Declaración de Santiago
1.
La X Reunión Ministerial Institucionalizada entre el Grupo de Río y
la Unión Europea se celebró en Santiago de Chile el 28 de marzo de 2001, con arreglo a
lo dispuesto en la Declaración de Roma de diciembre de 1990, así como en la Declaración
Final de la IX Reunión Ministerial realizada en Vilamoura el 24 de febrero de 2000.
2.
La Delegación del Grupo de Río estuvo presidida por la doctora María
Soledad Alvear Valenzuela, ministra de Relaciones Exteriores de Chile, Secretaría Pro
Témpore del Grupo de Río. La delegación de la Unión Europea estuvo presidida por
doctora Anna Lindh, ministra de Asuntos Exteriores de Suecia y Presidenta en ejercicio de
la Unión Europea. La Comisión Europea estuvo representada por D. Chris Patten, miembro.
3.
En el contexto de la nueva relación que se está creando entre ambas
regiones, inspirada por la I Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea
y de América Latina y el Caribe, efectuada en Río de Janeiro, Brasil, los días 28 y 29
de junio de 1999, la X Reunión Ministerial introdujo un formato y un contenido,
destinados a dinamizar y agilizar el diálogo entre ellas.
4.
La X Reunión Ministerial centró sus debates en torno a dos grandes
temas: «Nueva Economía, brecha tecnológica y empleo», presentado por los países del
Grupo de Río y «La Sustentabilidad de la Democracia, el Buen Gobierno y el Alivio de la
Pobreza», presentado por los países de la Unión Europea.
5.
Respecto de la discusión del primer tema, los
ministros concordaron en que el proceso de globalización ha configurado un mundo con
realidades muy distintas a las que conocimos en el pasado, lo que ha afectado tanto a las
relaciones entre los países como a la vida cotidiana de las personas. En ese sentido, el
uso de las nuevas tecnologías, el aumento del comercio, el crecimiento de las inversiones
y la expansión de los medios de comunicación han abierto insospechadas perspectivas para
el crecimiento económico y el progreso de la humanidad.
Los ministros reconocieron, también, que las oportunidades abiertas por la globalización
económica y tecnológica han sido aprovechadas por un número limitado de países y se
concentran en algunas empresas y en aquellos trabajadores con más altos grados de
calificación. Por ello, la brecha tecnológica entre los países industrializados y
aquéllos en desarrollo es aún más amplia que la señalada por los indicadores
tradicionales de productividad y bienestar socio-económicos.
Los ministros, concordaron en que de esta realidad se puede concluir que el proceso de
transición en América Latina hacia una sociedad de la información exigirá acciones
coordinadas entre el sector público y privado. Con ello se procurará reducir la
inequidad en la difusión de las nuevas tecnologías de la información y comunicaciones.
Desde esa perspectiva, los ministros reconocieron la importancia de un amplio y equitativo
acceso a las nuevas tecnologías de la información. En este sentido, se comprometieron a
continuar trabajando para estimular e incrementar la cooperación birregional, tendente a
reducir las diferencias en el acceso y facilitar su traspaso a las regiones más
desfavorecidas.
Los ministros manifestaron igualmente la voluntad por incorporar a los beneficios de las
nuevas tecnologías a más amplios sectores de la población. En efecto, los gobiernos se
comprometieron a desarrollar programas de cooperación para diseñar políticas
sistemáticas de transferencia de tecnologías e inversiones en áreas tales como la
telemática, la sociedad de la información, la educación a distancia, para que éstos
tengan efectos positivos en el empleo.
Los ministros reconocieron el rol jugado por la Tecnología de la Información y de la
Comunicación (TIC) para promover la democracia y el desarrollo a través de la
utilización de medios electrónicos en la gestión pública como instrumento para
incorporar a la sociedad civil en el debate político a través de una interacción
directa.
6.
Con respecto al tema «La Democracia Sustentable, Buen Gobierno y
Alivio de la Pobreza», propuesto por la Unión Europea, los ministros destacaron que los
valores fundamentales de la democracia y el buen gobierno, como las bases comunes sólidas
para la asociación entre las regiones en la era de la globalización. El reforzamiento de
las instituciones democráticas, el pluralismo y el Estado de Derecho fueron destacados
como los elementos esenciales para la preservación de la democracia, el desarrollo social
y el progreso económico. Los ministros ratificaron que la democracia debe ser fortalecida
permanentemente y es una tarea que compete tanto a los gobiernos como a la sociedad civil.
Los ministros reconocieron la necesidad de realizar esfuerzos conjuntos y especiales en
sus respectivas regiones para cumplir su compromiso de reducir la extrema pobreza a la
mitad hacia el año 2015.
7.
Los ministros subrayaron la importancia de la Segunda Cumbre de Jefes
de Estado y de Gobierno de la Unión Europea y América Latina y el Caribe, que se
efectuará en Madrid, los días 17 y 18 de mayo de 2002. En este contexto, los ministros
reafirmaron su compromiso con una asociación estratégica establecida en la Primera
Cumbre efectuada en Río de Janeiro en junio de 1999.
