares)
| Países |
Exportación
Total
mmd1 |
Importación
Total
mmd |
Exportaciones a EEUU
mmd |
Importaciones de EEUU
mmd |
| México |
166.00 |
174.00 |
137.78 |
130.50 |
| Belice |
0.15 |
0.32 |
0.07 |
0.17 |
| Costa Rica |
5.00 |
5.40 |
2.55 |
3.02 |
| El Salvador |
2.80 |
4.50 |
1.76 |
2.34 |
| Guatemala |
3.00 |
4.40 |
1.65 |
1.63 |
| Honduras |
1.80 |
2.50 |
0.63 |
1.18 |
| Nicaragua |
0.60 |
1.60 |
0.23 |
0.56 |
| Panamá |
5.90 |
6.80 |
1.42 |
2.38 |
| Bahamas |
0.37 |
1.74 |
0.09 |
0.52 |
| Barbados |
0.24 |
0.77 |
0.03 |
0.24 |
| Cuba |
1.70 |
5.00 |
0.00 |
0.00 |
| Guyana |
0.53 |
0.55 |
0.12 |
0.17 |
| Haití |
0.19 |
0.94 |
0.17 |
0.56 |
| Jamaica |
1.40 |
2.70 |
0.56 |
1.38 |
| República Dominicana |
5.60 |
9.60 |
2.63 |
5.38 |
| Suriname |
0.46 |
0.42 |
0.11 |
0.14 |
| Trinidad y Tobago |
3.70 |
3.20 |
1.70 |
1.12 |
Referencias: (1)
mmd: miles de millones de dólares.
Fuentes: CEPAL, Balance Preliminar de las Economías Latinoamericanas, 2000;
Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo.
Recientemente se han propuesto
formas de integración basadas en infraestructura productiva. Una de ellas es el Plan
Puebla Panamá. Se trata de un intento por ejecutar programas regionales en una zona donde
la inestabilidad económica ha corrido paralela con la inestabilidad política. La
subregión da cobertura a unos 63 millones de personas desde los estados centrales
mexicanos de Guerrero y Veracruz, hasta Panamá. La producción total se estima en unos
430.000 millones de dólares.
Dadas las características y la inserción de la economía mexicana, lo que
previsiblemente se esperaría es establecer un espacio subregional con una notable
presencia de México. Este concepto puede ser aprovechado por los países del istmo que
han visto cómo su presencia es cada vez más marginal, desde la década de los ochenta.
Esa marginalidad centroamericana se hace sentir con mayor intensidad en las actuales
condiciones. Existe carencia de inversiones masivas en el área, falta de empleos
permanentes para una población con dinámicas tasas de crecimiento y se evidencia el
problema de los inmigrantes hacia Estados Unidos. Además, es imprescindible reponer la
infraestructura económica dañada con el huracán Mitch de noviembre de 1998 y las
pérdidas derivadas de los dos terremotos que impactaron en El Salvador en enero y febrero
de este año.
El Cuadro Nº 10 indica el grado de relaciones comerciales que la sub-región tiene con
Estados Unidos, y los porcentajes de exportación e importación que le son propios a las
naciones del Gran Caribe.
Cuadro Nº 10
Comercio Internacional de Países del Gran Caribe:
Exportaciones e Importaciones con Estados Unidos -2000-1
(%)
| Área |
Países |
Exportaciones a EEUU |
Importaciones de EEUU |
| México |
México |
86 |
75 |
| Centro
América |
Belice
Costa Rica
El Salvador
Guatemala
Honduras
Nicaragua
Panamá |
46
51
63
55
40
38
32 |
52
56
52
41
47
35
36 |
| Caribe |
Bahamas
Barbados
Guyana
Haití
Jamaica
República Dominicana
Surinam
Trinidad y Tobago |
28
14
29
87
40
47
33
46 |
33
31
32
60
51
56
34
35 |
Referencias: (1) cifras
preliminares; porcentajes con base en cálculos del estudio.
Fuentes: CEPAL, Balance Preliminar de las Economías Latinoamericanas, 2000; Banco
Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo.
Una característica importante
es que la región en general presenta un nexo más importante con Estados Unidos en
importaciones que en exportaciones. Ese sería un indicador del interés de Washington en
incorporar a los países del Cono Sur dentro del ALCA, toda vez que representan mercados
importantes, en particular Argentina y Brasil. Correlacionado con ello se tiene también
el rasgo de que los países andinos y los del Cono Sur tienden a presentar mercados más
diversificados para sus productos, lo que les daría menor vulnerabilidad frente a Estados
Unidos. Mayor vulnerabilidad sí se evidenciaría en el caso de naciones como México y
Haití, por ejemplo.
En el Gran Caribe, con la excepción de México, que tiene una economía más
diversificada en sus exportaciones, incluyendo petróleo, las demás naciones, en
términos generales, basan su inserción en el comercio internacional en productos
agrícolas y mineros (Cuadro Nº 11). Esto presenta una evidente vulnerabilidad debido a
la baja en los términos de intercambio. No se trata además, de productos estratégicos,
es decir, vitales en el consumo.
