LA CRISIS ASIATICA Y SU IMPACTO SOBRE EL PERU

RED PERUANA PARA ESTUDIOS DEL ASIA-PACIFICO *

1. IMPACTO DE LA CRISIS ASIATICA SOBRE LA ECONOMIA PERUANA

1.1 Principales impactos coyunturales y estructurales
1.2 Políticas y ajustes en respuesta aplicados por el Perú: proyecciones económicas de corto y mediano plazo
1.3 Impacto sobre las relaciones económicas internacionales del Perú
1.4 Repercusiones para la participación del Perú en APEC, NAFTA, CAN, MERCOSUR, Unión Europea y ALCA

2. EFECTOS DE LA CRISIS EN LOS FLUJOS COMERCIALES, FINANCIEROS Y DE INVERSION CON EL PERU
2.1 Panorama general de los flujos comerciales con el Asia Pacífico
2.2 Comercio agropecuario y pesquero con el Asia Pacífico
2.3 Mercado de capitales y balanza de pagos: situación y perspectivas
2.4 Inversión directa extranjera: situación y perspectivas

3. OPORTUNIDADES DE COOPERACION INTERNACIONAL
3.1 Cooperación Técnica: Perspectivas Bilaterales y en el marco del APEC
3.2 Oportunidades de Cooperación Interregional en Ciencia y Tecnología en el Asia Pacífico
3.3 Biodiversidad: perspectivas de cooperación

ANEXO ESTADISTICO

 

 

1. IMPACTO DE LA CRISIS ASIATICA SOBRE LA ECONOMIA PERUANA

1.1 Principales impactos coyunturales y estructurales1

Durante 1997 la economía peruana creció en 7.2%, cifra superior a la alcanzada en 1996 (2.5%). Este mayor crecimiento del PBI fue principalmente por causa de la mayor actividad en el sector construcción, debido a las obras de prevención efectuadas para atenuar los daños del Fenómeno del Niño. Asimismo, la inflación siguió disminuyendo hasta situarse en 6.5%, el déficit en cuenta corriente se redujo a 5.2% del PBI y las reservas internacionales netas del BCR se incrementaron en 19%, superando los US$10,000 millones. Sin embargo, dos shocks exógenos han debilitado el rendimiento de la economía desde el segundo semestre de 1997: el Fenómeno del Niño y la crisis asiática, siendo mayor el efecto del primero hasta el momento. Las últimas proyecciones del gobierno indican que para 1998 el crecimiento del PBI estará alrededor de 4%. No obstante, estimaciones no oficiales señalan que el PBI se incrementará en sólo 2.8% debido a la caída que han sufrido la producción de los bienes agrícolas, pesqueros y manufactureros de recursos primarios durante el segundo trimestre del año en curso.

Las exportaciones durante el primer semestre de 1998 disminuyeron en 27.2% respecto al mismo período del año anterior, lo cual es explicado por el declive de las exportaciones tradicionales en 38.9%. A su vez, esta caída se debe fundamentalmente a la reducción de las exportaciones pesqueras en 82.8% debido al Fenómeno del Niño, y a la disminución de las exportaciones mineras en 15.9% a causa de una disminución del precio de metales no ferrosos, en especial del cobre. Por el lado de las importaciones, éstas han crecido en 4.1%, siendo los rubros de bienes de consumo e insumos los principales causantes de dicha variación.

Particularmente las devaluaciones de las monedas asiáticas han modificado los términos de intercambio con la región, encareciendo los productos peruanos y abaratando las importaciones. Aunque en el caso de las exportaciones es posible que el impacto de la crisis respecto a otros países vecinos sea atenuado por la importancia del mercado chino como lugar de destino, se espera que las importaciones se vean más afectadas por la alta participación del este asiático como punto de origen de éstas (15% del total). Entre enero y mayo de 1998, las exportaciones hacia el este asiático cayeron en 60% respecto al mismo período del año anterior, a consecuencia de las menores ventas de harina de pescado, las que probablemente empezarán a recuperarse durante la segunda mitad del año por el fin del Fenómeno del Niño, así como de la contracción de la demanda de minerales en el este asiático; mientras que las importaciones se incrementaron en 38%, principalmente por las mayores adquisiciones de vehículos motorizados, textiles e hilados.

Este comportamiento de las exportaciones e importaciones ha generado un deterioro de la balanza en cuenta corriente. A fines del primer trimestre, el déficit en cuenta corriente llegó a representar 7.4% del PBI, mayor en 2.9 puntos porcentuales al déficit registrado en el mismo período de 1997. Se espera que el déficit en cuenta corriente se ubique entre el 6-6.5% del PBI a final del año, superior a la meta oficial de 5.9%. Si bien es cierto que gran parte de dicho déficit es financiado por capitales a mediano y largo plazo, las actuales condiciones desfavorables en el panorama internacional han generado que se desplacen los calendarios de ejecución de algunos proyectos importantes y se desacelere el ritmo de las privatizaciones, por lo que la inversión directa extranjera no está entrando en montos similares a los de años anteriores. Como se espera que los efectos de la crisis asiática continúen por lo menos hasta el próximo año, el gobierno ha adoptado medidas como la reducción del encaje marginal en dólares y una menor emisión monetaria. Varios analistas estiman que estas medidas no serán suficientes y que se tendrá que disminuir el gasto público para cubrir parte del mayor déficit con un incremento del ahorro interno.

De continuar el deterioro de la economía japonesa, la economía peruana podría verse aún más afectada en el futuro. Si el yen sigue debilitándose ante el dólar, podría desencadenarse otra ola devaluatoria que traería consigo una recesión generalizada, lo cual ocasionaría una nueva caída en el precio de las materias primas que perjudicaría a los países exportadores de productos primarios como es el caso del Perú. Asimismo, ante la incertidumbre, los inversionistas podrían cortar el flujo de capitales hacia los mercados emergentes con lo que caería la bolsa de valores y se dificultaría el acceso al crédito para las empresas peruanas. Por el lado fiscal, el gobierno se vería en la necesidad de incrementar sus ingresos fiscales para cumplir con sus obligaciones externas puesto que la recaudación se hace en moneda nacional y los pagos se efectúan en moneda extranjera. El problema radica en que resulta difícil aplicar una mayor presión tributaria en una economía que actualmente se encuentra en un proceso recesivo.

1.2 Políticas y ajustes en respuesta aplicados por el Perú: proyecciones económicas de corto y mediano plazo1

En el transcurso de 1998, los sucesos ocurridos en el ámbito nacional e internacional han provocado que las proyecciones económicas sean revisadas constantemente y que los estimados acerca del crecimiento del PBI hayan sido ajustadas a la baja. Al inicio del año, las proyecciones del PBI del gobierno oscilaban alrededor del 5%, mientras que analistas privados consideraban un crecimiento cercano del 4%. La contracción del PBI en el segundo trimestre de 1998 (-2.7%), las recientes crisis bursátiles en el mundo y algunos eventos internos han motivado que los especialistas revisen sus proyecciones al corto y mediano plazo.

Recientemente, el presidente Fujimori ha manifestado que el crecimiento del PBI de este año sería inferior a lo acordado en la Carta de Intención (entre 4 y 5 por ciento). Una de las razones con la que Fujimori justificó su anunció fue la posibilidad que el sector pesquero no se reactive como se esperaba. Asimismo, indicó que la inflación será de 8% y el déficit comercial bordeará los US$2,000 millones, superior a lo esperado debido a la mayor importación de productos asiáticos y la caída de los precios de los metales que exportamos. Fuentes del gobierno han señalado que el deterioro de la balanza comercial conducirá a un déficit en cuenta corriente del 6.5% del PBI.

