La integración es la batalla más importante de Latinoamérica, según expresidente Mujica

05 de agosto de 2015
Fuente: ElDiario.es, España

Montevideo, 5 de agosto de 2015 (EFE).- El expresidente de Uruguay José Mujica dijo en Montevideo que no hay "ninguna batalla más importante" para el porvenir de América Latina "que la integración", que requiere "voluntad política" para que el continente enfrente desafíos "muy grandes" en un mundo polarizado.

Mujica indicó en una sesión del Comité de Representantes de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) que la falta de integración "es una tragedia", ya que el mundo actual, en el que en su concepto "fracasaron las reglas comerciales", se está organizando "en gigantescos polos".

"Tenemos que encontrar fórmulas para defender nuestro futuro. De lo contrario somos hojas al viento en ese mundo de mastodontes y no hemos tenido la capacidad de transmitirle esto a las grandes masas. Las convocamos para que nos voten pero no las educamos, no las formamos", expresó.

Para el exmandatario, "el viejo estado nacional" no puede "acogotar" a los países cuando la lucha es la integración, que "significa cambios culturales" y que implica una pelea "difícil", con desafíos "muy grandes" y sin "un triunfo a la vuelta de la esquina".

Mujica (2010-2015) comentó que se reunió con el papa Francisco "para pedirle que le 'pudriera' la cabeza a los presidentes latinoamericanos (...) para que pongan atención en el fenómeno de la integración".

El ahora senador uruguayo sostuvo que "sabe cómo piensa" el sumo pontífice, quien en su opinión "tiene un discurso de agitación por toda América".

En mayo pasado, Mujica se reunió con el papa Francisco con motivo de un viaje personal de dos semanas por España e Italia, tras dejar la Presidencia del país suramericano.

La sesión extraordinaria de la ALADI abordó las perspectivas de la integración vistas desde Brasil y Uruguay, con la participación de Marco Aurélio García, asesor especial para Asuntos Internacionales de la Presidencia brasileña.

El político brasileño coincidió en la necesidad de que el continente aborde la integración como un tema prioritario en el contexto de "región balcanizada", con "dinámicas nacionales que no se pueden reducir a un denominador internacional".

En ese sentido, puso como ejemplo movimientos como el cardenismo en México, el aprismo en Perú, el peronismo en Argentina, el chavismo en Venezuela o el Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil, que son experiencias con "fuerte contenido nacional", no excluyentes del fenómeno de la integración.

García explicó que la caída en el precio de las materias primas, junto con la recesión de EE.UU. y de Europa son factores "exógenos" con los que la región se enfrentó a partir de la crisis financiera global de 2008.

Para el brasileño, eso lleva a que su país se esté enfrentando a los límites de las políticas de "tipo keynesiano" aplicadas a partir del 2003, con el inicio del primer Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (PT), que a su entender tuvieron un "efecto positivo" en el crecimiento a partir de políticas sociales y de rentas.