Cuadro No. 11
Países del Gran Caribe: Estructura de Exportación e Importación (2000)1
(Principales Productos, %)
| Área / País |
Exportación |
Importación |
| México / México |
maquila (54), petróleo
(11), agricultura (6) |
bienes para maquila (35),
bienes de capital (14), consumo (8) |
| Centro América / Belice |
azúcar (25), bananos
(12), productos marinos (5), cítricos (4) |
maquinaria (36), combustibles
(22), manufacturas (18) |
| Costa Rica |
maquila (46), industria
(16), banano (9), café (7) |
insumos (54), consumo
(18), bienes de capital (17) |
| El Salvador |
maquila (53), café (9),
azúcar (3) |
insumos (32), consumo
(25), bienes para maquila (24), bienes de cápital (20) |
| Guatemala |
café (24), azúcar (8),
banano (5) |
insumos (34), consumo
(28), bienes de capital (27) |
| Honduras |
café (21), camarón (9),
banano (6) |
insumos (40), bienes de
capital (33) |
| Nicaragua |
café (27), camarón (17),
carne (8) |
insumos (31), bienes de
capital (26) |
| Panamá |
bananos (20), camarón
(7), azúcar (3) |
bienes de capital (23),
alimentos (10) |
| Caribe / Bahamas |
maquinaria (26), alimentos
(24) |
manufacturas (34),
maquinaria (27) |
| Barbados |
azúcar (12), químicos
(10) eléctricos (9) |
maquinaria (24), alimentos
(20) |
| Guyana |
minerales (33), azúcar
(24), arroz (12) |
consumo (26), insumos (20) |
| Haití |
maquila (86), café (6) |
alimento (22),
manufacturas (16) |
| Jamaica |
minerales (55), azúcar
(7), banano (2) |
insumos (38), consumo (33) |
| República Dominicana |
minerales (25), azúcar
(12), café (4) |
consumo (32), bienes de
capital (21), combustibles (23) |
| Surinam |
aluminio y bauxita (77) |
insumos (21), bienes de
capital (17) |
| Trinidad y Tobago |
derivados de petróleo
(60), químicos (17) |
insumos (37), bienes de
capital (22) |
Referencias: (1)
cifras preliminares.
Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo (2001) (www.iadb.org); y Banco
Interamericano de Desarrollo (1998) Latin America after a decade of reforms. (Washington,
D.C.: the Johns Hopkins University Press); Franko, P. (1999) The Puzzle of Latin American
Economic Development (Boston, Mass.: Rowman & Littlefield), p. 217; y Economist
Intelligence Unit. (2001). Country Profiles: 2001.
Dentro de las limitaciones que tienen las exportaciones agrícolas se encuentra, entre
otros aspectos, la característica de que la oferta de estos bienes en el mercado mundial
tiende a tener gran elasticidad. Mientras tanto, la demanda por parte de los países
consumidores se hace menos elástica. Un aspecto por considerar dentro de esta estructura
de exportación es el mayor fortalecimiento de la agroindustria en el área. De esa manera
el valor agregado se quedaría dentro de las economías locales y no en los mercados
foráneos como ocurre con bienes como el café por ejemplo.
La estructura de las exportaciones es un aspecto que debe ser considerado dentro de los
planes de ajuste macroeconómico. Estas iniciativas se basaron en las condiciones de
desempleo, valores negativos en la balanza comercial, presiones en la balanza de pagos y
climas inflacionarios. Tomando en cuenta esas condicionantes, los ajustes
macroeconómicos, por lo general, han buscado una mayor disciplina en los presupuestos de
los gobiernos, una política de control de la masa de circulante, y no favorecer demasiado
los mecanismos de expansión económica basada en medidas monetarias o fiscales.
En lugar de esto último se han privilegiado las medidas que promueven la exportación.
Los problemas surgen cuando estas exportaciones no tienen mayor valor agregado y sus
términos de intercambio tienden a la baja en el mercado internacional. De allí que sea
necesario enfrentar el desafío que supone una reforma en la naturaleza de las
exportaciones de muchos países. Otras medidas complementarias, y no por ello menos
importantes, se relacionan con la ampliación del turismo y los efectos multiplicadores
que esto puede tener a nivel social y económico 10
Una de las medidas que por lo general implicó el establecimiento de las reformas
estructurales en las economías fue la liberalización del comercio. Un aspecto
fundamental en esas reformas fue la reducción de aranceles. El Cuadro Nº 12 muestra los
datos al respecto, para países del Gran Caribe.
Cuadro No. 12
Países del Gran Caribe: Promedios Aritméticos de Aranceles (%)
| País |
1986 |
1990 |
1994 |
1998 |
| México |
28 |
13 |
12 |
12 |
| Costa Rica |
26 |
18 |
12 |
11 |
| El Salvador |
23 |
16 |
9 |
8 |
| Guatemala |
25 |
17 |
11 |
9 |
| Honduras |
38 |
35 |
18 |
14 |
| Nicaragua |
22 |
19 |
17 |
11 |
| AMLYC |
38 |
26 |
13 |
12 |
Fuente: Banco
Interamericano de Desarrollo (2001) (www.iadb.org); y Banco Interamericano de Desarrollo
(1998) Latin America after a decade of reforms. (Washington, D.C.: the Johns Hopkins
University Press); y Franko, P. (1999) The Puzzle of Latin American Economic Development
(Boston, Mass.: Rowman & Littlefield), p. 217.