Sin embargo, muchos especialistas en el tema consideran que las cifras del gobierno son bastante optimistas. Recientes proyecciones no oficiales para fin de año coinciden en que es imposible alcanzar en la actualidad un crecimiento del PBI mayor al 3,5%, debido entre otras razones a la falta de dinamismo de la demanda interna, causada por la caída de los salarios reales que han frenado al consumo. Asimismo, es difícil que en 1998 el déficit comercial sea cercano a los US$2,000 millones, ya que durante la primera mitad del año el déficit acumulado ha sido de US$1,696 millones. De continuar con las condiciones que afectan al sector externo, lo más probable es que el déficit comercial se acerque a los US$3,000 millones y el déficit en cuenta corriente sea superior a la meta de 6% planeada a inicios del año. Respecto a 1999, la situación aún es bastante incierta. De acuerdo con la consultora Macroconsult, habrán que tomarse en cuenta numerosos factores internos y externos. Entre los primeros destacan las elecciones presidenciales y los acuerdos con el FMI, mientras que el menor crecimiento mundial, el deterioro de los términos de intercambio, las relaciones con Ecuador y la incertidumbre sobre las economías asiáticas serían los principales factores exógenos a considerar.

Para 1999 se espera que la oferta agregada interna se recupere, pero al mismo tiempo es muy probable que el ingreso nacional caiga, por lo que habría un menor dinamismo por el lado de la demanda interna. Si es que se asume un escenario optimista donde los términos de intercambio no se deterioren tanto; el acceso al financiamiento externo sea limitado; la política fiscal sea expansiva; y el ambiente político no se encuentre tenso, entonces según Macroconsult sería probable que el PBI crezca en 6.3%. En tal escenario, podría esperarse que el déficit en cuenta corriente disminuya ligeramente ubicándose alrededor del 6% del PBI.

Uno de los sectores que más habrá que prestar atención será el fiscal. Pese a que se ha mantenido un equilibrio fiscal y el Ministro de Economía ha manifestado que se controlará el gasto público para mantener dicho objetivo, aún existe el temor que el gobierno vuelva a elevar el gasto en las postrimerías de las elecciones, tal como lo hizo en los años 1994-95. El deterioro de la balanza en cuenta corriente como consecuencia de la crisis asiática y los compromisos con la deuda externa durante el próximo año indican que el gobierno deberá tener mucho cuidado con su política de gastos. El estudio realizado por Macroconsult indica que el resultado primario del próximo año será menor al 1.8% del PBI, que es el valor calculado de los pagos de la deuda, por lo que se deberá hacer uso de las reservas generadas en los procesos de privatización.

Con respecto a la política monetaria que debe seguir el gobierno, algunos economistas sostienen que se deben usar las reservas internacionales para atenuar la subida del tipo de cambio, que está afectando el consumo, ya que muchas personas se han endeudado en dólares, ganan en soles y sus salarios no se incrementan. Otros sostienen que se debería permitir que el tipo de cambio se eleve libremente porque la depreciación de la moneda nacional ha sido menor que la de otros países y es necesario ganar más competitividad, con lo que se reactivarían ciertos sectores afectados por la crisis actual y se generarían más puestos de trabajo.

En cuanto a la política comercial, debido al arribo significativo de importaciones procedentes del Asia, el gobierno se encuentra evaluando la aplicación de una serie de salvaguardas que protejan a ciertos sectores industriales. No obstante, algunos economistas se han manifestado en contra de dichas medidas porque consideran que los cambios ocurridos en Asia son de los propios fundamentos económicos, no son temporales y que lo mejor sería eliminar sobrecostos que afectan adversamente a la producción nacional. Con referencia a dicho tema, el Ministro de Economía señaló que ya se han reducido gran parte de los sobrecostos y que los que quedan se eliminarán a su debido tiempo.

1.3 Impacto sobre las relaciones económicas internacionales del Perú1

El impacto de la Crisis Asiática en las relaciones económicas internacionales del Perú se puede considerar en tres ámbitos principales: comercial, financiero y en la cooperación internacional, tanto bilateral como multilateral a nivel del APEC.

En el ámbito comercial, en lo que va del presente año ha habido un incremento significativo del déficit de la balanza comercial peruana, explicado en parte por una fuerte caída de nuestras exportaciones a los mercados del Asia Pacífico, región que en tiempos recientes se había convertido en el segundo mercado de destino para las exportaciones peruanas, así como por un incremento de las importaciones procedentes de esa región. Dependiendo del comportamiento que tenga el flujo de capitales, posiblemente también el saldo total de la Balanza de Pagos peruana se vería afectado. Todo lo cual está generando presiones internas para que se adopten algunas medidas de corte proteccionista, las que de alguna manera irían en contra de la tendencia económica internacional prevaleciente a favor de liberalización de los mercados.

De perdurar la crisis, podría revertirse la tendencia ascendente que se venía manifestando en los flujos comerciales con los países del Asia Pacífico, pues tanto el Perú como los países de la región se verían obligados a incrementar su comercio con otros bloques económicos, principalmente la Unión Europea y el NAFTA.

En el ámbito financiero, el Perú podría experimentar una considerable salida neta de capitales, producto de la inestabilidad económica que ocasionaría la crisis en toda la región y que se vería reflejado en un incremento del riesgo-país. Los indicadores más evidentes se pueden percibir en la caída de la Bolsa, en la depreciación del tipo de cambio y en la disminución de la inversión extranjera directa. Adicionalmente, el aumento del riesgo-país conlleva el encarecimiento de la posición crediticia del Perú en el mercado financiero internacional, lo que ya está generando temores acerca de la solidez de algunas instituciones bancarias del país por su dependencia de créditos externos de corto plazo. Cabe señalar que estos procesos están afectando no sólo al Perú sino a la percepción de riesgo respecto a América Latina en su conjunto y, más aún, respecto a la mayoría de las llamadas "economías emergentes".

En el ámbito de la cooperación internacional, el Perú también podría verse perjudicado por los efectos de la crisis, debido a que tanto los países como los organismos internacionales proveedores de ésta, se verían forzados a reorientar sus recursos hacia aquellos países perjudicados por la crisis cuya recuperación constituya requisito fundamental para la estabilización del sistema económico internacional. Siendo muy probable que el Perú no se ubicaría preferencialmente para ser considerado como receptor prioritario de la asistencia crediticia que se proyecte.

En tal estado de cosas, se tendrá que abogar por una cooperación bilateral y multilateral a nivel del propio APEC, para no anular las perspectivas inmediatas de la región. De lo contrario, el APEC, como bloque económico, podría perder importancia en el ámbito internacional, lo que afectaría negativamente las expectativas puestas por el Perú en su inminente ingreso a dicho bloque.

1.4 Repercusiones para la participación del Perú en APEC, NAFTA, CAN, MERCOSUR, Unión Europea y ALCA1

El Perú, luego de sistemáticas negociaciones durante los años noventa, aumentó su vinculación con los países asiáticos, lo que ha culminado con la incorporación oficial del Perú al APEC que se realizará en noviembre próximo. Tal como se explica en la sección 2.1 de este documento, elcorrelato ha sido un incremento del comercio (no así de las inversiones) con el Asia Pacífico.