Los ministros reafirmaron su compromiso con los principios de la Declaración de Río y
con la continuación del trabajo conjunto realizado por el Grupo Birregional de
Seguimiento, a fin de continuar con su labor de acuerdo a las prioridades establecidas por
los Jefes de Estado y de Gobierno, focalizando acciones para acelerar la puesta en marcha
de los proyectos de cooperación y obtener avances concretos con miras a la Cumbre de
Madrid.
Los ministros subrayaron la convergencia de puntos de vista de ambas partes respecto a un
número significativo de temas de interés global y convinieron en incrementar la
cooperación en todos los temas de interés común en el seno de los foros
internacionales.
8.
Los ministros enfatizaron que el respeto a los derechos humanos, el
Estado de Derecho y de las instituciones democráticas son indispensables para la
estabilidad política y el desarrollo en ambas regiones y que se refuerzan mutuamente.
También confirmaron el compromiso de sus gobiernos con la democracia representativa y
participativa, el pluralismo político y la plena participación de la sociedad civil.
Los ministros destacaron el papel esencial de los sistemas internacionales y regionales de
promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales y la importancia de la
cooperación de todos los países con dichos sistemas.
9.
Los ministros reiteraron su rechazo a toda forma de racismo o xenofobia
y expresaron la voluntad de sus gobiernos de perfeccionar políticas orientadas a promover
el respeto de la dignidad y bienestar de los migrantes y se comprometieron a asegurar la
protección de los derechos fundamentales de los mismos y de sus familias. Señalaron
asimismo que debe concederse especial importancia al fenómeno de la igualdad de género,
a la promoción y protección de los derechos de los grupos más vulnerables de la
sociedad, en especial los niños, los jóvenes, los discapacitados, los desplazados y los
trabajadores migrantes y sus familias así como las poblaciones indígenas y las
minorías.
10. Los
ministros han rechazado toda aplicación extraterritorial de las leyes nacionales que
infrinjan el Derecho Internacional, y han reafirmado su voluntad de continuar trabajando
conjuntamente para desarrollar progresivamente disposiciones nacionales e internacionales
sobre la responsabilidad penal de las personas que han cometido delitos contra la
humanidad.
Asimismo, los ministros han reiterado su rechazo categórico a toda medida comercial
unilateral y con efecto extraterritorial, por ser algo contrario al Derecho Internacional
y a las reglas de la OMC. Han convenido en que este tipo de prácticas suponen una grave
amenaza al multilateralismo.
11. Los
ministros reafirmaron el compromiso de sus gobiernos de continuar desarrollando políticas
dirigidas a la eliminación de la pobreza, de la marginalidad y de la exclusión social,
así como la reducción de la desigualdad socioeconómica. Del mismo modo, en un mundo
cada vez más globalizado, resaltaron la necesidad de que los países desarrollados y
otros actores relevantes del sistema internacional manifiesten su voluntad de trabajar
conjuntamente en el diseño de una estrategia de desarrollo equilibrada y equitativa.
12. Los
ministros se congratularon por los progresos recientemente alcanzados en el proceso de
acercamiento entre ambas regiones, como por ejemplo la entrada en vigor del Acuerdo de
Asociación con México y los avances en el proceso de negociación de los Acuerdos de
Asociación con MERCOSUR y con Chile. Los ministros acordaron realizar los esfuerzos
necesarios con el objeto de concluir las negociaciones antes mencionadas lo antes posible.
En la XVII Conferencia Ministerial del Dialogo de San José, los ministros convinieron en
la necesidad de continuar analizando la situación actual y las perspectivas de las
relaciones económicas y comerciales, basadas en la estabilidad y la previsibilidad, lo
cual redundará en beneficios mutuos. Con base en lo anterior, los ministros acordaron la
pronta creación de un grupo técnico conjunto, abierto a la participación de los países
centroamericanos interesados.
Las partes se felicitaron por la adopción de los términos de referencia del estudio que
permita contar con un diagnóstico sobre el estado actual y las perspectivas de las
relaciones económicas y comerciales entre la Comunidad Andina y la Unión Europea y
convinieron en la necesidad de acelerar la realización del mismo estudio.
13. Los
ministros reconocieron la importancia de mantener el «Diálogo político de alto nivel»
en materia de drogas entre ambas regiones.
Los ministros reiteraron la importancia del principio de la responsabilidad compartida
para enfrentar el problema mundial de las drogas ilícitas y delitos tales como los que se
señalan en el párrafo siguiente.
En este sentido, se comprometieron a luchar más eficazmente contra el lavado de activos,
el tráfico y desvío de precursores químicos, el contrabando y tráfico ilícito de
armas. Asimismo, es necesario desarrollar acciones conjuntas para fortalecer el desarrollo
alternativo y reducir el consumo.
En este contexto, los ministros expresaron su apoyo a la implementación del «Plan de
Acción Global» sobre Drogas entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe,
adoptado en Panamá en abril de 1999, y manifestaron la intención de fortalecer el
Mecanismo Birregional de Coordinación y Cooperación. Del mismo modo, comprometieron su
apoyo a la III reunión de alto nivel del Mecanismo, que se celebrará en Cochabamba,
Bolivia, en junio de 2001.