Como puede observarse, los países en general concretaron una importante apertura en el
comercio externo por medio de la disminución sensible de las barreras comerciales. Esta
medida se ubica dentro del esfuerzo de "desarrollo hacia afuera" que la región
ha seguido principalmente desde inicios de los años ochenta.
En términos teóricos, la apertura comercial contribuye a que la economía pueda utilizar
los recursos en actividades en las cuales se tiene mayor eficiencia y efectividad
productiva. Este aspecto puede implicar cambios en la naturaleza y recursos productivos y
para ello se requieren cambios en la actitud y actividad de las empresas privadas. En tal
escenario los gobiernos están llamados a proporcionar las condiciones institucionales. Se
estima que la apertura comercial puede llegar a significar incluso un impulso de entre 2 y
2.5 por ciento al crecimiento económico.11
Lora y Barrera, en un estudio de 1997, concluyeron que producto de las reformas
económicas, un mayor crecimiento económico se había alcanzado con incremento de 1.9
puntos. De ellos 0.4 se derivarían de las inversiones y 1.5 de la productividad. A su vez
la productividad estuvo influenciada por 0.8 puntos de las reformas comerciales, 0.5
debido a las reformas financieras, y 0.2 de las reformas fiscales. Por su parte, las
inversiones fueron apoyadas en un 0.2 por las medidas de cambios comerciales y por 0.2 por
ciento debido a las privatizaciones.12
Las aperturas económicas tienen el riesgo de mostrar mayor vulnerabilidad externa en
función de estar más expuestas a factores de depreciación en la esfera internacional,
en especial si se continúa la dependencia de productos primarios, tiene menos márgenes
de recursos para poder amortiguar impactos negativos en lo financiero y comercial, y
depende más de la volatilidad de fondos, en particular cuando los mismos son de corto
plazo.
Las características de exportación pueden estar muy influenciadas por los servicios.
Haití presenta un caso significativamente bajo respecto a la capacidad de exportación.
México evidencia una relación muy estrecha con las exportaciones e importaciones con
relación a Estados Unidos. Uno de los rasgos a destacar es que los términos de
intercambio para las exportaciones del sector primario (agricultura y minería) han
tendido constantemente al descenso, a excepción de los precios del petróleo. Estos
últimos han tenido un repunte relativo notable a partir de 1999.
En el Cuadro Nº 13 se muestran los principales indicadores sociales de los países del
Gran Caribe para el año 2000. Uno de los problemas más frecuentes cuando se realiza un
estudio comparativo es la falta de consistencia en los datos y las informaciones
referentes a la pobreza. Se ha mencionado en varias oportunidades lo limitante que es el
indicador aislado, de la producción total dividido entre la población, el ingreso per
cápita. Sin embargo a falta de no tener otro tipo de cuantificaciones, con frecuencia se
hace énfasis en ese promedio, el cual no es representativo de la capacidad de demanda
efectiva de la población.
Cuadro No.13
Países del Gran Caribe: Indicadores Sociales 2000
| Países |
PGB/pc1 |
Alfabetismo
% |
Tasa
de Mortalidad Infantil 2 |
Esperanza
de Vida3 |
Crecimiento
de Población
% |
%
de Población Pobre4 |
| México |
5
734 |
90 |
26 |
71 |
1.5 |
32 |
| Belice |
2 960 |
70 |
26 |
71 |
2.7 |
-- |
| Costa Rica |
2 750 |
95 |
11 |
76 |
1.7 |
-- |
| El Salvador |
1 904 |
71 |
29 |
70 |
1.8 |
48 |
| Guatemala |
1 636 |
55 |
47 |
66 |
2.6 |
75 |
| Honduras |
843 |
73 |
31 |
70 |
2.5 |
50 |
| Nicaragua |
460 |
66 |
35 |
69 |
2.2 |
50 |
| Panamá |
3 428 |
91 |
21 |
75 |
1.3 |
-- |
| Bahamas |
17 000 |
98 |
17 |
71 |
1.0 |
-- |
| Barbados |
10 357 |
97 |
12 |
73 |
0.5 |
-- |
| Guyana |
725 |
98 |
39 |
64 |
0.1 |
-- |
| Haití |
450 |
45 |
97 |
49 |
1.4 |
80 |
| Jamaica |
2 500 |
85 |
14 |
75 |
0.5 |
35 |
| Rep. Dom. |
2 289 |
82 |
36 |
73 |
1.6 |
28 |
| Surinam |
1 242 |
95 |
25 |
71 |
0.6 |
-- |
| Trin. y Tob. |
7 545 |
98 |
26 |
68 |
0.5 |
21 |
Referencias: (1) PGB/pc: producto geográfico
bruto per cápita en dólares corrientes; (2) la tasa de mortalidad infantil es por cada 1
000 niños nacidos vivos; (3) años; (4) se refiere a pobreza total, tanto la pobreza
extrema o indigencia -los ingresos no llegan a cubrir el costo de la dieta mínima, 2 700
calorías por persona por día- y la pobreza no extrema -los ingresos sólo cubren la
adquisición de la dieta mínima.