Otro elemento fundamental es que el Perú es el primer país de la Comunidad Andina que será miembro de APEC, agrupación que es muy importante en términos de participación en nuestro comercio. Esta situación potencialmente genera oportunidades para una mejor vinculación del Perú y la Comunidad Andina, la que ha señalado como objetivo en su última Cumbre Presidencial el lograr un mayor acercamiento subregional a la región Asia Pacífico.

Tanto Perú como Chile constituyen alternativas concretas para la salida de los productos del Mercosur al Pacífico y para la interacción y proyección del interior de Sudamérica con el Asia Pacífico. Existen diversos proyectos de corredores bioceánicos que serían funcionales a estos objetivos y a la integración entre nuestros países. Es decir, que tanto Perú como Chile pueden jugar un importante rol en los próximos años en la articulación de la Comunidad Andina y el Mercosur con la región Asia Pacífico. En el norte, México, Estados Unidos y Canadá son otros países del ALCA que son miembros de APEC y tienen diversos intereses en esa región.

La dinámica ha sido fundamentalmente bilateral, de cada uno de los miembros de ALCA con los integrantes de APEC, mientras que los nueve grupos de trabajo que se han formado para la integración hemisférica tienen temas sectoriales específicos para la búsqueda de una Zona de Libre Comercio hacia el año 2005. Hay algunos intereses coincidentes que se podrían coordinar sobre todo entre los países de América Latina, pero también existen competencias que deben procesarse de la mejor manera.

Las relaciones con la Unión Europea presentan otras características, ya que mientras nos desplazamos hacia el sur en el mapa de las Américas, aumenta la importancia de los flujos de comercio e inversión que tienen nuestros países, en particular los integrantes del Mercosur. Por eso, mientras que con países como Perú la Unión Europea ha priorizado el apoyo en la lucha contra el narcotráfico a través de su Sistema Generalizado de Preferencias, con Mercosur ha avanzado en la dirección de la suscripción de un Acuerdo de Libre Comercio.

Esta base material es un elemento que permite la búsqueda de estrategias multilaterales de negociación afianzando los acuerdos subregionales (Zona de Libre Comercio del Sur) y buscando un mayor poder de negociación, en el margen, con Estados Unidos, que tiene la hegemonía no solo en las Américas sino en el mundo.

Efectos de la crisis

La crisis asiática está durando más de lo previsto y está involucrando a un creciente número de países, lo que se ha traducido en una repercusión global del fenómeno, que lleva a académicos prestigiosos a señalar que podemos estar frente a la reedición de una crisis similar a la del año 1929. Muchos diagnósticos iniciales evaluaron una crisis focalizada y breve, sobre cuyos mecanismos de transmisión a nuestra región se hicieron importantes contribuciones. Pero una crisis global modifica sustancialmente el escenario y los impactos sobre nuestra región.

En las secciones precedentes de este documento se han cuantificado los efectos que hasta el momento han tenido sobre el Perú la crisis asiática combinada con el azote del Fenómeno del Niño. Las crisis bursátiles, la limitación de los flujos de capital a la región, la postergación de proyectos de inversión, se han añadido a la caída de los precios de las materias primas, al desplazamiento de nuestros productos en mercados en los que competimos con los asiáticos y al incremento sustancial de importaciones por debajo de sus precios históricos en nuestras economías.

La ampliación de la crisis a Rusia ha involucrado también a países europeos, en particular Alemania que destinó a ese mercado cuantiosas inversiones. No se sabe cual será la efectividad de las políticas para reactivar la economía japonesa y contribuir a revertir el fenómeno. En Estados Unidos, de gran dinamismo en los últimos años, se ha reducido de manera importante su crecimiento en el segundo trimestre, lo cual está llevando a discutir políticas a implementar respecto a la tasa de interés norteamericana.

En Venezuela y en Brasil se han producido acontecimientos adicionales a los que han afectado a otras economías de la región: la devaluación de facto en el primer caso y la pérdida de reservas internacionales en el segundo. Una crisis en la economía brasileña tendría impacto no solo en los miembros del Mercosur. Ambos países además están en un período pre-electoral que agrega un factor de tensión política a la coyuntura caracterizada por la volatilidad de los mercados bursátiles, cambiarios y financieros de la región.

Los hechos anteriores, someramente reseñados, han llevado a algunos analistas a discutir los probables cambios que se pueden producir tanto en los procesos de liberalización y apertura, como en los procesos de integración y regionalismo abierto. ¿Hasta qué punto se pueden revertir? Existen países como Malasia que acaban de implementar medidas proteccionistas y académicos que están sugiriendo control de cambios generalizados para la región asiática. ¿Se puede alterar el avance hacia el libre comercio y el creciente rol de la Organización Mundial de Comercio? ¿Los bloques económicos tomarán medidas proteccionistas frente a terceros países?

Eso nos lleva a otro aspecto crucial para nuestras economías: las opciones de política económica. Existen severos cuestionamientos a las políticas sugeridas por el Fondo Monetario Internacional, que han sido distintas aún cuando los problemas a corregir eran los mismos, que han fracasado en Rusia y que no tiene recursos suficientes para socorrer a los países en una crisis mayor. ¿Qué grados de libertad tienen nuestras economías y gobiernos para enfrentar la crisis? ¿Las políticas restrictivas son una opción viable? ¿Qué grados de coordinación se pueden concretar para tomar algunas medidas conjuntas?

De la respuesta a esas interrogantes –entre otras- dependerán los cambios de las relaciones económicas del Perú con los bloques de integración regionales y extrarregionales, con los cuales se están estableciendo negociaciones simultáneas.

El Perú esta inmerso en un complejo proceso de negociaciones simultáneas a nivel internacional. Luego de su reincorporación a la Comunidad Andina -aunque sin suscribir el arancel externo común- se ha participado en la Cumbre Presidencial Andina y siguiendo sus directivas, en la búsqueda de un acuerdo de libre comercio con Mercosur cuyo convenio marco se firmó en abril pasado y en el que se ha avanzado hasta el momento de acuerdo al cronograma establecido.

Asimismo, luego de la reunión ministerial en Costa Rica, se desarrolló la II Cumbre Hemisférica en Santiago de Chile, donde se acordó un plan de acción. Este incluye aspectos de integración y libre comercio (particularmente en el área de los servicios), así como de fortalecimiento institucional, derechos humanos, democracia, entre otros. A fines de junio, de acuerdo al cronograma previsto se tuvieron las conversaciones sobre las comisiones negociadoras y los temas que abordarían en el camino hacia ALCA. Aquí el Perú está participando activamente en los nueve grupos de trabajo que se han formado.

De otro lado, luego de marchas y contramarchas, se llegó a la suscripción del Acuerdo de Complementación Económica con Chile, el cual ha sido considerado bastante equilibrado por el sector privado nacional y debería incrementar el intercambio comercial entre nuestros dos países. Además, recientemente se iniciaron las negociaciones con México, que no serán en el marco de ALADI como en los casos anteriores, sino que se tendrá que considerar otra normativa: la de NAFTA.

Finalmente, en este segundo semestre del año en curso se están desarrollando una serie de eventos que culminarán en noviembre con la incorporación del Perú a APEC, luego de intensos y sistemáticos esfuerzos desarrollados por el país.

