Presentación a nivel mundial del Informe sobre Comercio y Desarrollo 2010 de la UNCTAD, en la sede del SELA

14 de septiembre de 2010

Caracas, 14 de septiembre de 2010.- La Secretaría General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés) presentó ayer, por tercer año consecutivo, el Informe Anual sobre Comercio y Desarrollo en la Sede de la Secretaría Permanente del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe, inaugurando el evento el Secretario Permanente del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), Embajador José Rivera Banuet.

 

Al agradecer la presencia del funcionario de la UNCTAD en la sede del SELA, el Secretario Permanente del organismo regional señaló que dentro del proceso de recuperación económica de América Latina y el Caribe, actualmente el comercio juega un papel destacado dado que “Las exportaciones de los países de América Latina se expandirán un 21,4% en 2010, anotando así un fuerte repunte tras la caída de un 22,6% en 2009, afirmó.

 

“El mayor nivel de actividad económica de la región latinoamericana y caribeña permite esperar una reducción del desempleo, el cual podría llegar en 2010 a 7,8%, es decir, cuatro décimas porcentuales por debajo de la tasa observada en 2009 de 8,2%.”

 

Asimismo, en palabras del Dr. Alfredo Calcagno, Representante de la Secretaría General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), se revisó con detenimiento el Informe correspondiente al año 2.010, el cual se centra en el Empleo, la Globalización y el Desarrollo, todo ello a la luz de la crisis económica internacional más profunda después de la sucedida en los años 30 del siglo pasado, poniendo de manifiesto la necesidad de diseñar mecanismos de gobernabilidad con alcance mundial.

 

Entre los temas tratados destaca el de la creación de empleos como principal herramienta para erradicar una de las principales características negativas de la región: la desigualdad social, teniendo en cuenta que la erradicación de la misma no debe ser un producto, sino más bien un argumento catalizador que agilice la dinámica para el desarrollo, además de crear políticas de redistribución de la riqueza, fomento de las políticas crediticias a nivel micro y macro, que aunque existen casos concretos de su aplicación, las mismas no se han hecho extensibles en cuanto a su aplicación en todos los países que conforman la región.

 

El informe también detalla que, mediante la defensa de la estabilidad y el crecimiento de las respectivas economías, las naciones de América Latina y el Caribe pudieron ajustarse de manera acelerada a los efectos de tan grave coyuntura, evitando así socavar sus estructuras económicas y lograr mantenerse a flote como ninguna otra región del mundo, no obstante la ausencia en la modificación de las reglas del sistema financiero internacional.

 

Entre otros puntos del informe, se hace hincapié en la incorporación de políticas que tengan que ver con la diversificación exportadora, un fuerte impulso a la competitividad y la innovación, inversión en tecnologías por parte del sector privado, políticas de ingreso para sostener la demanda y una mayor cooperación regional que permitirían a la región mejorar su inserción en la economía internacional.

 

A pesar que nuestra región experimentó un retroceso de un 1,9% del PIB durante el pasado 2009, para la segunda mitad de ese año, muchos de nuestros países habían iniciado una vigorosa recuperación, la cual se consolida en 2010 y permite una expansión del PIB regional del 5%.

 

Entre los factores que propiciaron este positivo desempeño cabe destacar el dinamismo que mantuvieron las más grandes economías asiáticas como China y la India, cuya sostenida demanda de productos de América Latina ha creado condiciones para una importante recuperación de las exportaciones, sobre todo en el caso de América del Sur.

 

Tal y como lo reconoce el Informe de la UNCTAD 2010, América Latina y el Caribe, junto con los países emergentes de Asia, se situará entre las más dinámicas del mundo. De este modo, nuestra región ha retomado el camino de la recuperación de la actividad económica, el crecimiento del comercio internacional y la integración propia y con el resto del mundo