Fuentes: CEPAL, Balance Preliminar de las Economías Latinoamericanas, 2000; Banco
Mundial, Indicadores del Desarrollo; Banco Interamericano de Desarrollo.
Sería muy importante
establecer un sistema de cuantificaciones sobre la pobreza en el área. La disminución de
las personas viviendo en condiciones de subsistencia se hace imperativo. De esa manera se
podrá detectar hasta que punto los indicadores macroeconómicos, por más estables que
puedan aparecer, se traducen o no en mayores oportunidades para sectores mayoritarios de
la población. De similar manera a como la nueva dinámica económica a nivel
internacional favorece un escenario de mayor integración entre quienes se insertan
efectivamente en los circuitos económicos, y fortalece la segregación de los marginados,
también ese fenómeno tiende a tener lugar dentro de los países. Para el año 2001 se
considera que aproximadamente una tercera parte de la población de la región, en
general, se integra plenamente en los mecanismos de mercado. Del resto de la población un
40 por ciento estaría viviendo en condiciones de pobreza. En muchos casos -Argentina,
Ecuador, Venezuela, El Salvador, Honduras, Guatemala y México- los niveles de ingreso
medio de la población han visto disminuir significativamente sus niveles de adquisición
económica.13
II. Contenidos y efectos del ALCA
De conformidad con documentos a los que se ha tenido acceso, un rasgo importante y
previsible es que el ALCA se constituya en cierto tipo de expansión del TLCAN.14
No obstante lo anterior, lo que si se vislumbra es que los acuerdos extenderían el
alcance del libre comercio a nuevos sectores sobre la base de las disposiciones de la OMC.
La declaración original donde se menciona la creación del ALCA, suscrita en Miami, en
diciembre de 1994, incluía, como principios básicos y objetivos, los siguientes:
- integración económica del hemisferio
;- fomento de la integración de mercados de capital;
- coherencia en relación con la Organización Mundial de Comercio;
- eliminación de barreras comerciales arancelarias y no arancelarias;
- eliminación de subsidios para exportaciones agrícolas;
- eliminación de barreras para inversiones extranjeras;
- marco jurídico para proteger a inversionistas y sus inversiones;
- medidas para mejorar las compras del sector público; y
- nuevas negociaciones para la inclusión de servicios.
Es de tomar en cuenta que hay temas preocupantes para la región y el proceso de
desarrollo que no están incluidos de manera específica, tales como medio ambiente,
derechos de los trabajadores, papel del estado y financiamiento para el desarrollo.
Esta generalización del TLCAN o bien la extensión de sus principios básicos implicaría
establecer, primero, acuerdos preferenciales de comercio con los que disminuirían los
aranceles o tarifas dentro de los países miembros y, segundo, el establecimiento de una
zona de libre comercio15.
Las implicaciones generales más favorables para la región que se podrían derivar del
ALCA, en el mejor de los casos, consistirían en:
- que Estados Unidos y Canadá abrieran efectivamente sus mercados a los
productos de mayor competitividad que se producen en la región.
Esto es particularmente importante si se desean aprovechar las ventajas comparativas de
los diferentes países. En este tema es vital incluir los productos agrícolas,
textiles y de manufacturación que tienen barreras arancelarias y no arancelarias en
los mercados del norte;
- que el ALCA no se convirtiera en un freno para las políticas de
desarrollo económico dentro de las naciones latinoamericanas. Si
la apertura al comercio es clave en generar un aprovechamiento de las ventajas
comparativas de los países, el aspecto aquí mencionado es indispensable para promover y
vigorizar las ventajas competitivas de las diferentes sociedades. No hacerlo equivaldría
a perpetuar condiciones en las cuales la región continuara ofreciendo únicamente la
"competitividad" de mano de obra barata, poca observancia sobre problemas
de contaminación y el uso no sostenido de sus sistemas naturales;
- que el ALCA apoye los esfuerzos por ampliar los mercados internos de
los países, así como el desarrollo científico y tecnológico16. Este es un tema muy importante. El ALCA no debe ser el fin a
alcanzar sino un instrumento para el desarrollo de las sociedades
y para mejorar el nivel de vida. En la medida que los acuerdos sirvan
para una mejor inserción de la región en los circuitos
económicos internacionales, sirvan para promover acceso a
recursos financieros productivos y se genere una mayor demanda
efectiva por parte de la población, en un contexto de desarrollo
sostenible, se pueden generar escenarios para la mejora en los niveles de vida.