Estos acuerdos, así como los que están pendientes, suponen superposición de cronogramas, programas de liberación de bienes y servicios, negociaciones de barreras no arancelarias, de tratamiento a inversiones, con efectos combinados sobre nuestra economía, que no están suficientemente sistematizados. Es una tarea delicada y compleja en la que todos los sectores deben colaborar, para optimizar nuestra inserción en el entorno internacional.

Es perentorio, en particular, incrementar las exportaciones y reducir el desequilibrio en cuenta corriente que ha sido agudizado por la crisis asiática y el Fenómeno del Niño. Se requiere completar algunos instrumentos de política económica y supervisión que se vienen implementando y que requieren de un tratamiento integral: política fiscal y monetaria, cambiaria, comercial.

Esperemos que la crisis asiática no revierta esta tendencia. En cualquier escenario nos parece que se debería fortalecer la presencia del Perú en los acuerdos de integración, principalmente subregionales. El FMI ha convocado a los Ministros de Economía de la región a una reunión en Washington para evaluar la crisis asiática y las posibles medidas. Es algo positivo, pero mucho más plausible sería que se coordinen políticas desde los acuerdos de integración subregionales, lo que se ha dado de manera muy precaria hasta el momento.

2. EFECTOS DE LA CRISIS EN LOS FLUJOS COMERCIALES, FINANCIEROS Y DE INVERSION CON EL PERU

2.1 Panorama general de los flujos comerciales con el Asia Pacífico1

En los últimos quince años, el este asiático ha ido ganando importancia para las exportaciones peruanas, hasta convertirse en su segundo mercado de destino. A inicios de los años ochenta, la mayor parte de las exportaciones peruanas iba rumbo al NAFTA (36%) y a la Comunidad Europea (24.5%); solamente el 12.9% de las exportaciones se dirigía al este asiático. Sin embargo, durante los años posteriores, la participación del este asiático fue aumentando mientras descendía la del NAFTA. Para el año 1997, la participación del NAFTA fue del 26.8%, en tanto que la del este asiático ascendió al 21.9%, debido a la mayor importancia de China, NIEs y ASEAN como mercados para los productos peruanos.

Por otro lado, a partir del gobierno de Fujimori las importaciones procedentes del este asiático han comenzado a recuperar la importancia perdida en la segunda mitad de los ochenta. Entre 1985 y 1990, la participación de estas importaciones cayó de 14.3% a 10.3%, lo que se debió en gran parte a las restricciones comerciales implantadas por el gobierno aprista, que afectaron principalmente a las manufacturas que representaban la mayor parte de esas importaciones. Las políticas de apertura comercial implementadas a lo largo de los noventa han favorecido el avance de las importaciones, siendo el este asiático la región más beneficiada. A fines de 1997, la participación del este asiático en las importaciones peruanas ascendió al 14.0%.

Los eventos acontecidos en el este asiático desde mediados del año 1997 han provocado un cambio en la participación del comercio exterior con dicha zona, al generarse dos efectos contrarios: la reducción de las exportaciones y el incremento de las importaciones, siendo mayor hasta el momento el efecto del primero de ellos. Aparte de las consecuencias del Fenómeno del Niño, la caída de las exportaciones al este asiático se debe a una menor demanda de productos primarios, lo que ha su vez ha ocasionado una mayor caída del precio de los metales no ferrosos. Por otro lado, el incremento de las importaciones de productos asiáticos es el resultado de la devaluación de las monedas asiáticas, que han modificado los términos de intercambio en favor esos países.

La pérdida de participación de las exportaciones al este asiático es considerable en lo que va del año en curso. Entre enero y mayo del 98, sólo un 12.8% de las exportaciones peruanas se dirigió al este asiático, debido al declive de la actividad exportadora hacia China y Japón. En el primero de los casos, el descenso se explica por el Fenómeno del Niño que provocó una drástica caída de las ventas de harina de pescado de 92.7% respecto al mismo período del año anterior. Cabe destacar sin embargo, que las exportaciones de hierro y cobre hacia China se incrementaron en 44.8% y 39.4% respectivamente. En el caso del Japón, la caída se explica por las menores exportaciones de cobre y cátodos de cobre refinado en 91.8% y 53.3% Los problemas en el este asiático han originado un cambio de dirección en las exportaciones peruanas, siendo los principales beneficiarios los bloques del NAFTA y la Comunidad Andina (CAN). Entre 1997 y mayo 98, la participación de las exportaciones al NAFTA se incrementó considerablemente, pasando de 26.8% a 33.7% y la de las destinadas a la CAN aumentó de 7.7% a 10.5%.

En contraste, las importaciones provenientes del este asiático se han incrementado en un 38% durante los primeros cinco meses del año. No obstante, su participación ha crecido sólo ligeramente de 14% a 15.1%, lo que es explicado por leves ascensos en las participaciones de Japón (de 5.4% a 6.3%) y ASEAN (de 1.2% a 1.5%) como puntos de origen de las importaciones peruanas. En cambio, las compras realizadas a China han mostrado un pequeño deterioro en su participación, reduciéndose de 2.5% a 2.4%, posiblemente como consecuencia de la negativa del gobierno chino para devaluar el yuan, con lo que los productos chinos estarían perdiendo competitividad con respecto a los productos de las economías vecinas.

Este aumento de las importaciones procedentes del este asiático no ha sido acompañado por un mayor arribo de bienes de capital porque la recesión actual ha limitado la disponibilidad de créditos corporativos para la compra de equipos en el exterior. No obstante, se ha incrementado la presencia de bienes de consumo asiáticos en el mercado interno, especialmente textiles y confecciones. Ante ello, los sectores productivos más afectados han solicitado al gobierno que se apliquen salvaguardas. Entre las principales medidas propuestas se encuentra la aplicación de una banda mínima de precios, la cual no permitiría el ingreso de productos que se sitúen por debajo del precio histórico promedio en el mercado interno. Otra medida en estudio es la aplicación de sobretasas arancelarias a dichos productos. Sin embargo, como medida inmediata, lo que más están exigiendo los productores nacionales es la eliminación de sobrecostos como el FONAVI y el impuesto a los activos, para poder competir en mejores condiciones.

2.2 Comercio agropecuario y pesquero con el Asia Pacífico 1

a) Evolución de las exportaciones agroalimentarias y pesqueras

Durante 1997, el Perú exportó a los países de la región Asia Pacífico productos agroalimentarios por un valor de US$ 18.7 millones, representando sólo el 2.3% del valor exportado por el país al mundo.

En el mismo año, las exportaciones pesqueras del Perú a esta región fue de US$ 177.3 millones, que significó el 12.6% del total exportado al mundo dentro de este rubro.

En el primer semestre de 1998, las exportaciones peruanas a este bloque económico han mostrado una evolución desfavorable. En particular los productos agroalimentarios con destino a esta región han caído en 17%, en tanto que las pesqueras han sufrido una baja del 71%, siendo este último sector el más afectado tanto por la contracción de los mercados asiáticos como por el Fenómeno El Niño.

b) Evolución de las importaciones agroalimentarias

En 1997, las compras agroalimentarias provenientes de la región Asia Pacífico sumaron US$ 89.4 millones, representando el 1% de las importaciones totales y el 9.6% de las importaciones agropecuarias (incluyendo alimentos, insumos y bienes de capital).

Las importaciones alimentarias provenientes de Asia Pacífico significaron el 12.8% del total en este rubro, donde arroz y lácteos son los productos que más destacan, totalizando US $ 6.1 y 30.8 millones, respectivamente.

c) Impacto de la crisis asiática

Se distinguen claramente dos impactos: uno sobre las exportaciones y otro sobre las importaciones.