14. Los
ministros convinieron en la necesidad de profundizar la cooperación en materia de
seguridad ciudadana y, en tal sentido, acordaron otorgar alta prioridad al combate contra
la circulación y tráfico ilícito de armas pequeñas. Asimismo, los ministros apoyaron
la labor del Comité Preparatorio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Comercio Ilícito de Armas Ligeras y de Pequeño Calibre.
Los ministros condenaron enérgicamente todas las formas de crimen internacional
organizado y terrorismo.
Los ministros manifestaron su satisfacción por los logros alcanzados por Centroamérica
en la eliminación de minas antipersonal y realizaron un llamado a la comunidad
internacional para continuar apoyando el proceso de desminado hasta llegar a proclamar a
la región como zona libre de minas antipersonal. Las partes expresaron a su vez la
necesidad de proseguir la cooperación humanitaria en materia de rehabilitación de las
víctimas afectadas por dichos artefactos.
De manera adicional, expresaron su respaldo a la celebración de la III Reunión de los
Estados Partes de la Convención de Ottawa que se realizará en Nicaragua en septiembre de
este año.
15. Los
ministros coincidieron en la necesidad de aunar esfuerzos para reducir la vulnerabilidad
que enfrenta la región latinoamericana, nuevamente expuesta con los terremotos acaecidos
en El Salvador, y reafirmaron su compromiso de cooperar muy estrechamente en la
prevención, la mitigación y la atención a los desastres naturales, con acciones
concretas.
16. Los
ministros reiteraron su compromiso para la aplicación de los Principios de Río, la
Agenda 21 y los acuerdos multilaterales alcanzados en la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Medio Ambiente y el Desarrollo con el objeto de lograr un desarrollo
sostenible en la integridad de sus elementos: económico, social, ambiental y cultural.
Asimismo, los ministros hacen un llamado a los bloques negociadores en la Conferencia
sobre el cambio climático para que lleguen a prontos acuerdos a fin de poner en vigencia
el Protocolo de Kyoto y contribuir de este modo a la debida protección del medio ambiente
global.
17. Los
ministros enfatizaron la importancia de la OMC como el foro para incentivar, de manera
mutuamente ventajosa, la liberalización del comercio, estableciendo principios y reglas
básicas para el sistema multilateral de comercio, que redunde en una distribución más
equitativa de los beneficios de la globalización.
Asimismo, destacaron la necesidad de realizar un progreso importante en el marco de los
actuales mandatos de negociación que incluyen agricultura, servicios y así como en la
implementación de los acuerdos alcanzados bajo la Ronda Uruguay.
En la perspectiva de la IV Reunión Ministerial de la OMC en Qatar, los ministros
acordaron continuar trabajando en el lanzamiento de una nueva ronda comprehensiva, basada
en una agenda equilibrada, tomando debida cuenta de los intereses de todos los miembros
del sistema de comercio multilateral. Esta ronda debe dirigirse a fortalecer el acceso a
los mercados sin excluir ningún sector, a desarrollar y fortalecer las normas y
disciplinas de la OMC, así como la promoción de una mejor integración de los países en
desarrollo en el sistema de comercio multilateral.
Los ministros también subrayaron la necesidad de progresar en los esquemas de
cooperación de la OMC diseñados para fortalecer la capacidad técnica e institucional de
los países en desarrollo y, en particular, de los países menos desarrollados.
Ellos también resaltaron la necesidad de desarrollar un proceso preparatorio transparente
e integral, conducente a la IV Conferencia Ministerial que incluya a todos los miembros de
la OMC, y de la necesidad de que la sociedad civil cuente con el debido acceso a la
información y entregar oportunidades de diálogo antes y durante la Conferencia.
18. Los
ministros reiteraron su convicción de que el fomento de las nuevas inversiones
productivas constituyen un objetivo fundamental y acordaron impulsar el desarrollo de
iniciativas que permitan el crecimiento del flujo de inversiones interregional.
19. Los
ministros reiteraron la importancia de reformar y fortalecer la arquitectura del sistema
financiero internacional y abogaron por una solución justa y duradera al problema del
endeudamiento externo.
20. Los
ministros destacaron la importancia de promover el intensificar el intercambio y la
cooperación entre las sociedades civiles de América Latina, el Caribe y la Unión
Europea.
21. Los
ministros reiteraron su visión común del papel de la integración regional como un
factor significativo tanto para el desarrollo económico y social, como para la
consolidación de la posición de sus respectivas regiones en la escena internacional.
22. Los
ministros acordaron realizar la XI Reunión Ministerial Institucionalizada entre la Unión
Europea y el Grupo de Río en Grecia en 2003.
23. Los ministros expresaron su gratitud al gobierno y
al pueblo de Chile por su hospitalidad y la excelente organización, la cual ayudó a
hacer de la X Reunión Ministerial Institucionalizada entre el Grupo de Río y la Unión
Europea todo un éxito.