Así como los mercados internacionales son un motor para el
crecimiento, los mismos no s oponen ni mucho menos a no considerar al mercado interno como
un motor deldesarrollo económico y social. Con esto último se fortalecerían las
condiciones mediante las cuales los diferentes grupos sociales pueden aspirar a una mejora
en sus ingresos y se lograrían ampliar las oportunidades para los grupos sociales,
especialmente para aquellos que se encuentran en condiciones más vulnerables.Las
características de mercado serían las que permitirían la asignación más
efectiva de los recursos en tanto se eliminan las trabas burocráticas en la gestión
institucional17;
- que los esfuerzos de integración regional dentro de los países de la
región, no sean detenidos por el ALCA. Este punto trata de subrayar la
necesidad de que los países de la subregión continúen en sus esfuerzos por
promover una integración efectiva, con apoyos recíprocos especialmente en las
áreas de la complementariedad comercial y de intercambios generales,
cooperación en los esfuerzos de estabilidad en losproblemas monetarios y promoción del
financiamiento para el desarrollo. El ALCA establece una relación que debe crear
comercio, más que desviar los intercambios,pero aún así, no es la culminación del
esfuerzo integrador.
El esfuerzo debe ser alcanzado básicamente entre los países de la región dado que,
entre otras razones, sus niveles de desarrollo no son tan dispares como los que existen
entre ellos y Estados Unidos y Canadá, razón por la cual deben asumir oportuna y
constantemente sus propias responsabilidades en función de una búsqueda de mecanismos de
desarrollo conjunto.
Existen múltiples riesgos para la región en el sentido de que el ALCA sea un obstáculo
para los fines de desarrollo de la región. Es decir, en cuanto pueda convertirse en un
instrumento para promover efectivamente la demanda interna y disminuir el número de
personas subsistiendo en condiciones marginales.
III. Posibles escenarios de negociación
El hecho de que el contenido del ALCA no sea algo formulado, aprobado y establecido
completamente, obliga a que en el estudio se deba seguir el método de identificación de
escenarios. La ventaja de que se encuentren en proceso las negociaciones permite que se
puedan hacer aportes y contribuciones a la discusión. En la actualidad -cuando ya se
tiene una declaración de Jefes de Estado del pasado abril en Québec, Canadá- el rasgo
de confidencialidad, de elaboración al margen del conocimiento público, crea
desconfianza en muchos sectores sociales. Es de reconocerse, no obstante, que utilizando
los nuevos mecanismos de comunicación, el 3 de julio de este año, un primer borrador de
los acuerdos fue colocado en el portal oficial del ALCA en internet.18
En la identificación de estos escenarios generales de intercambio y discusión, se
tomarán en cuenta las tendencias de base de las condicionantes ("support
platforms"), tratando de formularlas a manera de escenarios secuenciales. Dentro de
los mismos se identificarían los actores y sujetos principales de los acuerdos, y las
relaciones fundamentales y complementarias que se establecerían entre ellos. Este aspecto
es lo constitutivo en la estructura de negociación, y es lo que se enfatiza en este
apartado.19
Las condiciones de base sobre las cuales operarían los actores y sujetos de la
negociación, siguen dos criterios básicos:
El primero, con respecto de la estructura general de la negociación. Aquí se
identificarían como mínimo dos tendencias.
La primera estaría dada por una estructura negociadora que se estableciera por parte de
los países de la región con base en el logro de consensos previos entre ellos. Estos
consensos pueden ser logrados de varias maneras: por temas específicos de negociación,
por regiones de integración respecto a acuerdos ya existentes -MCCA, Grupo de los Tres,
Asociación de Estados del Caribe, Comunidad Andina y MERCOSUR-; o bien mediante consensos
de toda la región de América Latina y el Caribe, lo que sería lo más conveniente a fin
de que estableciera su presencia de manera contundente.
La segunda sería la estructura de la "inercia" negociadora que se pronostica
como bastante probable: la que correspondería a una negociación cuasi bilateral entre la
delegación de Estados Unidos vis a vis con cada una de las contrapartes latinoamericanas
y caribeñas. Esta modalidad se aplicaría aun dentro de los grupos de discusión que para
el efecto se han establecido siguiendo cada uno de los temas identificados en la
negociación del ALCA.
El segundo criterio se refiere al contenido temático. Aquí se podrían lograr algunas
alianzas de manera sectorial y específica. Las mismas podrían incluir aún a sectores
productores y a representaciones más amplias de la sociedad civil. Sin embargo, la
permanencia de estas instancias de consenso y negociación sería previsiblemente débil.
Esto se basaría en tres factores básicos: primero, no se ha podido mantener de forma
sistemática una instancia de coordinación por temas particulares que pueda hacerse cargo
de la generación de consensos de manera continua;
20 segundo, se pueden
imponer a este nivel, y con mayor énfasis, problemas de liderazgo y lo que podría ser
visto como "subordinación" entre delegaciones de países; y tercero, la
operativización de propuestas y de su planteamiento puede perder rápidamente eficacia en
las deliberaciones y en el sostenimiento y desarrollo del proceso de negociación, sin por
lo menos una relatoría permanente de la región.