En el lado de las exportaciones el sector pesca es el más afectado, influenciado adicionalmente por la menor oferta exportable, originada por el Fenómeno El Niño. En el lado agrario, que tiene una menor proporciòn en ese mercado de destino, también se observó una tendencia declinante en la colocación de sus productos, especialmente en los casos de algodón y café, siendo éste último perjudicado por sus competidores colombianos.

Debido al mayor peso relativo del Asia Pacífico como mercado de origen, que como mercado de destino, la crisis asiática tendrá un mayor impacto por el lado de nuestras compras. En el caso inminente de una devaluación en los países asiáticos, sus exportaciones serán más baratas en el mercado internacional, incluyendo el mercado de Perú, que se ha visto afectado por la menor producción de productos agrícolas afectados por el Fenómeno El Niño, lo cual presionará por una mayor importación desde esa región (arroz de Tailandia y lácteos de Nueva Zelandia), con el consecuente empeoramiento de nuestra balanza en cuenta corriente, que ya se verá desmejorada por la contracción de nuestras exportaciones (particularmente las mineras y pesqueras).

2.3 Mercado de capitales y balanza de pagos: situación y perspectivas1

Durante la primera fase de la crisis del sudeste asiático, desarrollada durante julio y diciembre de 1997, el Perú tuvo una caída bursátil de 15% y una devaluación nominal de 2.6%, pero las Reservas Internacionales crecieron en 4.1% hasta situarse en unos 10,000 millones de dólares. En ese contexto, el riesgo de una crisis financiera era manejable, pues ante una salida de capitales, se podía responder vía ajustes por mercado tilizando el encaje a depósitos en moneda extranjera o mediante las Reservas.

Pero las cuentas externas peruanas han ido mostrando un deterioro durante 1998 conforme se iba complicando el entorno económico internacional. Ahora se observa una creciente sensación de incertidumbre y riesgo percibido por el sector privado local.

De acuerdo con las proyecciones realizadas por diferentes instituciones, el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos superaría los US$ 4,500 millones a fines de año, lo que representaría aproximadamente el 7% del PBI. Estos cálculos se sustentan en que el déficit de la balanza comercial ascendió a US$ 1,449 millones en los primeros cinco meses del año, representando una peligrosa agudización de los problemas del sector externo.

De mantenerse esta tendencia se proyecta un déficit comercial de alrededor US$2,800 millones para el presente año. Cabe señalar que el Gobierno ha proyectado que en 1998 el déficit en cuenta corriente no superará el 6% del PBI.

Entre los factores que explican estas proyecciones se encuentra una caída en el quantum de las exportaciones originadas por el Fenómeno del Niño, cuyos efectos adversos se prolongarán por algunos meses más principalmente en el campo pesquero. A lo que se ha sumado el adverso efecto-precio desencadenado por la crisis asiática y expresado en la caída de los precios internacionales de los metales básicos.

Esta preocupación en torno a las cuentas ha dejado sentir sus efectos en el mercado cambiario. Desde que se inició el año, el dólar ha venido registrando una marcada tendencia alcista, superando las expectativas. Es así que la depreciación de la moneda nacional (el sol) respecto al dólar alcanzó un 10% durante los primeros ocho meses del año.

Un elemento que en un comienzo se pensó que neutralizaría el incremento del déficit en cuenta corriente y que permitiría mantener el nivel de las reservas internacionales, eran las expectativas acerca del flujo de inversiones extranjeras directas. Algunos bancos de inversión consideran que los recursos provenientes del sector privado cubrirían alrededor del 80% del déficit en cuenta corriente al cierre de 1998. Esas expectativas optimistas se basaban en que, durante 1997, los flujos de inversión directa no resultante de privatizaciones totalizaron alrededor de US$2,000 millones, monto equivalente al cerca del 50% del déficit en cuenta corriente.

Sin embargo, las perspectivas de atraer nuevas inversiones se fueron complicando en el transcurso de este año, conforme se fueron anunciando la suspensión de la segunda etapa del proyecto de explotación del gas natural de Camisea, así como la postergación de grandes proyectos mineros como La Granja y Quellaveco. Adicionalmente, los ingresos por privatización, derivados de las subastas de las acciones remanentes de las compañías ya privatizadas no crecerían de manera importante pues hasta agosto sólo se ha vendido por participación ciudadana las correspondientes al Banco Continental.

De acuerdo con algunas proyecciones recientes, el ingreso total de capitales (de corto y largo plazo) al país se situaría alrededor de los US$ 3,500 millones, lo que generaría que el saldo total de la balanza de pagos sea deficitaria este año. Sin embargo, esta tendencia se podría revertir si se toma en cuenta el monto registrado en el rubro "errores u omisiones", que podría bordear los US$500 millones, lo que permitiría alcanzar un equilibrio en la balanza de pagos.

Mercados de capitales

En el caso peruano, si bien existen 26 bancos que ofrecen una variedad de productos a corporaciones, individuos y otras instituciones financieras, el sistema es pequeño, en comparación con otros sistemas bancarios de la región.

Además, el sistema es relativamente sólido debido a su alto nivel de concentración, en vista que los cuatro bancos más grandes -Crédito, Wiese, Continental e Interbank-, administran un 60% de los activos del sistema, estimados en US$1,900 millones a finales de 1997 y que en conjunto representaban un patrimonio de US$22,000 millones, a la misma fecha.

Sin embargo, se ha estado registrando un incremento en lo niveles de morosidad en relación con las normas regionales e internacionales, lo que sumado a las perspectivas negativas resultantes a consecuencia del fenómeno del Niño y la crisis asiática, hace posible un deterioro en la evolución financiera de los bancos.

De otro lado, el sistema financiero peruano cuenta con un marco regulatorio adecuado y orientado hacia el mercado que, en principio, permitiría controlar los posibles desequilibrios que podrían enfrentar las instituciones bancarias. Aunque se debe reconocer que este marco regulador no ha sido probado en momentos de crisis, por lo que no se sabe qué podría ocurrir, de producirse una presión sobre el sistema financiero.

Algunos bancos de inversión consideran que en 1998, como consecuencia de la desaceleración en el crecimiento de la economía, disminuirán las colocaciones bancarias, las que sólo se expandirían por encima del 5% en comparación con 1997. El año pasado, el nivel de préstamos creció en 26%, lo cual refleja el alto nivel de expansión económica registrado en 1997. Al segundo trimestre de este año, las colocaciones subieron 8,9% respecto a diciembre de 1997.

Por su parte, el mercado de valores se ha visto severamente afectado en lo que va del año hasta agosto, el Indice General (IGBVL) disminuyó 29,41% y el Indice Selectivo (ISBVL) registró una pérdida de 31,54%. Con estos resultados el IGBVL se sitúa a niveles menores a los registrados que finales del año 1996. Esta situación se agrava porque durante el primer semestre la caída fue para el IGBVL de 8.43% mientras que el ISBVL cayó 8.31%. Esta tendencia obedece fundamentalmente al impacto de la crisis asiática que ha obligado a los inversionistas a transferir sus cuentas a documentos de renta fija.

2.4 Inversión directa extranjera: situación y perspectivas1

A lo largo de los años noventa, la inversión directa extranjera (IDE) se ha incrementado considerablemente debido a la política de estabilización económica y a los avances en la lucha contra el terrorismo. De acuerdo con las estadísticas de la Comisión Nacional para la Inversión y Tecnología Extranjeras (CONITE), a fines de 1992 el stock registrado de IDE fue de US$1,501.7 millones, mientras que al primer semestre de 1998 llegó a US$7,340.7 millones. Los mayores flujos de inversión extranjera llegaron a partir de 1993, cuando se afianzaron las reformas estructurales, creándose un ambiente más favorable para la llegada del capital extranjero, el cual fue aprovechado para intensificar el proceso de privatización. Cabe aclarar que las cifras de inversión que aquí se mencionan son sólo las registradas hasta el primer semestre de 1998, encontrándose pendientes de registro algunas inversiones por un valor aproximado de US$2,543 millones.

Hasta el momento, los sectores de comunicaciones y energía han captado un monto de inversión extranjera de US$2,060.3 y US$1,364.8 millones respectivamente, los cuales representan el 28.1% y 18.6% de la IDE total y los convierte en los principales destinatarios de la misma. En gran medida, los mayores flujos han sido resultado de las ventas de empresas estatales. Por ejemplo: la venta de la Compañía Peruana de Teléfonos y la Empresa Nacional de Telecomunicaciones a la Telefónica de España por US$2,003.7 millones representa el 98.3% de las inversiones registradas en el sector de comunicaciones. En el sector energía, el 49.4% proviene de las privatizaciones de Generandes Perú, EDELNOR y EDELSUR, las cuales fueron compradas por la Cía. Eléctrica Conosur (Panamá), Dominion Energy Inc, (EE.UU.) y Ontario Quinta A.V.V. (Holanda) respectivamente. Otros sectores importantes en los cuales se ha concentrado la IDE son la industria (US$1,237 millones) y la minería (US$1,218.3 millones), las cuales representan el 16.9% y 16.6% de las inversiones totales. La empresas Repsol Perú B.V. (Holanda) y Nestlé S.A. (Suiza) son los principales inversionistas extranjeros en el sector industrial; mientras Southern Peru Ltd. (EE.UU.) y Global BHP Cooper Ltd. (Reino Unido) lo son en el sector minero.

Actualmente el stock de inversión directa procedente del Asia-Pacífico es pequeño (US$178.8 millones), siendo China, Japón y Corea los principales inversionistas de esta región (US$122.2, US$44.1 y.US$7.5 millones respectivamente). Las inversiones chinas se han destinado hacia el sector minero en casi toda su integridad, destacando nítidamente la inversión realizada en el año 1992 por la Corporación Shougang como parte del proceso de privatización de Hierro Perú (US$118.1 millones). En cambio, las inversiones japonesas se han concentrado en los sectores industrial y comercial (49.3% y 34% respectivamente), destacando los concesionarios de las empresas automotrices Toyota, Mitsubishi y Honda; en tanto que el 53.7% de las inversiones coreanas se ha dirigido al sector financiero, específicamente a la Financiera Daewoo.

Desde 1992 la participación de la inversión directa proveniente del Asia-Pacífico ha seguido una tendencia decreciente. En ese año, la participación de esta región en las inversiones se situó en 10.4%, mientras que en estos momentos ésta se encuentra alrededor de 2.4%. Entre 1992 y el primer semestre de 1998, la IDE total creció en 388.8%, cifra muy superior a la experimentada por las inversiones directas del Asia-Pacífico que sólo se incrementaron en 14.7% durante el mismo período.

La crisis asiática ha desacelerado la llegada de los flujos de IDE al Perú en los últimos meses. Durante la primera mitad de 1998 se han registrado US$145.1 millones adicionales de inversión, siendo Japón el único lugar del Asia-Pacífico que figura como punto de origen de las nuevas inversiones registradas (US$1.8 millones). La situación de incertidumbre que en la actualidad vive la economía mundial ha forzado al gobierno a posponer algunos procesos de privatización, además ha obligado que los inversionistas reconsideren sus posibilidades de inversión como es el caso de Southern Perú con la ampliación de la mina de Cuajone y la fundición de Ilo. El sector minero es el más perjudicado por toda esta coyuntura actual, puesto que el menor precio de los metales en el mercado internacional ha llevado a postergar grandes proyectos de inversión como los de Quellaveco y La Granja. Aparte de los efectos de la crisis, factores internos también han postergado la llegada de IDE, siendo el caso más conocido el del consorcio Shell-Mobil que decidió no explotar los yacimientos de gas natural ubicados en Camisea.

3. OPORTUNIDADES DE COOPERACION INTERNACIONAL

3.1 Cooperación Técnica: Perspectivas Bilaterales y en el marco del APEC1

En general, podría decirse que las perspectivas de cooperación en la Cuenca del Pacífico son tan amplias y promisorias como amplias y promisorias resulten las posibilidades de intensificación de las relaciones económicas y políticas con esa región. Ahora bien, la propia especificidad de la cooperación (técnica, financiera, científica, tecnológica, etc) incidirá en que ésta resulte más efectiva y activa en plazos mediatos o inmediatos. A su vez, dependiendo del grado de desarrollo económico entre las partes, especialmente a nivel bilateral, la cooperación tendrá características de horizontalidad o verticalidad, según los casos.

En el caso de la cooperación técnica, las perspectivas bilaterales se podrán apreciar mucho mejor, en términos de la "neutralidad", la competitividad o la complementariedad de las respectivas economías. Con algunos países de la región, es posible que nuestras posibilidades resulten "neutrales" en cuanto que sus productos en los mercados internacionales no compiten con los nuestros, y su actividad económica no necesariamente se complementa con la nuestra. Con otros, la competencia será muy marcada, especialmente en el área agrícola (frutícola en particular), pero también, existen aquellos con quienes la complementación resultará cierta.

El verdadero esfuerzo que ha de realizarse en este campo de la cooperación técnica bilateral consiste en la identificación de nuestras posibilidades, sean estas neutrales, complementarias o competitivas, para desarrollar dicha cooperación según el caso. De igual manera sucede en lo que atañe a la cooperación horizontal o vertical, en tanto que el Perú pueda determinar las áreas en las que se encuentre capacitado para actuar como agente (¿minería, pesquería?) o como receptor (¿turismo, tecnología y técnicas industriales?) de la cooperación.

En lo que respecta al marco del APEC, es preciso tener en cuenta que la Cooperación Técnica y Económica constituye uno de los tres pilares fundamentales para el proceso que preconiza el APEC. Como se sabe, los otros dos elementos son la liberalización y la facilitación del comercio y las inversiones. En este sentido, la cooperación apoya y complementa la liberalización del comercio, buscando resolver problemas estructurales, administrativos, o de política, que dificulten el crecimiento sostenido y equitativo de las economías que son miembros del foro, particularmente, aquellas que son menos desarrolladas. De igual manera, la cooperación en este marco, procura fortalecer el rendimiento económico a través del desarrollo tecnológico acelerado, la capacitación y el intercambio de experiencias positivas para compartir casos y situaciones de "excelencia". Todo ello, orientado hacia la promoción del uso efectivo de los recursos que ofrece la región Asia Pacífico.