En la conformación de los escenarios de negociación del ALCA se advierte un claro
desequilibrio que hace de la necesidad de la coordinación de la región, algo elemental.
La delegación de Estados Unidos cuenta con tres grandes elementos a su favor:
Primero, con la supremacía clara de su gran capacidad de producción -el conjunto total
de la producción de la región es de aproximadamente una quinta parte del total de la
economía estadounidense-, su gran mercado interno y la amplia dotación de mayor valor
agregado de sus productos.21 Entre tanto, es de tomar en cuenta que la región ha dado muestras
de que muy lentamente ha podido transformar su estructura de exportación. La mayor parte
de los países continúa con exportaciones basadas en productos con poco valor agregado,
ya sea en materia agrícola, o bien en manufacturas. Respecto a los bienes industriales se
tiene claro que los productos se encuentran en la franja de estandarización de
tecnología y, por tanto, ya no corresponden a los sectores de la tecnología de punta22 .
En segundo lugar, Estados Unidos presenta una posición unificada en la negociación a
nivel de todos los comités generales de trabajo. Se tienen amplios equipos técnicos y en
general se percibe la conformación y seguimiento permanente de las líneas de
negociación.
En tercer término, Washington posee influencias en otras instancias que si bien es cierto
no influyen directamente en la negociación concreta del ALCA, si forman parte del gran
escenario de las entidades mundiales: Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial
de Comercio y Banco Mundial. La nueva administración republicana se muestra muy proclive
a lograr efectos "pragmáticos" en materia de liberalización comercial sin que
para el efecto se evidencien mayores consideraciones en lo laboral, social o ambiental; o
bien respecto a repercusiones de mediano o largo plazo.
Todas estas condicionantes fortalecen las "asimetrías" en la estructura de los
sujetos negociadores. Por una parte la fortaleza de delegaciones coordinadas y con
capacidad de influencia en varias esferas -Estados Unidos y Canadá- y por la otra la
tendencia a que las naciones latinoamericanas y caribeñas se enfrenten aisladas, con
divisiones entre ellas y sin mayores elementos de una estrategia de negociación conjunta
y de más largo alcance.
Con base en estos elementos y al no manifestarse la región con una coordinación e
integración eficaz, la proyección "natural" del proceso negociador sería que
el grupo "fuerte y coordinado" de negociación se convierta en el estricto actor
político del proceso, lo cual será el elemento determinante para las conclusiones. Los
sectores débiles y no coordinados tenderían a ser más bien sujetos de la negociación
sin mayor poder de determinación en el contenido de las mismas y más orientados al aval
de las agendas establecidas.
8
El señalamiento de estos resultados es indicativo, dada la limitación en
características de un modelo más completo que permita evaluar la relación. Este estudio
determinó que la correlación entre crecimiento de producción total y crecimiento de
producción per cápita para los países del Gran Caribe en el período de 1980 a 2000,
fue de 0.89, con un coeficiente de determinación de 80 por ciento. El modelo lineal
detectado fue: y = 0.88x - 1.55; donde: "y" es la tasa de crecimiento de la
producción per cápita, y "x" la tasa de crecimiento de la producción total.
9 Estos aspectos son parte de la teoría
de los "círculos viciosos" del subdesarrollo. Este aporte fue desarrollado por
Gunnar Myrdal (1898-1987), economista sueco que en 1974 recibió el Premio Novel en
economía por sus contribuciones en economía del desarrollo. Ver: Myrdal, G. (1990). The
Political Element in the Development of Economic Theory. (Transaction Publishers); Myrdal,
G. (1975). American Dilemma. (Pantheon Books); Myrdal, G. (1982). Beyond the Welfare
State. (Greenwood ºPublishing Group); y Angresano, J. (1998) Political Economy of Gunnar
Myrdal: An Institutional Basis for the Transformation Problem. (Albertson College).
10A partir de reconocer características
propias del medio-ambiente, varias naciones se han embarcado en proyectos novedosos que
combinan ecología con turismo. Esto abre posibilidades muy importantes que tendrían como
efectos laterales: (a) la conservación y racional uso de sistemas naturales; (b)
creación de una conciencia nacional y local de reconocimiento a los recursos de la
naturaleza; (c) medidas en las cuales se combina la conservación ecológica con procesos
económicos; y (d) estímulo para actividades científicas y de tecnología apropiada a
las condiciones tropicales. Ver: Honey, M. (1998). Ecotourism and Sustainable Development.
(Island Press); Harris, R., et. al. (1997). Sustainable Tourism. (Butterworth-Heinemann);
y Neil, J. (1999).
11 Esta es una de las conclusiones de un estudio de Sachs
y Warner (1995). El crecimiento de 2 y 2.5 por ciento en la producción es
comparativamente mayor entre las naciones que optaron por modelos más "hacia
afuera" de el de países que mantuvieron más a resguardo sus mercados. Véase Sachs,
J., y Warner, A. (1995). Economic Reform and the Process of Global Integration, en
Brookling Papers on Economic Activity 1995 (1): 1-95, y Sachs, J. (1985). External Debt
and Macroeconomic Performance in Latin America and East Asia, Brookling Papers on Economic
Activity 1985 (2): 523-64.