El Perú ha de tomar en consideración las diferentes áreas que canalizan la cooperación técnica y económica para identificar sus posibles contribuciones y aportes, los mismos que podrán realizarse en los siguientes Grupos de Trabajo: Energía; Turismo; Recursos Humanos; Pesquería; Tecnología y Ciencia Industrial; Conservación de Recursos Marinos; Telecomunicaciones; Información sobre Comercio e Inversiones; Promoción Comercial; y Transportes. Ciertamente que la experiencia nacional en las áreas de Minería y Pesquería pueden resultar gravitantes para una participación satisfactoria e interesante desde la perspectiva del propio foro. A su vez, el potencial en Turismo y la ubicación geográfica en el continente, pudieran ser cruciales en lo que respecta al Transporte.

Con el objeto de coordinar acciones de cooperación, los líderes de APEC resolvieron la creación de un Sub-Comité Especial que tuviera a su cargo el seguimiento de tales acciones en los diferentes foros, para evitar la duplicación de esfuerzos. En el caso del SubComité para la Cooperación Técnica y Económica, al ser presidido por México, el Perú podría encontrar posibilidades para una mejor inserción en el APEC, mediando la cercanía armoniosa de la relación bilateral con ese país. No obstante, esa presencia deberá verse confirmada por una participación activa y creciente en los precitados Grupos de Trabajo, priorizando acciones y definiendo en forma clara nuestros intereses nacionales en la región. La contribución de las entidades académicas involucradas en la temática del Asia Pacífico, podría resultar decisiva para su determinación.

3.2 Oportunidades de Cooperación Interregional en Ciencia y Tecnología en el Asia Pacífico1

La ciencia y la tecnología, unidas muchas veces en forma de la sigla CyT son interdependientes y no puede ya imaginarse avance de una sin el consecuente crecimiento de la otra. Su florecimiento es además esencial para el desarrollo socioeconómico de los países y de las comunidades indígenas al interior de éstos. Como dijera Jawarhal Nehru, "un país pobre no puede darse el lujo de no investigar"… y ahora estas palabras se confirman con las evidencias de progreso tan desigual en el mundo globalizado de hoy. Otra expresión que merece recordarse en este sentido es que "la ignorancia es más cara que el conocimiento". 2

Estas lecciones están siendo aprendidas en todo el planeta, pero la expresión palpable del progreso ligado a la ciencia y tecnología se puede encontrar en los países asiáticos que han logrado un desarrollo espectacular en las últimas décadas. Los escollos económico-financieros del momento no los amedrentarán mucho tiempo, por la solidez de las instituciones del saber que han logrado establecer con la prosperidad debida a su arduo trabajo. Ellas continuarán garantizando el desarrollo, y una proporcionarán vida digna para sus poblaciones. También esas instituciones deberán responsabilizarse de lo que es el mayor desafío del desarrollo actual: lograrlo sin poner en mayor riesgo el equilibrio ecológico mundial.

Existe considerable desarrollo científico y tecnológico en numerosos países del Asia Pacífico. El logrado por el Japón no necesita comentario. Las industrias óptica, electrónica, automovilística y otras de ese país están dando la pauta mundial, y las industrias de apoyo, de energía, metalurgia, alimentos, así como las de servicios, son tomadas como modelos en muchas partes del mundo. También Australia, Corea del Sur, China y Singapur cuentan con centros de excelencia científica reconocidos en el mundo entero. En cuanto a otros países de esa región, cabe señalar que son reconocidas las características de excelencia académica y dedicación al estudio de muchos de sus nacionales, y que existen, en diversos campos, instituciones de renombre mundial: en Filipinas está el Centro Internacional del Arroz, parte, como lo es también el Centro Internacional de la Papa, de la Red de Centros Internacionales a los que debe el mundo parte de su seguridad en materia de plantas alimenticias; en Tailandia está Mahidol University, cuyo centro dedicado al estudio de la malaria causada por el parásito Plasmodium falciparum es ejemplar. Cada uno de estos y otros países asiáticos mantiene vinculaciones estrechas de cooperación en ciencia y tecnología con Europa y Norte América, e invierte recursos en mantener estas relaciones vigentes. A la vez, existen numerosas redes de trabajo entre los propios países del Asia, dedicadas a atacar problemas comunes. Sería conveniente estudiar la organización de esas redes como posibles modelos a seguir en Latino América para atacar algunos de los problemas que nos mantienen en el subdesarrollo.

Nuestro país ha recibido misiones de varios de los países del Asia Pacífico (República Popular China, Corea, Tailandia, entre otros), que venían con el interés de aumentar su vinculación académica y fomentar el intercambio científico y tecnológico; algunas de estas visitas, realizadas al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, han dado lugar a misiones y Convenios recíprocos. A partir de contactos y visitas, la Universidad Peruana Cayetano Heredia ha iniciado un acercamiento preliminar con la Universidad Putra Malaysia (Malasia), la Universidad Tecnológica Nanyang (Singapur), y varias universidades japonesas, centrándose en campos como la biotecnología, la medicina y la ingeniería biomédica. Nos toca ampliar nuestro compromiso con la investigación, trabajar más, reconociendo que el apoyo que nuestras instituciones deben recibir de nuestro propio país es la herramienta para asegurar que esa colaboración con el exterior, en este caso con el Asia Pacífico, pueda llegar a tener un efecto permanente en el desarrollo. Debemos aprender a aprehender, a hacer nuestras las lecciones del desarrollo actual, que pasa por la educación y la investigación, y que al aprehender ciencia y tecnología, mediante una mejor preparación, y aprovechando de la cooperación en forma bien entendida, se contribuye a garantizar ese desarrollo, social y de dignidad humana, que es necesario para nuestras poblaciones.

3.3 Biodiversidad: perspectivas de cooperación1

En los últimos años, la diversidad biológica 2 ha adquirido una importancia de magnitud universal. La peculiar heterogeneidad de nuestro territorio se manifiesta en la presencia de grandes paisajes, clasificados como provincias biogeográficas, ecorregiones o zonas de vida, las cuales coinciden en el hecho que Perú es uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo, siendo su región amazónica el área donde se concentra una mayor proporción de ésta, siendo reconocido como país megadiverso.

El Perú cuenta también con una gran riqueza cultural, representada por un buen número de etnias, las cuales poseen conocimientos ancestrales que enriquecen aún más nuestro patrimonio nacional, siendo urgente recuperar los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas sobre uso de la biodiversidad, así como investigar las enormes potencialidades que estos conocimientos encierran.

El valor de la biodiversidad puede medirse por su valor de uso, expresado por el valor directo de sus productos y servicios y por el valor potencial. Como ejemplo más notable del valor de uso actual en el Perú tenemos la pesca marítima, que sobre la base de 30 especies, proveyó para el año 1997 el 17% del ingreso por exportaciones, dando trabajo a más de 60 mil personas. La cochinilla (Dactilopius coccus) insecto del cual se obtiene el carmín, es otro ejemplo del uso actual de un producto de la biodiversidad. A nivel de las otras exportaciones no tradicionales, el valor alcanzado por la flora y fauna silvestre es también un indicativo del potencial económico de la biodiversidad.

Se ha hecho algunos cálculos del valor económico potencial de las opciones de uso sostenible de los recursos, y mas recientemente se está tratando de valorizar la fauna dándole un uso alternativo a la caza y el comercio, en función de su atractivo para el turismo. El turismo en particular, visto como turismo científico, ecológico o de aventura, es una actividad que podría ser considerada limpia o con muy reducido impacto sobre la diversidad biológica, manifestándose como una alternativa de inversión para el futuro. Adicionalmente, los beneficios económicos del "no uso", incorporando la variable ambiental como servicio y valorando la conservación de la biodiversidad en las cuentas nacionales, es un hecho que apertura novedosas modalidades de inversión y cooperación.

La utilización sostenible de los recursos bióticos (flora y fauna) tanto en recursos maderables como no maderables, ofrece una gama muy variada de posibilidades de inversión en nuestro territorio, posibilitando una nueva concepción de calidad de productos de la biodiversidad, ecológicos en su manejo y de naturaleza heterogénea por la concepción de su orígen.

Resumiendo, enumeraremos algunas posibilidades que nos ofrece la Amazonia peruana en términos de su biodiversidad:

  1. Utilización de variados recursos maderables, considerando que sólo una fracción de maderas amazónicas (alrededor de una docena) entre varios miles, están siendo utilizadas actualmente con fines comerciales. Sin embargo, existe un gran número de especies maderables con cualidades poco conocidas, pero de inmenso interés.
  2. Uso de una variada gama de plantas medicinales. En la Amazonía peruana se utilizan en la actualidad unas 400 especies de flora nativa con fines medicinales y algunas más con propiedades biocidas. El conocimiento de las propiedades medicinales de las plantas es el producto de la experiencia acumulada de los grupos indígenas amazónicos, conocimiento que es necesario recuperar, validar y difundir entre la población rural no indígena, que lo utiliza sólo parcialmente. Muchos de estos invaluables conocimientos se han perdido y se están perdiendo, sobre todo debido al proceso de transculturación de los grupos indígenas. Por otro lado, algunas de las plantas ya están en la actualidad en peligro de extinción por la excesiva presión extractiva de las poblaciones silvestres, debido a la creciente demanda del mercado internacional.
  3. Utilización de frutales exóticos. Numerosas especies vegetales amazónicas producen frutos comestibles, parte de los cuales son aprovechados por la población rural; un número significativo son comercializados en las grandes ciudades amazónicas. Muchos de ellos son reconocidos por la riqueza en elementos nutricionales, por lo que tienen un enorme potencial en el mercado nacional e internacional, pudiéndose enumerar entre otros: camu-camu, cocona, caimito, uvilla, pijuayo, etc. -.
  4. Desarrollo de actividades con especies ornamentales (plantas, insectos y peces). Ejemplos de estas son: las orquídeas, importante recurso fitogenéticos con gran potencial de cara al futuro del Perú, dada la enorme divesidad de especies (unas 3,000), como la potencial exportación de peces ornamentales, los que podrían ser rubros de gran importancia para la de captación de divisas desde la Amazonía peruana.
  5. Explotación de una gama muy variada de fibras naturales en la industria de la madera, artesanías y otros.
  6. Crianza y uso de insectos alimenticios. Crianza, procesamiento y comercialización de moluscos.
  7. Identificación y uso de controladores biológicos y plantas biocidas específicas.
  8. Otros recursos de usos industriales (látex, resinas, cosméticos, etc.). En la selva amazónica abundan especies productoras de aceites, entre las que destacan las palmeras, que son potenciales fuentes de aceites comestibles e industriales.

La selva amazónica peruana es una de las más biodiversas y mejor conservadas del planeta. Paradójicamente, frente a esta enorme riqueza de recursos naturales, la población amazónica vive en condiciones de subdesarrollo y pobreza crónicos, usando tecnologías inapropiadas, que les llevan a sobre-explotar ciertos recursos y a sub-explotar otros, que son la mayoría.

Es probable que muchas especies estén desapareciendo por destrucción de hábitat aún antes de ser conocidas para la ciencia. Es urgente por ello establecer en la región amazónica un sistema de monitoreo de la biodiversidad, que prevenga la pérdida masiva o selectiva de recursos genéticos por destrucción de habitat o sobre explotación.

Es por lo últimamente expuesto que se considera de suma importancia incentivar las actividades de cooperación científico - tecnológicas mediante las cuales se promueva la conservación y uso sostenible de la biodiversidad. Estas actividades serían de gran interés, en especial, para países como Japón, Malasia, Nueva Zelandia, Australia, Corea y China, con los cuales Perú mantiene el mayor volumen comercial, dentro de esta región.

ANEXO ESTADISTICO

 

 

 

 

 

CUADRO Nº7

ALGUNOS PROGRAMAS DE COOPERACION
CIENTIFICA Y TECNOLOGICA VIGENTES
ENTRE PAISES DEL ASIA PACIFICO

Nombre Países del Asia Pacífico Otros Países Participantes Objetivos
Red de Centros de Excelencia del Sur – Academia de Ciencias del Tercer Mundo (TWAS) Chile

China

México

Vietnam

Argentina

Brasil

India

Turquía

Uruguay

Venezuela

Ayudar a científicos competentes del Tercer Mundo a contar con las condiciones necesarias para investigar, mediante visitas regulares a estos Centros de Excelencia del Sur.
Red de Centros de Ciencia y Tecnología del Asia Pacífico Australia

Filipinas

Indonesia

Singapur

  Fomentar programas educacionales para el entendimiento público de la Ciencia y la Tenología.
Universitas 21 Australia

Canadá

China

Estados Unidos

Nueva Zelanda

Singapur

Reino Unido Promoción de la movilización de estudiantes sobresalientes, con el objetivo de cimentar las relaciones interinstitucionales y el intercambio de ideas, apuntando a la existencia de universidades globales, que lleven a una cooperación académica y una reducción de presupuestos.
Programa de Ciencia y Tecnología del Asia Oriental - ASTRA AB (Suecia), Instituto Europeo de Estudios Japoneses (EIJS), Escuela de Economía de Estocolmo (SSE) i Países de ASEAN Países Europeos Programa especial de investigación en Ciencia, Tecnología y Sociedad, enfocado a evaluar los sistemas nacionales de investigación y desarrollo así como las estrategias corporativas para el desarrollo de tecnología.

ELABORACION: Universidad Peruana Cayetano Heredia

 

CUADRO Nº8

 

EXTRACTO DE UN REPORTE PUBLICADO EN LA REVISTA ASIAWEEK

SECRETS OF SUCCESS.

Asiaweek's second annual survey of the region's best schools focuses on research - and the ravages of the economic crisis

POR CESAR BACANI

Un estudio realizado recientemente por la revista AsiaWeek indica que las universidades e institutos de investigación que se han mantenido inquebrantables ante la crisis son aquellas de los países con economías más ricas (Japón, Hong Kong, Singapur, Corea del Sur, Taiwan y Australia).

Sin embargo, los países de economías más pobres como la República Popular China e Indonesia, que han sufrido más fuertemente el impacto de la crisis asiática, aún tienen un ingrediente básico para su excelencia científico-tecnológica: sus estudiantes. De hecho, estos países tienen aún mucho que recorrer para llegar a un standard mundial de desarrollo de ciencia y tecnología. Sólo la permanencia de fondos provenientes del gobierno o de fundaciones del sector privado permitirán mejorar las facilidades físicas y pagar a profesores y científicos sobresalientes lo que realmente merecen.

Los centros de desarrollo de ciencia y tecnología en el Asia seguirán en la punta sólo si continúan recibiendo financiamiento. La peor cosa que pueden hacer los gobiernos es cortar el apoyo a las universidades, pues ellas mismas son parte clave de la solución a la crisis, no siendo una máquina de producción de graduados, sino mas bien generando conocimiento, que es lo fundamental.

 

ELABORACION: Universidad Peruana Cayetano Heredia