12 Véase Lora, E. y Barrera F. (1997). A Decade of
Structural Reforms in Latin America: Growth, Productivity and Investment Are not What They
Used to Be. OCE working paper No. 350, IDB, Inter-American Development Bank, Washington,
D.C.13 En AMLYC, se sigue la tendencia socioeconómica general de que los niveles de
distribución tienden a mejorar en tiempos de notable recuperación económica, y a
disminuir en tiempos de recesión. Sin embargo, los grupos de mayor poder económico
tienden a beneficiarse mucho más, mostrando un patrón de concentración de beneficios y
exclusión de oportunidades. Por ejemplo, el ingreso del 20 por ciento más rico en la
región creció 5 por ciento entre 1991 y 1995, mientras que para los grupos de medianos y
bajos ingresos, este crecimiento fue de 3 por ciento. Una mayor discusión en: Comisión
Económica para América Latina y el Caribe. (1997). Fortalecer el Desarrollo. (Santiago
de Chile, Chile: CEPAL); y en un trabajo de referencia muy importante sobre este tema:
Londoño, J., y Szekely, M. (1997). Persistent Poverty and Excess Inequality: Latin
America 1970-1995. (Washington, D.C.: IADB, working paper 357).
13 En ALC, se sigue la tendencia socioeconómica general
de que los niveles de distribución tienden a mejorar en tiempos de notable recuperación
económica, y a disminuir en tiempos de recesión. Sin embargo, los grupos de mayor poder
económico tienden a beneficiarse mucho más, mostrando un patrón de concentración de
beneficios y exclusión de oportunidades. Por ejemplo, el ingreso del 20 por ciento más
rico en la región creció 5 por ciento entre 1991 y 1995, mientras que para los grupos de
medianos y bajos ingresos, este crecimiento fue de 3 por ciento. Una mayor discusión en:
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (1997). Fortalecer el Desarrollo.
(Santiago de Chile, Chile: CEPAL); y en un trabajo de referencia muy importante sobre este
tema: Londoño, J., y Szekely, M. (1997). Persistent Poverty and Excess Inequality: Latin
America 1970-1995. (Washington, D.C.: IADB, working paper 357).
14Documentos básicos que han servido para las
ideas, reflexión, datos e interpretación de estos dos capítulos del documento
-implicaciones del ALCA y elementos para posibles políticas- han sido: Portal Oficial del
Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) (2001) Primer Borrador del Acuerdo ALCA,
colocado en internet el 3 de julio de 2001. (www.ftaa-alca.org); Area de Libre Comercio de
las Américas (ALCA) (2001). Documentos Oficiales en Internet. Objetivos, mandatos,
calendario de reuniones, comunicados de prensa, documentos y bases de datos
(www.ftaa-alca.org); Barlow, M. (2001) The Free Trade Area of the Americas
(www.canadians.org); y Alliance Sociale Continental (2001) Alternativas para las Américas
(www.asc-has.org); Public Citizen´s Global Watch; Southern University of Dallas (2000)
The State of the FTAA Negotiations at the Turn of the Millenium. (Dallas, Texas: SUD);
Stephenson, Sherri (2000) Trade and the Western Hemisphere; y Trade in the Western
Hemisphere: Liberalization, Integration and Reform (Washington: Brookings Institute);
Earth Island Journal (2001) NAFTA for the Americas (San Francisco: EIJ, Summer 2001,
Vol.16, issue 2)pp. 24; Economist, The (2001) The Americas: A Cautios yes to Pan-American
Trade. (London: The Economist, Vol 359, Issue 8 219, Ap. 28, 2001)pp. 35-36; Nation, The
(2001) No FTAA, No Fast Track (New York: The Nation, Vol. 272, Issue 19, May 14, 2001) pp.
4; y Anderson, S. y Cavanagh, J. (2000) Field Guide to the Global Economy (New York: The
New Press)pp. especialmente 12-24, 30-36, 39-63.
15Esto demuestra lo concreto y específico, es
decir pragmático, del enfoque. No se tiene evidencia de que se desee avanzar con mayor
intensidad en los procesos de integración económica. De hacerlo se establecerían
libertades no condicionadas al comercio, a la movilización de recursos de capital y muy
especialmente al movimiento de trabajadores. Este último tema es obvio que Washington no
desearía considerarlo. Ver Nation, The (2001) No FTAA, No Fast Track (New York: The
Nation, Vol. 272, Issue 19, May 14, 2001); y Anderson, S. y Cavanagh, J. (2000) Field
Guide to the Global Economy (New York: The New Press).
16 El desarrollo de la ciencia y tecnología, y del
conocimiento en general que responda a las condiciones de los países de AMLYC es algo
indispensable. El ALCA no debe oponerse a ello sino ser un elemento para tal fin. Tipos de
suelo, de condiciones climáticas y de enfermedades, para sólo mencionar unos casos
ilustrativos, son diferentes entre los países más desarrollados y las naciones menos
avanzadas. La lógica del mercado científico y tecnológico es producir para quien tiene
capacidad de compra. De esa manera se adelantan investigaciones científicas para los
países en desarrollo que no coinciden siempre con las de los países pobres. La malaria
por ejemplo es una enfermedad que mata más de un millón de seres humanos al año y que
está presente y se mantiene en los países más pobres, entre otras causas por el clima,
pero no se hace mayor investigación en ello. Los gases contaminantes del planeta y la
tendencia al sobrecalentamiento está afectando más a los países pobres del trópico
(ejemplos con fenómenos como El Niño y el huracán Mitch). Una discusión mayor en
Sachs, J. (1999) Helping the World´s Poorest (Mass.: Harvard University)
(www.cid.harvard.edu). El enfoque de Jeffrey Sachs, Director del Centro para el Desarrollo
Internacional de la Universidad de Harvard, es interesante al subrayar modalidades de
cooperación sur-sur y norte-sur en las actividades de fomento del desarrollo.
17Estas condiciones ayudarían significativamente a
establecer un clima de fortalecimiento a las instituciones y por ello una mayor
estabilidad política. Las condiciones de mercado y de mejora institucional en relación
al mercado interno son reconocidas como elementos claves del desarrollo. Un tratamiento de
estos aspectos en relación a las economías marginales o subterráneas se encuentra en:
De Soto, H. , (2000) The Mystery of capital: Why capitalism Succeeds in the West and Fails
Everywhere Else. (New York: Basic Books).
18 Especialmente en los capítulos referentes a las
implicaciones del ALCA y a la propuesta de elementos para posibles políticas de este
estudio, se han incorporado los principales aspectos del primer borrador dado a conocer
sobre el ALCA. La presentación oficial del referido borrador advierte: (i) el texto
publicado no produce vinculaciones jurídicas por estar todavía en negociación; (ii) el
texto será modificado a medida que avancen las negociaciones; y (iii) podrían existir
inexactitudes en las traducciones de los textos a los diferentes idiomas, las que serán
corregidas en el curso de las negociaciones. Véase, Portal Oficial del Área de Libre
Comercio de las Américas (ALCA) (2001) (www.ftaa-alca.org); y Dunne, N. (2001)
International Economy: Critics attack timing of Americas Free Trade Draft, en The
Financial Times, edición del miércoles 4 de julio de 2001, (www.ft.com).
19Las categorías de escenarios, actores y sujetos de la
política pública se utilizan aquí siguiendo la teoría de los escenarios. Para una
ampliación de conceptos y aplicaciones, además de procesos de operativización en el
análisis social y de políticas públicas, véase Diesing, P. (1991) How does Social
Science Work? Reflections on Practice. (Pittsburgh, Pennsylvania: University of Pittsburgh
Press), especialmente en p. 149-151, 181-193; asi como en Myrdal, G.(1969) Objectivity in
Social Research. (Nueva York, USA: Phantheon Books), p. 14-17, 50, 63-65; y Giere, R.
(1991) Understanding Scientific Reasoning. (Chicago, USA: Holt, Rinehart and Winston), p.
23-26, 111-113, 280-285.
20 En particular, este elemento conduce
a la dispersión de esfuerzos en la integración y en los acuerdos comerciales. Existen
múltiples acuerdos de comercio de carácter regional, bilateral, y multilateral entre los
países, lo que no es demasiado reciente. Por ejemplo, en los años setenta y luego del
conflicto armado entre El Salvador y Honduras de 1969, existieron prácticamente dos
mercados comunes en Centroamérica y en cada uno de ellos las naciones protagonistas del
conflicto se excluían mutuamente. En uno, el oficial, el Mercado Común Centro Americano
contenía a El Salvador. Por otra parte Honduras firmó acuerdos bilaterales con todos los
países a excepción de El Salvador.
21Estados Unidos posee aproximadamente un 4 por ciento de
la población mundial y una producción de cerca del 24 por ciento del total del producto
geográfico del mundo. Para el año 2001 estaría llegando su producción a cerca de 10
millones de millones de dólares. Especialmente para una discusión del desarrollo de la
economía norteamericana luego de la II Guerra Mundial, entre la abundante literatura,
véase: Rowen, H. (1994) Self Inflicted Wounds (New York: Random House).
22 En este sentido, son los países innovadores quienes
presentan inicialmente, en el desarrollo de los productos, la ventaja de aprovechar la
generación del valor agregado. Los países de la región aparecerían más bien como
"imitadores" en los cuales, sólo cuando están ya estandarizados, se pueden los
productos desarrollar en niveles industriales para la producción. Ya en esta etapa,
teniendo mayor producción de otras naciones en desarrollo, la elasticidad de la oferta se
amplía y con ello las posibilidades de que los precios decaigan. Véase: Salvatore, D.
(1998) International Economics. (New York: McGraw-Hill), especialmente capítulo 4:
dedicado a la teoría de Heckscher-Ohlin del comercio internacional, pp. 43-78
|